miércoles, 16 de octubre de 2019

Las cruzadas vistas por los árabes - Amin Maalouf


Título: Las cruzadas vistas por los árabes
Autor: Amin Maalouf

Páginas: 432

Editorial: Alianza
 
Precio: 13,50 euros

Año de edición: 2012


Este fascinante libro apareció en francés en 1983 y en castellano en 1989, en la mágica década de los 80 cuando la música era prodigiosa y los superventas, sencillamente formidables. Fueron unos años estupendos.  

Como indica el título, se trata de un libro de historia dedicado al período 1099-1291, desde la primera cruzada hasta la novena, que trata de abordar la crónica de aquellas guerras santas, cuya única motivación era evitar que Jerusalén estuviese dominada por infieles, desde el punto de vista del otro, utilizando como fuente de información los escritos dejados por historiadores y cronistas árabes.

La obra comienza con el terrible saqueo de la ciudad santa de 1099, perpetrado por los frany (así llamaban a los cruzados europeos por ser franceses), la pérdida de Nicea y el famoso asedio de Antioquía, lleno de vicisitudes y alternativas, que duró siete meses y acabó con una masacre. Así se van sucediendo las invasiones cristianas, vistas desde el otro lado como expediciones guerreras de feroces extranjeros, crueles y sanguinarios, que llegaban al canibalismo, sí, a comerse a los árabes, para sobrevivir, como ocurrió en Maarat.

Desde luego, por aquel entonces la civilización árabe alcanzó un notable desarrollo. Córdoba era en el siglo X una metrópoli culta y refinada, llena de bibliotecas y con alumbrado público nueve siglos antes que Londres. Damasco y Bagdad eran dos ciudades maravillosas en cuyos nombres todavía resuena el esplendor de entonces. La cultura griega llegó a Europa a través de las traducciones árabes. Su medicina era sofisticada e iba mucho más allá de las terribles sangrías que practicaban los cristianos. Y en cuanto a las técnicas militares, el alfanje curvo era mucho más resistente que la espada recta, las almenas de terminación triangular hacen más difícil hacer puntería desde lejos en las cabezas que se asoman y la caballería ligera de los árabes era legendaria.

Llama la atención que el escenario de muchas de esas batallas fué la actual Siria, hoy de nuevo arrasada por la guerra, lo importante que eran los desplazamientos de los ejércitos en una época en la que los medios de transporte eran muy lentos y la importancia capital que tenían los espías e informadores para conocer el número y los movimientos del enemigo.

El texto es de una gran amenidad, sencillo, claro y directo. Se lee a gran velocidad y mantiene un tono neutro desde el que el autor trata de contar los hechos tal y como fueron, sin juicios de valor, con objetividad y sin tomar partido en ningún momento. El texto resulta apasionante, porque está lleno de figuras fascinantes, reyes, héroes y personajes de leyenda, describe una época y unos lugares poco conocidos por alejados en el tiempo y está plagado de detalles curiosos.

Un libro muy interesante, que concluye que, a pesar de que los árabes ganaron finalmente las cruzadas, que finalizaron con una gran derrota cristiana, y llegaron a las puertas de Viena en 1529, iniciaron a partir de entonces una clara decadencia: Maalouf cierra el libro con un penetrante análisis de las causas, que en su opinión fueron las siguientes: 
  • Los árabes comenzaron a tener dirigentes extranjeros, perdieron el control de su destino a manos de líderes turcos, armenios, kurdos, selyúcidas... y no pudieron mantener unidos el desarrollo cultural y el poder político.
  • No consiguieron tener instituciones políticas estables, quizás por sus orígenes nómadas, y la muerte de cada gran monarca desencadenaba prácticamente una guerra civil por la sucesión.
  • No tenían división de poderes en ningún sentido, el poder del gobernante máximo era absoluto, carecía de contrapesos y no se sujetaba apenas a reglas, códigos de honor y modelos de comportamiento que diesen estabilidad a la sociedad.  
  • Los cristianos aprendieron de los árabes, entre otras cosas toda la tradición de la cultura griega y tuvieron una cultura mucho más abierta y permeable a las influencias exteriores, que siempre resltan enriquecedoras, mientras que los árabes, no. Fueron una sociedad mucho más cerrada.
El análisis resulta muy interesante y se presta a la reflexión y al debate.

