jueves, 19 de febrero de 2026

Crímenes - Ferdinand von Schirach

Título: Crímenes
Autor: Ferdinand von Schirach
 
Páginas: 192
 
Editorial: Salamandra
 
Precio: 10,95 euros 
 
Año de edición: 2013
 
Éste es el primer libro publicado por von Schirach en 2009, un jurista alemán que tenía entonces casi 20 años de experiencia como abogado defensor. Según ha confesado él mismo, comenzó a escribir para combatir el aburrimiento en sus noches de insomnio y como tema, eligió para sus relatos casos y circunstancias curiosas y significativas que había conocido de primera mano durante su carrera. Su práctica profesional le había impresionado profundamente hasta cambiar esencialmente su visión de la vida, la verdad y la justicia.
 
Dos citas pueden sentar las bases de esa cosmovisión que el autor quiere compartir con nosotros. La primera es la que abre este libro y es de Werner Heisenberg, uno de los padres de la Mecánica Cuántica la teoría física confirmada por un mayor número de experimentos, el que formuló el famoso Principio de Incertidumbre que lleva su nombre. Dice así: «La realidad de la que podemos hablar jamás es la realidad en sí». La otra, la dejó escrita en una nota el tío de von Schirach, un respetado juez: «La mayoría de las cosas son complicadas y la culpabilidad es siempre un asunto peliagudo».
 
A lo largo de estos once relatos se plantean cuestiones muy difíciles de responder, pero que quizás por eso mismo es necesario plantearlas: ¿Cuál es el sentido del castigo? ¿Por qué castigamos exactamente? ¿Hasta qué punto es punible la conducta de alguien que se comporta según su propio código ético? ¿Y la de los que llevan ya la penitencia en la falta cometida? ¿Cuántos delitos son consecuencia de una dependencia enfermiza o de un trastorno de la personalidad? ¿Siempre se arreglan las cosas con una condena? Como también sostenía André Gide en No juzguéis, impartir justicia es algo extraordinariamente difícil... y relativo. 
 
Un delincuente de palabra atrapado por un juramento, unos ladrones de poca monta que encuentran la horma de su zapato, una mujer marcada por su pasado que tocaba el violonchelo como los ángeles, un ladronzuelo muy listo que consigue embaucar a un juez, personajes envueltos en una historia muy negra de amor y fortuna, un acusado que se salva gracias al cambio de horario en verano, un asesino a sueldo que tiene que actuar en legítima defensa,  un asesino de ovejas, un vigilante de museo exageradamente obsesivo, un enamorado al que el exceso de pasión le juega una mala pasada y un chico pelirrojo abandonado por la sociedad y por todos. Así son los protagonistas de estos once relatos. ¿Todos ellos verdugos? ¿Algunos, víctimas? La mayoría, en los márgenes de la sociedad, inadaptados, fuera de lugar. Quizás consista en eso la delincuencia.
 
El estilo es sencillo, preciso y objetivo, sin ningún adjetivo, claro y transparente como un informe judicial. El autor no juzga ni valora nada de lo que cuenta y eso se nota en la forma de escribir. Alguna de estas piezas recuerda lejanamente a los relatos de Roald Dahl. La mayoría de los casos son duros, inevitablemente descarnados por lo terrible que es lo que se cuenta. Pero hay aquí más de una reflexión que eleva el contenido por encima de una mera crónica de sucesos. Inevitablemente, nos preguntamos si lo que estamos leyendo son historias reales. El bueno de Ferdinand ha explicado en varas entrevistas que se trata de casos verdaderos, pero no reales. Que están basados en su experiencia como abogado, sin embargo, ha modificado el contexto y tantos detalles que cree que muchos protagonistas no se reconocerían al leer el libro. En cualquier caso, me parece que sí, que lo que se cuenta es tan real como la vida misma.
 
