lunes, 26 de agosto de 2024

Escritoras árabes - Varias autoras

Título: Escritoras árabes                                                                                                   Autoras: Varias autoras

Páginas: 133

Editorial: Icaria
 
Precio: 10 euros 

Año de edición: 2005

Este interesante libro recopila once relatos de mediana extensión, entre 3 y 12 páginas cada uno, de otras tantas autoras árabes, así que ofrece un interesante panorama de la literatura femenina en esos países. Se suele identificar el mundo árabe con el islam, pero no es así exactamente, para saber que es un universo híbrido y complejo basta recordar que hay comunidades cristianas en Palestina, Siria, Líbano y Egipto, que también hay coptos, ortodoxos, judíos y otros grupos, y que en todo el norte de África se da una curiosa simbiosis árabe-bereber.

En cualquier caso, la selección es excelente, hay aquí escritoras de Egipto (4), Marruecos, Kuwait, Líbano (2), Arabia Saudí, Irak y Palestina, todas ellas sugerentes y atractivas. La mayoría de los textos tienen un cierto aire de familia, son sensuales, algo intrigantes, tienen cierta poesía y algunos abordan de manera asombrosamente explícita y sin tapujos cuestiones sexuales francamente íntimas. 

  • En Vista lejana de un minarete, aprendemos que el islam prescribe que después de mantener relaciones sexuales hay que lavarse para purificarse. 
  • Mimuna es la historia de una bella joven que se abre con alegría a la vida y al amor.
  • La ida, uno de mis preferidos, nos regala una pequeña síntesis de claves de la cultura islámica utilizando el momento en que una mujer se ve obligada a dejar su casa para irse a vivir con su esposo a otro país.
  • Parque de atracciones es otro relato que me gusta especialmente. Una chica va con la familia de su prometido, incluyendo su madre, que promete ser una suegra difícil, al cementerio el día de los muertos.
  • Zínat en el entierro del presidente es la crónica de una relación epistolar que mantiene una mujer con el presidente de la república.
  • El titulado Un secreto y una muerte trata sobre el efecto que puede llegar a tener en algunos países llamar loca a una mujer.
  • El molino perdido es un melancólico canto al pasado que se fue para no volver: una mujer trata de encontrar el molino de su padre, que estaba a la sombra de un nogal.
  • En La tía de Rafik, se nos explica lo difícil que es la vida dela hermana de un líder político importante y responsable.
  • Ciudad de cartón describe muy bien el papel de la mujer en la sociedad egipcia actual.
  • Encuentro es un estupendo texto sobre una palestina embarazada que intenta ver al padre, que se encuentra luchando en el frente.
  • Y En el paraíso no hay sitio para ella es un cuento duro, que cuenta sin contemplaciones cómo una pobre chica, que siempre ha sido obediente a los hombres, busca después de muerta el paraíso.
En fin, once cuentos como once soles, que muestran cierta unidad cultural dentro del universo de hablantes en árabe, y a la vez la diversidad de matices y sensibilidades que se pueden encontrar en esos países. Una lectura tan entretenido como interesante.

La edición y el prólogo, breve y acertado, son obra de Encarna Cabello (Siruela, Badajoz, 1956), escritora y traductora especializad en el mundo árabe. Siendo muy joven, tuvo ocasión de conocer a varios inmigrantes magrebíes y así nació su interés por la cultura árabe. Ha estudiado sociología y en 1983, la UNED publicó su tesina, titulada El concepto de lo femenino a través del hombre y de la mujer árabes.  

Ha vivido largas temporadas en Marruecos y ha viajado por varios países árabes. Ha publicado relatos, novelas y ha traducido al español un buen número de originales. Colabora con el Departamento de Árabe de la Universidad Autónoma de Madrid como investigadora sobre la inmigración magrebí.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 24 de agosto de 2024

¿Los 100 mejores libros del siglo XXI?

Cuando queda año y medio para que transcurra el primer cuarto del siglo XXI, al New York Times se le ha ocurrido confeccionar una lista de los 100 mejores libros de este siglo, preguntando sobre la cuestión a más de 500 autores y críticos, supongo que la mayoría estadounidenses. La lista completa puede verse en español en varios sitios, por ejemplo en el diario AS, que no solo de deporte vive el hombre:

«Esta es la lista de los 100 mejores libros del siglo XXI».

