domingo, 22 de julio de 2018

Librería «El Globo», en León

http://libreriaelglobo.es/
 
Hace algún tiempo y gracias a Whatsapp (alguna ventaja tenía que tener) pude contactar con Marcos. Es uno de los amigos de mi pandilla, de ese grupo de adolescentes que salíamos todos los fines de semana, hace años, para recorrer las aceras y parque de Madrid, y abrirnos a la vida. No sé si ahora los chavales tienen pandilla, pero aquello era algo estupendo.

Fué muy agradable volver a encontrarle, recordar viejos tiempos y ponernos al día sobre nuestras vidas. Y resulta que, ¡Oh, sorpresa! Marcos tiene una librería en León, «El Globo», bueno una papelería-librería, pero a mí me vale lo mismo. Es un sitio maravilloso lleno de papeles, lápices, bolígrafos, plumas y libros, sobre todo libros. Para un vicioso de la lectura como yo eso es una maravilla. Es como para un glotón encontrarse con un amigo pastelero.

http://libreriaelglobo.es/

Es un establecimiento modesto, agradable, situado en la periferia de la ciudad, cerca de la Universidad de León y varios colegios, con una buena selección de libros y la facilidad de encargar cualquier título que nos interese. Una librería de barrio, una maravillosa especie en peligro de extinción que os recomiendo visitar, disfrutar y proteger, porque las librerías son templos del saber, centros culturales y fuente de conocimiento. Por supuesto, se ha convertido inmediatamente en una de mis librerías favoritas.


Así que, si vivís en León, os recomiendo pasaros por la calle Mariano Andrés número 141 y si habitáis en cualquier otro sitio, os recomiendo de verdad visitar esa antigua ciudad. Es muy agradable, con sus ríos, sus árboles, sus calles peatonales y tres puntos de interés que no hay que perderse: la Catedral, el Panteón de los Reyes y la librería «El Globo». Ya sabéis.

Aquí os dejo la entrevista que le hice al librero Marcos: 

- ¿Desde hace cuánto tiempo tienes «El Globo»? 

- Desde enero del año 2010. Algo más de ocho años. 

- ¿Cómo se te ocurrió abrir un negocio así? ¿cómo empezó todo? 

- Pues en parte por casualidad. Estaba en paro cuando me enteré de que se traspasaba un negocio de papelería-librería. Yo había trabajado como delineante y en diseño por ordenador. Se me ocurrió que tenía cierta relación (en lo relativo a la papelería) y por eso me decidí. 

- ¿Alguna habías pensado que acabarías siendo librero? 

- No, nunca. 

- ¿Cómo explicarías a un extraterrestre en qué consiste tu negocio? 

- Pues la esencia es estar atento a lo que te piden y saber resolverlo. A veces la gente necesita en papelería cosas muy adaptadas a sus necesidades, por ejemplo reproducir un motivo ya impreso en otro soporte en papel. En muchas ocasiones cubres la necesidad del cliente, ayudado de las nuevas tecnologías. 

- ¿Qué es lo mejor y lo peor de tu trabajo? 

- Lo mejor, que eres tu propio jefe. Tienes toda la libertad y no hay nadie que te regañe, ya te riñes tu solo, cuando algo sale mal. Lo peor es que tienes que tratar a cada cliente lo mejor posible, de forma personalizada y a veces eso es muy difícil, hay gente muy rara, o que le cuesta expresarse. 

- ¿Qué cualidades debe tener un buen librero? 

- Lo más importante es saber interpretar lo que necesita el cliente, adaptarse a sus necesidades. A veces vienen buscando algo y no se acuerdan ni del título ni del autor,  con unas pocas pistas tienes que adivinar qué libro buscan. También es importante tener inquietud por leer, por estar al día, estar informado y cultivar el gusto por las letras. 

- ¿Cómo es el trato con la gente?¿llegas a conocerla? 

- Sí, claro. En cuanto alguien viene un par de veces ya ves por dónde va. Hay clientes fieles que claramente mantienen una línea, o incluso una actitud. A veces hay quien te marea, a veces hace falta hablar un poco en inglés. Aquí en un barrio de León. También tengo anécdotas curiosas. Hay una clienta del barrio que se fue a vivir lejos, que me llama y me cuenta su vida. La última vez me estuvo contando un problema con una ventana que tenía que arreglar o semejantes cuestiones. 