En resumen, un ensayo histórico interesantísimo y muy entretenido, escrito con solvencia, objetividad y muy buenas maneras, sobre una época de la historia que hasta ahora, nos habían contado siempre desde el punto de vista occidental. Un libro fascinante que, si no habéis leído en su momento, vale la pena rescatar y disfrutarlo con calma.

Amin Maalouf (Beirut, 1949) es un famoso escritor libanés y árabe de origen, cristiano, que vive en París y publica en francés. Ha conseguido grandes éxitos de ventas con novelas históricas como «León el Africano» y ensayos como «Las cruzadas vistas por lo árabe. Ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en este año 2010 y es uno de los escritores contemporáneos más merecidamente conocidos y apreciados.
                     
Maalouf tiene una rara habilidad para escribir desde una posición de absoluta objetividad, por encima de la mayoría de los planteamientos que se oyen. Y desde su condición nómada, híbrida y culturalmente mestiza, nos habla de respeto, convivencia y tolerancia como nadie.
                        
En estos tiempos de barbarie y sinrazón, leer a Maalouf es entrar en un oasis de sensatez y compasión, que permite mantener cierta lejana esperanza sobre el género humano.

Amin Maalouf

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 15 de octubre de 2019

Los caballeros del punto fijo - Antonio Lafuente y Antonio Mazuecos


Título: Los caballeros del punto fijo
Autores: Antonio Lafuente y Antonio Mazuecos

Páginas: 256

Editorial: Serbal
 
Precio: 22,50 euros

Año de edición: 1987


Es una pena que este interesantísimo libro esté agotado y sea un poco difícil de encontrar. Se ocupa de contar la poco conocida historia de la expedición franco-española, que partió en 1736 para medir un arco de meridiano en el Ecuador y comprobar la forma achatada por los polos de la Tierra, comparando su longitud con otro arco de meridiano medido cerca del polo, en la Laponia.

Eran unos años en los que se enfrentaban dos opiniones, la de Newton y los ingleses, que sostenían que la Tierra estaba achatada por los polos y la de los franceses, con Cassini y Picard a la cabeza, que creían por el contrario que era como un balón de rugby puesto de pie.

Ahora es evidente e intuitivo que nuestro planeta tiene una ligera forma de mandarina, pero entonces no estaba tan claro, había datos experimentales a favor de ambas opciones. Entonces, la Academia de Ciencias de Francia, una poderosa institución bien provista de fondos, hija del espíritu de la Ilustración, organizó en 1735 una expedición a Laponia, liderada por Maupertuis, para medir un arco de meridiano y al año siguiente, otra a Perú, al mando de La Condamine, formada por ocho científicos franceses (Bouguer, Verguin, Jussieu, Godin, Groud, Morainville, Couplet, personal auxiliar y el mencionado La Condamine) y dos guardamarinas españoles, con una sólida formación y  que hablaban francés, Jorge Juan y Antonio de Ulloa.

El rey de Francia Luis XV, le había pedido a su primo Felipe V la participación de dos científicos españoles, como gesto diplomático al ir a visitar posesiones españolas y para que facilitasen las cosas en aquellas tierras. La expedición se organizó como un viaje ilustrado y, además de las mediciones geodésicas, los científicos de las luces estudiaron las plantas, la fauna, la geografía, los indígenas y todo lo que se iban encontrando. Tomaron muestras, rellenaron cuadernos y cuadernos de apuntes, mapas y dibujos, hicieron observaciones, completaron diarios... todo un sinfín de actividades interesantes.

La empresa tuvo todo tipo de problemas, se arruinó antes de llegar a su destino, se quedó aislada debido a la guerra anglo-española y pasó por mil aventuras. El que menos tiempo estuvo por allí fué Bouguer, que volvió a lo 9 años, pero Jussieu se interesó tanto por la botánica que se quedó 27 años tomando muestras y realizando estudios, y Godin se estableció como catedrático de la universidad de Lima. Sufrieron una erupción del Cotopaxi, tuvieron que hacer contrabando para sobrevivir, enfermaron de unas fiebres que no llegaron a diagnosticar, Couplet murió de malaria, les robaron varias veces, los franceses se pelearon por la jefatura de la expedición de forma descarada y vivieron la terrible epidemia de peste de 1743 en Quito. Una de las peripecias más increíbles y terribles sucedió cuando el cirujano del grupo, Senierues, fué a curar a una mujer enferma de fiebres y acabó con ella en la cama. Los lugareños no se lo tomaron muy bien, le persiguieron y acabaron linchándole en una plaza de toros, en una lamentable escena dirigida por el vicario del pueblo.

