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domingo, 9 de marzo de 2014

Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End - Paula Bonet


Título: Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End
Autora: Paula Bonet
 
Páginas: 200
 
Editorial: Lunwerg

Precio: 19,95 euros

Año de edición: 2014


Me parece que hay muchas maneras de leer. Una, la más usual, se centra sólo en el texto, ya sea en papel, en pantalla, en un lector de e-book o en cualquier otro soporte. Otra, se deja estimular por las ilustraciones, los dibujos y figuras que acompañan al texto, lo matizan y le susurran mil detalles a la imaginación del lector.

Por supuesto, leer con ilustraciones es una experiencia distinta, y que sea buena idea o no prestar atención a las figuras, si las hay, depende de muchas cosas: de la obra, del momento, del tema... y sobre todo de su calidad artística. Hay ilustraciones que completan el texto y nos preparan para imaginar todo lo que ocurre en la narración, son figuras que no limitan, sino que al contrario, enriquecen la historia. Basta pensar en los maravillosos grabados de Doré y en tantas otras ilustraciones que han poblado nuestros sueños y fantasías.

Hoy vamos a hablar de una ilustradora prodigiosa y de sus ilutraciones, que sugieren, seducen, estimulan, fascinan y constituyen un verdadero deleite para los ojos. Es Paula Bonet y es noticia estos días porque acaba de publicar «Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End», un libro con un título curioso que reúne por primera vez en un mismo libro textos e ilustraciones de esta autora.

Está compuesto de 40 cuentos y 40 imágenes, que nos hablan de desenlaces felices que no llegan, de volver a empezar, de búsqiedas y hallazgos, de sentimientos, de cercanías y lejanías y otros temas relacionados con las cosas del querer. Todo un atlas emocional, espléndidamente ilustrado, en el que por una vez, el texto parece ilustrar los dibujos y no al revés. Los textos son muy dignos, están muy bien, sin embargo es mejor paladearlos a la vez que las imágenes, porque el conjunto es sensacional. 

Un libro diferente y muy original que, desde luego, vale la pena conocer y disfrutar.

 
Paula Bonet (Vila-real, 1980), licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, ha completado su formación con becas en Santiago de Chile y en Nueva York. Ha estado trabajando en pintura al óleo y grabado hasta el año 2009, a partir del cual se ha dedicado a la ilustración.


Ha ilustrado libros de poesía, de cuentos, campañas de Nike, Médicos Sin Fronteras y Absolut Vodka, y ha publicado sus dibujos en un buen número de diarios y revistas. Sus pinturas murales pueden verse en las calles de Barcelona y Tarragona. Es la ilustradora del momento, en pocos años se ha hecho famosa y se ha ganado el respeto de toda la crítica. El año pasado realizó el cartel para el VI Festival internacional de cortometrajes de Valencia, se pegaron 3000 copias en la capital del Turia  y a lo pocos días había desaparecido la maryoría. Todo el mundo quiso llevárselo a su casa. 

Paula Bonet

Ésta es su página web: www.paulabonet.com. 

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 11 de agosto de 2013

Amphigorey - Edward Gorey


Título: Amphigorey
Autor:  Edward Gorey

Páginas: 377

Editorial: Valdemar

Precio: 26,20 euros 

Año de edición: 2002

Este volumen recoge quince historias, muy difíciles de encontrar por separado, en versión bilingüe y maravillosamente ilustradas con los grabados de Edward Gorey, autor también de los textos. Os aseguro que este genial dibujante estadounidense es todo un descubrimiento. En cuanto ví su trabajo fué una cuestión de amor a primera vista, es realmente estupendo.
 

Tiene una rara habilidad para producir imágenes completamente originales, con un sello propio, en las que sabe aunar, por un lado lo tétrico, morboso, un poco macabro, y por otro lado, un cierto sentido del humor, una aguda ironía que todo lo suaviza y, a veces, incluso algún toque de ternura que redondea el pastel hasta convertirlo en un manjar delicioso.




Tim Burton, uno de mis directores favoritos, reconoce que le ha influido muy profundamente y reconoce ser deudor en gran medida de su estética. No hay más que fijarse en el dibujo de la portada, que parece sacada de «Pesadilla antes de Navidad», para entender que estamos ante el precursor del director de «Frankweenie».


Gorey es un eslabón más de la cadena de dibujantes originales y algo subversivos, que pasa por Odilon Redon, Arthur Rackham, Alfred Kubin, Roland Topor y otros. Aunque las ilustraciones es lo que más llama la atención, los textos son tambien muy buenos, extraños, surrealistas, oníricos, fantasiosos, un poco absurdos, vale la pena tambien detenerse y leerlos con atención.


