jueves, 17 de abril de 2014

Everlost - Neal Shusterman


Título: Everlost
Autor: Neal Shusterman

Páginas: 360

Editorial: Anaya

Precio: 14,50 euros 
 
Año de edición: 2011
       
Si hay un autor de literatura juvenil que me encanta, ése es Neal Shusterman. No tenemos mucho de él publicado en España, pero las dos primeras novelas de su saga «Desconexión», especialmente el primer libro, son sin duda de lo mejor que he leído publicado en lo que va de década.

En nuestro país, además de estos libros que tantísima aceptación están teniendo en EE. UU., tenemos publicada al completo su trilogía «Skinjacker». Es por ello que me he decidido por su lectura en cuanto he tenido ocasión y tras haber leído este primer volumen, «Everlost», estoy deseando hacerme con los dos siguientes. Aunque es un libro que, como las primeras entregas de las grandes sagas, tiene un final cerrado, ha levantado en mí una expectación inusitada que llevaba mucho tiempo sin despertar una colección literaria.

De nuevo, Shusterman se adentra en la ciencia-ficción literaria. Nos lleva al mundo ininteligible del más allá. Allí ya no hay que atender a ninguna lógica, a ninguna ley física y a ningún otro principio. Ese lugar, donde todo es perpetuo y el retorno es imposible, se conoce con el nombre de Everlost.

Un escenario como el del inframundo, donde las ataduras de la realidad ya no existen, permite a Neal Shusterman, con la sobresaliente imaginación que siempre ha demostrado, desarrollar un excelente juego de ciencia-ficción con fantasía. No obstante, y en todas las novelas del género lo vemos, es imposible imaginar otra existencia sin fijarse en la nuestra, y de nuevo, Shusterman, como otros, toma algunas referencias de las creencias más consolidadas. Así, está presente el cristianismo, las mitologías egipcia y griega, e incluso guarda en pasajes muy concretos una gran fidelidad con las supuestas experiencias cercanas a la muerte (ECM). Todo ello pasado y transformado por la subjetividad de este magnífico escritor. 

Neal Shusterman con esta saga, al atenuar la ciencia-ficción con la fantasía, un género siempre infantil, ha querido dirigir sus libros a un público algo más joven que en la tetralogía de «Desconexión». Pero más allá de la temática tratada, su prosa sigue siendo exquisita y roza la excelencia. Muy recomendable para todas las edades.

Neal Shusterman

Publicado por Jesús Rojas.

miércoles, 16 de abril de 2014

Sobrebeber - Kingsley Amis


Título: Sobrebeber 
Autor: Kingsley Amis 

Páginas: 423 

Editorial: Malpaso 

Precio: 23 euros

Año de edición: 2014

¡Qué maravilla! Un libro divertido y ameno, escrito por uno de los autores que mejor redacta en inglés, el gran Kingsley Amis, sobre su afición favorita: beber y disfrutar de la bebida. Cerveza, vino, licores, whisky, ginebra y todo tipo de aguardientes empapan estas páginas y las llenan de aromas y fragancias, para gozo del lector que, por una vez, puede disfrutar de toda clase de bebidas alcohólicas sin emborracharse.

Reune en un sólo tomo tres publicaciones independientes escritas entre 1971 y 1984, durante una época de gran actividad del escritor, que produjo en esos años ocho de su mejores novelas, multitud de artículos y varias otras cosas.

La primera, «Sobre el beber», trata de ser una enciclopedia en miniatura sobre el arte de alcoholizarse con precaución. Aborda un buen número de aspectos de la bebida: su importancia social, historias divertidas, consejos sobre cómo beber, qué beber y cuándo, un procedimiento inolvidable para endulzar un barril de roble, cómo preparar una cerveza al gallo, qué es un perro salado, cómo preparar un buen Bloody Mary, trucos para no emboracharse, una selección de cócteles explicados y mil detalles aderezados con un exquisito sentido del humor.