Hay más de una frase que se queda en la memoria y que me parece que dice mucho de la mentalidad del autor: «Uno de esos raros momentos de dicha absoluta que solo la música nos depara», «Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado» (El gran Gatsby), «Muchas Cosas sabe el zorro, pero el erizo sabe solo una» (Arquíloco), «Un agente de policía le dijo una vez a un magistrado que los defensores no son más que frenos en el coche de la justicia. El juez le respondió que un coche sin frenos no sirve para nada», «En Berlín, se venden quince veces más bates que pelotas», «El atracador era un pobre diablo, más educado que la mayoría de los clientes», «Los juicios son un reflejo de nuestra sociedad».  
 
Un libro estupendo, ganador del prestigioso Premio Kleist y traducido a más de 30 idiomas. El brillante debut de un abogado metido a literato, que ha sabido destilar toda su experiencia profesional para obtener literatura de altos vuelos y relatos que nos hacen pensar. Tanto éxito tuvo esta obra que la han seguido otras cuatro con el mismo planteamiento general: Culpa (2010), Tabú (2013), Castigo (2018) y Café y cigarrillos (2019). Una obra muy recomendable.
 
La traducción del original en alemán ha corrido a cargo del traductor y editor barcelonés Juan de Sola, premiado por el Gobierno de Suiza en reconocimiento por sus traducciones de Robert Walser. Esta edición esta acompañada de dos interesantes entrevistas realizadas al autor y un breve resumen de su biografía.
 
Ferdinand von Schirach (Múnich, 1964) es un jurista y escritor alemán. Nació en una familia de origen eslavo, hijo de un comerciante, nieto de un jefe de las Juventudes Hitlerianas y descendiente por parte de su otra abuela de dos de los signatarios de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos
 
Estudió Derecho, se especializó en Derecho Penal, ejerció como abogado y ha ganado varios pleitos muy sonados. Como escritor, publicó su primer libro de relatos, Crimen, basado en casos reales de su bufete, a los 45 años, un libro que estuvo 54 semanas en la lista de superventas del diario Der Spiegel y se ha traducido a más de 20 idiomas. Ha escrito hasta ahora 3 libros de relatos, 2 novelas y varios títulos de ensayos, reflexiones y entrevistas, con lo que ha obtenido más de una docena de premios de prestigio. Un excelente balance.
 
Ferdinand von Schirach
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

Prima facie - Suzie Miller

Título: Prima facie
Autora: Suzie Miller
 
Páginas: 400
 
Editorial: Seix Barral
 
Precio: 19,85 euros 
 
Año de edición: 2025

Prima facie es una locución latina que significa «a primera vista» o «de entrada». Se utiliza principalmente en el ámbito jurídico para describir un hecho o prueba que parece evidente y suficiente para sostener un caso, aceptándose como correcto hasta que se demuestre lo contrario con pruebas en contra.

Esta interesante novela de la dramaturga Suzie Miller surge a partir de una obra de teatro (un monólogo) de gran éxito que fue interpretada en nuestro país por la actriz Vicky Luengo y que tiene como protagonista a Tessa Ensler, una abogada defensora de agresores sexuales que acaba siendo ella misma víctima de violación. De esta forma, a partir de la historia de su obra teatral homónima ofrece una narración más introspectiva y crítica sobre el sistema judicial y la experiencia de las víctimas de agresión sexual.

Tessa Ensler crece en un entorno humilde de clase trabajadora que la escritora nos narra en diferentes vueltas al pasado en forma de recuerdos. Desde joven comprende que el sistema favorece a quienes saben manejar el lenguaje, la educación y el poder. Con mucho esfuerzo propio y de su familia, logra estudiar Derecho en una universidad de élite, donde aprende no solo la ley, sino también los códigos sociales del privilegio.

Se convierte en una abogada penalista especializada en defender a hombres acusados de agresión sexual. En los tribunales, es brillante, fría y estratégica. Cree profundamente en el principio de presunción de inocencia y en la importancia de la prueba más allá de toda duda razonable. Me parece que están muy bien resueltos los capítulos en los que asistimos a la defensa por parte de Tessa en diversos juicios.

Tessa está orgullosa de su capacidad para desarmar los testimonios de las denunciantes. Utiliza la técnica del contrainterrogatorio para sembrar dudas: cuestiona recuerdos, contradicciones mínimas, comportamientos posteriores al supuesto delito.

Para ella, el sistema no es cruel: es lógico. