martes, 30 de junio de 2026

Entre las dos orillas - Mohamed Lemrini

Título: Entre las dos orillas
Autor: Mohamed Lemrini
 
Páginas: 292
 
Editorial: Diwan Mayrit
  
Precio: 18 euros 
 
Año de edición: 2026

«Nací, me crié, deambulé, viví y seguramente moriré entre dos orillas. Sí, las dos orillas del Mediterráneo, que separan mi país de origen y mi país de adopción». Así habla Mohamed Lemrini, el autor de este estupendo libro, dejando las cosas claras desde la primera frase: se siente y es tan marroquí como español, y disfruta de ese estatus especial, lúcido y fronterizo, híbrido y enriquecedor, envidiable en cualquier caso, que tienen los escritores estrecheños, los que viven a caballo entre ambos lados del Estrecho, que a veces parecen españoles y a veces, marroquíes o magrebíes, pero que son ambas cosas a la vez. El autor se confiesa a demás profundamente amazigh (bereber), lo que añade una capa adicional a su peculiar personalidad cultural.

Se trata de un libro en apariencia heterogéneo, pero que en su diversidad de materiales conserva una fuerte coherencia de fondo, al integrar una serie de perspectivas y puntos de vista sobre las dos orillas. Se compone de siete piezas. Las tres primeras son tres relatos costumbristas: el primero es una crítica, llena de humor y retranca, de algunos aspectos de la religión, o mejor de la iglesia, con motivo de una primera comunión; el siguiente relata una experiencia, que demuestra que se viaja mucho mejor en clase turista que en clase vip, y el último, es una agradable sucesión de recuerdos de infancia. La voz que nos habla a través de estos tres textos es una voz cercana y acogedora, es la voz de un amigo, de alguien que nos cuenta sus cosas en confianza y con un cierto grado de intimidad. El autor tiene un soniquete agradable, un ritmo que envuelve al lector y le acompaña, y un sentido del humor muy especial, en el que no falta, cuando es oportuno, un punto de ironía, algo juguetón y suavemente burlón. 
 
A continuación, siguen cuatro artículos, o ensayos largos, detallados y cuajados de datos y aspectos interesantes sobre: la emigración de jóvenes marroquíes a España («Del infierno al averno»); la increíble historia de El Patera, un pobre chico que vino desde Marruecos a nuestro país como pudo y se encontró con los atentados del 11-M, en los que, por cierto, hubo 3 muertos y 14 heridos marroquíes («Nacido cinco veces»); el terrible caso de Mouhcine Friki, muerto en Alhucemas al intentar recuperar, del interior de un camión de la basura, el pescado que le habían confiscado y el movimiento (Hirak) de reivindicación pacífica que disparó («El Hirak, atropello a una dignidad»), y toda la situación política y migratoria alrededor de  Ceuta y Melilla, los asaltos masivos a la valla y el reparto de menores («Ceuta, un pulso a tener en cuenta»). Aquí se desvela el periodista, el autor despliega un lenguaje objetivo y matizado y nos ofrece cuatro reportajes, muy completos y detallados,  sobre cuestiones candentes de la realidad de ambos países. Lemrini se muestra aquí valiente y sincero, reparte críticas a tirios y troyanos, y se emplea a fondo en denunciar todo lo que no le parece apropiado.
 
Un conjunto de textos, con una importante labor de documentación detrás, que ilumina una interesante selección de aspectos hispano-marroquíes. Una obra estupendamente bien escrita, atractiva, que nos ilustra con los puntos de vista de alguien que ha nacido al otro lado del Mediterráneo, un observador atento y lúcido, con espíritu crítico y capacidad de análisis. Un libro muy recomendable.
 
La obra viene acompañada de un lúcido prólogo de otro escritor hispano-marroquí, Hassan Al-Hamouti, viejo conocido en este blog. El diseño de la portada, una composición equilibrada y bella, con el encanto que siempre proporciona el color azul bien empleado, es del propio autor

Mohamed Lemrini El Ouahhabi (Nador, 1950) es un escritor, profesor universitario y periodista hispano-marroquí. Nació en el Rif, esa región del norte de Marruecos históricamente olvidada. Creció en Nador, a 14 km de Melilla, ciudad que visitaban sin problema los marroquíes, así que allí jugó, tomó helados y probablemente probó su primera caña. Se considera tan español como ciudadano de Marruecos y domina el español y el árabe a la perfección, además del francés y el rifeño.

Estudió en Tetuán y, gracias a una beca española, pudo licenciarse en Ciencias de la Comunicación, rama Audovisual, y doctorarse en la Universidad Complutense de Madrid con una tesis sobre el cine en Marruecos. Ha trabajado en la televisión del reino alauita (RTM) y en varios medios españoles. Comenzó a escribir en las páginas en castellano del diario L'Opinion, editado en Rabat, cosa que ha seguido haciendo en varias publicaciones hasta que abrió su propio blog en 2012. 

Ha sido profesor universitario de Periodismo y Comunicación Digital e investigador en el Instituto Superior de Información y Comunicación de Rabat, y en la Universidad Europea de Madrid, donde ha ocupado varios cargos directivos. Actualmente es profesor emérito. Hay que mencionar que ha realizado varias traducciones y ha publicado un buen número de artículos de investigación y ensayos. 

Mohamed Lemrini
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 29 de junio de 2026

La señorita Else - Arthur Schnitzler

Título: La señorita Else
Autor: Arthur Schnitzler
 
Páginas: 112
 
Editorial: Acantilado
  
Precio: 8 euros 
 
Año de edición: 2021

Tras el visionado de la película española estrenada el año pasado El talento, del director Polo Menárguez, basada —aunque yo diría más bien inspirada— en la novela corta La señorita Else de Arthur Schnitzler, he vuelto a releerla a luz de esa adaptación cinematográfica.