Le sigue «La copa nuestra de cada día», es una recopilación de artículos que Amis publicó en varias revistas sobre el tema, en los que aborda distintos temas según se le van ocurriendo, lo que dota al texto de un desorden encantador, que sorprende y divierte a cada página. También establece varios princpios básicos que no debe olvidar el buen bebedor, como que las copas calientes o con gas hacen efecto mucho antes, o que no hay que abusar de las bebidas muy dulces porque al día siguiente, la resaca puede ser espantosa.

Por último, «El estado de tu copa» consiste en una colección de test sobre diferentes bebidas, organizados según niveles de dificultad, mediante los que este distinguido bebedor nos ilustra con mil maravillas y aspectos insospechados del bebercio.

Un libro muy divertido, interesante incluso para los abstemios, imprescindible para los que quieran disfrutar sabiamente de la bebida y británico, profundamente británico. Destila la elegancia, el sentido del humor y la ironía más característica de las islas. Una delicia, presentada espléndidamente en una edición muy bien diseñada. 

Como dijo alguien en la revista Esquire «nadie ha escrito sobre la bebida de un modo más exquisito». Para acabar, no me resisto a citar una frase del libro, ¿sabéis lo que suele decir un productor de vino a sus hijos en su lecho de muerte? pues: «Recordad que también se puede hacer vino con uva».

Kingsley Amis (Londres, 1922-1995) tuvo una esmerada educación en la Escuela de la Ciudad de Londres (City of London School) y en la Universidad de Oxford, donde se lecenció en lengua inglesa. Llegó a ser catedrático de inglés en la Universidad de Swansea en Gales, durante trece años, y en la Universidad de Cambridge.

Saltó a la fama con su primera novela, La suerte de Jim, con la que ganó el Premio Somerset Maugham e ingresó en el grupo de los autores llamados Angry Young Men (jóvenes enfadados).

Fué miembro del Partido Comunista y un estalinista convencido hasta que la Unión Soviética invadió Hungría en 1956. A partir de ahí se convirtió en un anticomunista militante. Escribió más de veinte novelas, tres recopilaciones de poesía, historias cortas, guiones para radio y televisión y libros de crítica social y literarias. Fue padre del novelista británico Martin Amis. En 1990 se le concedió el título de caballero (sir).

Kingsley Amis

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

martes, 15 de abril de 2014

Vigilia inquieta - António Patrício


Título: Vigilia inquieta 
Autor: António Patrício 

Páginas: 144 

Editorial: Ardicia 

Precio: 16 euros

Año de edición: 2014

Este delicioso librito está todavía caliente, recién salido de la imprenta y ha sido un verdadero descubrimiento, no os lo perdáis, es impresionante. Publicado en 1910, contiene cinco cuentos de este autor portugués del que, la verdad, nunca había oído hablar y me parece que es prácticamente desconocido en España. En el catálogo de la Biblioteca Nacional sólo se encuentran un tomo de poesías de 1942 y una edición de este libro de 1920.

¡Imperdonable olvido! Menos mal que la editorial Ardicia ha venido a repararlo. António Patrício nos deja aquí la historia de cinco personajes peculiares y extraños donde los haya, un vagabundo poco convencional, un águila de zoológico, un niño enfermo, un amante de las fuentes y una refinada y deliciosa cocotte. Cinco retratos prodigiosos, profundos, llenos de fuerza, de otros tantos personajes atormentados, complejos y rodeados de un halo de misterio, de un último enigma que no se llega a aprehender del todo. 

Mi favorito es el último, «Suze», el que describe a una coqueta absolutamente deliciosa y elegante, de vuelta de todo, un personaje de papel con tanta vida que es inevitable pensar que el autor la conoció personalmente.

El estilo es elaborado sin ser preciosista, de calidad y poderoso; en cada cuento el autor toma las riendas con decisión y lleva a la imaginación del lector por donde desea con mano decidida. El lenguaje resulta moderno, actual, capaz de evocar atmósferas. ambientes y peripecias humanas con facilidad. Todo el texto está impregnado de un sabio nihilismo, del suave desencanto de quien ha vivido mucho y visto mucho.