Estas y muchas otras peripecias y curiosidades se detallan en este libro único y fascinante, sobre un episodio histórico-científico poco conocido, en el que brillaron dos guardamarinas españoles, muy respetados por los franceses. Es curioso que, mientras los galos escribían sus impresiones de países exóticos y pintorescos desde cierta superioridad («Vamos a un país donde es más fácil encontrar una mina de oro que un sabio» decían) Jorge Juan y Ulloa se mostraban mucho más curiosos y abiertos a aprender de cuanto veían, quizás porque no tenían la barrera del idioma.

En fin, una obra única, que cuenta con rigor y multitud de datos la aventura de los argonautas de la ilustración, los franceses y españoles que fueron a medir la Tierra a Perú y acabaron enredados en mil aventuras y peripecias. Cuando explicaron a los indios porqué hacían observaciones a la Estrella Polar como referencia fija para calcular su posición, recibieron el curioso apodo de «Los caballeros del punto fijo».

Antonio Lafuente (Granada, 1953) es un investigadr del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC. Licenciado en Ciencias Físicas, se ha dedicado a la investigación de la Historia de la Ciencia y su divulgación. En los últimos años, se ha interesado por el conocimiento compartido y el procomún.

Antonio Mazuecos es también un investigador y especialista en la ciencia de los siglos XVII y XVIII.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 14 de octubre de 2019

La muerte de una dama - Llorenç de Villalonga

                  
Título: La muerte de una dama
Autor: LLorenç de Villalonga

Páginas: 160

Editorial: Veintisiete letras
 
Precio: 15 euros

Año de edición: 2008


Publicada en catalán en 1931, esta novela desencadenó un gran escándalo en la sociedad mallorquina de la época, que se vió retratada sin contemplaciones, con demasiada fidelidad y crudeza, con todos su vicios y miserias, que eran muchos, al descubierto. Y lo malo es que Villalonga lo hacía con un estilo inmejorable, con aroma de obra maestra y una elegancia literaria indiscutible.

El primer texto lo redactó a los veinte años, no sabemos si luego lo reescribió, probablemente lo corrigió al menos, pero la novela sorprende por su madurez, su exquisito acabado y la ambición de su planteamiento: presentar a un personaje con una fuerza y personalidad comparables a una Emma Bovary o una Ana Ozores: Doña Obdulia Montcada, dama de gran fortuna, mucho carácter y gran belleza marchita, primera dama de la alta burguesía de la isla, descendiente de piratas, comerciantes, barones y beatos.

Una novela opulenta y suntuosa, sobre los vicios y defectos (virtudes tenía pocas) de la alta y señorial clase más rica de la isla, con pasado de pies de barro y muchas tierras, que miraba por encima del hombro al resto de la humanidad, especialmente a los pianistas extranjeros que recalaban en la isla y a la muchedumbre de turistas que ya se empezaban a dejar ver en sus playas.  

Doña Obdulia se muere en su lujosa cama de dosel, mientras recuerda su belleza, olvida su avaricia y planea el entierro más grandioso que nunca se haya visto en Mallorca, que tiene que ser superior incluso al de su hace años fallecido marido. Por supuesto, mientras tanto, en las salas de la mansión las visitas familiares cuchichean sobre el testamento, que no dejará a nadie indiferente y estalla al final con una sorpresa inesperada.

Un novelita estupenda, que nos recuerda otra época, otras costumbres y que, como dijo Talleyrand, «Quien no ha vivido en Francia antes de la revolución, no tiene verdadera idea de lo que es la dulzura de vivir».

Yo la he leído en la edición de bolsillo de la inefable editorial Bruguera, tristemente desaparecida, que publicaba en su colección Libro amigo títulos muy baratos y a la vez muy agradables para los sentidos. Éste volumen apareció en 1981 al precio de 200 pesetas.

