domingo, 26 de abril de 2015

El peso del mundo - Gustavo Martín Garzo


Ayer me encontré en el periódico con un suelto estupendo de uno de mis articulistas favoritos, un autor por el que siento debilidad. No es fácil escribir sobre la situación actual con sensibilidad y contención, dar un mensaje relevante desde el terreno de la literatura y sus grandes nombres, y hacerlo con elegancia. Gustavo Martín Garzo (Valladolid, 1948) lo consigue manteniendo su estilo habitual, lleno de resonancias y matices. Un artículo que da gusto leer:


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 25 de abril de 2015

Gente de Madrid - Jesús León y Rafael Roa


Título: Gente de Madrid
 Autores: Jesús León y Rafael Roa

Páginas: 288

Editorial: Anaya multimedia 

Precio: 19,95 euros

Año: 2014

Este caleidoscópico y a la vez profundo retrato de las gentes y personajes de la capital de España es el fruto de la colaboración de dos fotógrafos, uno madrileño y otro sevillano, que han trabajado juntos durante cinco intensos meses retratando el paisaje humano de la villa y corte.

Son trescientas fotografías que reflejan una ciudad acogedora, generosa, multicultural y variopinta. Madrid es una ciudad abierta y muy variada, que demanda ser explorada a pie de calle, porque ha cambiado tanto en los últimos años que se ha escapado de sus estereotipos.

Un gigante urbano, un Leviatán bonachón que acoge como hijos suyos a personas que vienen de todas partes. Porque si una cosa buena tiene esta ciudad, es que para ser madrileño sólo hace falta quedarse algún tiempo por aquí.

Para más información, os dejo aquí una galería de fotos que publicó «El mundo», uno de los vídeos promocionales que ha hecho Chema Sanmorán, la página web y la cuenta de Facebook del proyecto.


Un libro fascinante y maravilloso, por la calidad de sus fotografías, por su planteamiento y por el increíble reportaje humano y etnográfico que ofrece. Fantástico.

Jesús León es un fotógrafo, periodista y cinéfilo que trabaja y vive en Sevilla. Escribe en Xataka Foto desde el 2007. Se ha especializado en los últimos años en fotografía urbana. Imparte cursos y seminarios y en su página web  podéis disfrutar de su trabajo.

  
Jesús León

Rafael Roa (Madrid, 1955) trabaja como fotógrafo internacional desde 1988. Ha hecho fotografía de moda y retratos para las revistas más prestigiosas («Vogue», «Elle», «El país semanal»...) y ha retratado a modelos, actores, personalidades y famosos de los cinco continentes y todos los sectores. Ha sido director de «Image», una galería de arte especialidad en fotografía.

Desde 2005 se ha dedicado también al vídeo y ha conseguido premios y que su obra esté en varios museos y exposiciones. Ha desarrollado una importante carrera como profesor de fotografía en varias universidades, seminarios, cursos y talleres.

Tiene una excelnte página personal con abundante material fotográficos, cursos y muchas más cosas. Desde hace algún tiempo, vive en el centro de Madrid.

Rafael Roa

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 24 de abril de 2015

Un filo de luz - Andrea Camilleri


Título: Un filo de luz 
Autor: Andrea Camilleri
 

Páginas: 224
 

Editorial: Salamandra

Precio: 16 euros
 

Año: 2015

Acaba de publicarse en España la última novela en casgellano sobre las aventuras del comisario Montalbano, llamado así en homenaje a Manuel Vázquez-Motalbán, escrita por Andrea Camilleri nada menos que a los 87 años de edad.

Nada más verla, la he comprado y me la ha ventilado en una tarde, casi de una sentada, y es que es excelente. Una de las mejores entregas de la serie, escrita con un lenguaje directo, sobrio y recortado, que parece inofensivo, pero que dibuja historias con una eficacia pasmosa. A Camilleri, un autor que visita habitualmente La Antigua Biblos, no se le ve la mano cuando escribe, pero tiene mucho peligro y cuando el lector quiere darse cuenta, se encuentra bajo el sol siciliano de la imaginaria Vigata (Porto Empedocle), rodeado de los personajes de la saga y en medio de una trama apasionante.

