viernes, 30 de enero de 2026

Pesadillas y alucinaciones - Stephen King

Título: Pesadillas y alucinaciones
Autor: Stephen King
 
Páginas: 765
 
Editorial: Orbis
 
Precio: 6,25 euros 
 
Año de edición: 1997

Stephen King es un avezado autor de historias cortas. Entre su inmensa producción, desde el seminal y magnífico El umbral de la noche, destacan unos cuantos volúmenes de cuentos. Los relatos de este autor presentan las mismas características que sus novelas. La trama suele desenvolverse en escenarios cotidianos. Los personajes son gente corriente, con sus pequeños sueños, deseos y frustraciones. Cualquiera puede identificarse con ellos. Son como nosotros. Las historias empiezan sin aspavientos hasta que sucede algo raro. Puede tratarse de una aparente tontería, de una nimiedad. Sin embargo, el espejo está roto y algo horrible se cuela desde la oscuridad. El lector queda atrapado por el escalofrío y quiere conocer el final. Claro que King tiene la mala costumbre de estirar demasiado sus narraciones: ganan en extensión lo que pierden en intensidad. La podadera no les vendría mal. Pese a todo, resultan muy legibles y a veces, magistrales. 

Pesadillas y alucinaciones es una recopilación de historias cortas publicada en 1993. Se trata de un volumen bastante irregular. En su momento no tuvo buenas críticas. Los cuentos fueron tachados de cansinos, desganados, previsibles y largos en exceso. Un criterio demasiado duro: la mayoría de los cuentos son estupendos. El mismo Stephen King está de acuerdo en que él no es precisamente Faulkner. Así que divirtámonos con las retorcidas fantasías del maestro del terror contemporáneo, admitiendo esa verdad incontestable. 

No todas las historias brillan a la misma altura (con otros escritores sucede lo mismo). A algunas les sobran páginas. Otras podrían estar mejor resueltas. Casi todas se pueden disfrutar. ¿Literatura de consumo para lectores poco sofisticados? Bueno, habría mucho que decir sobre el elitismo insoportable de ciertos iniciados que confunden la literatura con un ladrillo ilegible e indescifrable. Por lo demás, quien desee sumergirse en las profundidades abisales de pretendidos genios al día, también puede hacerlo. 

Este volumen recoge una buena cosecha de criaturas nada recomendables: locos furiosos, asesinos, brujas, vampiros, zombis, alienígenas y peste más. La mente calenturienta del señor King nunca descansa, persiguiendo el sano objetivo de aterrorizar y entretener al lector paciente. En el prólogo del libro afirma que el mito constituye la raíz del escritor fantástico. Un buen cuento ha de ser creído por su autor. Después deben creerlo los lectores. Cumplido este requisito, el asunto va sobre ruedas. Hay que tener cierta fe en lo sobrenatural mientras se lee. Es lo que King llama la suspensión de la incredulidad. Con la superchería toca pasarlo bien. La vida real sigue caminos más prosaicos. El embrujo se evapora como por ensalmo cuando cerramos el libro. 

Vamos a comentar ligeramente algún cuento, sin otra pretensión que despertar el apetito del posible lector. Como aperitivo. En «El cadillac de Dolan» asistimos a la venganza que planea un maestro de escuela contra el asesino de su mujer. Es una historia tan delirante como bien llevada. El sufrimiento físico del protagonista casi lo convierte en un mártir, aunque su causa sea el ajuste de cuentas. El escenario: un desierto tórrido y enervante. Cambiemos de tercio. «Parto en casa» comienza como la crónica banal de una recién casada dubitativa que vive en una isla remota de pescadores de langostas. Duda de todo. Hasta que irrumpe lo impensable, obligándola a empoderarse (qué remedio le queda). 

