domingo, 21 de diciembre de 2014

Las meninas - Santiago García y Javier Olivares


Título: Las meninas
Autores: Santiago García y Javier Olivares

Páginas: 192

Editorial: Astiberri

Precio: 18 euros 

Año: 2014

Interesante e ingeniosa novela gráfica sobre uno de los cuadros más emblemáticos del Museo del Prado, quizás el más emblemático, una obra clave del barroco, compleja y original, que ha hecho correr ríos de tinta y que sigue fascinando al visitante. Quien va a ver el cuadro se ve observado desde el cuadro por el pintor, mientras se enfrenta a una composición de lo más novedosa.

Ha habido multitud de teorías sobre el cuadro y en esta novela gráfica se juega con varios datos de la biografía de Velázquez para construir una historia muy atractiva. La trama es estupenda, está muy conseguida, entra en profundidad en la figura del gran pintor, nos ofrece una visión muy particular y trabajada. El reto era producir una historia solvente sobre uno de los símbolos de la cultura española y se ha conseguido con creces.

Para remate, los dibujos de Javier Olivares tienen un sabor muy especial. Recuerdan lejanamente a los cuadros de Antonio Saura, sobre todo la portada, y con una estética feísta son capaces de transmitir un montón de sensaciones. El resultado es una obra creativa con una parte narrativa y otra estética que parecer competir entre sí a ver cuál nos ofrece más. Genial.

Una obra que va a armar mucho ruido, un álbum de campanillas destinado a convertirse en un clásico, que os recomiendo a todos que leáis. El cómic guarda muchas sensaciones y hallazgos para el que no tiene miedo de parecer infantil y se adentra en sus viñetas.
  
Velázquez y el rey Felipe IV

Santiago García (Madrid, 1968), licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, es guionista y crítico de cómic. Ha traducido al español series de historietas tan conocidas como la de «Supermán» o «Calvin y Hobbes». En 1995 publicó la primera guía de manga en España, «Mangavisión», y ha desarrollado una importante labor en varias recistas de cómics.

Como guionista ha escrito una larga lista de historias en viñetas, entre otras una excelente versión de «Doctor Jekyll y Míster Hyde». Ha sido redactor de la sección de cómics de ABCD, el suplemento cultutral de ABC y finalmente, se ha licenciado en Historia del arte por la Comunidad Autónoma de Madrid y su tesis doctoral le ha servido de base teórica para el libro La novela gráfica. Tiene un blog personal muy interesante, dedicado (¡cómo no!) al mundo del cómic.

Javier Olivares (Madrid, 1964) es ilustrador y dibujante de cómic ocasional, por lo que tiene una producción limitada, pero de una calidad e influencia muy notables. Ha hecho casi de todo como ilustrador y dibujante: cine de animación, cuentos para niños, ha fundado revistas y, por supuesto, ha dibujado álbumes de éxito: el mencionado sobre «Doctor Jekyll y Míster Hyde», «Astro, valiente explorador», «La caja negra», «Tiempo muerto»...

Santiago García y Javier Olivares

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Discurso de José Múgica


El presidente de Uruguay, José Múgica, pronunció un discurso el pasado 4 de diembre, en el acto en el que se le imponía la Orden Nacional al Mérito ecuatoriana por su incansable trabajo por la justicia y la equidad social, durante la cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) celebrada en Guayaquil (Ecuador).

Un discurso que vale la pena escuchar, no leer, como ejemplo de oratoria y humanidad. Aquí lo tenéis:


José Múgica Cordano (Montevideo, 1935), hijo de un estanciero arruinado, es descendiente de emigrantes vascos que llegaron a Uruguay en 1840 e italianos, procedentes de la Liguria. Fué ciclista en su juventud, desde los trece a los diecisiete años y compitió en todas las categorías.

Tenía parientes políticos y se dedicó a la política desde muy joven. En los años sesenta se hizo guerrillero tupamaro y participó en varios operativos. Fué herido de seis balazos, encarcelado cuatro veces, preso fugado en dos ocasiones y finalmente estuvo encarcelado durante trece años como rehén por la dictadura uruguaya, lo que significaba que si el movimiento tupamaro volvía a la lucha armada, sería ejecutado.