               
Una novela morrocotuda y suculenta, de gran calidad, con mucha clase, que describe la sociedad mallorquina de principios del siglo XX, una rareza sociológico-arqueológica cuyos vestigios todavía sobreviven en algunas casas de imponentes muros y persianas cerradas.  Una pequeña obra maestra eclipsada por otra todavía mejor, «Bearn o la sala de muñecas», escrita por Villalonga 25 años después.
                 
Hay otra novela por escribir sobre esa sociedad en este siglo y cómo se ha transformado aparentemente para que nada cambie en el fondo, pero para escribirla como Dios manda tendría que nacer otro Lorenzo Villalonga y eso ¡ay! es imposible.
          
Llorenç Villalonga (Palma de Mallorca, 1897-1980) o Lorenzo Villalonga, hermano del también escritor Miguel VIllalonga, escribía en español y catalán, indistintamente, y es uno de los autores más importantes en lengua catalana del siglo XX.Hijo de militar, fué medico, psiquiatra, falangista, admirador de Proust, afrancesado moderno y escritor anticatalanista hasta los años 50, cuando comenzó a escribir novelas en catalán. 
                   
Comenzó su carrera literaria en 1919 publicando artículos excelentes en periódicos como «El Día». Dio numerosas charlas en la radio y fundó la revista literaria «Brisas». Con «Bearn», su obra maestra, publicada en español, intentó ganar el Premio Nadal y el Ciudad de Barcelona, pero eran los años del realismo social, los años de «El Jarama», y no lo consiguió. Sin embargo, ganó el Premio de la Crítica en 1963 después de reescribirla en catalán.

 
Lorenzo Villalonga

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 13 de octubre de 2019

El libro escolar en Alcaná

https://www.libros-antiguos-alcana.com 

Alcaná, mi librería de segunda mano favorita, no solo tiene una oferta imbatible, con más de 250 000 libros a precios irrisorios (86 000 volúmenes a menos de 3 € cada uno), sino que hace lo que ninguna otra librería: organiza exposiciones de libros antiguos de un tema concreto.

Ahora, desde el 1 de octubre y hasta el 29 de febrero de 2020, pude verse en su sede la 11ª exposición, dedicada en esta ocasión al libro escolar en España a finales del siglo XIX y en el primer tercio del siglo XX. Una espléndida muestra compuesta de más de 40 ejemplares muy interesantes, que podéis admirar en este vídeo:


Aunque yo os recomiendo que os paséis por Marqués de Viana, en el barrio de Tetuán, y que aprovechéis para buscar ese libro antiguo y casi agotado que hace tiempo que perseguís o que os demoréis paseando la vista por las estanterías para dejaros sorprender por algún título olvidado de.cualquier autor  conocido.

Volvieno a nuestro tema de hoy, en este enlace tenéis el cartel de la exposición, en este otro el folleto y aquí más información sobre la muestra. Una maravilla.

Lo que os decía, mi librería de lance favorita, además ponen música clásica de fondo, el personal es encantador, admiten encargos y te envían los libros a casa por 1 €. ¿Hay quién dé más por menos? ¿A cuántos lectores compulsivos habrá salvado este bendito establecimiento de la ruina y la indigencia? Me confieso feligrés perpetuo y devoto de Alcaná. Me encanta.

https://www.libros-antiguos-alcana.com

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 12 de octubre de 2019

El viaje del descubrimiento - José Martín López

                   
Título: El viaje del descubrimiento
Autor: José Martín López

Páginas: 242

Editorial: CNIG
 
Precio: 0 euros

Año de edición: 2019


Pues este libro, editado de manera gratuita en formato PDF en este enlace, a partir de la primera edición en papel (1992), es en realidad una cuidada edición del diario de Colón correspondiente a su primer viaje, es decir, esa travesía mágica en la que descubrió el continente americano.

El texto original está arropado con esmero y profesionalidad por un gran experto en Cartografía, el profesor José Martín López, que ha formado en la universidad a varias generaciones de topógrafos y cartógrafos. 

Incluye capítulos introductorios que sirven para situar en su contexto los diarios, sobre cómo eran los buques de la época, una descripción de las tres carabelas, su tripulación, las técnicas cartográficas y de navegación de la época (muy interrelacionadas entonces), una breve reseña de los sistemas y unidades de medida, el contrato que firmaron los Reyes Católicos con el descubridor y las Capitulaciones de Santa Fé, en las que le otorgaban ciertos derechos sobre las tierras y riquezas que encontrase. 