Una novela redonda, que lo tiene todo, sentido del humor, una pizca de compasión, ironía, conocimiento del ser humano, una historia de suspense sabiamente dosificado, sorpresas, giros imprevistos, fogonazos de realidad que iluminan el mundo en el que vivimos y un desenlace soberbio, que en una sola frase cierra todo un libro. Hasta la nota final, en la que asegura que todo parecido con el mundo real es pura coincidencia, tiene su punto. Genial e inolvidable. Camilleri es mi hombre.

Andrea Camilleri (Porto Empedocle, 1925) es un escritor siciliano de novela negra que me tiene loco. Fué guionista y director de televisión hasta que, desmontando la maquinaria de varias historias de Simenon para una serie, aprendió a escribir novelas de suspense tomando como modelo al maestro belga.

Después de eso y a los 69 años, comenzó a escribir los libros que cuentan los casos del comisario Montalbano, de los que ha escrito ya un total de 31, que junto con las 64 novelas y otros libros que ha ido publicado, suman un total cercano al centenar de libros, producidos a un ritmo constante de un título cada tres meses, con los que copa sistemáticamente las listas de libros más vendidos en Italia. A punto de cumplir los 90 años, parece estar en plena forma.

Es ese señor mayor y poco agraciado que aparece en la foto riendose como un niño travieso, como si nunca hubiese roto un plato. 

http://www.eldiario.es/catalunya/diaricultura/cultura-literatura_6_226487365.html
Andrea Camilleri (Foto Enric Catalá)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 23 de abril de 2015

Suburbana - Claudio Mazza


Título: Suburbana
Autor: Claudio Mazza

Páginas: 272

Editorial: Dos bigotes

Precio: 18,95 euros 

Año: 2015

Esta novela que acaba de ser publicada este mes de abril es un verdadero descubrimiento. Una novelaza consistente y rica en nutrientes, de las que alimenta el espíritu y la imaginación y no pueden dejar indiferente al que la lea. Un libro realmente estupendo.

Cuenta las historias cruzadas de dos argentinos, Renzo que se ha instalado en Madrid y tiene ya su vida hecha, y Alma, que después de estar unos años en España ha vuelto a su país de origen. Dos personajes que se cuentan su vida y de ese contraste, surge esta novela. Son dos personas se cruzan en la vida y su peripecia queda ya unida para siempre.

Todo se cuenta con una prosa muy sugerente, a rachas intensamente poética, que a veces produce frases lapidarias que dan ganas de subrayar («La historia de uno no comienza al nacer», «Somos nuestros recuerdos, no somos otra cosa. Somos como era esa hucha que tuvimos de chicos y que íbamos llenando de a poquito».) y a través de unos diálogos muy naturales, buenísimos, que de una sola vez describen al que habla, su relación con el que escucha y el trozo de realidad que cuenta.

Es un libro argentino, muy argentino, en el que se describe cómo es la gente de ese país, cuál ha sido su historia reciente y mil detalles sobre su cultura, sus costumbres, su manera de ver la vida. Un retrato muy completo y profundo de qué es ser argentino. Aquí se cuenta qué es un submarino exactamente, quiénes eran los gorilas durante el peronismo, la importancia de la carne y los asados (barbacoas) en la sociedad argentina, el color del otoño en Buenos Aires, qué son los flanes guerreros para el protagonista... y un montón de cosas más hasta completar un auténtico Atlas de la cultura argentina, completo, multicolor y de una belleza irresistible.

Una enciclopedia resumida y fascinante de la argentinidad, eso es entre otras cosas este libro. Tiene la virtud además de reproducir muy bien cómo se tomaron sucesos como la Guerra de las Malvinas, el peronismo, la oprobiosa dictadura, la opresión, la violencia y los desaparecidos. Temas delicados tratados aquí de manera exquisita.

Es también un libro sobre el recuerdo, la importancia de la memoria y la nostalgia como parte inseparable del ser humano. En esta obra se recuerda mucho, los personajes rastrean su pasado para entenderse y contarse al otro. Y además, es una novela en la que se habla del amor y un poco de sexo de manera muy expontánea y natural. No es fácil ser explícito en ese tema y a la vez elegante, y el autor consigue resolver algunos pasajes sobre ese tema de manera brillante. Siempre es bonito leer cómo se describe con ternura el enamoramiento.

Un ejercicio de estilo apasionante, que avanza a toda vela hacia un brillante desenlace, un final genial con sorpresa incluida y un remate abierto, que deja que la acción continue en la mente del lector. En fin, un texto magnífico, muy, muy bueno, que se lee con intenso placer y con el que se aprende mucho, con fragmentos inolvidables, como el genial diálogo en el que el padre trata de explicarle a su hijo cómo se hace un buen asado.