Fué amnistiado cuando la democracia volvió al país, llegó a ser dputado, ministro y en las elecciones de 2009 fué elegido Presidente de la República Oriental de Uruguay por un periodo de cinco años.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 19 de diciembre de 2014

El Horla y otros cuentos fantásticos - Guy de Maupassant


Título: El Horla y otros cuentos fantásticos 
Autor: Guy de Maupassant 

Páginas: 184 

Editorial: Alianza 

Precio: 7,99 euros 

Año: 1998 (8ª edición)

Esta estupendo libro de relatos agrupa dieciocho cuentos que tocan temas como la locura, el horror, el misterio y los crímenes envueltos en circunsancias extrañas. Un manojo de historias magistrales de un autor que dominó como muy pocos el arte de los cuentos cortos. Maupassant es el modelo a seguir para los narradores que quieran dedicarse a escribir cuentos.

El estilo es my dificil de describir, sus textos tienen una magia especial. Se mantienen en un punto medio entre el laconismo y la extroversión de algunos escritores que nos inundan con sus palabras. Este francés, menciona por encima las cosas, sugiere, deja la semilla de algo en nuestra mente y pasa en seguida a otra cosa, con un sentido del ritmo envidiable.

En estos cuentos, lo horrible no es una presencia amenazante que irrumpe en una vida cotidiana idílica y paradisíaca, sino que lo ominoso es algo que nos sigue como nuestra sombra y está escondido continuamente en los pliegues de nuestra vida diaria, sólo aparentemente luminosa y segura.

Especialmente estremecedor es el último relato del volumen, titulado «¿Quién sabe?», escrito el mismo año de su muerte, cuando luchaba desaforadamente por vencer la locura que veía crecer en su interior. 

Por otro lado, hay que reconocer que el diseño de la portada de esta edición, obra del genial Daniel Gil que trabajó durante 25 años para Alianza editorial, es muy bueno. Sugerente y terrorífico.

Un librito de cuentos maravillosos, una buena muestra de uno de los grandes genios del relato corto. Absolutamente imprescindible. Tened cuidado, porque Maupassant crea adicción.

Guy de Maupassant (Dieppe, 1850-1893), fué discípulo de Flaubert y su madre le enseño lenguas clásicas desde que era muy niño. Cuando tenía doce años, sus padres se separaron amistosamente, lo que le marcó profundamente. Empezó Derecho, lo dejó por falta de dinero y tuvo que empezar a trabajar como funcionario. Mientras, escribía como un descosido.

Es uno de los maestros indiscutibles del género corto. En sólo trece años de actividad creativa, escribió más de 300 relatos, que iba publicando en revistas. Tuvo tanto éxito que llegó a dictar relatos a tres secretarias al mismo tiempo, paseando a grandes zancadas de una mesa a otra de su oficina.

Pesimista, misógino y misántropo, rechazó premios y honores, aborrecía el matrimonio, del que dijo que era «un intercambio de malos humores durante el día y de malos olores durante la noche», y vivió solo, entregado a su trabajo de manera compulsiva.

Murió joven, a los 43 años, enfermo de una sífilis galopante, con crisis de locura, desordenes nerviosos y graves problemas psíquicos, dominado por el miedo a volverse loco. Intentó suicidarse con un abrecartas, sin éxito, fué internado en una casa de saludo y en menos de un año falleció.

 
Maupassant (Foto de Nadar, 1988)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Cuentos filosóficos - Eugenio D'Ors


Título: Cuentos filosóficos 
Autor: Eugenio D'Ors 

Páginas: 151 

Editorial: Gadir 

Precio: 15 euros 

Año: 2007

Hoy quiero presentaros una antología muy completa de un escritor catalán poco conocido, Eugenio D'Ors, que incluye 33 cuentos muy originales, cortitos, piezas inclasificables  agrupadas en cinco capítulos: «Libro de imágenes», «Los cuatro gatos y otros cuentos», «Historias de mujeres», «Historias de viejos y enfermos» y «Otras historias».

Son relatos escritos con gran riqueza de lenguaje, muy imaginativos, sentido del humor y un punto de sabor agridulce. Cuentos vanguardistas de principio de siglo, escritos casi todos entre 1908 y 1920, tan avanzados y novedosos que todavía parecen vanguardistas y modernos. Recuerda vagamente a Enrique Jardiel Poncela, por su sentido del humor, y a Gómez de la Serna, por su capacidad de regeneración del lenguaje.

Me han gustado especialmente sus historias de mujeres, estampas rápidas como una rafága de viento, que dibujan un personaje a velocidad de vértigo. Los temas son sorprendentes, son textos muy creativos, pero que guardan un tono común de fondo que los unifica y les da coherencia. Muy buenos.