- ¿Y cómo te sientes? ¿te ves librero toda la vida? 

- Pues la verdad es que no, he probado tantos trabajos en mi vida, que esta es una más. A lo mejor en el futuro pruebo otras. Tengo que confesar que disfruto más creando algo, diseñando... dibujando. Vendiendo no tanto. 

-¿Y tienes tiempo para leer? 

- No mucho, leo lo que puedo. Pero aquí en la tienda no hay tiempo, siempre hay algo que hacer. Mantener el inventario, pedir material y libros, tienes poco tiempo libre. 

- ¿Qué opinas del libro digital? 

- Pues es una herramienta más y, desde luego tiene la comodidad de que si te vas de viaje, puedes llevarte un montón de libros y no tienes que cargar con el peso. Pero creo que costará su implantación y esta será un complemento del clásico; la experiencia de leer un libro en papel y uno digital es muy diferente, son otras sensaciones y por ello no son comparables. 

-¿Hay algo que quieras decir que no te haya preguntado? 

- Pues sí, que habría que estimular la lectura. No sé cómo, pero habría que fomentar el que los chavales leyesen, aunque fuera cosas cortas. Hay gente que lee muchísimo, pero son una minoría y leer te abre la mente, te hace aprender muchas cosas, te permite viajar con la imaginación, casi vivir varias vidas. Es una experiencia única. El que lee vive más.

http://libreriaelglobo.es/



Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 21 de julio de 2018

Morir - Rosa Montero

http://www.rosamontero.es/fotos-rosa-montero.html
Rosa Montero (Foto © Patricia A. Llaneza)

Tengo un especial cariño a Rosa Montero (Madrid, 1951), debido probablemente a varios factores: mi generación es próxima a la suya, era una de las columnistas que leíamos con fruición en «El País» de la transición (¡ay!. áquel era otro país), siempre ha escrito con el corazón en la mano y de manera inteligente, redacta un español espléndido, en las fotos siempre sale con cara de pillina... como periodista me parece excelente, aunque como novelista no tanto, hasta que publicó ese libro maravilloso que es «La ridícula idea de no volver a verte».

En fin, el caso es que este fin de semana la revista «El Cultural» en papel publica una sabrosa entevista que le hace Fernando Aramburu y como pasará un tiempo hasta que se pueda enlazar, vamos a rescatar mientras tanto un estupendo artículo que escribió hace algún tiempo sobre un tema esencial, que pocos se atreven a tocar con tanta sinceridad:
«Morir».

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 20 de julio de 2018

Tomates verdes fritos - Fannie Flagg


Título: Tomates verdes fritos
Autora: Fannie Flagg

Páginas: 352

Editorial: RBA

Precio: 12,50 euros 

Año de edición: 2011

Pues hoy vamos a hablar, por una vez y sin que sirva de precedente, de un superventas. De esa categoría de libros que a veces hacen arrugar la nariz a eruditos a la violeta y snob de todo pelaje. No es que sea yo muy aficionado a los best sellers, esos libros cuyo principal objetivo es venderse lo mejor posible, pero a veces se encuentran obras muy interesantes y bien escritas.

Ése es el caso de «Tomates verdes fritos», una novela encantadora y fácil de leer, que resulta especialmente atractiva por lo que cuenta: una historia de amistad entre dos mujeres que se apoyan, se quieren y mantienen una complicidad muy especial en un pueblo del sur profundo de los Estados Unidos en los años 20.

La historia de las dos compañeras tiene su eco en la amistad de dos amigas en la época actual y la trama mezcla la vida de las cuatro mujeres con mucha habilidad. El libro tiene la gran cualidad de describir muy bien la sororidad, que tiene algunos matices diferentes a la fraternidad e introduce paso y paso y gradualmente el horror del patriarcado, el racismo, la miseria, la discriminación de la mujer y la violencia machista.

Sin embargo lo hace de manera que la historia tiene final feliz y su influencia resulta muy positiva. Es uno de esos libros que levanta el ánimo.

Una novela amable, correctamente escrita, que hace disfrutar al lector y se lo mete en el bolsillo con facilidad. Muy apropiada para leer en verano. Aunque el libro tiene unos pocos años, ha habido varias ediciones y no creo que sea muy difícil de encontrar.

Hay una versión cinematográfica, muy fiel al libro, dirigida en 1991 por Joan Avnet y protagonizada por Jessica Tandy, Kathy Bates, Mary-LouiseParker y Mary Stuart Masterson.