Cada capítulo lleva al principio una cita inteligente que introduce indirectamente alguno de los temas que se van a tratar. Con capítulos de unas diez páginas cada uno, que van directamente al grano, sin perder tiempo, se leen con agilidad y permiten beber esta novela a toda velocidad,porque leer acabar capítulos cortos anima al lector y dota al libro de un dinamismo especial.

Un libro de premio. Se puede decir que ha nacido una estrella con este espléndido debut, una novela que ya ha entrado en mi particular selección de favoritos de este año y que creo que, de verdad, vale mucho la pena. Hay oro puro en estas páginas.

Claudio Mazza (Buenos Aires, 1963) es un arquitecto y escritor argentino. Estudió Arquitectura enr la Universidad de Buenos Aires, en la que ha sido profesor. Ha sido un espíritu inquieto y una persona de amplios intereses, porque ha estudiado pintura con Kenneth Kemble y escenografía con Gastón Breyer.

Desde 1990 reside en España, donde se ha formado como escritor en el Taller de Literatura de Fuentetaja, el Máster en Escritura Creativa de Hotel Kafka y el Taller de Novela de Billar de Letras.Ha escrito cuentos, microrrelatos y reseñas. Ésta su primera novela y desde luego, se ve que ha sabido aprovechar la formación recibida. 

Claudio Mazza 

Me imagino que hay una pregunta que surge de forma natural ¿Se puede prefabricar un novelista?¿Prácticamente cualquiera que tenga interés puede, después de una formación intensiva, escribir una novela de calidad? Sinceramente, creo que no. Me parece que un buen escritor tiene que poseer talento natural, tiene que tener algo que decir y además necesita formarse, de manera autodidacta o en cursos y talleres. 

Es decir, creo que el buen escritor ni nace ni se hace, sino las dos cosas: nace y se hace. Aún teniendo cualidades hay que practicar y escribir mucho, escribir todos los días, saber aprender, dedicarse a ello en cuerpo y alma, evolucionar y solo con el paso de los años se puede llegar a ser, de verdad, un buen escritor.
   
Y para los que no llegamos a tanto, pues el formarse y aprender siempre está muy bien; resulta útil para llegar a redactar correctamente y a disfrutar escribiendo, que no es poco.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 22 de abril de 2015

Rojo y negro - Stendhal


Título: Rojo y negro
Autor: Stendhal
 

Páginas: 640
 

Editorial: Alianza

Precio: 10,90 euros
 

Año: 2013

Siempre dudo cuando estoy a punto de reseñar un clásico indiscutible. ¿Vale la pena reseñar lo obvio? ¿Lo de todos conocido y, casi seguro, leído? Quizás sí porque todos tenemos lagunas de lectura, grandes obras que tenemos pendientes por un motivo u otro. Y desde luego, cualquier momento es bueno para sumergirse en un clásico de los de toda la vida y disfrutarlo a fondo.

Pues entonces, vamos a hablar hoy de una de las mejores novelas realistas del siglo XIX, «Rojo y negro» de Stendhal. Escrita en 1830, cuenta las desventuras y peripecias del joven Julian Sorel, hijo de un carpintero, que se esfuerza denodadamente por ascender de clase social. El título del libro alude a los dos colores de los uniformes del ejército (el rojo) y el clero (el negro), los dos estamentos que el protagonista ve como medios para que un joven de origen humilde prospere en la sociedad. Y sirve también para simbolizar el estado del corazón de Sorel, siempre atrapado entre dos sentimientos, dos corrientes opuestas.

La novela está escrita con un estilo transparente, cristalino, conciso, que parece reflejar la realidad con total objetividad, pero sin embargo indaga y describe la psicología del protagonista con penetración y profundidad, tal y como haría cualquier buen obervador. Stendhal tenía la idea de que una novela debía ser como un espejo que alguien lleva por un camino, en el que se refleja todo el entorno con la máxima objetividad. Y esa es precisamente la sensación que deja la lectura de este libro.
         
Su autor, para calentarse y encontrar el tono más adecuado, solía leer durante un rato el Código Civil francés, objetivo, claro y preciso, para encontrar el estilo y la voz que buscaba.