Un libro muy recomendable para los amantes de la buena literatura, de un autor que merece ser más conocido y disfrutado, original y con mucha personalidad, que otro poeta describió como un «aristócrata nietzscheano». 

António Patrício (Oporto, 1878-1930) era hijo de una criada y del dueño de una funeraria. Estudió Medicina y se dedicó a la política, fué nombrado cónsul en A Coruña e inició una brillante carrera diplomática que le llevó a Manaos, Bremen, Atenas, Estambul, Londres, Caracas y Macao.
 
Al mismo tiempo desarrolló una carrera literaria muy interesante. Fué un poeta admirado, elogiado por autores de la talla de Fernando Pessoa o Amado Nervo, que practicó el simbolismo y el decadentismo, un sólido autor de teatro y publicó también este volumen de relatos, sólo éste, ¡qué pena!.

António Patrício

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 14 de abril de 2014

Las águilas - José López Pinillos (Parmeno)


Título: Las águilas 
Autor: José López Pinillos (Parmeno) 

Páginas: 269 

Editorial: Turner 

Precio: 14 euros 

Año de edición: 1991 

Me vuelvo a encontrar, andando el tiempo, con esta novela que leí hace tres o cuatro años.

El autor, tipo pintoresco, utilizó el seudónimo de «Parmeno», el criado de «La Celestina», gran parte de su vida, después de haber utilizado el de «Puck», personaje fantástico de la literatura anglosajona. Nacido en Sevilla en 1875, emigró pronto a la capital de España para buscar fortuna como escritor y periodista.

La novela, que no es larga, once capítulos y casi doscientas cincuenta páginas, describe  la trayectoria de un muchacho, Josele, de principios de siglo XX, desde sus inicios como hijo de un zapatero calavera y pendenciero de Sevilla hasta su ascenso como figura del toreo. El protagonista  emerge de la escala social en la que le ha tocado nacer, para progresar en la vida, a cornadas, a dentelladas y a fuerza de jugársela cada tarde «como un tío», eje de su ciencia y de su éxito… como un águila, intentando salir del nido en el que le tocó nacer y en el que un día decide que no quiere permanecer, buscando cada instante de su existencia un impulso que le aúpe desde esa mediocridad que le ha deparado el destino y le aleje de un futuro como zapatero.

Con una pretendida pátina de novela social, de denuncia, con un espíritu regeneracionista, propio de la Generación del 98 y de la escuela de Joaquín Costa, su autor que se alineó en esa corriente de pensamiento y que abrazó ideas progresistas, trabajó en los periódicos más importantes de la época, «El Globo», «España», «El Liberal» y conoció a Pío Baroja, Azorín, Unamuno, Galdós y otros.

Aquí pretende mostrarnos el lado más lacerante de la sociedad en la que vive y particularmente de la sociedad andaluza, espacio en el que centró la mayor parte de su producción literaria. El narrador, toda la novela está escrita en tercera persona, relata la historia de un muchacho cualquiera de origen humilde de una ciudad del sur de España y de las mil peripecias que le ocurren hasta que llega a alcanzar su objetivo a través del toreo. Esa escusa, como podría haber sido otra cualquiera, le sirve para retratar la España de la época, y más concretamente Andalucía, para hablarnos de sus personajes, de su modo de vida, de sus preocupaciones, de las relaciones entre hombres y mujeres, de su escala de valores, de las profesiones de la época, del lenguaje… abarca así una vertiente social muy significativa, como apuntábamos anteriormente, que está dentro de la preocupación de su autor, de la necesidad de mostrarnos la situación del país, el ambiente y todo ello sin necesidad de moralizar en ningún momento, ya que no hay un párrafo donde se atisbe esa posibilidad, ese juicio de valor, ni a través del narrador ni de ninguno de sus personajes, solo nos dibuja sobre el lienzo y nos describe la historia para que sea el propio lector quien opine .

