viernes, 24 de junio de 2016

Lluvia de verano - Ahmet Hamdi Tanpinar


Título: Lluvia de verano
Autor: Ahmet Hamdi Tanpinar

Páginas: 88

Editorial: Sexto piso
 

Precio: 15 euros 

Año de edición: 2016


¡Qué suerte que la ediorial Sexto piso ha editado otro libro de Tanpinar! Se trata de un escritor enorme, del que hay muy poco editado en español, ceeo que éste es el tercer título que aparece en nuestro país.

Publicado en 1955, cuenta un encuentro casual entre dos personas, en principio de mundos desconocidos, cuya vida se entrecruza por un momento y viven una jornada particular, descrita con sensibilidad y penetración psicológica. El carácter de los personajes está muy bien descrito, cómo son, qué les mueve, qué  piensan, qué sienten...

El lenguaje es mesurado, armonioso y equilibrado, pero sin llegar a ser barroco en ningún momento ni a hacer exibiciones de virtuosismo gramatical, con una contención muy medida. 

Una novelita estupenda con la que os relameréis de placer, que acaba con una de las escenas que cargan de nostalgia la memoria de la ciudad entre dos continentes: el incendio de uno de los palacios de madera que había a orillas del Bósforo. Las dos orillas estaban llenas de casas señoriales imponentes, que han ido desapareciendo una a una bajo las llamas. Quedan muy pocas y ése es uno de los motivos por los que Estambul es la ciudad de la nostalgia.

Esta edición cuenta con las bellísimas ilustraciones de Hassan Zahreddine (Líbano, 1969), un artista exquisito, que rodea el texto con el embrujo y el misterio de sus dibujos.

En fin, una pequeña obra maestra empapada de ensueño, de nostalgia y de la cadencia estambulí, un librito que, como todos los de Tanpinar, tiene mucho truco.
   

Ahmet Hamdi Tanpinar (Estambul, 1901-1962) es el escritor turco más importante del siglo XX, según su compatriota Orhan Pamuk, que reconoce la enorme influencia que ha tenido en su escritura. Hijo de un juez, su madre murió cuando él tenía trece años y debido a los destinos de su padre tuvo que viajar por toda Turquía. Estudió Literatura en la Universidad de Estambul y fué profesor, primero de Instituto y luego universitario, de Literatura, HIstoria del Arte, Mitología y Estética. 

Fué diputado de 1942 a 1946 y en 1953 hizo un largo viaje por Europa, en el que estuvo en España. Auténtico polígrafo, que ha tocado practicamente todos los géneros, es uno de los autores que mejor ha sabido fundir elementos de la literatura oriental y de la occidental, del Imperio Otomano y del Estambul actual.

La burocracia irracional y monstruosa, la perplejidad del hombre ante los tiempos modernos, la soledad que a veces encontramos en la sociedad... son temas que trata en su literatura. Ya hemos reseñado aquí dos de sus grandes obras, El instituto para la sincronización de los relojes y Paz.

Ahmet Hamdi Tanpinar

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 23 de junio de 2016

El talento de Mr Ripley - Patricia Highsmith


Título: El talento de Mr Ripley
Autora: Patricia Highsmith

Páginas: 288

Editorial: Anagrama


Precio: 6,90 euros 

Año de edición: 2000


Me acabo de dar cuenta de que todavía no le he dedicado una entrada a la señora Highsmith, así que voy a remediarlo ahora mismo. 

Ésta novela, publicada en 1955, es la primera de una serie de cinco títulos protagonizados por Ripley, un personaje fascinante, un amoral sin escrúpulos y manipulador, un sociópata despiadado y calculador, escalofriante, capaz de cualquier cosa con tal de conseguir el nivel de vida que desea. Es uno de los grandes malvados de la literatura, al que vale la pena conocer y tratar durante un rato.

En esta novela se presenta al personaje y se cuentan sus peripecias cuando trata de hacerse un hueco en la alta sociedad a toda costa. Es curioso el morbo que despierta en el pobre lector un personaje así y como uno acaba identificándose con él y deseando que las cosas le salgan bien. No sé, a ratos es como para preocuparse.

Por otro lado, los libros de la Highsmith resultan inquietantes porque son creíbles y nos hace percibir el crimen y el mal como cosas muy cotidianas, de andar por casa, que nos podemos encontrar al volver cualquier esquina. Quizás conecta con la serpiente que todos llevamos dentro y creemos domada.
 
Ella dijo de este libro que su intención era «Mostrar el triunfo del mal sobre el bien, recrearme con ello y hacer que mis lectores también se recreen». Como véis, la oferta no puede ser más fascinante y perturbadora: meterse en la piel de un criminal durante unas horas y ver qué pasa. 

Por otro lado, se trata de una escritora de pocas palabras, aunque parezca mentira. Tiene un estilo muy peculiar, escueto, muy económico y la verdad es que vale la pena fijarse en él. Con frases recortadas dice mucho con pocas palabras. El tono es objetivo, casi notarial, así que puede decirse que la Highsmith perpetra sus crímenes con la misma frialdad que sus personajes. Hay quien dice que aprendió a escribir así leyendo al gran Maupassant pero, en cualquier caso, es una escritura muy eficaz. 

Hay dos versiones cinematográficas de este libro, una dirigida por Anthonny Minghella en 1999 y protagonizada por Matt Damon, que está muy bien y otra de 1960 dirigida por René Clément y con Alain Delon como Ripley, titulada «A pleno sol», que me gustó incluso más.