Varios temas se entrecruzan y encuentran un brillante tratamiento en esta obra, como por ejemplo, la descripción de una época histórica concreta, la restauración de la monarquía borbónica en Francia, o el eterno dilema del ser humano, que en la vida cotidiana se debate entre ser fiel a sí mismo o buscar la aprobación de los demás, siendo como es un animal social.

Por último hay que decir que el autor despliega aquí una extraordinaria capacidad de obervación, casi no inventa nada y todo el material que trata está tomado de ejemplos de la vida real, eso sí, convenientemente tratados. Parece, por ejemplo, que la idea de esta novela se basa un suceso real, el crimen del seminarista Antoine Berthet, que asesinó a su amante, de cuyos hijos era preceptor, y acabó condenado a muerte.

En fin, una novela magnífica, deslumbrante, buenísima. Un clásico de esos que gusta a todo tipo de lectores y resulta de una calidad indiscutible. Es un excelente ejemplo de la novela clásica decimonónica y si todavía no la habéis leído, os la recomiendo, tenéis aseguradas doce o catorce horas de placer. 

Tengo muy buen recuerdo de ella y de la época en la que la leí. Tenía entonces menos de veinte años y disfrutaba de esos años en los que se tiene energía para todo y para todo se encuentra tiempo. Leía mucho, estudiaba en la facultad, salía los fines de semana, iba al cine, hacía deporte... me daba tiempo a todo y me lo pasaba muy bien. Fué una buena época. Resultaba inspirador leer entonces cómo el protagonista luchaba para abrirse camino en la vida, cuando me encontraba en un momento en el que varios caminos se abrían prometedores ante mí. Me gustó mucho.

Portada de la edición de 1831

Henri Beyle (Grenoble, 1783-1842), más conocido como Stendhal, es uno de los escritores franceses más grandes de todos los tiempos. Quedó huérfano de madre a los siete años y su padre, abogado en París, fué encarcelado durante el Terror por defender la monarquía, así que el pequeño Henri tuvo que ser criado por su abuelo, un médico al que llamaba padre.

En el colegio sacaba muy buenas notas en Matemáticas y estuvo a punto de ingresar en una Escuela de Ingeniería, pero una enfermedad se lo impidió. Un azar del destino hizo que se perdiera un gran ingeniero, pero a cambio nos dió un novelista de primera, eso sí, que dibujaba su tramas con la precisión de un plano de una gran construcción.

Ingresó en el ejército, estuvo como dragón de las tropas de Napoleón en Italia, donde se dejó fascinar por la música de Rossini y tuvo la primera amante estable conocida. Llegó a ser ayudante de campo de un general y finalmente consiguió un puesto en la administración imperial. Vivió durante un tiempo en Milán y allí escribio su primera obra, «Roma, Nápoles y Florencia», una verdadera declaración de su amor por Italia.

Tuvo secuencialmente una docena de amantes y nunca se casó. Viajó por toda Europa en carias ocasiones, a veces acompañado de su amigo Prosper Merimée, fué vicecónsul de Francia en Civitavecchia durante cuatro años y murió súbitamente de un ictus. En su tumba, en el Cementerio de Monmartre, se puede leer: «Henri Beyle, milanés. Escribió, amó, vivió 59 años, 2 meses». Es un buen resumen de su vida. 

Beyle es conocido, entre otras cosas, por haber dado nombre al llamado síndrome de Stendhal, o estrés del viajero, que es lo que le ocurre a quien se queda estupefacto y sin habla al sentirse abrumado ante un acumulación de obras de arte que superan su capacidad de contemplación, como le pasó a él en Florencia al contemplar la basílica de la Santa Croce.

 
Stendhal. Fragmento del retrato pintado por Johan Olaf Sodemark en 1840

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 21 de abril de 2015

Galveston - Nic Pizzolatto


Título: Galveston
Autor: Nic Pizzolatto 

Páginas: 288 

Editorial: Salamandra 

Precio: 18 euros 

Año: 2014

Después de leer varias críticas muy elogiosas, me he decidido a hincarle el diente a este libro y ¡es fenomenal!, me ha encantado y me parece sin duda una de las mejores novelas publicada el año pasado.  

Escrita en el 2010 y publicada en español en el 2014, cuenta las aventuras desquiciadas de Roy Cody, un matón a sueldo texano que se gana la vida en Nueva Orleans y un día se encuentra con que tiene los días contados porque le han diagnósticado un cáncer y además su jefe parece que se la quiere jugar.

