miércoles, 15 de julio de 2026

El brazalete de granates - Aleksandr Kuprin

Título: El brazalete de granates
Autor: Aleksandr Kuprin
 
Páginas: 144
 
Editorial: Ediciones Inivsibles
   
Precio: 14 euros 
 
Año de edición: 2020
 
Hoy vamos a hablar de un libro golosina: breve, bonito, coqueto y con mucha literatura dentro. Publicado originalmente en 1911, es una novelita de poco más de 100 páginas muy apetecible, con una factura estupenda y temas de mucha enjundia.
 
La princesa Vera celebra su cumpleaños en su dacha (casa de campo rusa), entre otras razones porque su marido está casi arruinado y es más barato que hacerlo en la ciudad. Llega su hermana Anna y parece que se plantea un esquema de hermana rica, hermana pobre, pero esa situación se queda en un subtema secundario, apenas insinuado. Llegan los invitados, se recrea el ambiente de una cena elegante con invitados distinguidos, con un planteamiento inicial que recuerda a Los muertos de James Joyce
 
Pero de pronto, aparecen los dos temas principales, en mi opinión del relato. El primero, el amor absoluto, el amor por encima de todo, el amor no correspondido, que todo lo soporta y se mantiene durante toda una vida, incluso sin ver a la persona amada. Ese amor que dice Sabina que mata y no muere ¿Tiene sentido ahora, hoy en día, en pleno siglo XXI o es una locura? Este texto está escrito hace más de un siglo, en una época en la que quizás se podía pensar así en el amor. Y el segundo tema es el del consentimiento. ¿Tiene derecho una persona a obsequiar y cortejar a otra en contra de su voluntad? ¿Esa insistencia es aceptable? ¿No puede llegar a comprometer su libertad? ¿Debería haber consentimiento en todas las etapas del amor, incluyendo el cortejo? Dos temas que están de actualidad y que dan para una buena sesión de librofórum.
 
En cuanto a los aspectos formales, estamos ante una narración decimonónica (en el mejor sentido de la expresión), un relato realista, con frases bellas y equilibradas, con ritmo y elegancia, descripciones espléndidas y contenidas sobre el jardín, el mar, el entorno, la comida... un libro de otra época que tiene algo de clásico, con buenos personajes, detalles de humor («Como muchos sordos, era un amante apasionado de la ópera»), diálogos bien argumentados y un manejo del tempo de la acción exquisito.
 
Un relato que es una pequeña joya y atesora grandes cualidades. Una novelita con mucho truco y el equilibrio que solo tienen los clásicos. Una lectura estupenda. Tenemos que leer más a Kuprin
  
Hay que agradecer la brillante traducción del ruso a la escritora, fotógrafa y traductora barcelonesa Marta Rebón, formada en las universidades Pompeu Fabra, Oberta de CatalunyaCagliari, Varsovia, San Petersburgo y Bruselas. 
 
Aleksandr Kuprin (Narovchat,1870- 1938) fue un escritor ruso realista. Su padre murió de cólera cuando él tenía un año y su madre, de familia noble de origen tártaro, quedó sumida en la pobreza. Kuprin estudió en un colegio para huérfanos e ingresó en una academia militar.
 
A los 20 años empezó a escribir relatos y a los 23, publicó su primera novela corta. A los 24 años, dejó el ejército y volvió a su región natal para trabajar como periodista. A los 26 años le llegó el éxito como novelista. A los 31 años, se instaló en San Petersburgo, donde conoció a Iván Bunin, Antón Chéjov, y Máximo Gorki. Apoyó en un primer momento la revolución de octubre de 1917, aplaudió el derrocamiento del zarismo y colaboró en periódicos revolucionarios, pero al ver el progresivo autoritarismo de los líderes bolcheviques, huyó primero a Finlandia y definitivamente a París, donde siguió publicando hasta que volvió a la URSS en 1937, visiblemente envejecido y algo arruinado.
 
Admirado por Tólstoi y muy bien considerado en su época, llegó a ser considerado como el heredero del arte de Chéjov
 
Aleksandr Kuprin
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

martes, 14 de julio de 2026

El cuerpo en el que nací - Guadalupe Nettel

Título: El cuerpo en el que nací
Autora: Guadalupe Nettel
 
Páginas: 200
 
Editorial: Anagrama
   
Precio: 18,90 euros 
 
Año de edición: 2011
 
Este libro, publicado por primera vez en 2011 y que ya va por la dieciseisava edición, es uno de los títulos más atractivos de Guadalupe Nettel y uno de los ejemplos más conseguidos dentro del género de la autoficción. Se trata de una autobiografía novelada, íntima y personal, de la niñez y adolescencia de la autora, estupendamente bien desarrollada, en la que importan más sus sentimientos y sensaciones que las fechas y los datos objetivos.
 