Con un estilo exagerado, precursor del tremendismo, que alcanzaría su máximo nivel en la posguerra española, describe a unos personajes y unas situaciones, por momentos, parece que sacados de alguna epopeya épica, por lo heroico de sus hazañas o lo grotesco, como la corrida de toros que se lidia en el pueblo de Selvática, y nos presenta  un mosaico de lo que, por antonomasia, podía ser el perfil del andaluz medio  de principios de siglo - El maestro Lasarte, Dolores, Trini, Cordobán, Cachirulo, Jaquimilla, Piesdeliebre, el doctor Pajarit, Salud-, perteneciente a una sociedad rural, escasamente alfabetizada, con situaciones y pasajes propios de un sainete coral, género que cultivó con éxito su autor … nos muestra los patios de vecinos,  que hacían, a la vez, la función de terapia social, lugar de convivencia, comedor común, encuentro de amores, convivencia en familia… y sobre todo las tabernas, lugar de psicoanálisis colectivo, de interacción social o centro de negocios. 

Las tabernas tienen una gran importancia en el libro y en el se describen pasajes  memorables ocurridos en ellas, como epicentro de la vida social de la época, los tahúres, los cuadros flamencos, las bailaoras, los personajes de la noche. Todos los diálogos, de sus personajes, sin excepción, están escritos en la fonética dialectal andaluza  de la época, haciendo una especie de «preciosismo modernista» a la inversa,  en palabras de Cansinos Assens. Esto no esconde cierta dificultad, si se piensa que para algunas palabras en «andaluz» difícilmente encontramos hoy su significado o su trascripción al castellano.

La novela, adolece de cierta fragmentación narrativa, algunas escenas parecen tener más fuerza como un hecho aislado que como parte del conjunto de la obra, quizás aquí intuyamos la inercia de su autor a favor de relato o novela corta, que también cultivó con éxito, o de la pieza teatral. También aparecen ciertos personajes aislados que sin dejar de ser pintorescos no aportan mucho, o casi nada, a la novela, por eso resulta que aún tratándose de una novela no muy extensa, hay partes que sobran y podría haber quedado aún más aligerada sin que le echáramos en falta ese exceso. Con todo, es una novela que va alcanzando su excelencia a medida que avanza y que al final del todo llega a su momento álgido de contenido y de estilo.

Escrita a comienzos, de lo que suele conocerse como «época dorada de la tauromaquia», aquel fabuloso lapso de tiempo transcurrido entre 1912 y 1920, en el que se dieron cita las dos máximas figuras de la época, Juan Belmonte y Joselito el Gallo, supone una innovación en la literatura de corte «taurómaco», ya que se acerca a la figura del torero y de su entorno desde una óptica realista, naturalista, alejada de la literatura anterior, de la época romántica donde todos sus personajes eran semihéroes aflamencados, aristócratas, triunfadores o sus mujeres damas de alta cuna… 

Junto a la vertiente social mencionada, hay una vertiente taurina en esta novela muy importante, y aunque se haya apuntado que nació con una pretendida noción antitaurina, el autor demuestra ser un profundo conocedor del mundo, del argot y del sentimiento taurino, describe pasajes donde perfectamente demuestra conocer las suertes del toreo, la técnica, etc…fruto todo ello, posiblemente, de que en la época en que está escrito el libro el lenguaje  taurino estaba más imbricado en la sociedad que hoy día y sobre todo gracias a su labor como periodista.

El autor, a quien Pío Baroja llegó a definir como «tipo revulsivo, un andaluz gordo, seboso, con el pelo rojo, como de virutas, y que hablaba mal de todo el mundo…», abarca en esta obra una tercera vertiente, junto a la social y la taurina, que a mi me interesa mucho, y es la vertiente artística, haciendo alardes de ser un buen narrador, describiéndo una época y una profesión magistralmente, recreando los ambientes en que se mueven los personajes como si se trataran de fotogramas de cine neorrealista italiano y haciéndo uso de un gran léxico y de una gran imaginación. Es, a mi parecer, una obra muy interesante de un autor desconocido para el gran público que utilizó una voz y un lenguaje propios.