«El piloto nocturno» es una aguda crítica de la prensa sensacionalista. Un reportero sin escrúpulos, Richard Dees, busca carnaza para su público. Suena la flauta: en varios aeropuertos se han sucedido una serie de misteriosos crímenes perpetrados por un piloto enloquecido. Dees sigue a su presa con una constancia digna de mucha mejor causa. Hasta que el horror insinuado acaba por hacerse real. Quizá el cuento más original de todos sea «El dedo móvil». El asesor fiscal menos conocido de Nueva York tiene un encuentro inesperado en el cuarto de baño de su casa: un dedo impertinente y contumaz sale por el desagüe del lavabo, dedicándose a alterar su vida hasta llevarlo al borde de la locura. El absurdo del relato es tan riguroso que termina cerca de la fábula kafkiana. Memorable. 

En definitiva: cuentos de terror que dan otra vuelta de tuerca a los viejos mitos, a la vez que improvisan con mejor o peor fortuna algunos mitos nuevos. Sazonados con una buena dosis de humor, son muy apetecibles. A Stephen King le sobra el talento en las distancias cortas, pese a lo que digan los agoreros. Sabe llevarnos de la mano por territorios que no son gratos de frecuentar, pero que gracias a él se hacen practicables y hasta divertidos. Cualquier aficionado al terror debe sentirse atraído por la mezcla infalible de King: costumbrismo, horror y un desenfado estilístico próximo al cómic. He ahí la fórmula ganadora. Yo no me la pierdo. 

Stephen King

Stephen King (1947) es un escritor estadounidense que vino a este valle de lágrimas en la localidad de Portland, Maine. La familia de King no tenía un duro. El joven Stephen se concentró en la lectura de cuanto libro o cómic caía en sus manos. Logró estudiar, fue profesor de instituto, se casó y tuvo hijos. Pero las cosas no le iban nada bien hasta que publicó Carrie en 1974. A partir de ahí, un éxito comercial incomparable y lluvia de millones.

Pocos autores han contribuido tanto al imaginario popular como Stephen King. Sus novelas han sido adaptadas al cine por importantes directores: Stanley Kubrick, Brian de Palma, Rob Reiner, Frank Darabont, John Carpenter, David Cronenberg o George A. Romero. Casi nada. King vive en la pequeña localidad de Bangor, Maine, en una mansión victoriana, lugar muy apropiado para un escritor aficionado a las sombras. Sigue en la brecha. 

Publicado por Alberto. 

jueves, 29 de enero de 2026

La paradoja del comediante - Denis Diderot

Título: La paradoja del comediante
Autor: Denis Diderot
 
Páginas: 102
 
Editorial: Ediciones del Dragón
 
Precio: 9,90 euros 
 
Año de edición: 1986
 
En este libro, escrito en 1773 y publicado originalmente de manera póstuma en 1830, el gran enciclopedista francés nos da su visión del fenómeno teatral, a través de una serie de reflexiones agudas, penetrantes, sobre el teatro y su magia. Y lo hace a través de un diálogo entre dos personajes, llamados sencillamente Primer interlocutor y Segundo interlocutor, lo que hace que la exposición de su pensamiento sea ágil y más entretenida. 
 
Diderot, el gran pensador, el genio ilustrado que parecía entender de todo, muestra aquí todo el esplendor de su pensamiento. Analiza lo que él llama un protocolo de hace 3000 años, una ceremonia curiosa si lo pensamos un poco, en la que, sin ningún acuerdo previo, un grupo de personas asume lo que se llama una supresión temporal de la incredulidad y el espíritu crítico, y toma por real lo que dicen y hacen otro grupo de personas, sabiendo que es falso y simulado. Una suerte de autohipnosis mágica que nos hace reír y llorar, gozar y sufrir, emocionarnos hasta la médula y realizar un viaje imaginario hacia lo desconocido.
 
El autor disecciona el trabajo del actor y plantea una serie de cuestiones de gran enjundia sobre ese juego de simulaciones, en el que alguien pretende ser quien no es y alguien pretende creerlo durante un rato. Lo primero que llama la atención de este diálogo es su enorme actualidad; parece haber sido escrito ayer mismo y lo que plantea es perfectamente válido en este momento, tanto en la forma como en el fondo. Lo segundo, la inteligencia con la que se abordan las cuestiones planteadas.
 
