sábado, 25 de octubre de 2014

¡No te prives! Defensa de la ciudadanía - Fernando Savater

 

Título: ¡No te prives! Defensa de la ciudadanía 
Autor: Fernando Savater

Páginas: 219
 
Editorial: Ariel

Precio: 14,95 euros

Año de edición: 2014

Hace unos días asistí a la presentación del último de los libros de Fernando Savater, este «¡No te prives! Defensa de la ciudadanía», en una de mis librerías de cabecera, la librería Lé, en el madrileño Paseo de la Castellana número 154. Fué un placer ver y escuchar al viejo profesor, que ya se acerca a los 70 años, en plena forma, divertido y locuaz, como siempre. Pasé un rato muy agradable y, a riesgo de repetirme, me gustaría comentarlo.

Sigue siendo un polemista temible, que sabe muy bien llevar razón, es decir tenerla o aparentar muy bien que la tiene. No me gustaría tener que debatir con él en público sobre ningún tema, aunque no hay ningún peligro. Por otro lado, destaca sobremanera la profundidad de su conocimiento teórico de la filosofía. Por aquí y por allá, despunta una claridad de ideas envidiable.

Es curioso, eso sí, ver cómo ha pasado poco a poco al otro bando del conflicto generacional. Si bien, parece que fué algo anarquista en su juventud, ahora se diría que es un socialdemócrata bastante centrado, que discrepa de algunas de las opiniones de los más jóvenes, como las que creo que defiende su propio hijo (sí, lo habéis adivinado, se llama Amador Savater) sobre el conocimiento abierto en la red y el recientemente aparecido partido político «Podemos».

En cualquier caso, tiene derecho como todo el mundo a evolucionar y a equivocarse en alguna cosa, y ya me gustaría a mí tener su potencia intelectual y su arrojo.

Volviendo al libro, es una recopilación de cuarenta y cuatro artículos publicados en varios periódicos, algunos reseñados aquí, completados con un prólogo, un epílogo y una adenda. El tema es la ciudadanía, como concepto clave de una sociedad abierta y democrática, la persona titular de un conjunto de derechos garantizados por una constitución y un marco legal en un Estado de Derecho, y con una serie de deberes ciudadanos. Frente a eso y por contraste, se sitúan los nativos de un territorio que invocan oximorones, como los «derechos históricos» (¿qué es eso?), y el orgullo de haber nacido a un lado de una raya.

Don Fernando fué uno de los impulsores de la asignatura Educación para la ciudadanía (pleonasmo innecesario, porque no decimos educación para las Matemáticas, para la Física, etcétera), que a pesar de seguir una recomendación del Consejo de Europa sólo duró seis años. Y en estos artículos mantiene su defensa de la idea de que el Estado no debe hacer dejadez de su responsbilidad de formar a la población en derechos humanos, valores democráticos y contenidos de la Constitución.

El libro está pero que muy bien, escrito de manera impecable, trufado de citas y buenas ideas y es muy recomendable para tenerlo a mano y cogerlo a menudo para leer un artículo o dos. Tambien se deja a leer de cabo a rabo. Una lectura muy recomendable porque hace pensar y razonar sobre temas de actualidad, argumenta muy bien todo lo que sostiene y es un excelente ejemplo de cómo escribir bien en castellano. Savater es uno de los mejores escritores de no ficción en español en ejercicio.

En este enlace podéis leer el primer capítulo por cortesía da la editorial Ariel. No os quejaréis, a prueba y cata, como los melones.

Fernando Savater (San Sebastián, 1947) es ya un vecino más de La antigua Biblos y no es raro verle paseando por sus calles. Tantas entradas le hemos dedicado que se ha convertido en habitual. ¿Qué voy a decir de él que no sea bien sabido?

Lleva más de treinta años enseñando filosofía y siempre se aprende algo nuevo de él. Es un buen aficionado a los puros, las carreras de caballos, las novelas de aventuras y la lectura en general. Para decirlo de una vez: es uno de los nuestros, un lector compulsivo y voraz, un tragalibros. Sin embargo le gusta la buena vida, es un bon vivant

Representa uno de los pocos ejemplos que tenemos de intelectual comprometido en el sentido clásico del término, un pensador que no rehúye los problemas de su tiempo y se moja dando su opinión, por si a alguien le sirve, siempre que tiene ocasión. Y, además de todo eso, aunque a veces pueda equivocarse, es ameno, divertido y estimulante. Yo nunca le he encontrado pesado. Muy recomendable.