José López Pinillos (Parmeno)

Publicado por Gregorio Camacho.

domingo, 13 de abril de 2014

El chico de la última fila - Juan Mayorga


Título: El chico de la última fila 
Autor: Juan Mayorga 

Páginas: 72 

Editorial: Ñaque 

Precio: 10 euros 

Año de edición: 2006 

El teatro no es el género que más leo, pero de vez en cuando una obra sienta muy bien a cualquier lector. Recientemente he leído «El chico de la última fila» de Juan Mayorga (Madrid, 1965) y me he quedado maravillado con cada uno de sus actos, con el sencillo recurso de imaginarme sentirla en escena.

Esta pieza junta en un mismo escenario generaciones muy distintas. El avanzado adolescente abocado a la mayoría de edad, en el que la astucia de un adulto cohabita con una mentalidad aún inmadura en un mundo lleno de posibilidades impuras, se mezcla con el profesor asentado de edad media-avanzada, que en el ejercicio cíclico de su profesión se encuentra una y otra vez con los mismos imprevistos. La explosiva unión sobre las tablas de estos dos polos opuestos es el caldo de cultivo para una suculenta obra.

Juan Mayorga juega en un pasado muy cercano con los personajes tipo del teatro clásico adaptándolos a nuestro presente. Claudio encarna la figura moderna del donjuán, un figurín muy manipulador. German, un profesor de la asignatura de lengua castellana, quiere encauzar al alocado joven en la trayectoria adecuada por medio de la literatura y lo que no sabe es que a un dandi nadie se le resiste.

Ese hincapié que hace Germán en los grandes autores para cambiar la mentalidad de su alumno es una interesante crítica a la literatura universal desde la perspectiva de este dramaturgo. Escritores como Dostoievski, James Joyce, Kafka, Thomas Mann y algunos filósofos griegos salen a la palestra y no todos quedan bien parados.

Esta obra, además de ser representada en el teatro, ha trascendido al cine. Ha sido llevada a la gran pantalla en nuestro país vecino por François Ozon, bajo el título de «Dans la maison» (En la casa). Obtuvo la Concha de Oro a la mejor película y el Premio del Jurado al mejor guion en el Festival de San Sebastián de 2012.

La obra, publicada en 2006, sigue estando muy vigente en nuestros días. Representa, con la grotesca trasformación que el teatro ejerce sobre la realidad, el día a día de uno más de nuestros docentes. «El chico de la última fila», como así ha demostrado ser, es una función teatral de película.

  
Juan Mayorga

Publicado por Jesús Rojas.

sábado, 12 de abril de 2014

Come prima - Alfred


Título: Come Prima 
Autor: Alfred 

Páginas: 230 

Editorial: Salamandra 

Precio: 25 euros 

Año de edición: 2014

Se acaba de publicar en España esta estupenda historieta que viene con el aval de haber ganado el Premio a la Mejor Obra en el Festival Internacional de la Historieta en Angulema, uno de los eventos más importantes del cómic en Francia, que, dada la afición al género que hay allí, es como decir del mundo.

Y os aseguro que es un premio merecido porque es una obra muy completa. Tiene el empaque suficiente como para llamarla novela gráfica y que no le quede grande el nombre. Un colorido sensacional que es un regalo para la mirada, parece mentira que se pueda disfrutar tanto de paisajes dibujados con un estilo tan poco realista. Una historia bien urdida que explota la elipsis y el flashback (analepsis en español) muy bien; otro efecto que da mucho juego es el contraste que resulta de montar unos diálogos sobre una escena que no se corresponde con lo que se dice. Una historia sugerente, dramática, con muchas resonancias y matices, que es fácil que conecte con algún rincón de la vida del lector. Y una factura global impecable.

Una de las curiosidades de este libro es cómo el autor consigue con una manera de dibujar feísta, con una personalidad muy marcada que causa un poco de rechazo al principio, un resultado tan atractivo y tan eficaz para contar una historia. Los dibujos me han encantado y me parece que hace que los diseños estén a muy poca distancia de lo que puede considerarse Arte con mayúsculas.