Veamos algunos ejemplos entresacados del texto: «Nada de lo que sucede en la escena se da igual que en la vida», «Las palabras no son ni pueden ser más que signos aproximados de un pensamiento, un sentimiento o de una idea; signos que completan su valor con el movimiento, el gesto y la circunstancia dada», «No os expliquéis si queréis haceros entender», «El que nos arrebata es el hombre que se controla», «Su talento consiste no tanto en sentir, sino en manifestar tan escrupulosamente todos los signos exteriores del sentimiento que consigue engañarnos», «Entonces ¿qué es lo verdadero en la escena?», «Con los placeres violentos ocurre como con las penas profundas: son mudas», «Los comediantes no impresionan al público cuando están furiosos; sino cuando representan bien el furor».
 
En fin, una obra que es una deliciosa rareza, una visión ilustrada del fenómeno teatral. Un buen ejemplo de cómo funcionaban los mecanismos analíticos del autor cuando abordaba algo que, en principio, estaba fuera de su especialidad. Un libro curiosísimo.
 
La traducción del francés es obra de Daniel Sarasola (Bilbao, 1962), actor, narrador, dramaturgo, traductor y profesor en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (RESAD). Esta edición cuenta con un interesante y revelador prólogo del dramaturgo y escenógrafo Francisco Nieva, otro hombre de teatro. En este enlace puede leerse el texto completo.
 
Denis Diderot (Langres, 1713-1784) fue un escritor y pensador francés, una de las figuras claves de la IIustración. Es famoso por su erudición, su empuje dialéctico y su genio. Revolucionó el teatro, la novela, la crítica y fue uno de los padres de la «Enciclopedia», junto con D'Alambert. Él solo escribió más de 6000 entradas de la obra cumbre del Siglo de las Luces.

Nació en el seno de una familia artesana de provincias y se fugó del internado jesuita donde estudiaba para ir a París, donde pasaban las cosas. Allí estudió Artes y luego Derecho. Conoció a Voltaire, Rousseau y a todos los intelectuales del XVII francés. Pronto destacó por sus escritos filosóficos y emprendió la redacción y coordinación con D'Alambert  de la «Enciclopedia», en la que llegaron a participar más de 150 intelectuales.

En 1773 viajó a Rusia para agradecerle a Catalina II el que hubiese comprado su fabulosa biblioteca, lo que por cierto, le salvó de la ruina y le permitió liquidar todas sus deudas. Los que le conocieron destacan su curiosidad inagotable, su lógica implacable en los debates, que le hacía prácticamente invencible y su enorme espíritu crítico. En el mejor retrato que nos ha quedado de él, se ve a un joven sensible y delicado. Es el gran Diderot.
 
Denis Diderot (Louis-Michel van Loo, 1767)
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

miércoles, 28 de enero de 2026

Morir en la arena - Leonardo Padura

Título: Morir en la arena
Autor: Leonardo Padura
 
Páginas: 384
 
Editorial: Tusquets
 
Precio: 21,75 euros 
 
Año de edición: 2025 

En mi opinión, esta última novela de Leonardo Padura es una de las más oscuras y tristes de toda su obra. Entre otras cosas, porque da más peso a la descripción de la pobreza de la Cuba actual, uno de los temas recurrentes en todas sus novelas. Pero en este caso, se podría decir que el ambiente de desabastecimiento que sufren los cubanos desde hace años se convierte en el leitmotiv de toda la novela.

De hecho, el propio escritor ha reconocido que es la novela que siempre quiso hacer para retratar a la generación cubana más triste: «Yo quería hablar del destino de una generación, ese momento al que llegan, como dice uno de los personajes, al momento del dolce far niente (lo dulce de no hacer nada), pero entonces ven que tienen que practicar diversas estrategias de supervivencia para poder seguir andando».