Protagonistas de la película basada en esta novela

Patricia Neal (Birmingham, Alabama, 1944) es una actriz y escritora estadounidense que firma sus trabajos con el seudónimo Fannie Flagg. Es disléxica, por lo que no puede deletrear bien las palabras, lo que supuso una barrera vergonzosa y casi insuperable para dedicarse a escribir, pero superó todos sus miedos y ha desarrollado una carrera llena de éxitos.

Comenzó a escribir y producir programas de televisión solo con diecinueve años; luego comenzó a trabajar como actriz y amplió su campo de acción como guionista al cine y al teatro. Ha escrito ocho novelas, que se han convertido en otros tantos superventas, y multitud de guiones. Entre sus éxitos, destacan la novela «Me muero por ir al cielo» (2006) y, por supuesto, «Tomates verdes fritos» (1987). 

Fannie Flagg

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 19 de julio de 2018

Siete cuentos morales - J. M. Coetzee


Título: Siete cuentos morales
Autor: J. M. Coetzee

Páginas: 128

Editorial: Random House

Precio: 15,90 euros 

Año de edición: 2018

El último libro publicado en España de Coetzee es una verdadera golosina. Un librito de siete cuentos escritos por su heterónima Elizabeth Costello, siete piezas sutiles, aparentemente muy sencillas hasta la trivialidad y sin embargo, escritas con una endiablada habilidad para encender en la mente del lector un dilema ético, agudo y punzante, tan equilibrado y bien planteado que no es nada fácil decantarse por una de las dos posturas que se proponen en cada caso.

¿Tiene derecho el dueño de un perro guardián especialmente fiero a asustar a una chica que pasa por delante de su verja todos los días?¿tiene ella derecho a exigir que no la hagan sentir miedo, miedo real, cada día cuando anda por la calle?

Solo es un ejemplo, pero sirve de muestra para hacerse idea del tipo de dilemas cotidianos que plantea este librito singular, problemas éticos, es decir de comportamiento, relacionados con la compasión, la empatía, la solidaridad y los afectos y sentimientos interpersonales.

Un texto de los que vale la pena leer por muchos motivos, entre otros porque nos interpela con cuestiones que nos siguen interpelando después de acabar y cerrar el libro: ¿de qué sirve la belleza realmente?¿el contacto con la belleza nos hace mejores?¿todos nacemos con la capacidad de sentir empatía y podemos optar por cultivarla o dejar que se marchite?¿es una decisión personal de cada uno?¿o forma parte de nuestro carácter y solo podemos influir en él indirectamente y con un esfuerzo titánico?

Otra cualidad que admiro en Coetzee es su concisión radical, su amor por la exactitud extrema, que persigue en todos sus escritos. Y sin embargo, su literatura resulta extremadamente sensible, conmovedora y sugerente.

Este libro será un verdadero deleite para quienes gusten de las cuestiones éticas, pero más interesante aún si cabe lo será para quienes tengan la atención y a perspicacia necesarias para valorar y disfrutar el enorme talento con el que este sudafricano plantea de modo convincente y persuasivo el punto de vista de cada personaje. No me gustaría tenerlo en un juicio como abogado de la parte contraria.

Un libro único que bien puede servir para conocer la esencia de este escritor absolutamente genial, si es que queda alguien por ahí que todavía no ha tenido ocasión de leer alguno de sus libros. Es un autor necesario en los tiempos que vivimos.

John Maxwell Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940) es licenciado en matemáticas y en lengua inglesa por la universidad de su ciudad natal. Trabajó como programador informático a la vez que iniciaba su carrera literaria y posteriormente se dedicó a la enseñanza en lengua y literatura inglesa. Ha sido profesor de literatura en varias universidades y tiene las  nacionalidades australiana y sudafricana.

Es profesor de literatura, escritor, traductor, lingüista, crítico literario, vegetariano, abstemio y muy celoso de su vida privada. Una de las figuras más importantes de la literatura de su país, en sus obras, con una fuerte carga metafórica, ataca el sistema del apartheid y profundiza en sus consecuencias negativas para la sociedad. Ha ganado varios premios, entre ellos el Booker Price en dos ocasiones y el Premio Nobel de Literatura en el 2003.
                 
J. M. Coetzee con 14 y con 74 años

Publicado por Antonio F. Rodríguez.