Luego viene el diario, según la copia que hizo Fray Bartolomé de las Casas, un texto muy libre, escrito en una época en la que todavía no era obligatorio lleva un diario de a bordo, y en el que Colón, personaje oscuro y reservado sobre el que habría mucho que hablar, cuenta los principales hitos y hechos de su viaje a su manera.

Varias casas llaman la atención del lector: En primer lugar, el castellano de aquellos años, primitivo y algo diferente al actual, al que cuesta un poco adaptarse al principio. Luego, las precarias condiciones y métodos con los que se emprendieron aquellos viajes de la época de los descubrimientos: determinaciones de la posición aproximadas, naves no excesivamente grandes, barcos que hacen agua, reparaciones frecuentes, discusiones entre los pilotos, motines, provisiones quese pudren... aquellos periplos no eran nada plácidos y tenían un mérito enorme. No parece exagerado compararlos, como se ha hecho a veces, por estar llenas de peligros, aventuras y al límite de la tecnología, con los primeros viajes de la carrera espacial.

Por otro lado, hay multitud de detalles y comentarios de gran valor histórico, que ayudan a hacerse una idea de cómo eran los últimos años del siglo XV, cómo se vivía y qué preocupaciones se tenían entonces. Además, constituye un ejercicio interesantísimo tratar de vislumbrar a través de su escritura cómo era el almirante genovés, un individuo extraño, desconfiado y receloso hasta el extremo, que luego sería gobernante despótico y cruel, capaz de ofrecer un jubón de seda, además de los 10 000 maravedíes prometidos por los Reyes Católicos, al primer marinero que avistase tierra de Indias y luego birlarle toda recompensa al vigía que gritó tierra aduciendo que él había visto unas luces por la noche.

Por último, resultan curiosísimas las primeras impresiones y los comentarios que hace Colón de los indios y lugares que va visitando. El texto está profusamente ilustrado con mapas, diagramas, figuras de la fauna marina y dibujos del autor, lo que finalmente compone un volumen muy agradable de leer y ojear.

En fin, un libro de aventuras reales y un documento histórico único sobre un viaje que tuvo una trascendencia enorme, tan grande que se suele tomar como el hito que marca el final de la Edad Media y el principio de la Edad Moderna.

La Pinta
             
José Martín López (Madrid, 1932) es topógrafo, cartógrafo y profesor de la Universidad Politécnica de Madrid.


Ingresó en el cuerpo de Topógrafos Ayudantes del Instituto Geográfico y Catastral en 1961 y permaneció en esa institución hasta 1986, realizando una amplia actividad en el campo de los levantamientos topográficos catastrales y minutas para mapas del Atlas Nacional de España, mapas provinciales. Fué miembro de la Comisión para la redacción de Normas Cartográficas y Reglamento de Signos Convencionales. 

Paralelamente fue profesor de la Escuela de Topografía de la Universidad Politécnica de Madrid desde 1961 donde ha estado al frente de la Cartoteca que lleva su nombre en homenaje a tantos años dedicados a su conservación.

Profesor emérito de esa universidad hasta el año 2006, ha publicado de numerosos artículos y un total de nueve libros sobre Cartografía, Topografía y temas relacionados.
            
José Martín López

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 11 de octubre de 2019

Mi brazo. Un roble - Tim Crouch

                   
Título: Mi brazo. Un roble
Autor: Tim Crouch

Páginas: 140

Editorial: La uña rota
 
Precio: 12 euros

Año de edición: 2019
 

La obra teatral Mi brazo es la historia de un chico que, como gesto de rebeldía, decide levantar su brazo y mantenerlo elevado constantemente y así lo hace durante treinta años. Concita la atención de su familia; el gesto del muchacho es mucho más importante para su familia que para él y origina reprimendas, presiones, atención y visitas a un psicólogo. También origina burlas de sus compañeros y al hacerse adulto, le llega la notoriedad como caso clínico extraño, cierta fama y llega a colaborar con un artista moderno.

La obra se desarrolla con un solo actor que solicita varios objetos personales al público, que luego se muestran en una proyección en vivo; los objetos representan a los distintos personajes de la obra con una falta completa de congruencia entre el objeto (llavero, fotos, teléfono, agenda…) y lo que representan (padres del chico, amigos, hermano, artista…). Con esos elementos se desarrollan narración y diálogos. La obra se apoya también en la proyección de escenas de películas antiguas que guardan una relación lejana con la acción.