Padura narra con su habitual estilo descriptivo y naturalista un hecho luctuoso que ocurrió de verdad en su círculo más cercano en su juventud, un parricidio que en un primer momento parecía el resultado de un momento de locura del hijo asesino. Por otro lado, pronto iremos conociendo, con ciertos saltos hacia atrás en el tiempo narrados por uno de los personajes, a un escritor de novelas policiacas que bien podría ser un trasunto del propio Padura, aunque él lo ha negado en alguna entrevista.

El autor hace un viaje al pasado, recorre la vida de los protagonistas desde sus años de escuela primaria, su participación en la guerra de Angola, su formación en países del bloque socialista y, más tarde, las consecuencias del derrumbe de ese sistema y la desaparición de la Unión Soviética

Analiza también las consecuencias del llamado Periodo especial en tiempos de paz, que comenzó en Cuba en la década de 1990, así como la posterior mejoría económica de los años 2000 tras la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela, e incluso las expectativas generadas por la normalización de las relaciones con Estados Unidos en 2014. Como resume un sentimiento extendido en la isla en esta frase: «La gente en Cuba, que intenta explicarse la realidad de la manera menos trágica posible, se dice: “No te quejes de cómo estás esta semana, porque la próxima estarás peor”».

Rodolfo, el protagonista, se acaba de jubilar, su vida está marcada por el conflicto de Angola y, por otro lado, por el asesinato hace años de su padre a manos de su propio hermano, Geni, apodado Caballo Loco. Rodolfo afronta dos novedades: el acercamiento a su cuñada Nora, antiguo amor de niñez y juventud, y el regreso de su hermano parricida, gravemente enfermo, que va a salir de la cárcel y vuelve de forma inminente a la casa familiar.

La novela gira alrededor de esa tensa espera, durante una semana, y la descripción de cómo afrontan este hecho todos los familiares. Pero también hay personajes de otras generaciones, por ejemplo, los que vuelven a la isla tras la experiencia migratoria en España, como Aitana, la hija de Rodolfo, o jóvenes triunfadores como Humbertico: un rico empresario que además se ha convertido en un líder espiritual yoruba en los círculos de poder cubanos.

Como leí en una crítica reciente de la novela: «Mientras haya quien cuente Cuba así, la isla no estará del todo perdida en la inmensidad del océano».

Leonardo Padura

Leonardo Padura (La Habana, 1955), Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015, ha logrado el reconocimiento internacional con sus novelas policiacas protagonizadas por Mario Conde, traducidas a numerosos idiomas y merecedoras de premios como el Café Gijón, el Dashiell Hammett, el Premio de las Islas 2000, el Brigada 21, el Premio de Novela Histórica Barcino y el Premio Pepe Carvalho de 2023. 

Las primeras han dado origen a la serie televisiva Vientos de La Habana. También es autor de La novela de mi vida, El hombre que amaba a los perros («una de las grandes obras de la literatura universal de las últimas décadas», Rafael Acosta), Herejes, Regreso a Ítaca, la monumental Como polvo en el viento y del libro de relatos Aquello estaba deseando ocurrir, así como de los ensayos Agua por todas partes, Los rostros de la salsa, y el fascinante paseo por su ciudad, Ir a La Habana. En 2027 recibió el Doctorado Honoris Causa por la UNAM en México. Ahora regresa por la puerta grande con Morir en la arena, una historia de amor y resentimiento, pero también de esperanza.

Publicado por Ana Domingo.

martes, 27 de enero de 2026

La muy catastrófica visita al zoo - Joël Dicker

Título: La muy catastrófica visita al zoo
Autor: Joël Dicker
 
Páginas: 232
 
Editorial: Alfaguara
 
Precio: 19,90 euros 
 
Año de edición: 2025 (6ª edición)
 
Joël Dicker, el famoso autor de bestsellers mundiales, al cumplirse 12 años de la publicación de su primer gran éxito, La verdad sobre el caso Harry Quebert (2012), decidió en 2024 hacer balance de su carrera. Reparó en que en las firmas de sus libros habían aparecido lectores muy variados, adolescentes, jóvenes, ancianos, hombres y mujeres de todos los orígenes, credos, clases sociales, ideología y opiniones. Por otro lado, siempre le emocionaba que le hablasen de lecturas colectivas, en una familia, un grupo de amigos o un club de lectura. Así que decidió escribir una novela decididamente dirigida a todos los públicos. El resultado es La muy catastrófica visita al zoo, una novela ligera, fácil de leer y atractiva para lectores de todas las edades.
 
