jueves, 3 de abril de 2025

Los besos - Manuel Vilas

Título: Los besos                                                                                                                   Autor: Manuel Vilas

Páginas: 448

Editorial: Planeta

Precio: 20,90 euros

Año de edición: 2021

Manuel Vilas es uno de esos escritores que tienen un mundo propio o, dicho de otra manera, un modo de ver la vida, y la habilidad para hacernos entrar cuando quiere en esa atmósfera, lo que hace que todos sus libros tengan algo especial, una melodía emocional que nos atrapa y nos hace vivir como en un sueño hasta que acabamos de leer. 

Un buen amigo me ha regalado este libro recientemente (no hay mejor regalo para mí que una buena novela) y eso me ha permitido disfrutar durante unas horas del mundo Vilas. El estilo es bastante sencillo, natural y cotidiano, muy cercano al español de la calle, pero con una férrea corrección lingüística y un aliento poético que ilumina cada frase. En mi opinión, este autor es un poeta que escribe novelas y eso se nota en la delicadeza de su escritura, que bien podría encuadrarse en la larga tradición de la literatura sentimental, una literatura que busca conmover al lector hablándole de afectos y de las relaciones entre las personas, una literatura reflexiva, intimista, llena de digresiones maravillosas, que atiende más a lo que ocurre en el interior de los personajes que a la acción exterior y que, cuando funciona, como Los besos, hace resonar en  nuestro interior recuerdos, sensaciones y sentimientos, lo que abre siempre una oportunidad para la autocontemplación. Se puede decir que ese género explora el mundo emocional del lector contándole historias de amor.

En este caso, la trama es muy sencilla: un profesor jubilado abandona Madrid y se instala en una cabaña entre los árboles, una residencia de recreo que le ofrece durante una temporada un sindicato de enseñanza. En cuanto se instala en su morada vacacional se decreta el confinamiento por coronavirus. Estamos en 2020 y nuestro hombre se queda aislado, en medio del bosque. Pero allí, conocerá a Montserrat, una mujer que le fascina y... No puedo contar más porque lo que ocurre después es lo más interesante de la novela.

El estilo es, además de sencillo y coloquial, elegante y muy ameno. El ritmo, bastante vivo y aunque puede parecer por un lado que apenas si pasan cosas, la verdad es que ocurren muchísimas, eso sí, en la vida interior de los protagonistas. Una novela estupenda que hará las delicias de los lectores «vilasófilos».

Para acabar, os dejo algunas citas para describir mejor la obra: «... porque todo el mundo en España acaba por casarse», «... nos encendemos cuando alguien nos besa», «Para eso venimos al mundo, para enamorarnos hasta morir de locura», «El pasado es siempre incompetente», «El pasado no tiene cabeza y el futuro no tiene corazón», «La luz del día sin haber dormido era la muerte», «Necesito ser más ateo», «... y veo un río de hombres y mujeres con el rostro tapado caminando en silencio, y esperando. ¿Qué esperan? Los besos».

Manuel Vilas (Barbastro, 1962) es un escritor aragonés. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza, ha ejercido como profesor de instituto durante más de 20 años. Ha sido colaborador de «El Heraldo», «El Mundo», «Babelia (El País)» y el «ABC Cultural». Ha desarrollado una muy interesante carrera como poeta y ha tocado casi todos los géneros (poesía, ensayo, relato, novela... ).

En
el 2002, el Premio Pedro Saputo de las Letras Aragonesas por el libro de cuentos Zeta,
en el 2009 ganó el Premio Librería Cálamo por la novela Aire Nuestro, en el 2016 obtuvo el Premio de las Letras Aragonesas, fue finalista del Premio Planeta 2019 por su novela Alegría y en 2023 obtuvo el Premio Nadal con Nosotros. Ésta es su octava novela.             

Manuel Vilas

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

miércoles, 2 de abril de 2025

Y apenas nada - Eduardo Rojas

Título: Y apenas nada                                                                                                           Autor: Eduardo Rojas

Páginas: 148

Editorial: Drácena

Precio: 16,95 euros

Año de edición: 2024

«Lo vieron pasar por el camino al sur: rumbo al estero. Y dijeron que iba en bicicleta, y que la bicicleta era una chatarra, que tenía las llantas ponchadas: desinfladas del todo». Así arranca esta asombrosa novelita, uno delos mejores ejemplos de lo que se puede llamar acción detenida, una narración en la que no pasa nada, lo esencial se cuenta en la primera línea, y a la vez, pasa de todo. 