Leer una obra así es una experiencia muy especial, uno tiene la impresión de alcanzar un grado bastante alto de intimidad con la autora, de conocerla en sus aspectos más personales, porque en una narración así, detallada y matizada, es difícil hurtar algo importante al entendimiento del lector. El texto aborda el problema ocular de nacimiento que padece Nettel, un lunar blanco en la córnea, en el centro de la pupila del ojo derecho, las complicaciones y problemas que le ha acarreado, sus primeros años, el hermanito rubio y rollizo que llegó y la destronó, cómo se refugió en la escritura, igual que otros lo hacen en el alcohol o el juego, la radical libertad que practicaban sus padres, sus incoherencias que desembocaron en una familia desestructurada y algo caótica, la educación sexual excesivamente temprana y poco afectiva que recibió, sus temporadas con una abuela demasiado controladora, sus años en terapia, su amistad con Alejandro Zambra, las amigas, su afición a jugar al fútbol, su vida en Aix-en-Provence (Francia), la convivencia con los matones del instituto... toda una vida en menos de 200 páginas, contada con una capacidad de síntesis y un riqueza de detalles muy notables. El libro se cierra con una frase que se queda en la memoria, como símbolo de paso a la edad adulta: «Por fin, después de un largo periplo, me decidí a habitar el cuerpo en el que había nacido».
 
Escribir sobre uno mismo me parece un ejercicio literario de gran dificultad, siempre parece preferible tomar distancia, hablar de otros aunque en el fondo, todos escribamos sin querer sobre nosotros mismos—. Sin embargo, esta mujer supera el desafío de manera brillante, con sinceridad e inteligencia. Hace que su peripecia personal resulte interesante, intercala alguna que otra reflexión muy bien traída («Ninguna niñez puede ser del todo placentera. Los niños viven en un mundo donde la gran mayoría de sus circunstancias son impuestas») y retrata indirectamente una época y un ambiente. La voz de la narradora es la de una amiga, que nos cuenta su vida en confianza. Por otro lado, el título nos recuerda la relación entre nuestro propio cuerpo y nuestra vida, y quizás, que el cuerpo puede ser también una metáfora del mundo. En definitiva, un texto más que recomendable. El estilo es muy expresivo, depurado y colorido, con algún que otro americanismo, que no entorpecen la lectura y la amenizan, como sanjuaniza (paliza, tarascada), pirul (falso pimentero), peculado (desvío de fondos) o ajolote (anfibio emparentado con la salamandra, capaz de regenerar extremidades y órganos, que se mantiene en forma larvaria toda su vida).
 
En fin, una autobiografía novelada muy bien escrita, llena de interés y calidad literaria, con mucho ritmo y riqueza de detalles. Un libro que nos transporta a otra época y otro lugar, y nos hace vivir de alguna manera, de forma vicaria, otra vida. Todo un lujo y una experiencia apasionante. Un libro muy recomendable, que me ha encantado.
 
Como ya es costumbre, un hábito que me parece una excelente idea para no comprar libros a ciegas, en este enlace se puede leer el comienzo de este libro. Porque en realidad, si las películas tienen avances ¿por qué no, los libros?

Guadalupe Nettel (Ciudad de México, 1973) es una escritora mexicana. Pasó parte de su niñez en el sur de Francia. Desde muy pequeña ha padecido varias afecciones oculares, como nistagmo, cataratas y una mancha en la córnea, motivos por los que sufrió acoso escolar en el colegio y se refugió en la lectura y los libros.

Volvió a México y ganó, a los 17 años, el premio Punto de Partida de la UNAM y a los 18, el segundo lugar en el Grand Prix International a la Meilleure Nouvelle de Langue Française. Estudió Letras Hispánicas en la UNAM​ y un doctorado en Ciencias del Lenguaje por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París. Ha sido directora de la Revista de la Universidad de México, cargo que tuvo que dejar por acusaciones de acoso laboral y trato de favor a amigos.

Ha publicado cinco volúmenes de relatos, cuatro novelas y dos ensayos, con los que ha ganado varios premios, entre ellos el Premio Herralde de Novela con Después del invierno. Es una de las escritoras hispanoamericanas actuales más originales y mejor valoradas.​

Guadalupe Nettel
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.