Fernando Savater

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 24 de octubre de 2014

La caída - Albert Camus


Título: La caída 
Autor: Albert Camus

Páginas: 245 
 
Editorial: Alianza

Precio: 17 euros

Año de edición: 2014

Camus es uno de esos autores que siempre suena a nuevo, que nos ofrece un discurso fresco y estimulante, diferente a todo lo que hemos leído hasta ahora y con una curiosa mezcla de sencillez y autenticidad. «La caída» es una de sus novelas menos conocidas y, aunque no llega a las alturas de «La peste», un gran texto.

Publicada en 1956, un año antes de que le dieran el Premio Nobel, es en realidad un largo monólogo, dividido en cinco sesiones. Cinco largos parlamentos en los que el protagonista, un abogado francés que vive en Amsterdam, le cuenta a alguien que acaba de conocer en un bar un montón de cosas, poco a poco y en una transición muy natural desde la conversación banal de alguien extrovertido y aparentemente feliz, hasta la confesión de un hombre medio enajenado por lo extraño y absurdo de la vida.

Una reflexión sobre la culpa, la condición humana, la conciencia, el desarraigo y la responsabilidad, plagado de ideas deslumbrantes e iluminadoras, que a la vez resultan inquietantes porque socavan nuestras convicciones y parecen guardar cierta lógica cuando las leemos. La historia tiene además un toque de suspense. A las pocas páginas, el narrador dice ser un juez-penitente, y hasta casi el final del libro no explica qué significa eso exactamente.
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El autor ejerce de encantador de serpientes y con el hilo de su discurso nos va llevando sin que nos demos cuenta, en volandas, a través de la fábula moral del hombre moderno, enfrentado a un mundo absurdo en el que ya no hay dioses. Un libro extraño, que no se parece a ningún otro, lleno de paradojas, que recuerda vagamente a «El enano» del sueco Pár Lagerkvist.

Un libro genial lleno de metáforas poderosas e imágenes inspiradoras, como el complejo del cerrojo, el fumador y la bomba H o la historia del señor ruso que azotaba a los criados que no le saludaban, y a los que le saludaban también, porque consideraba ambas cosas una insolencia intolerable. 

La historia de un hombre destruido por lo absurdo de la vida y la soledad del mundo en el que vivimos. Muy recomendable para cambiar de aires y probar a pensar ideas nuevas y planteamientos diferentes.
       
Albert Camus (Mondovi, 1913-1960). Nació en una pequeña ciudad de Argelia, en una familia de colonos franceses (pieds-noirs) que cutivaban anacardos. A los 19 años publicó su primer artículo. Más tarde, con un reportaje sobre la miseria en el norte de Argelia, se convirtió en un personaje incómodo. El texto fué censurado y el gobierno presionó lo suficiente para que no encontrase trabajo.Tuvo que emigrar a París, donde trabajó como periodista y lector para la editorial Gallimard.

Sólo publicó tres novelas en vida, «La peste», «El extranjero» y ésta, «La caída». Es una de las grandes figuras del existencialsmo y uno de los escritores que han ganado el Premio Nobel de Literatura siendo más joven, a los 44 años, por «el conjunto de una obra que pone de relieve los problemas que se plantean en la conciencia de los hombres de hoy». Murió en un accidente de coche con sólo 47 años, en el bolsillo llevaba el manuscrito inacabado de su última novela, publicada recientemente en España, «El primer hombre».

 
Albert Camus

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 23 de octubre de 2014

La dulce envenenadora - Arto Paasinlinna


Título: La dulce envenenadora
Autor: Aarto Paasinlinna

Páginas: 200
 
Editorial: Anagrama

Precio: 7,50 euros

Año de edición: 2011 

En un pueblo cercano a Helsinki reside la señora Ravaska, viuda de un coronel del ejército, una bondadosa abuela de cuento que lleva una tranquila vida en una pequeña casa cultivando sus arriates de flores y con la compañía de sus gatos. 

Pero su apacible vida se ve turbada por las fechorías de su nieto y sus seguidores, un grupo de jóvenes antisociales y desvergonzados, sin ocupación conocida salvo la bebida y llenar su tiempo de ocio con sus gamberradas, futuros delincuentes que recuerdan a pequeña escala a los personajes de «La naranja mecánica». Se dedican a maltratar al gato, destrozarle el jardín y por último, a robarle la pensión a la pobre abuela.