La narradora es Joséphine, una niña que va a un colegio especial y que les cuenta a sus padres la cadena de catástrofes que dieron lugar a la insólita visita escolar al zoo por la que le preguntan. En su larga respuesta se ven un problema detectivesco sobre un terrible siniestro, muchos sospechosos, unos niños especiales muy listos, qué es la mayoría silenciosa, cómo ponerse de perfil bajo, un poli al que se le ve el culo, un Papá Noel acorralado, todo lo que puede dar de sí el papel de limpiarse el trasero, un comité de censura, la teoría del canario en la mina, que se puede ser grosero pero no antidemocrático y muchas cosas más hasta llegar a la resolución del caso y el final feliz que rematan la novela.

El lenguaje y el pensamiento infantiles están estupendamente bien simulados, las situaciones cómicas se suceden, la lectura es muy entretenida, la historia es excelente, el autor hace gala de un sentido del humor muy especial y, en conjunto, se trata de una suerte de cuento para adultos, divertido y lleno de sorpresas, muy conseguido y francamente bien escrito. El texto está organizado en 22 capítulos cortitos, de 5 o 6 páginas cada uno, que hacen muy cómoda la lectura, más un prólogo, un epílogo y una posdata. El estilo es el habitual en Dicker: lenguaje muy sencillo y transparente, mucho ritmo, habilidad para llevar al lector por donde quiere, interés dosificado a lo largo de la obra y una trama bien pensada que funciona con la precisión de un mecanismo de relojería. Estamos ante un autor que siempre se muestra astuto, elegante, ingenioso y divertido. Una delicia.
 
No faltan las frases curiosas que llaman poderosamente la atención: «Los padres siempre se portan mal», «El trabajo de director consiste en tomar decisiones que no son muy buenas», «Las personas más tímidas suelen ser las que mejor lo ocultan», «Eso se llama ponerse de perfil bajo». Todo el texto está puntuado por una ironía inteligente y abundan las situaciones que permiten varios niveles de lectura según la edad del que está leyendo.
 
Concluyendo, una novela ligera y chispeante, muy apropiada para descansar de lecturas sesudas. Sin embargo, no por ser un libro fácil de leer es de calidad moderada; creo que escribir así tiene mucho mérito. Un superventas con mucha literatura en sus entrañas. Un libro agradable, con mucho humor, que rebosa inteligencia y que encandilará a todo tipo de lectores.  
 
La traducción del original en francés es obra al alimón de la madrileña María Teresa Gallego Urrutia, traductora varias veces premiada y de larga trayectoria, y de su hija, Amaya García Gallego, un equipo que ya ha colaborado en varios trabajos similares. En este enlace puede leerse el principio de la obra.
 
Joël Dicker (1985) es un joven escritor suizo nacido en Ginebra, hijo de una bibliotecaria y un profesor de francés, que escribe en lengua francesa. Con solo 19 años, presentó un relato titulado El tigre a un premio, el jurado no creyó que un chico de esa edad pudiese escribir con esa madurez y solvencia, y lo descalificaron por sospecha de plagio. Nuestro joven lo presentó entonces al Premio internacional para jóvenes autores francófonos y lo ganó.
 
Estudió Derecho y publicó su primera novela, titulada «Los últimos días de nuestros padres», a los 27 años. Pero fue su segunda obra, «La vérité sur l’affaire Harry Quebert», terminada en 2012, la que le ha consagrado como gran autor, al venderse en más de 45 países y ser traducida a 30 idiomas diferentes. Un verdadero superventas con el que ganó, entre otros, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa 
 
Ha escrito hasta ahora 9 novelas y ha ganado premios tan prestigiosos como el Premio Goncourt de los estudiantes o el Premio Internacional Alicante Noir. 
 