Una novela de suspense psicológico que se disfruta entre escalofríos y que gira alrededor de uno de los mejores malvados que puede uno encontrarse por esas páginas de Dios. Muy recomendable, si no la habéis leído, no os la perdáis.

Patricia Highsmith (Forth Worht, 1921-1995) no conoció a su padre hasta que cumplió doce años, porque sus padres se habían divorciado antes de que ella naciera. Su madre se casó otra vez cuando ella tenía tres años y Patricia tuvo una relación difícil tanto con su madre como con su padrastro. Parece que su madre intentó abortar de ella bebiendo aguarrás y ella nunca superó la intensa relación de amor y odio con su madre.

Fué una lectora voraz y compulsiva desde muy pequeña, que leía todo lo que encontraba relacionado con la mentira, el crimen y la culpa, los tres temas que obsesivamente impregnan toda su obra. Desde los 16 años, escribió diarios, relatos y novelas voluminosas.

Estudió en el Barnard College literatura inglesa, latin y griego y a los 22 años descubrió su homosexualidad, lo que le llevó a escribir «El precio de la sal», una novela sobre el amor entre dos mujeres con final feliz, con seudónimo, que años más tarde renombraría como «Carol» y aparecería con su nombre.  

Era pesimista, comunista, misógina, solitaria, huraña, alcohólica y antiamericana, no era muy popular en Estados Unidos pero sí en Europa. A los 42 años se fué a vivir a Locarno (Suiza), rodeada de gatos, a escribir y fumar. Nunca tuvo muchas relaciones sociales. «Mi imaginación funcina mejor cuando no tengo que hablar con la gente» confesó. 

Nos dejó 22 novelas y 10 libros de relatos, con las que ganó multitud de premios y se consagró como una de las grandes damas del crimen literario. 

Patricia Highsmith

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 22 de junio de 2016

Oscuridad total - Renata Adler


Título: Oscuridad total
Autora: Renata Adler

Páginas: 181

Editorial: Sextopiso


Precio: 19 euros 

Año de edición: 2016


Tenía ganas de leer esta segunda novela, publicada en inglés en 1983, de esta escritora de culto. Siempre se agradece leer una novela diferente, innovadora y poco previsible, una propuesta distinta que, la verdad, cada vez tiene más mérito porque ya está casi todo hecho. 

Para empezar, se trata de una novela conpuesta por tres partes que pueden funcionar perfectamente como relatos independientes, sobre todo la primera, titulada «Islas Orcas», tres cuentos de 50 páginas muy buenos. Pero la identidad de la protagonista y ciertas conexiones argumentales le dan la unidad necesaria para que se la pueda llamar novela. 

También podemos comentar la estructura del texto en párrafos, de igual manera bastante independientes, que cuentan experiencias y a veces siguen un hilo argumental, a veces se alternan en dos historias paralelas y a veces rompen el relato en múltiples direcciones.

Adler es una escritora muy inteligente, que exige lo mejor del lector en cada página, pero a cambio le ofrece una novela de campanillas, con la forma de un puzle de mil piezas que uno tiene que encajar como puede. No hay hilo argumental, ni planteamiento, nudo y desenlace, todo parece suceder casi a la vez, y sin embargo se lee, se disfruta y se paladea.

Una técnica que llama la atención por su efectividad es la repetición obsesiva de una o varias frases clave, cuyo sentido uno va entendiendo poco a poco, según va avanzando el relato y el rompecabezas va tomando forma hasta que alcanza pleno sentido al final. El primer capítulo gira alrededor de «Él supo que ella lo había dejado cuando vió que volvía a fumar», hay un lema que atraviesa todo el libro («¿Sabes? Eres, fuiste lo más parecido que tuve en mi vida a una historia real») y el segundo capítulo arranca de manera magistral con tres frases ininteligibles («En cuantos»«Aquí no» y «Sólo echa a Jo») que se van entendiendo poco a poco segun nos acercamos al final.
 
No faltan las referencias y cierto jugeteo con temas clásicos, como la historia de Penélope y Ulises, ese desconcertante arranque de Nabokov («Y en segundo lugar porque...») o alguna cita de Wittgenstein. Tampoco el retrato mediante flashes de la sociedad estadounidense: la facilidad para comprar una pistola, la complicidad para timar a una forastera, las historias de escritores y abogados. Este libro está lleno de guiños, pistas e ideas, a pesar de su brevedad.

Y además no es una novela fría y cerebral en absoluto, está llena de emoción y nostalgia, de desamor y necesidad de ser amado, de emociones y pasión, aunque sea frustrada.

Una escritora potente, muy original, que arriesga mucho y construye algo que no se parece a casi nada de lo que hemos leído, una novela con varios estribillos, interesante, sugerente y tremendamente bonito. Como suele decirse, esta chica es un crack. 

Renata Adler

Renata Adler (MIlán, 1938), nació en Italia, hija de judíos alemanes que habían huido de la Alemania nazi en 1933. Dotada de un talento especial, estudió literatura comparada en Harvard y en Yale, e hizo una tesis sirigida por el antropólogo Claude Lévy-Strauss.

Empezó su carrera periodísica en «The New Yorker» en los años 60, haciendo crítica de cine o con crónicas sobre temas tan variados como el Movimiento por los Derechos Civiles o la vida en los barrios exclusivos de Los Ángeles, salvo un periodo de trabajo para el «New York Times», volvió a escribir para «The New Yorker» durante 40 años.

En 1976, su primera novela «Lancha rápida» ganó el Premio Ernest Hemingway. Ésta es segunda novela.  
   
Publicado por Antonio F. Rodríguez.