Una oportunidad de conocer a un escritor poco publicado y menos leído, que tuvo una influencia decisiva en toda una generación de escritores e intelectuales barceloneses. Un escritor raro, excéntrico, brillante, muy imaginativo y que se lee muy bien. Os lo recomiendo

Eugenio D'Ors (Barcelona, 1881-1954) fué un escritor, ensayista, periodista y filósofo, fundador del movimiento llamado novecentismo. Hizo Derecho para contentar a su familia (consiguió el Premio Extraordinario) y a la vez, Filosofía y Letras, que era lo que le gustaba en el fondo. Mientras hacía el doctorado en Madrid, comenzó a colaborar en varios periódicos con artículos y dibujos. Luego volvió a Barcelona e hizo la carrera de Filosofía.

Conoció a los modernistas barceloneses y tuvo una etapa modernista, pero se cansó del individualismo de los artistas y de la estética modernista, y decidió fundar el Novencentismo, que rechazaba el romanticismo y el sentimentalismo, basado en los siguientes puntos:

- El arte ha de ser imaginativo y debe romper con el realismo.
- El humor tiene un papel importente y la renovación de géneros quse olvidan del argumento.
- Pulcritud, distanciamiento, «deshumanización», el arte huye de lo cotidiano.
- Búsqueda del «arte puro», del arte por el arte y de la poesía pura
- Renovación del lenguaje
- Huida de lo vulgar, fácil y aburrido; usto por el orden, la perfección y la belleza 
- Cosmopolitismo. Huida de los aspectos más nacionalistas de la cultura. Apertura a las corrientes intelectuales europeas y americanas
- Gusto por la ciudad y los valores urbanos.

Los artículos que D'Ors publicó sin interrupción durante 25 años en la prensa catalana tuvieron una influencia importantísima en toda la intelectualidad catalana.

Eugenio D'ors

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Artículos de costumbres - Mariano José de Lara


Título: Artículos de costumbres 
Autor: Mariano José de Larra 

Páginas: 528 

Editorial: Espasa-Calpe 

Precio: 9,95 euros 

Año: 2011

En este libro podemos encontrar una selección de los mejores artículos periodísticos de uno de los mejores periodistas que ha habido, un genio que dignificó la profesión y la elevó hasta hacerle un hueco definitivo en la historia de la literatura entre otros géneros tan respetados como la novela o el teatro. Porque Larra, el gran Larra, era sobre todo un articulistas y sus textos para la prensa son realmente fenomenales.

Aquí tenemos verdaderas joyas como «El casarse pronto y mal», «Las casas nuevas», «Vuelva usted mañana» (una divertida y terrible sátira de la burocracia española que hasta hace poco no se ha superado), «La diligencia», «Las circunstancias», «El castellano viejo», «Lo que no se puede decir no se debe decir» (contra la censura) o «Modas». Son piezas satíricas, llenas de humor un poco ácido y desencantado,que describen muy bien las costumbres de la época y a menudo, sorprenden por su actualidad por más que hayan pasado ya casi 200 años. 

Por otro lado, era un autor profundamente romántico, que vivía la vida apasionadamente, al que le dolía España, como a Quevedo, con el que guarda cierto lejano parecido, y que no pudo superar el desaliento romántico, el choque entre los ideales que se anhelan intensamente y la dura y decepcionante realidad.

Un libro estupendo, de una inteligencia lúcida y crítica, que no deja títere con cabeza y retrata además toda una época y un país con mucho gracejo y una pluma afilada. Un buen antídoto contra el optimismo bobalicón y complaciente. La realidad es dura y hace falta mucha energía para cambiar las cosas. Un clásico imprescindible.

 Mariano José de Larra

Mariano José de Larra (Madrid, 1809-1837), tambien conocido como Fígaro, El probrecito hablador, Duende, Bachiller y unos cuantos seudónimos más, fué un escritor, periodista y político español, uno de lo mejores ejemplos de autor romántico.

Era hijo del médico personal de uno de los hermanos del rey Fernando VII, estudió en la Universidad de Valladolid. A pesar de ser un alumno brillante no se presentó a los exámenes el primer curso, se dice que debido al impacto de descubrir que la mujer de la que estaba enamorado era la amante de su padre. A los 19 años, comenzó a escribir un folleto titulado «El duende satírico del día».