Un autor estadounidense, que parece británico y recuerda a las épocas victoriana y eduardiana. Un artista único y original como pocos, que supo conseguir esa mezcla agridulce de lo siniestro, lo irónico y la ternura. Un maestro. Un libro que no cabe en el formato de los e-books. Por cierto, en este enlace, sobre su casa-museo, podéis admirar los diseños de este genio.



Edward Gorey (Chicago, 1925-2000), hijo de un periodista, nació en una familia que no duró mucho, cuando él tenía once años sus padres se divorciaron y se volvieron a casar cuando tenía veintisiete. Curiosamente, una de sus madrastras fué Corinna Mura, una corista que tuvo un pequeño papel en Casablanca cantando La Marsellesa

Aprendió a leer él solo a los tres años y a los cinco leyó «Drácula» y «Alicia en el país de las maravillas». Tuvo una formación irregular, fué a varias escuelas, estuvo unos años en una academia militar, estudió Bellas Artes durante seis meses y estuvo cuatro años en la Universidad de Harvard estudiando francés. Fué un gran autodidacta, un lector voraz e insaciable, y poseía un conocimiento muy amplio de literatura y cine.

Comenzó a publicar ilustraciones y portadas para libros al mismo tiempo que publicabas sus primeras obras, como «El arpa sin encordar» (1953), en las que se encargaba del texto y de las ilustraciones. Sus dibujos y grabados, tétricos, macabros y a la vez teñidos de sentido del humor, se hicieron muy famosos y han influido a grandes artistas. También se dedico a las marionetas, con las que formó su propia compañía, y al diseño de vestuario y decorados, apartado por el que consiguió el Tony Award por su trabajo para el musical de Broadway titulado «Drácula».

Cultivó una profunda afición al ballet, no se perdía ni un estreno en Nueva York. Era un solitario que vivió sólo durante toda su vida, rodeado de sus gatos, su otra debilidad, en una gran casa cubierta de hiedra por dentro y por fuera.

 Edward Gorey

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 15 de julio de 2012

El libro del forges - Forges


Título: El libro del forges
Autor: Forges

Páginas: 275

Editorial: Ediciones 99
 
Precio: 15 euros 

Año de Edición: 1972

Esta entrada, más que una recomendación de un libro, es un homenaje a un autor que ha acompañado a mi generación con su fino humor durante un número de años inverosímil, manteniendose a un nivel creativo altísimo. ¿Quién no se ha partido de risa con Forges? ¿En qué oficina no hemos recortado más de un chiste suyo y lo hemos colgado en el tablón de anuncios (bueno, últimamente lo enviamos por correo electrónico)?



A mí, desde luego, me ha alegrado la vida desde que tengo memoria. Debe de llevar casi cincuenta años dibujando frenéticamente para publicar varios chistes cada día y un libro cada año, mirando con ironía esta España nuestra y devolviéndonos un retrato sociológico a través de sus personajes: el Blasillo, las viejas del pueblo, los náufragos, el Mariano, la Concha, el funcionario gris, el empresario conservador, el ejecutivo pijo...


Siempre al pie del cañón, comprometido claramente con los más débiles (Haití, Somalia, etc.) y con la cultura, Forges es único, es genial, es la monda. Tiene una ferolítica página web y como libro curioso, se me ha ocurrido recuperar el primero que publicó («El libro del forges») hace 40 años, que leí cuando era un crío, porque llevo toda una vida desternillándome aquí con el colega. Pero todos sus libros son igualmente muy recomendables.


Antonio Fraguas de Pablo (Madrid, 1942), alias Forges (traducción catalana de su primer apellido), hijo de madre catalana y de un funcionario gallego, creció en una familia numerosa formada por nueve hermanos. Fué mal estudiante y ávido lector de las aventuras de Guillermo el proscrito. Empezó a trabajar con 14 años como técnico de Televisión Española, luego fue mezclador de imagen y Coordinador de Estudio, pero abandonó la carrera televisiva para dedicarse al humor gráfico. 


Comenzó de la mano de Jesús Hermida en el diario Pueblo, también publicó sus chistes en Informaciones y desde 1982, es decir desde hace 30 años, publica un chiste editorial diario primero en Diario 16, luego en El Mundo, del que fué uno de los siete fundadores, y finalmente en EL PAÍS. Ha publicado una novela, dirigido dos películas y ha puesto en las librerías 30 albumes con sus viñetas.


Algo curioso es que Forges nunca ha querido ser miembro de ningún jurado de ningún premio y que tampoco se ha presentado nunca a ninguno. A pesar de eso, le han concedido un buen número de premios y galardones contra su voluntad, como El Premio a la LIbertad de Expresión, la Cruz de San Jorge, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, el premio Leyenda por su defensa continua de la lectura, la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes o el Premio de la FAO por su permanente compromiso con los problemas alimentarios en el mundo.

 Antonio Fraguas (foto Carlos Moreno)
Publicado por Antonio F. Rodríguez.