Así va sucediendo hasta colmar la paciencia de la simpática anciana, que decide hacerles frente por dignidad propia y lo hace con sus armas habituales: su candor, su bondad y su ingenuidad. De esta forma, casi sin proponérselo, consigue poner fuera de combate a los gamberros liderados por su nieto y quedar libre de sus desmanes.

En esta obra, Paasilinna nos hace ver algunos de los problemas de la sociedad finlandesa actual, como las dificultades de la tercera edad, la marginación y el desarraigo de la juventud, pero lo hace en clave de humor, de una forma alegre y desenfadada. El resultado es una novela muy entretenida y divertida, que se deja leer de un tirón, un libro muy apetecible como lectura de relax para épocas de vacaciones. 

Arto Paasilinna es un escritor finlandés nacido en 1942 y que ha desempeñado diversos oficios, tan dispares como guardabosques y periodista. Escritor prolífico, de unas 40 novelas, ha alcanzado gran fama en su país y se ha traducido a 18 idiomas. Pero aquí, en España, se ha dado poco a conocer. Confío en que se vaya divulgando cada vez más, es una lectura entretenida que agrada.

   
Arto Paasinlinna 

Publicado por Cris de la Fuente.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El balcón en invierno - Luis Landero


Título: El balcón en invierno 
Autor: Luis Landero 

Páginas: 245 

Editorial: Tusquets 

Precio: 17 euros

Año de edición: 2014

Hay quien dice que Luis Landero es el mejor prosista en español en ejercicio (véase La tormenta en vaso). Yo no estoy seguro, es muy difícil asegurar algo así, pero no tengo duda de que es uno de los mejores. Construye frases redondas, que no sé si son perfectas, pero lo parecen, armoniosas, con ritmo, que avanzan con naturalidad y arrastran al lector hacia delante con pasmosa suavidad. 

Es un escritor de primera fila y como demostración, aquí tenemos esta novela, calentita todavía, recién salida del horno, en la que vuelve a sus temas favoritos y nos regala uno de sus mejores textos.

«El balcón en invierno» es un libro con mucho peligro que, si uno se descuida, se lee en un solo día, sobre la memoria, los recuerdos, la vida, el triunfo y el fracaso, los afectos y el paso del tiempo. Se presenta como una novela, pero tiene mucho de biografía sentimental, de indagación en la propia historia familiar en busca de algo, al principio inasible y que al final del libro se desvela.

Landero nos cuenta su peripecia vital, desde una familia de campesinos extremeños hasta convertirse en escritor, mientras se desnuda emocionalmente y nos habla de la figura de su padre, de su madre, de buena parte de su familia, en un viaje que va del campo atrasado y tradicional a la gran ciudad moderna, poco a poco y paso a paso. Los retazos y visiones de ese mundo rural y antiguo son geniales, como la descripción que se hace de los interminables coloquios y conversaciones que duraban días, o lo que suponían los viajes entonces.

También confiesa cómo se convirtió primero en poeta y luego en escritor, habiendo nacido en una casa en la que había un sólo libro, pasando en la adolescencia de creer en Dios a creer en Bécquer. Es muy interesante cómo cuenta la manera en la que la poesía le hizo más fuerte y le dió un lugar en el mundo.

La narración no es lineal, sino digresiva, en espiral y con numerosos saltos hacia delante y atrás, siguiendo la caprichosa línea de avance que nos impone la memoria. Está llena de profunda sinceridad, el autor se presenta con sus defectos, miedos y limitaciones, sin ocultar nada aparentemente. Y me ha llamado la atención la cantidad de coincidencias con mis propia memoria, parece que compartimos muchas más cosas de las que creemos con quienes han vivido en nuestra misma época.

El lenguaje es espléndido, como ya hemos dicho, trufado de palabras antiguas y maravillosas, evocadoras de otra época que hemos conocido de refilón: bálago, chinero, zahúrda, marra, serrijón. Pero no se asuste el lector timorato, que son muy pocas las palabras que no se entienden, com éstas y el libro se puede leer bien sin diccionario.

En esta libro se vuelven a tocar algunos de los temas centrales de «Juegos de la edad tardía», como el afán, el incansable afán, la mentira inocente e imaginativa, y la particular visión del mundo que se tiene desde el rincón más alejado y aislado de Extremadura.