Así arranca esta novela negra, muy negra, que recuerda a los mejores clásicos del género. Tiene la forma de una road story, una historia de carretera que cuenta entre otras cosas, la huida de dos personajes descolocados, que no encajan en ningún sitio, un hombre y una mujer unidos por las circunstancias entre los que surge una extraña complicidad. Después, el hilo narrativo se desdobla en dos historias, que parecen independientes en un principio, y que luego se van anudando hasta desembocar la una en la otra.

Vertiginosa, brutal, violenta, cruda y escrita con inteligencia, tiene al lector pendiente de lo que pasa y a  la vez con la boca abierta, alucinado con lo que le están contando. Resulta políticamente incorrecta a menudo y cuando uno está convencido de que va a ser una historia dura hasta el final, se desliza suavemente hacia un desenlace inesperado, lírico y delicado, de los que te tocan el corazón, un final genial para una historia soberbia.

El tútilo, Galveston, es el nombre de una pequeña localidad tejana en la costa del Golfo de México enla que tiene lugar el final de la historia; una playa que queda como símbolo de ese último acto de esta obra. 

Una novela espléndida, con un ritmo muy vivo, tierna y cruel, delicada y brutal, que sólo puede estar escrita por alguien que ha vivido en los bajos fondos y conoce ese mundo de primera mano. Ésta es la primera novela de Pizzolatto, el brillante debut de un autor que habrá que seguir a partir de ahora. Genial, no os la perdáis.

Nic Pizzolatto (Nueva Orleans, 1975) es un escritor y guionista de TV americano. Descendiente de inmigrantes italianos, tuvo una infancia infeliz, rodeado de violencia, y se fué de casa a los 17 años. Estudió Literatura y Filosofía en las universidades de Arkansas y de Louisiana.

Fué profesor de Literatura en varias universidades antes de dejar la enseñanza para dedicarse completamente a escribir en el año 2010, cuando sólo había escrito algunas historias cortas. Entonces escribió suprimera novela, «Galveston», que tuvo un éxito fulgurante y se tradujo inmediatamente a un buen número de idiomas.

En 2014 ideó la serie norteamericana de televisión «True Detective».

Nic Pizzolatto

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 20 de abril de 2015

Una isla tropical africana. Fernado Póo y los Bubis - Oscar Baumann


Título: Una isla tropical africana. Fernabdo Póo y los Bubis
Autor: Oscar Baumann

Páginas: 224

Editorial: SIal

Precio: 22 euros 

Año: 2012

Este maravilloso libro, publicado originalmente en 1888 y creo que traducido por primera vez al español, es el resultado del viaje que realizó el austríaco Oscar Baumann recorriendo la isla de Fernando Póo durante catorce meses, entre septiembre de 1886 y noviembre de 1887.

Es un libro ameno, escrito con una prosa objetiva, precisa y elegante, que puede leerse como un libro de viajes, una narración de aventuras, una exploración etnográfica, un resumen de la historia y geografía de una isla poco conocida o todo al mismo tiempo. El caso es que resulta muy interesante leer esta obra sobre la isla de Fernando Póo, la actual Bioko, y sus habitantes los Bubis, una isla de la que se sabe poco y que fué colonia española durante casi doscientos años, desde 1777 hasta 1959, y parte de una provincia española desde 1959 hasta 1968.

Cuando llegó Baumann, los portugueses, españoles e ingleses que habían estado en la isla se habían limitado a explorar la costa, sin adentrarse apenas en las espesas selvas del interior, así que para su sorpresa, se encontró con poblados que no habían tenido contacto directo con el hombre blanco y se quedaban fascinados con el color de su piel.

Bubis de  Balachá (Bioko)

Por aquel entonces habitaban la isla unos 20.000 bubies, que habían pasado directamente del neolítico a utilizar los cuchillos europeos que obtenían a cambio de maerias primas a través de otras etnias, los poto.

El libro está dividido en ocho capítulos con títulos muy largos, que casi parecen resúmenes de su contenido, y que abordan por separado cada uno de los aspectos de esta aventura africana. Los tres primeros capítulos cuentan el viaje, las aventuras y todas las peripecias de este increíble periplo. 