Por otro lado, el tema elegido es muy atractivo, el encuentro de dos hermanos que no se ven hace años e inician un viaje en coche hacia su Italia natal. Estamos en los años 50 y todo ese mundo invade la historia en forma de música, coches, imágenes, formas de vestir, ambientes...

En fín, un cómic que recomiendo a todo el mundo porque creo sinceramente que todos lo disfrutarán, que demuestra que la historieta gráfica es a menudo un género literario con todas las de la ley, a medio camino entre las artes visuales y la literatura, y que creo sinceramente que vale mucho la pena. Una buena historia contada con mucha habilidad en una historieta en la que no sobra nada. Y desde luego, no creo que sea buena idea leerla en versión libro electrónico, si es que existe.

 
Lionel Papagalli (Grenoble, 1976), más conocido en el mundo del cómic por su seudónimo Alfred,es un historietista francés que se ha hecho famoso rápidamente con esta publicación. Hijo de actores de teatro, ha sido un autodidacta que durante años se ha dedicado a devorar libros, cine y música. 

Comenzó su carrera publicando fanzines y autoeditándose él mismo. Ha publicado una treintena de ábumes y ha adaptado novelas de Topor y otros autores. Ha ganado varios premios en el Festival de Angulema y se ha convertido en uno de los autores de cómics más valorados en Francia.

Alfred

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 11 de abril de 2014

El primer caso de Montalbano - Andrea Camilleri


Título: El primer caso de Montalbano 
Autor: Andrea Camilleri 

Páginas: 320 

Editorial: Salamandra 

Precio: 18,50 euros 

Año de edición: 2006

Por casualidad he visto que no se ha comentado aquí nada de esta entrega de las aventuras del comisario Montalbano, un libro especialmente interesante y ameno, que incluye tres casos del famoso policía siciliano.

Uno de ellos, el que da título al libro, es su primer caso. Aparece aquí un Montalbano joven, algo inexperto, en el puesto de un subcomisario que espera su ascenso, cansado del pueblo de montaña en el que trabaja y deseando cambiarlo por otro a la orilla del mar. Cuando le llega el ansiado nombramiento en Vigàta, un sitio con playa, parte para allá lleno de ilusión y se encuentra nada más llegar con un caso peculiar.

Los otros dos casos tampoco son muy comunes que digamos, uno comienza con una cadena de asesinatos en serie... de animales y el otro es un extraño secuestro exprés en el que hay algo que no acaba de encajar.

Tres píldoras del más auténtico Camilleri, un autor con mucho oficio, que sabe muy bien lo que hace: dosifica la información cuidadosamente, crea expectación e intriga, retrata a un buen policía que sabe aplicar intuición, sentido común y métodos audaces, y sobre todo, retrata la realidad de la isla con socarronería y un sentido del humor muy especial. Si no habéis leído todavía ninguno de sus libros, no sabéis lo que os estáis perdiendo.

La RAI ha producido una serie para la televisión sobre los casos de Montalbano muy bien ambientada y con buenos actores, protagonizada por Luca Zingaretti, que se ha estado poniendo en la cadena española La 2. Yo no me imagino así a Montalbano, pero la verdad es que el hombre actúa bien.

Luca Zingaretti

Andrea Camilleri (Porto Empedocle, 1925) escritor siciliano y comunista que, después de dedicarse a dirigir y redactar guiones para radio y televisión, comenzó a escribir la saga del comisario Montalbano (llamado así en homenaje a Manuel Vázquez Montalbán) casi a los 70 años. Lleva ya 31 títulos de la serie y aunque el año que viene cumplirá 90 años, parece que sigue escribiendo y está en plena forma. 

De cada libro vende sólo en Italia una media de unos 60 000 ejemplares, que no está nada mal. Es uno de mis autores favoritos, me ha hecho pasar muy buenos ratos. Aquí podéis ver otras reseñas sobre sus libros.

Andrea Camilleri

Publicado por Antonio F. Rodríguez.