Una novela magnífica, de lo mejor que se ha publicado en este año, que os recomiendo que no dejéis pasar. Leedla, la disfrutaréis y le daréis las gracias a nuestro querido y compañero de tantas páginas y emociones Landero.

Luis Landero (segundo por la derecha) con un elenco flamenco
en un programa de jóvenes promesas

Luis Landero (Alburquerque, 1948), novelista español, nació en un pequeño pueblo extremeño pegado a la frontera con Portugal. Desempeñó los variados oficios, por ejemplo profesor de guitarra a los 16 años, para pagarse los estudios y poder hacer finalmente Filología HIspánica en la Universidad Complutense de Madrid

Ha dado clase de literatura como profesor de instituto, en la Escuela de Arte Dramático de Madrid y ha sido profesor invitado en la Universidad de Yale. Es un escritor tardío, saltó a la fama con su primera novela «Juegos de la edad tardía» en 1989, con la que ganó el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Ésta es su octava novela.

Luis Landero

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 21 de octubre de 2014

¡Pues vaya! - P. G. Wodehouse


Título: ¡Pues vaya!
Autor: P. G. Wodehouse 

Páginas: 766 

Editorial: Anagrama

Precio: 24 euros 

Año de Edición: 2004

Los aficionados a los relatos de humor no se pueden perder esta auténtica enciclopedia sobre Wodehouse, una especie de compendio y antología completísima sobre los relatos del genial autor británico, que ha sabido arrancar millones de carcajadas a cientos de miles de lectores.

Esta «biblia» Wodehouse, publicada en inglés en el año 2000 para conmemorar el 25 aniversario de su muerte, se abre con un relato maravilloso chispeante, titulado «Las excentricidades del tío Fred». Después incluye: 

- Cinco relatos espigados de las mejores historias del mayordomo Jeeves, ese campeón de la ironía, inteligente y hábil, que manipula con sus consejos e insinuaciones a su timorato señor y lo lleva por donde quiere.

- Oros seis relatos sucedidos en el castillo de Blandings, una típica residencia señorial donde se describen casi todos los tópicos de la nobleza británica con ironía y sentido del humor.

- Cinco aventuras de los lechuguinos que pertenecen al honorable Club de los Zánganos, ya os podéis imaginar en qué tono.

- Dos cuentos de una pareja cómica descacharrante y con mucho futuro, Mike y Psmith.

- Seis relatos antológicos sobre el golf, que demuestran que nuestro amigo conocía muy bien ese deporte, que Mark Twain definió como la mejor manera de estropear un buen paseo por el campo.

- Tres retazos de la biografía de Ukridge a cual más disparatado, sobre la Universidad para Perros, el Sindicato de Accidentes y una desastrosa incursión en el mundo del boxeo.

- Tres aventuras del señor Mulliner, y unas cuantas historias que proporcionan una hilarante visión del mundo del teatro y del cine. 

El volumen se completa con una selección de artículos sobre literatura y autores que no tienen desperdicio. 

Una antología que recoge un amplia muestra de relatos de cada una de las series que abordó este divertido escritor, en un muestrario genial que se lee a velocidad de vértigo, con una sonrisa en la boca permanente y algunas que otras risas. Este libro ofrece la posibilidad de conocer a los principales personajes que ideó el autor y permite al lector hacerse una idea aproximada de toda su obra. Tiene además el atractivo de reunir los mejores relatos de cada clase y ser una verdadera antología.

Más de setecientas páginas de diversión en un libro muy recomendable en unos tiempos como los actuales, verdaderamente tristes y dramáticos, en los que siempre es aconsejable buscar en el humor consuelo y fuerzas para la batalla, nunca evasión de la realidad. Que nunca nos falten las historias de Wodehouse.
 
Esta edición está deliciosamente ilustrada con unos estupendos dibujos de época, cuyo autor no se nombra, que salpican el texto e incluye un interesante y atinado prólogo de Stephen Fry, ese grandullon con maneras de buenazo que encarnó a Jeeves en la televisión.

Y es que la BBC emitió entre los años 1990 y 1993 una deliciosa serie basada en las historias de Jeeves, el genial mayordomo ideado por Wodehouse, y protagonizada por dos de mis actores favoritos: nada menos que el ya citado Stephen Fry y Hugh Laurie (que luego se convertiría en el Doctor House).