En el cuarto capítulo, se hace una descripción geográfica de Fernando Póo exhaustiva, pasando por su relive, hidrografía, clima, flora y fauna. Se trata de una isla volcánica de algo menos de 2000 km2 con el Pico Santa Isabel (2840 m según Bauman, en realidad 3011 m) como montaña más alta, de clima suave y una estación lluviosa en la que llueve torrencialmente de manera casi continua. La vegetación es muy exuberante y la fauna muy variada, sin que haya grandes depredadores.

El capítulo quinto y el sexto son para mí los más interesantes porque se dedican a describir a los Bubis, su cultura, modo de vivir, costumbres, creencias, vida cotidiana, armas y utensilios, etcétera hasta componer un retrato muy completo. Varias cosas me han llamado la atención por ejemplo, que no les gusta mucho el verde, como pasa con casi todos los grupos negros, y que son muy desconfiados. Para ellos el hombre blanco es lo más parecido al diablo y les inspira un profundo miedo. Personalmente, creo que los negreros portugueses no dejaron muy buen recuerdo por allí. Por otro lado, resulta que se hacen cicatrices en la cara como adorno, las llamadas escarificaciones, que cambian de nombre al llegar a la pubertad, y que el adulterio está muy mal visto y quien lo comete es duramente castigado.

El capítulo número siete se centra en contar la historia de la isla, su descubrimiento por el portugués Fernando do Po en 1472, que le dió nombre, la cesión que le hizo Portugal a España en 1777 y la vergonzosa desidia que desplegó ésta. Parece que España nunca tuvo mucho interés en explotar su colonia, mientras que los ingleses sí sacaban ocasionalmente provecho de ella, con plantaciones de cacao, caña y tabaco, y utilizando el excelente puerto de Santa Isabel, el mejor de todo el África occidental.

Mapa antiguo de la Isla de Fernando Póo

En el último capítulo se repasan las plantaciones existentes en la isla, los beneficios de cada una de ellas y se analizan todas las actividades económicas existentes, de manera que también se pueden leer detalles curiosos e interesantes.

En fin, un libro que aborda un abanico de aspectos muy variado y acaba dibujando un reportaje muy completo e interesante, con multitud de datos curiosos, como que el peculiar rey Moka, soberano indiscutible de toda la isla que todos respetan, no soporta el mar y se esconde porque mantiene que la mirada del hombre blanco le destruiría (no le faltaba razón al hombre). O el curioso sentido común de los Bubis que dicen: «Los blancos son peces. Aunque pasen mucho tiempo fuera del agua, al final se van en sus barcos. ¿Y cómo puede un pez poseer tierras?».

La edición reproduce los 16 grabados originales de los también austríacos Ludwig Hans Fischer y Franz Zimmermann, según los apuntes del autor, y un mapa original de la isla realizado por el propio Baumann.

 
Oscar Baumann en 1896

Oscar Baumann (Viena, 1864-1899) fué un famoso topógrafo, explorador y etnógrafo austríaco que corrió mil y una aventuras en África en pleno siglo XIX, la época de la expansión colonial europea, cuando los exploradores eran poco a poco sustituidos por soldados, comerciantes y misioneros.

Exploró el Congo, el África central, oriental y Fernando Póo. Recorrió el país de los Masái, los míticos cazadores de leones, el de los Watusi, de legendaria altura, atravesó las selvas centroafricanas que Stanley no pudo pisar y zanjó definitivamente la polémica sobre las fuentes del Nilo entre Speke, que decía eran el Lago Victoria, y Burton, que sostenía que eran el Lago Tanganika. Remontó los ríos Kagera y Luvironza hasta sus orígenes, dos pequeños riachuelos de apenas un pie de ancho, las verdaderas fuentes del Nilo blanco.

Fué apresado en Zanzíbar, apaleado y encerrado durante tres días en una habitación a oscuras cargado de cadenas. Subió al Kilimanjaro, descubrió el cráter del Ngorongoro, atravesó el Valle del Rift y llegó a lugares a los que ningún europeo había llegado antes.

Como agradecimiento a sus descubrimientos, mapas y viajes fué nombrado cónsul austrohúngaro en Zanzíbar, pero pocos años después tuvo que regresar a Viena, aquejado de unas extrañas fiebres tropicales y falleció cuando tenía solo 35 años. En el Museo de Etnología de Viena se conservan unos 35 000 objetos, muestras y ejemplares que fué recogiendo durante toda su vida.

 
Oscar Baumann

Publicado por Antonio F. Rodríguez.