Vaya por delante que hay que tomarse estas clasificaciones como lo que son, un conjunto de opiniones subjetivas, relativas, inevitablemente sesgadas y muy discutibles. Pueden ser útiles como recordatorio de obras que vale la pena leer y como estímulo para recordar qué títulos echamos de menos porque no han encantado. Porque una de las ventajas de estos canones, es poder criticarlos y discutirlos. Vamos allá.

Aún teniendo en cuenta las limitaciones de ese tipo de listas, el ranking del diario estadounidense tiene demasiados olvidos y carencias muy notables. En primer lugar, hay poca variedad de géneros. Casi todo son novelas, no hay casi relatos, ni ciencia ficción, ni teatro, ni poesía, ni libros para niños y un único cómic, Persépolis (¿por qué será?). Apenas hay ensayo y la Historia brilla por su ausencia. En fin, muy poca variedad de géneros.

En segundo lugar el etnocentrismo anglosajón es sonrojante. Aparecen pocos escritores latinoamericanos: los chilenos Roberto Bolaño y Benjamín Labatut, la mexicana Fernanda Melchor y dos autores que residen en Estados Unidos, Junot Díaz (nacido en Repúbica Dominicana) y Hernán Díaz (argentino de nacimiento). No hay prácticamente escritores africanos, salvo la nigeriano-estadunidense Chimamanda, ni asiáticos, excepto el japonés Kazuo Ishiguro, la coreana Han Kang y la coreano-estadounidense Min Jin Lee, a los que se podría añadir quizás el estadounidense descendiente de taiwaneses Hua Hsu. Y muy pocas referencias europeas no anglosajonas, Elena Ferrante, Jon Fosse, Annie Ernaux y poco más. Se diría que hay que irse a vivir allí para que reparen en tí como escritor, o ganar el Nobel; si no, pasas desapercibido.

Echo de menos a bastantes libros de países europeos, como:

También a un buen número de títulos latinoamericanos:

A algunos africanos, asiáticos... :

Incluso a varios autores estadounidenses, como:

Y, cómo no, a algunas obras españolas:

45 títulos que añadir a una selección de 100. No está mal. Seguramente habría que sumar más libros a esta lista, pero soy un lector limitado y no consigo conocer todo lo que se publica y promete ser interesante. Además tengo mis sesgos, mis querencias y mis gustos. Seguramente se me han olvidado muchos libros imprescindibles y habrá muchos más que ni siquiera conozco, pero si no están todos los que son, creo que al menos son todos los que están, según mi particular y modesta opinión.

¿Añadiríais alguno que os parezca indiscutible?

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 22 de agosto de 2024

Tres guineas - Virginia Woolf

Título: Tres guineas                                                                                                             Autora: Virginia Woolf

Páginas: 256

Editorial: Lumen
 
Precio: 19,90 euros 

Año de edición: 2013

Pues acabo de descubrir que Virginia Woolf escribió un ensayo de tema bastante similar al archiconocido Una habitación propia (1929), pero igual de bueno o incluso mejor. Se trata del deslumbrante Tres guineas (1938), que me han recomendado hace poco y ha sido para mí todo un descubrimiento.

El texto toma la forma de una larga y meditada repuesta a una carta, recibida por la escritora tres años antes, en la que un educado caballero le preguntaba cómo se podría evitar la guerra. La cuestión era en aquel momento pertinente; estaba muy fresco el recuerdo de los horrores de la Primera Guerra Mundial y una nueva contienda parecía avecinarse. Woolf articula una meditada respuesta, argumentada con rigor y una lógica aplastante, en la que va desgranando, de una forma que parece inevitable, multitud de detalles y datos sobre la muy diferente situación de hombres y mujeres en la sociedad inglesa. Sus razonamientos son implacables, están formulados de manera muy persuasiva, con elegancia y contundencia, de manera que el resultado es un alegato feminista prácticamente incontestable, muy completo y matizado, que no ha perdido nada de su actualidad y vigor.

La autora aprovecha para construir su respuesta otras dos cartas recibidas que le pedían contribuir económicamente con sendos donativos para mantener un college universitario para mujeres y una asociación que las ayudaba a integrarse en el mundo profesional. A cada una de ellas decide donar una guinea y otra más a la asociación pacifista no nombrada del caballero que le había enviado la primera carta; así salen las tres guineas del título, equivalentes a casi cuatro euros (3,69). El libro se divide en tres capítulos y en cada uno de ellos, la autora sopesa detalladamente los pros y contras de hacer cada donación, lo que le permite abordar los temas que le interesan: el feminismo, el pacifismo, el fascismo, el imperialismo y lo invisible que llega a ser el patriarcado.