El argumento no puede ser más simple: chico desaparece. Ya está. Eso es todo. Pero a partir de ahí, el autor construye el duelo y el lamento de su madre, nos cuenta en sucesivas analepsis (vueltas atrás) la vida del protagonista, su infancia, sus problemas, la historia de su padre, la vida con su mejor amigo, su gran amor... así hasta componer una novela engañosa, extraña y excéntrica, con una calidad literaria apabullante.  Y todo en tan solo 135 páginas de texto neto y escurrido y 95 capítulos de una o dos páginas cada uno, que hacen la lectura muy cómoda. 

Por otro lado, tiene esta obra un aire onírico de principio a fin, un tono surrealista, de mal sueño, que hace que la historia parezca real e irreal al mismo tiempo. Y un fatalismo, pesimista y contumaz, que aparece en muchas frases y en la visión general de la vida que anima el texto. La novela está dividida en tres partes, tituladas de una manera poética, sugerente y abierta: el plano, la línea y el punto. A veces parece un largo romance en prosa, poético, algo surrealista y sorprendente. 

Está amenizada por el colorido y el sabor del español de México, que no sé cómo les suena a los mexicanos, pero que a mí me encanta. Las palabras que obligan a ir al diccionario de americanismos son pocas: zopilote (buitre), jorongo (poncho grande), choro (discurso largo y poco creíble), guajolote (pavo), choya (cabeza), huizapol (planta herbácea con espinas), mezquite (árbol frondoso y con espinas), caguama (litrona), apapachar (achuchar), panga (barca pequeña), trusas (calzoncillos), quequitos (magdalenas) y troca (pick-up, camioneta).

Una selección de citas puede ayudar a hacerse una idea cabal del libro: «¿Dónde se empieza a buscar un muerto?», «Todo muerto tiene derecho a sus zopilotes», «Pero ya se sabe: la herencia siempre resulta más fuerte que la costumbre, y nada se le puede hacer», «Cada veintiún días el mar arroja fuera cualquier cosa caída», «Hasta ese momento todo iba de bajadita y a gusto», «Cualquier muerto debería tener un sombrero, para que los zopilotes no le coman la sesera», «Ser uña y mugre, nalga y calzón», «A los treinta y cinco se fue a perseguir la lluvia en su bicicleta amarilla», «Dicen que el amor llega, callandito, por el miso camino que se escapa», «Nadie puede pasar por la vida sin que lo amen», «Se puede llevar una buena vida sin cruzar nunca un puente colgante», «El Plebe había oído decir que en un principio el amor salva, pero que luego si es del verdadero te mata, y contra eso no había nada que hacer».

En suma, uno de los mejores ejercicios de estilo que he leído, que saca petróleo literario de casi nada. Una novela que más parece un largo poema en prosa. Una obra más que notable de este prestidigitador de las palabras, que no conocía y ha sido para mí toda una sorpresa. Un libro superior.

Eduardo Rojas (Ciudad de México, 1970) es un escritor mexicano. Estudió Historia en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad de Santiago. Fue fundador y coordinador editorial de la revista Epitafio. A los 21 años consiguió una mención honorífica en el concurso de la revista Punto de Partida. Ha colaborado en varios medios y ha sido becario en los años 1995 y 96 del Fondo Editorial Tierra Adentro

Ha publicado hasta ahora cuatro novelas, relatos y ensayos. Ha impartido talleres y cursos de escritura y ha dado conferencias sobre Historia y Literatura. Desde hace veinte años vive en Galicia. Se considera a sí mismo un ermitaño, que no pertenece a grupos ni movimientos literarios y que se debe por entero a su trabajo. Desde el 2020 es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (México).

Eduardo Rojas

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

martes, 1 de abril de 2025

Presencias - Vernon Lee

Título: Presencias                                                                                                                Autora: Vernon Lee

Páginas: 224

Editorial: Duomo Ediciones

Precio: 12,90 euros

Año de edición: 2023

«De pronto he caído en la cuenta de que esa multitud de hombres y mujeres dispersos por el templo, esos sacerdotes que cantan y se mueven por el altar, estaban muertos, que no existían para ningún ser humano excepto para mí. He tocado, como por casualidad, la mano de mi vecino; estaba fría como arcilla mojada. Se ha dado la vuelta pero no parecía verme: la piel de su rostro era cenicienta y sus ojos miraban al vacío, como los de un ciego o los de un cadáver». Estas líneas ya nos dan la medida de lo que vamos a encontrar en este magnífico libro de relatos de VernonLee. Si hubiera que citar un autor o autora entre los máximos exponentes de la literatura gótica, sin duda alguna, Vernon Lee constituiría un nombre ineludible. Presencias recoge tres relatos y un pequeño ensayo que servirá al lector como una excelente introducción a la amplia obra de la autora, francesa de nacimiento, inglesa en su expresión e italiana por vocación.