Con 20 años se casó, comenzó a traducir obras teatrales del francés y a escribir las suyas. Tuvo algunos extrenos exitosos y comenzóa publicar sus famosos artículos satíricos, en los que hacía gala de su sentido del humor, su capacidad crítica y un estilo arrollador. Simultaneó un matrimonio desgraciado con una relación turbulenta y llena de altibajos con Dolores Armijo, hija de un famoso abogado.

Viajó a Bruselas, Londres y París, donde conoció a Alejandro Dumas y a Victor Hugo. Se metió en política y fué elegido diputado por Ávila. A los 27 años, abandonado por Dolores y desilusionado por la situación política se suicidó de un pistoletazo. En su entierro se dió a conocer el poeta José Zorrilla, al leer una elegía en su honor.

Aquí podéis leer en línea una selección de sus mejores artículos.

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tumba_de_Larra_%28San_Justo,_Madrid%29_01.jpg
 Tumba de Larra en el Cementerio de San justo (Madrid). Foto de Luís García

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 16 de diciembre de 2014

Lejos de Ghana - Taiye Selasi


Título: Lejos de Ghana 
Autora: Taiye Selasi 

Páginas: 352 

Editorial: Salamandra 

Precio: 20 euros 

Año: 2014

No os perdáis esta novela, no os la perdáis porque es una joya, una fruta exótica y rara, mestiza y original. Cuenta la historia de una familia de origen africano desde el punto de vista de una generación de hijos de profesionales liberales de Ghana y Nigeria, que han triunfado profesionalmente en occidente. Los chicos han aprendido a vivir en el ancho mundo, son políglotas, cosmopolitas y universalizan de manera natural la cultura africana. La ensanchan y la integran en un entorno globalizado, o visto de otra manera, entienden y se adaptan a lo global con su cultura africana a cuestas. Como dice la misma Taiye, «he tenido que recoger las piezas de mi cultura ancestral, yoruba y africana, y usarlas para construir un nuevo espacio allí donde estaba en cada momento».

El resultado es fascinante y muy, muy interesante. Una voz con color, africana, que habla de nuestro mundo de una manera nueva. Una novela de la negritud que no se basa ni en la postal exótica y folclórica, ni en la reivindicación de una cultura original y pura. Es una historia de integración, que no olvida las raíces.

El hilo conductor de todo el relato son las relaciones familiares y los afectos, no es difícil adivinar que están basados en los de Taiye, dadas las abundantes coincidencias entre su biografía y el argumento. Una familia que se dispersa en varios países, las relaciones sentimentales, el amor y la muerte, la nostalgia y las mentiras, las emociones y los desencuentros, el padre, la hija, la mujer...esos son los polos alrededor de los que gira la narración.

El estilo tiene algo de sincopado, como la música africana. Los capítulos son cortos, la acción se cuenta de forma escueta, recortada, lacónica, lo que contrasta con las disgresiones que se intercalan para hablar de lo que les ocurre a los personajes, sus sentimientos y recuerdos, ahí la prosa se alarga y se recrea. La narración es en parte circular, cíclica, los temas vuelven y se repiten ritmicamente. 

Y de fondo, la cultura africana que sirve de contexto a través de multitud de detalles, como el gye nyame, un símbolo adinkra que significa «sólo Dios», la supremacía de la deidad, típico del África occidental. El que aparezca por todas partes es un síntoma de la profunda religiosidad que hay en Ghana, una nación cuyo himno dice «Dios bendiga a nuestro hogar, Ghana».


O los nombres con significados comunes, frecuentes en Ghana y Nigeria: Ekua (niña nacida en miércoles), Idowu (nacido después de unos gemelos), Kweku (varón nacido el miércoles), Sena (regalo de Dios) o Somayina (que nunca viaja sin compañía).

Una novela fresca y original, que renueva la novela africana, de una calidad literaria deslumbrante, bella y brillante como un bosque mojado. Un libro profundamente hermoso, un sorprendente debut de una escritora que tiene muchas cosas que decir y sabe cómo decirlas.

Taiye Selasi (Londres, 1979) es una escritora y fotógrafa emergente de origen nigeriano-ghanés, nacida en Londres, criada en Massachusetts y que vive en Roma, que se define no como afroamericana, ni como africana, sino como afropolitana. Es una de las hijas gemelas de un matrimonio de médicos (Taye significa primera gemela en la lengua yoruba de su madre). Su hermana es psiquiatra, su madre pediatra y su padre cirujano.