La obra es una delicia, por la amenidad con que se tratan asuntos que normalmente resultan muy pesados. Se abordan con un lenguaje sencillo y muy explicativo, casi se podría decir que se hace divulgación de ideas. Por otro lado, cada afirmación se duda y examina con lupa, hasta llegar a una conclusión. Otro atractivo del libro es la gran cantidad de detalles históricos y sociológicos que se mencionan, por ejemplo: la cantidad de opiniones que históricamente han justificado la guerra, presentándola como algo muy positivo y deseable; que hasta 1919 no se aprobó en Inglaterra una ley que permitía a las mujeres ejercer una profesión y ganarse la vida; que algunos eclesiásticos influyentes sostuvieron durante mucho tiempo que el deseo de aprender de las mujeres iba contra la voluntad de Dios; que ya bien entrado el siglo XX, los college masculinos británicos recibían fondos públicos e importantes donaciones, mientras que solo había un college femenino, sufragado con donativos; que las mujeres no podían votar en Reino Unido hasta 1928 (en Francia e Italia hasta 1945, en España hasta 1931, en EE. UU. hasta 1920 y en Finlandia hasta 1907); que en el s. XVIII se negaba a las mujeres la entrada en la biblioteca del Museo Británico para protegerlas de indelicadezas masculinas; que en 1938 no se admitían féminas en el ejército británico; que en 1929 no había analgésicos en las salas de partos en Londres; que Mary Kingsley (1862-1900) decía que aprender alemán era la única educación de pago que había recibido, mientras que se habían gastado en la educación de su hermano 2000 libras; que en el XVIII, una dama no podía salir sola de casa, al menos debía ir acompañada de su dama de compañía, y mil detalles curiosos más.

En fin, un ensayo espléndido, brillante, persuasivo y bien razonado, fácil de leer y brillante en todo momento. Un alegato feminista que no ha perdido actualidad, porque es verdad que se ha avanzado mucho en ese campo, pero también es cierto que queda todavía mucho por hacer. Muy recomendable. 

La traducción del original en inglés es obra del escritor y traductor Andrés Bosch Vilalta (Palma de Mallorca, 1926-1984), ganador del Premio Planeta en 1959 con la novela La noche.

Esta edición de Lumen es difícil de encontrar, pero hay un tomo publicado por la editorial Debolsillo en 2020, que incluye este ensayo y Una habitación propia, por 11,95 euros. 

Virginia Woolf (Londres, 1881-1941) era hija del novelista, historiador, ensayista, biógrafo y montañero Sir Leslie Stephen (1832-1904) y de Julia Prinsep Jackson (1846-1895), una famosa belleza que sirvió de modelo a varios pintores prerrafaelitas. Ambos se casaron siendo viudos y en la familia había hijos de los tres matrimonios. Virginia no fué nunca al colegio, pero recibió clases de varios profesores particulares y de su propio padre, en un hogar frecuentado por escritores e intelectuales, como Alfred Tennyson, Thomas Hardy, Henry James y William Thackeray.

A los 13 años, vio morir a su madre y tuvo su primera depresión. Hay biógrafos que sostienen que sus crisis, debidas a un trastorno dipolar, fueron influidas por los abusos deshonestos que ella y su hermana Vanessa padecieron a manos de sus medio hermanos George y Gerald. Estudió en el King's College de Cambridge y en el King's College de Londres, se instaló en el barrio de Bloomsbury, donde vivían los escritores E. M. ForsterLytton Strachey, el economista J. M. Keynes, los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, y otros intelectuales que formaron el llamado círculo de Bloomsbury.

A los 30 se casó con el escritor y economista Leonard Woolf, con el que fundó la famosa editorial Hogarth Press, que publicó su propia obra junto a la de autores como Katherine Mansfield, T. S. Eliot, Freud y otros. Está considerada como una de las figuras más importantes de la literatura del siglo XX y una gran innovadora. La Segunda Guerra Mundial, la destrucción de su casa de Londres en un bombardeo y la fría acogida de uno de sus libros la sumieron en una crisis especialmente profunda y se suicidó llenándose los bolsillos de piedras y metiéndose en un río.

Virginia Woolf

Publicado por Antonio F. Rodríguez.