La señorita Else es una de las obras más destacadas de Schnitzler y constituye un excelente ejemplo de la narrativa psicológica del siglo XX. La historia se centra en Else, una joven perteneciente a la burguesía vienesa, que pasa unos días de vacaciones en un hotel de montaña. Su tranquilidad se ve alterada cuando recibe una carta de su madre solicitándole que convenza a un rico comerciante para que preste dinero a su padre, que atraviesa graves problemas económicos.

La novela está narrada mediante la técnica del monólogo interior, lo que permite al lector acceder directamente a los pensamientos, emociones y contradicciones de la protagonista y, la vez, provoca una cierta angustia al lector.

A medida que avanza la trama, Else se enfrenta a una situación humillante: el comerciante acepta ayudar económicamente a su familia, pero a cambio exige verla desnuda. Este conflicto desencadena una profunda crisis moral y emocional que pone en evidencia las presiones sociales, económicas y de género que condicionan la vida de la joven.

La obra culmina de forma trágica (detalle obviado en la versión cinematográfica), mostrando las consecuencias de las exigencias sociales y familiares sobre una joven que se siente atrapada entre el deber y la libertad personal.

A través de este argumento, Schnitzler explora temas como la moral, la identidad, la opresión de la mujer y la hipocresía de la sociedad burguesa de principios del siglo XX.

En mi opinión, uno de los aspectos más sobresalientes de la obra es la capacidad del autor para retratar la complejidad de la conciencia humana. Los pensamientos de Else fluyen de manera espontánea, mezclando recuerdos, deseos, temores y reflexiones, lo que genera una gran sensación de intimidad y realismo psicológico. Asimismo, la novela critica la hipocresía de la sociedad burguesa, donde las apariencias y el prestigio social suelen prevalecer sobre la dignidad individual.

El personaje de Else resulta especialmente desgraciado por su vulnerabilidad y sensibilidad. Su lucha entre el deber hacia su familia y la defensa de su propia integridad convierte la obra en una reflexión sobre la libertad personal, la explotación y la condición de la mujer en una sociedad patriarcal.

En conclusión, La señorita Else es una novela breve pero intensa, que destaca por su profundidad psicológica, su innovadora técnica narrativa y su crítica social. A través del drama de su protagonista, Schnitzler ofrece una mirada lúcida y vigente sobre los conflictos entre individuo y sociedad, convirtiendo esta obra en un clásico de la literatura moderna.

No podemos evitar recordar otras novelas del mismo autor con un estilo similar, como El teniente Gustl o Relato soñado, ambas reseñadas en este blog, por cierto.

Arthur Schnitzler

Médico por imposición familiar, judío, vienés, burgués, escritor, Arthur Schnitzler (1862-1931) puede pasar por emblema de aquella Viena que, a caballo entre los siglos XIX y XX, y poblada por figuras que iban de Klimt y Schiele a Mahler y Adolf Loos, de Freud y Jung a Wittgenstein, de Hoffmannstahl y Rilke a Joseph Roth y Stefan Zweig, disputaba en la Mitteleuropa la primacía del esplendor cultural y social a París

En sus obras mostró gran interés por el erotismo, la muerte, la psicología y la crisis social de entresiglos. Sus libros fueron quemados por los nazis en 1933, al ser considerados un ejemplo de la decadencia y corrupción moral burguesas.

Publicar por Ana Domingo.

domingo, 28 de junio de 2026

La isla de los Faisanes, una rareza fronteriza

Cerca de la desembocadura del río Bidasoa, entre Irún y Hendaya, se encuentra una pequeña isla, la isla de los Faisanes, que es una verdadera rareza fronteriza, porque seis meses al año, de febrero a julio, ambos inclusive, es española y otros seis, de agosto a enero, es de soberanía francesa. En la foto de más arriba, puede verse a la izquierda, Francia, a la derecha, España y en el centro, la isla de los Faisanes, el condominio fronterizo (territorio de soberanía compartida por dos o más países) más pequeño del planeta.

Se trata de un pequeño banco de arena, de unos 220 m de largo por unos 40 de ancho, con algo menos de 7000 m2 de superficie, cubierta de hierba, matas, algunos árboles y un monolito conmemorativo de la forma del Tratado de los Pirineos (1659), que tuvo lugar allí.

Durante mucho tiempo, ese islote fue fuente de conflictos inacabables entre los pescadores franceses y españoles que desarrollaban sus trabajos en ambas orillas del río, frontera natural entre ambos países. Por eso, en el siglo XIX se decidió, mediante el Tratado de Bayona (1856), establecer una soberanía compartida y rotatoria cada seis meses. Ya no hay pescadores ni litigios, pero el estatuto de la isla, permanece. Curiosamente, ese territorio no pertenece a ningún ayuntamiento, provincia ni comunidad autónoma españolas. Los comandantes navales de Bayona y San Sebastián ejercen alternativamente el gobierno de la isla, que consiste mayoritariamente en cuestiones de jardinería y mantenimiento. El traspaso de jurisdicción entre los dos comandantes se realiza en la isla mediante una solemne ceremonia militar. 

No está permitido el acceso del público al islote. Y la etimología de su nombre es curiosa: no es que haya habido faisanes en la isla; los romanos la llamaban Isla de Paso y en francés, el topónimo derivó primero a Île des Paussans y luego a Île des Faussans, que se tradujo al español como Isla de los Faisanes.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.