Joël Dicker
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 26 de enero de 2026

Dos - Irène Némirovsky

Título: Dos
Autora: Irène Némirovsky
 
Páginas: 288
 
Editorial: Salamandra
 
Precio: 19 euros 
 
Año de edición: 2023

París en los años 20, una época en la que había ganas de vivir el presente y disfrutarlo al máximo, después de haber vivido el horror de la mayor guerra conocida hasta entonces; una ciudad en la que los jóvenes, los que podían, llevaban una vida frívola y despreocupada, sin tener intención de enfrentar el futuro hasta que no había más remedio porque la vida les colocaba frente a la realidad, no era posible estar huyendo de ella todo el tiempo.   En este marco se desarrolla la acción de esta novela, una visión del París de entreguerras a través de una pareja joven, de sus amigos y de sus dos familias: los Carmontel y los Segré.

Antoine Carmontel ha vuelto trasformado de la guerra; joven, agraciado y de buena familia sólo desea disfrutar intensamente de la vida sin compartir con sus hermanos las tareas de la empresa familiar. En una de las fiestas a las que asiste conoce a Marianne Segré, hija de un conocido pintor y de una rica heredera; los dos jóvenes, amantes de la buena vida, se enamoran y se casan, pero el matrimonio empieza a hacer aguas conforme pasa el tiempo y aparece la monotonía de la convivencia.

Antoine, empujado por sus hermanos, tiene que entrar en el mundo de los negocios para mantener a sus hijos, no puede seguir viviendo de las rentas familiares. Inicia una relación con la hermana menor de su mujer, una pasión que había estado latente durante un tiempo y al final estalla y se mantiene en el tiempo. Por su parte, Marianne carga con las obligaciones de sus hijos, sufre la soledad y el enfriamiento de su matrimonio y termina en brazos de un antiguo amigo de su marido. Así se van tejiendo unas relaciones entre unos personajes frívolos, sin principios, más atentos a su interés personal que a cualquier otra cosa.

La autora nos cuenta una historia que comienza siendo de amor y lujo, de vida fácil, que se vuelve pronto sombría y melancólica, un viaje de un pasado lleno de amor y pasión que no va a volver, a un presente de rutina y desilusión. Hace un retrato irónico, indulgente, comprensivo de la sociedad parisina de alto nivel que puede permitirse disfrutar de la vida sin preocuparse del futuro. Trata con certeza y cierto sarcasmo las relaciones que se establecen dentro del matrimonio y en la familia, la amistad y la soledad en la gran ciudad; una caricatura de la alta sociedad parisina de los años 20 que la autora debió de conocer de primera mano.

Irène Némirovsky

Irène Némirovsky tuvo una vida azarosa y desafortunada. Nació en Kiev en 1903 en una familia judía rusa, se educó con una institutriz francesa, su madre no mostró apego e interés por ella. En 1918 la familia tuvo que huir de Rusia por amenazas de muerte de los bolcheviques a su padre, banquero y judío; escaparon por Finlandia y se establecieron en Francia, se licenció en Letras por la Sorbona y comenzó a escribir a los 18 años. Hablaba siete idiomas, pero su obra está escrita en francés, su lengua habitual desde niña.

A los 25 años envió su novela David Golder a una editorial de forma anónima, para ocultar su condición de judía. Impresionado por su calidad, el editor tuvo que publicar un anuncio en la prensa para conocer a la autora. Gozó de reconocimiento y aceptación literaria, pero no social; el gobierno francés rechazó repetidas veces su solicitud de nacionalidad, incluso tras convertirse al catolicismo.

A causa de las leyes antisemitas promulgadas por el gobierno de Vichy en 1940 le fue prohibido publicar sus obras y a su marido se le impidió trabajar en el sector bancario. Siguió escribiendo sin publicar hasta ser detenida y deportada. Falleció de tifus en el campo de Auschwitz en 1942. Sus hijas publicaron de forma póstuma las obras inéditas de su madre, entre ellas la célebre Suite francesa.

Publicado por John Smith.