Estudió Literatura norteamericana en Yale, hace hip-hop, toca el piano y el violoncelo en la orquesta de esa universidad, y ha cusado un máster en Relaciones internacionales en la Universidad de Oxford. Ha escrito cuentos y un famoso ensayo titulado «¿Qué es un afropolita?» en 2005 que ha dado la vuelta al mundo y ha acuñado un nuevo término: un afropolita es una persona con raíces africanas y al mismo tiempo habituada a la cultura global de las grandes metrópolis occidentales, a ser realmente ciudadana del mundo, de manera que no se siente extranjera en ninguna parte. Ésta es su primera novela.

Taiye Selasi

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Historia de dos ciudades - Charles Dickens


Título: Historia de dos ciudades
Autor: Charles Dickens

Páginas: 488

Editorial: Alba

Precio: 12,50 euros 

Año: 2012

Publicada en 1859 por entregas, esta novela constituye un caso diferente dentro de la producción de Dickens. No describe la vida dura y miserable de los niños, los pobres, los ancianos o las clases más desfavorecidas de su tiempo, no hay denuncia social, ni es un cuadro costumbrista de la sociedad, o parte de ella, sino que se trata de una formidable novela histórica que describe el modo de vida, las costumbres y algunos hechos históricos del siglo XVII.

Para ello, elige las dos grandes metrópolis occidentales de la época, Paris y Londres, y teje con habilidad un argumento apasionante que entrelaza a personajes relacionados con las dos. París, agitada por la Revolución francesa, es el caos, el desorden, la violencia y la inseguridad, un lugar en el que todo puede ocurrir y casi reina la ley de la selva; en cambio Londres es el orden y la racionalidad, un lugar seguro y civilizado en el que se puede vivir tranquilamente.

Escrita al final de su corta vida, cuando ya había producido sus grandes obras, tiene el incondfundible estilo de este autor, de frases a veces largas, muy expresivo, rico y florido, apasionado, en uno de los ingleses más bellos que se pueden escribir, muy explícito y descrptivo, con un toque de inteligente ironía y un sentido del humor muy especial. Se tiene la sensación de que todo se explica hasta el final al lector, que no tiene nada más que disfrutar de lo que le cuentan y estar atento a las sutilezas de este narrador único.

Como muestra, aquí tenéis el primer párrafo, un fragmento muy conocido que constituye toda una declaración de intenciones de cómo se van a contar las cosas:

«Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.»

Un libro sensacional que es a la vez una novela de aventuras, una historia romántica, una lección de historia, un superventas que se vendió como rosquillas y un clásico de calidad. No se puede pedir más, el amigo Carlos, además de cubrir un buen número de genéros literarios es ameno, engancha al lector y escribe como los ángeles.

Se han hecho varias versiones cinematográficas de esta novela, yo me quedo con la más clásica, la que dirigió en 1935 Jack Conway, con Ronald Colman y Elizabeth Allan como protagonistas. Tiene un aroma tan antiguo que parece más cercana al siglo en el que transcure la historia.


Charles Dickens (Portsmouth, 1812-1870) no fué al colegio hasta los nueve años y fué autodidacta en buena medida. Fué un lector empedernido desde niño, estuvo en la cárcel con su padre condenado por deudas (entonces la familia podía vivir con el progenitor si era condenado a prisión). Su vida parece una de sus novelas. Empezó a trabajar en una fábrica de betún a los diez años, y luego como pasante de un parlamentario, taquígrafo, reportero y periodista. Se casó, tuvo diez hijos y escribió dieciséis novelas, la mayoría por entregas, que le han consagrado como uno de los grandes de la literatura. 
   
Su descripción de la explotación infantil y de las duras condiciones de trabajo de los ninños inspiró y sirvió de argumento a Carlos Marx. Murió prematuramente, a los cincuenta y ocho años, de una apoplejía, probablemente como consecuencia de la vida de esfuerzos y excesos que llevó.
   
Fué un escritor tremendamente popular en vida, que influyó poderosamente en generaciones enteras de autores. Se han hecho más de 180 películas basadas en alguna de sus obras, además de piezas de teatro, adaptaciones, comics, etcétera. Clásico entre los clásicos, grande entre los grandes, pocos autores tienen un adjetivo (dickensiano) que describe su mundo. Muy pocos autores han sabido aunar popularidad y calidad literaria tan bien como él.

Charles Dickens escribiendo (1858)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.