Título: Fosca
Autora: Inma Pellegrín
Páginas: 224
Editorial: Lumen
Precio: 19,90 euros
Año de edición: 2025
La prosopagnosia, también llamada ceguera de rostros, es un extraño trastorno cognitivo que impide reconocer las caras de las personas, incluido el propio semblante. Aunque el sujeto es capaz de percibir y reconocer correctamente los ojos, la nariz, la boca y todos los rasgos de un rostro, es incapaz de formar con ellos una imagen e identificarla.
Ese trastorno afecta a Gabi, el protagonista y narrador de esta historia, tan ingeniosa como curiosa, en la que un chico de una familia rural, que tiene ese problema, ve cómo se comete un crimen, pero no puede identificar a quien lo ha cometido. Solo sabe que es uno de sus hermanos. Mientras avanza sobre el pueblo la fosca, ese torbellino de polvo que oscurece la atmósfera, símbolo de la confusión visual de Gabi, el chico intentará identificar al culpable y vengarse.
El relato se narra en primera persona y en presente, con una inmediatez que nos sumerge de cabeza en la trama. El texto nos mete en la piel del rapaz y nos hace contemplar el mundo con sus ojos y sus sentidos, en una novela sensorial llena de percepciones físicas desde las primeras frases: «Todavía no se han callado los grillos y ya están cantando las chicharras. A pesar de lo temprano que es, chillan como si ya fuera mediodía». Poco a poco, nos vamos dando cuenta de que el chico le está contando la historia a su perra, Sombra, que es a ella a quien le habla. El planteamiento inicial es brillante, arriesgado y muy original, y la autora sabe desarrollarlo con una habilidad envidiable, hasta el inesperado desenlace que, por supuesto, no os voy a contar. El estilo es espléndido, simula a la perfección el punto de vista de un niño de pueblo de diez o doce años y el conjunto es, sencillamente, sensacional.
La acción se desarrolla en un pueblo de Murcia y por ello el texto está salpicado de palabras de panocho, esa variedad tradicional del dialecto de la Huerta murciana. Hay vocablos tan curiosos como encangrenar (irritar), calistro (eucalipto), engollipao (empachado), viso (camisón), regomello (remordimiento), legón (azada), falsa (sobrado, cámara), ereza (repulsión), zafa (palangana), abanador (soplillo, fuelle), salmorreta (sofrito alicantino), esturrear (esparcir), mengaja (girón de ropa), bambollas (ampollas), apollardao (atontado), angores (angustia), payuelas (varicela). colaña (murete bajo), leja (balda), zanguango (mastuerzo). Para más información, se puede consultar algún parablero murciano. Pero en estos casos, yo prefiero leer de corrido y tratar de adivinar significados por el contexto. Y hay frases que retratan el modo de vida en el campo de un chiquillo: «Padre tiene tres camisas: una de limpio y dos de trabajo», «Serafín es un tuso sarnoso», «Marcela dice que el tiempo siempre camina a favor de los que esperan», «... lo que dice ella va a misa y vuelve», «Las cosas que no tienen nombre son las que más duelen», «Ya ves, Sombra, que la gente no es igual todo el tiempo».
En fin, una novela estupenda que es varias cosas a la vez: un noir rural, una historia de crecimiento y aprendizaje, una de intriga, una fábula para adultos y una obra innovadora y arriesgada en la forma. Una lectura muy recomendable.
Esta obra ha ganado el Premio Lumen de Novela 2025, otorgado por un jurado compuesto por Ángeles González Sinde, Elena Medel, Clara Obligado, Lola Larumbe —directora de la librería madrileña Rafael Alberti— y María Fasce —directoria literaria de Lumen—, un texto en el que «el lenguaje es un personaje más en esta antinovela de iniciación con elementos de thriller rural y ecos que van de Ana María Matute a Jesús Carrasco. Una historia que se lee con los sentidos y con el corazón». Ha obtenido además el Premio Alfonso Décimo de la Cultura 2026 y el Premio de Novela Negra de Valencia del mismo año.
En este enlace puede leerse una interesante entrevista sobre esta novela realizada a la autora.
Inma Pellegrín (Lorca, 1969) es una poeta y escritora española. Licenciada en Psicología, es miembro del grupo poético «Espartaria» y colabora con el portal educativo y de divulgación artística Contraclave. Ha publicado hasta ahora seis libros de poesía y ha ganado premios tan importantes como el Premio internacional de poesía Gerardo Diego (2008), el Premio Internacional de Poesía Antonio Machado en Baeza (2020) y el Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, entre otros.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