La propuesta del autor es explorar la incertidumbre y mantener la obra abierta con el componente inclusivo del público que tiene. El uso de la abstracción favorece que el espectador se meta en la obra para llenar los huecos que dejan tanto el texto como la interpretación. Una apuesta innovadora, arriesgada y nada convencional para que el público complete la obra con sus sensaciones,  sus emociones y su apreciación del significado de los símbolos.

El británico Tim Crouch, nacido en 1964, realizó estudios de arte dramático y actuación, es escritor, director, performer y actor. Es una figura destacada de la dramaturgia inglesa actual y un maestro de la experimentación teatral; uno de los autores más innovadores del panorama teatral contemporáneo. Ha escrito varias obras para el público joven y ha dirigido varios montajes de obras de Shakespeare, autor que ha estudiado profundamente. Sus uúltimas obras tienen como centro a personajes secundarios del teatro del gran autor inglés.

Enemigo declarado del realismo teatral y del teatro convencional, en sus obras desarrolla la idea de devolver el protagonismo al público dando un papel activo al espectador. Considera el teatro como una forma de arte conceptual.

En este volumen se recogen sus dos primeras obras teatrales: Mi brazo y Un roble, ésta última ya reseñada en este blog con motivo de su reciente representación. 
 
Tim Crouch

Publicado por John Smith.

jueves, 10 de octubre de 2019

Cuentos completos - Ezequiel Martínez Estrada


Título: Cuentos completos
Autor: Ezequiel Martínez Estrada

Páginas: 472

Editorial: Alianza Tres
 
Precio: 13 euros

Año de edición: 1972


Este volumen recopila 20 espléndidos cuentos, de mediana extensión, escritos en los años 40 y 50 por Martínez Estrada, el gran autor argentino que brilló prácticamente en todos los géneros. 

Oscilan entre las 20 y las 30 páginas cada uno, extraños y cotidianos al mismo tiempo, al leerlos uno tiene la sensación de haber leído textos similares y causan una curiosa impresión de familiaridad y ya conocido, probablemente porque este autor influyó poderosamente en buena parte de los escritores argentinos que conocemos.

Original, rompedor, cuenta historias cotidianas, teñidas de cierto fatalismo, que tienen un toque de absurdo muy especial, casi surrealista. Recuerdan a Franz Kafka, Dino Bizzati, Juan José MIllás, incluso al mundo de Luis Buñuel.

Son relatos estupendos de oficinistas, familias de clase media, funcionarios, vecinos de escalera... pobre gente que vive la vida moderna con perplejidad y sin acabarse de adaptar del todo a la realidad, algo desubicados y solitarios aunque estén rodeados de gente.

Una antología de un escritor extraordinario, muy apropiada para iniciarse en su mundo particular. Especialmente recomendables me han parecido los textos agrupados bajo el título común «La tos y otros entretenimientos».

Ezequiel Martínez Estrada (San José de la Esquina, 1895-1964), escritor, poeta, ensayista, crítico y biógrafo argentino, obtuvo dos veces el Premio Nacional de Literatura y fundó la Sociedad Argentina De Autores (SADE), que presidió durante unos cuantos años.

Hijo del dueño de unos almacenes, fué un lector precoz e insaciable. Por razones económicas tuvo que dejar los estudios y siempre fué un gran autodidacta. Trabajó durante toda su vida en Correos y a los 23 años publicó sus primeros libros de poesía. Fué profesor de Ernesto Sábato, amigo de Horacio Quiroga y autor admirado por Borges.

Poco a poco fué tocando casi todo los géneros y en 1933 publicó su ensayo más famoso «Radiografía de la Pampa», en el que reflexiona sobre la historia de su país y la argentinidad, tema sobre el que volvería varias veces desde distintos puntos de vista.

Polémico, tan admirado por unos como criticado por otros, dejó una extensa obra compuesta de poemas, relatos, novela, obras de teatro, artículos, crítica y ensayos. Es uno de los grandes nombres de la literatura argentina.

Ezequiel Martínez Estrada

Publicado por Antonio F. Rodríguez.