Así, en «Los bosques encantados», nos habla sobre esos bosques que parecen desprender un alma misteriosa e inquietante, de cierta relevancia, con manantiales, piedras cubiertas de musgo, agua pura, y quizás un genio escondido en un árbol viejo y venerable. En ese ambiente, tal vez con la sombra recortada de una mansión del siglo XVII como escolta de la luna y de la noche que se acercan, Lee tejió algunas de sus historias más escalofriantes.

Como ejemplo de ello, y después de esta introducción a los escenarios que le son más caros, tenemos «El amante fantasma». En este famoso relato, un pintor es contratado por una pareja para que les realice sendos retratos. La mujer parece obsesionada con una antepasada suya y con su amante asesinado por el marido, con la colaboración de esa misma antepasada. La descripción que Vernon Lee efectúa de la señora de Okehurst inquieta no tanto por lo que muestra, sino por lo mucho que sugiere. El fantasma del amante asesinado planea a lo largo de toda la narración y podríamos suponer que lo fuéramos a ver tras una puerta, subiendo una escalera o desde el exterior de la gran mansión, a través de las ventanas. Con todo, al final de la historia, lo más amenazador es la propia Alicia Oke.

Si en el primer cuento la presencia del fantasma es vaga, difusa, apenas intuida, en el segundo cuento, «Amour Dure», el fantasma resulta tan atemorizante como peligroso. A través de las páginas de su diario, iniciado un 20 de agosto de 1885, asistimos al progresivo desmoronamiento mental de un catedrático polaco al pie de los Apeninos. Allí, absorbido por una antigua historia renacentista sobre una bella e insidiosa mujer. Nuestro protagonista se enamora de un fantasma sin reconocer las amenazas que la leyenda sobre esa mujer le indicaban. Construye una vez más, un relato en donde la profundidad psicológica se funde con el ambiente y el escenario de manera que el goticismo de las descripciones se traslada también al romanticismo de los actos de los personajes. «Amour Dure», es un cuento estremecedor que gustará a los amantes de los relatos clásicos de fantasmas en la niebla, en vetustas aldeas medievales, en desiertas plazas, bañadas por la luz de la luna.

Finalmente, en el último corte del libro, «Una voz perversa», hallamos a la Vernon Lee más cercana a Lovecraft o Lord Dunsany, con una historia sobre un antiguo cantante que había adquirido sus habilidades gracias al diablo. Escucharlo tres veces llevaba de la indiferencia al amor y en último término, a la muerte. Un joven compositor, en una Venecia lánguida y decrépita, se obsesiona con esta voz. Enferma y se ve acechado por fantasmales apariciones. La autora sigue manejando los recursos habituales del género con destreza y prudencia a partes iguales. Es capaz de trasladar al lector a atmósferas decadentes, mohosas, ruinosas y escalofriantes.

A la excelente traducción de Begoña PratRojo se añade un diseño editorial cuidado, acorde con antiguos libros góticos, en formato de bolsillo. La colección Dark Tales de Duomo Ediciones es todo un acierto.

Vernon Lee (1881), retrato de John Singer Sargent

VernonLee fue el seudónimo de Violet Paget (1856–1935), una escritora británica conocida por sus ensayos, cuentos góticos, estudios sobre estética y su conexión con los círculos intelectuales y artísticos de Europa. Nació en Boulogne-sur-Mer (Francia) de padres británicos, pero pasó gran parte de su vida en Italia, especialmente en Florencia, donde se impregnó de la cultura y el arte renacentista, que influyeron poderosamente en su obra. Autora precoz, publicó su primer libro a los 14 años. Destacó en el cultivo de la literatura sobrenatural con colecciones como Hauntings (1890), donde combinó lo gótico con el análisis psicológico. También escribió ensayos sobre estética (BelcaroThe Beautiful), explorando la relación entre arte y percepción. Feminista, pacifista y abiertamente lesbiana (en una época hostil), mantuvo amistades con figuras como Henry James, Oscar Wilde y Walter Pater. Su estilo elegante y su mirada transgresora la convierten en una voz única del fin de siècle.

Publicado por José Ángel Gayol.