Stephen Fry (Jeeves) and Hugh Laurie (Bertie Wooster)

Sir Pelham Grenville Wodehouse (Guildford, 1881-1975), hijo de un juez en Hong Kong, vivió allí hasta los cuatro años. Luego fué enviado a Inglaterra a estudiar, donde destacó en el Dulwich College como alumno, jugador de rugby, boxeador y editor de la revista del college.

Empezó a trabajar en el banco HSBC, pero en seguida se dió cuenta de que aquello no era lo suyo. Dejó la banca y se dedicó por completo a escribir. Alcanzó el éxito muy pronto. Escribió 15 obras de teatro, 250 letras para más de 30 musicales y cerca de 50 libros deliciosamente irónicos, en los que parodia todos y cada uno de los estratos de la sociedad británica sin dejar títere con cabeza.

Es uno de los mejores ejemplos de escritores practicantes del humor británico y hoy en día sigue siendo de los autores ingleses más leídos. Maestro de la ironía, siempre supo plantear situaciones cómicas que dejan a sus protagonistas en ridículo, en las que se suceden las peripecias más disparatadas.

 
P. G. Wodehouse

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 19 de octubre de 2014

El Schwa estuvo aquí - Neal Shusterman


Título: El Schwa estuvo aquí
Autor: Neal Shusterman 

Páginas: 296 

Editorial: Homo legens

Precio: 15 euros 

Año de Edición: 2009

Recientemente he terminado de leer «El Schwa estuvo aquí», la primera obra impresa que hemos podido ver en España del escritor estadounidense Neal Shusterman, y con ésta creo que ya he leído todo lo que tenemos hasta la fecha publicado de este autor en nuestro país, lo que ha sido para mí un auténtico placer.

Ésta tal vez sea la menos conocida de sus novelas. Fue publicada en 2009 por una pequeña editorial, distinta a Anaya que recordemos, ha sido, la que ha tenido la fortuna de dar a conocer a este aún poco conocido autor. Esta duplicidad editorial, no obstante, ha sido enriquecedora. Ha permitido conocer la otra cara literaria del norteamericano.

La imagen de Neal Shusterman que el mundo hispanohablante ha tenido ocasión de conocer ha sido la del escritor de sagas de ciencia-ficción, fantásticas en ocasiones, similares y de un estilo cercano a otras series como por ejemplo «Los juegos del hambre», «Divergente» o «El juego de Ender», máxime cuando se ha anunciado que se está adaptando al cine «Everfound». Sin embargo, en «El Schwa estuvo aquí» vemos a un Shusterman menos quimérico y más cotidiano, aunque no por ello deja de desafiar a las leyes de la Física.

La palabra «shwa», de significado etimológico «nada, cero», sirve como nombre del más curioso de los personajes inventados por Shusterman: Calvin Schwa, un protagonista prácticamente inexistente en cierto sentido, ya que pasa desapercibido para el 80 % de la población.

A «El Schwa estuvo aquí», le puede suceder, en apariencia, lo mismo que a la saga «Skinjacker». Puede parecer infantil por su sinopsis y en este caso, además por el aspecto de su portada – me llevé una sorpresa cuando llegó a mis manos tras un préstamo interbibliotecario que solicité – , pero nada más lejos de la realidad. Como todo lo que escribe Shusterman, si es para niños, es para unos niños de edad muy avanzada. Incluso ¿por qué no?, como ocurre en mi caso, para adultos.

Para finales de año, la editorial Anaya volverá a publicar un nuevo libro de este autor, pero no será, como cabía esperar, la tercera parte de la saga «Desconexión», para eso deberá de pasar algo más de tiempo. Se trata de «El ático de Tesla» una novela de la que no conozco más que el título, pero reunir al científico balcánico y al escritor estadounidense en una misma portada, resulta ya muy atrayente de antemano.

Neal Shusterman

Publicado por Jesús Rojas.

Sorolla y Estados Unidos


Título: Sorolla y Estados Unidos 
Autor: Blanca Pons-Sorolla (comisaria de la exposición) 

Páginas: 376 

Editorial: Fundación Mapfre
 
Precio: 39,90 euros 

Año de Edición: 2014

Este otoño, en la Sala de la Fundación Mapfre situada en el Paseo de Recoletos 23 de Madrid, podemos disfrutar hasta el 11 de enero de 2015 de una estupenda exposición sobre la etapa estadounidense del gran pintor impresionista Joaquín Sorolla. 

Una muestra muy atractiva de un pintor que supo pintar la luz y el color como nadie. Está formada por un buen número de obras, unos ochenta y dos óleos y más de cincuenta apuntes, dibujos, estudios y notas de color, que se pueden ver tranquilamente en unas dos horas. Me ha gustado muchísimo.

Se incluye una selección variada que sirve como panorámica de los temas y estilos de este gran postimpresionista: los cuadros de tema social («¡Otra Margarita!» y «¡Triste herencia!»), pinturas de gran tamaño y temas conmovedores, con los que Sorolla ganó varios premios internacionales y atrajo el interés de varios mecenas y coleccionistas estadounidenses; una selección de retratos extraordinarios de los más de cincuenta que realizó en EE. UU., a cual mejor, en los que capta el gesto, el carácter y la personalidad de los retratados de manera magistral; escenas de playa y sol, llenas de luz y colores, con un asombroso manejo del color; paisajes y jardines, y los mencionados apuntes.

Hay muchas obras que llaman poderosamente la atención, pero voy a mencionar tres de mis favoritas. En primer lugar, un cuadro de tema campeste, «El algarrobo», centrado en un rebaño de ovejas que pace sosegadamente a la sombra del árbol, entre manchones de luz.

El algarrobo (1898)

A continuación, un impresionante cuadro de Colón, para el que posó un descendiente del marino genovés, el Duque de Veragua. Es un retrato magnífico, que recoje la penetrante mirada del protagonista, desconfiada, taimada y astuta. Una maravilla.
 
Colón saliendo del Puerto de Palos (1910) 

Y por último, una escena deliciosa de niños jugando y corriendo en la playa, llena de movimiento y dinamismo, un cuadro fantástico, acompañado de varios estudios previos sencillamente espléndidos.

Corriendo por la playa (1908)

Mención aparte merecen tres salas muy especiales, con obras hasta ahora no vistas. Una de ellas presenta 24 apuntes a lápiz dibujados por el pintor en el menú del restaurante en el que solía comer en Nueva York. Son bosquejos rápidos que parecen viñetas de cómic, ejecutados con una maestría apabullante. Otra, incluye trece guaches pintados del natural desde la ventana del Hotel Savoy de Nueva York en el que se alojaba. Esta vez están pintados sobre los cartones que servían para doblar las camisas. Muestran las calles neoyorquinas con todo su colorido, vistas desde arriba en contrapicado; hay dos que retratan Central Park bajo la nieve que me han parecido deliciosos. Y la última recoge unas cuarenta o cincuenta notas de color, como el propio autor las llamaba, cuadritos pequeños al óleo que le servían para estudiar y ensayar el color de una escena.

Una exposición muy recomendable, un regalo para la mirada, que ofrece una panorámica muy interesante y bastante completa de la obra del genial pintor valenciano, con una buen avariedad de formatos y de temas, paisajes, retratos, escenas de la playa, jardines... no os la perdáis. Y para lo que no viven en Madrid, hay una visita virtual disponible en este enlace.

El catálogo contiene fotografías de gran calidad de todas las obras de la muestra, en las que el color se reproduce de manera bastante fiel, los textos que acompañan a los cuadros en la sala y una cronología de la vida de Joaquín Sorolla.

Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia, 1863-1923) se quedó huérfano de padre y madre a los dos años y fué criado por sus tíos. Su tío, cerrajero, le intentó enseñar la profesión pero pronto se dió cuenta de que su vocación artística. Estudió Bellas Artes en Valencia y comenzó a enviar cuadros a concursos de pintura y a ganar premios. 

Viajó a París y se dejó influir por los impresionistas. Triunfó en la capital gala ganando el Grand Prix en el certamen internacional de 1900 y allí llevó a cabo poco después una magna exposición con más de 500 obras que fué un éxito clamoroso. Varios críticos, mecenas y coleccionistas estadounidenses quedaron impresionados por su pintura, y expuso en Nueva York, Chicago, San Luis, Boston, Búfalo.

En 1911 la Hispanic Society of America le encargó un conjunto de catorce murales de tres metros y medio de altura por cinco de ancho, que tardó seis años en completar y ofrecen un verdadero reportaje pictórico de las regiones y gentes de España. Destacó como retratista, pintor de paisajes, de jardines y de los temas más variados. 

Dos cosas llaman la atención sobre su carrera: que siempre pintaba de modelos naturales y muy a menudo al aire libre, y que pintaba incansablemente, con una actividad febril. Hay catalogadas más de 4 000 cuadros suyos al óleo y a eso hay que añadir multitud de bocetos, dibujos y obras pequeñas. Dibujaba y pintaba sin parar, en menús, cartones, papeles y todo lo que se le pusiera por delante. 

En Madrid, en el número 37 del Paseo de Martínez Campos, puede visitarse el Museo Sorolla, un sitio muy agradable, en la que fué antigua casa y estudio del pintor.

Joaquín Sorolla (fragmento del autorretrato de 1909)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 18 de octubre de 2014

Diccionario de la lengua española - Real Academia Española


Título: Diccionario de la lengua española (23ª edición) 
Autor: Real Academia Española 

Páginas: 2342 

Editorial: Espasa 

Precio: 99 euros 

Año de edición: 2014

Ayer se presentó la 23ª edición del «Diccionario de la lengua española» de la Real Academia Española, una obra de referencia para más de 500 millones de personas que compartimos una misma lengua, una cultura y, en buena medida, una manera de ver el mundo. Esta edición tiene 93 111 palabras, 6 000 más que la anterior, de las que aproximadamente unas 49 000 han sufrido algún cambio, y un total de 195 439 acepciones. Ha sido elaborado durante 13 años en colaboración por las 22 academias de la lengua de América, España y Filpinas, lo que lo convierte en auténticamente panhispánico y todo un alarde de organización y trabajo colectivo.

Es una obra impresionante, con varias novedades jugosas. Incorpora unos 19 000 americanismos, se ha hecho un esfuerzo muy importante para eliminar los aspectos sexistas, se han añadido un buen número de términos relacionados con Internet y las nuevas tecnologías que, aunque muy recientes, ya están consagradas por el uso, como tuit, tuitear, tuitero, wifi, friki, hacker, kilobite, intranet y red social. 

Y otras que ya están en boca de todos y no parece que se vayan a dejar de usar, como pispás, burka, famoseo, titulitis, bótox, cameo, dron, mileurista, precuela y serendipia. Aquí podéis ver una pequeña muestra. Ya está en las librerías y en breve se podrá consultar mediante un buscador en línea en la página web de la academia.

Siempre me han fascinado los diccionarios y las enciclopedias. Me parece embriagadora esa sensación de tener sobre las rodillas todas las palabras, todos los conceptos, todos los libros en uno, porque bastaría acertar cnla combinación adecuada de palabras para generar cualquier obra, desde «El Quijote» a «El capital». Su lectura al azar, abriendo por cualquier página, es una experiencia maravillosa. Se recorren palabras nuevas, desconocidas, y sugerentes, se dispara la imaginación y se puebla de pensamientos y visiones. Son libros mágicos que lo contienen todo, el universo y el mundo de las ideas, todos los conceptos, todos los recuerdos, todas las imágenes...

Una gozada. El único inconveniente es su precio, 99 euros. Habrá que esperar a que lo adquieran las bibliotecas para ir a consultarlo y disfrutar de esa montaña de palabras. Menudo atracón. 
       
José Manuel Blecua, Director de la RAE (Foto EFE)
 
La Real Academia de la Lengua fué fundada hace exactamente 300 años, en 1714, por el rey Felipe V y gracias a la iniciativa del ilustrado Juan Manuel Fernández Pacheco, a imagen y semejanza de la Academia Francesa (1634). Curiosamente ha sido otro rey de nombre parecido, el Felipe siguiente en la serie, Felipe VI, quien ha presentado esta nueva edición del Diccionario tres siglos después. 

A partir del año 2 000 la RAE inició un movimiento de colaboración con las otras 21 academias de la lengua de países hispanohablantes, integradas en la Asociación de Academias de la Lengua Española, para formar una red de colaboración que ha producido gramáticas, ortografías, diccionarios, diccionarios de dudas y otras obras realmente panhispánicas. Otra novedad reciente de su funcionamiento es que es bastante interactiva; se pueden realizar consultas, que se contestan en muy poco tiempo, y propuestas para el diccionario a través de su sitio web.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.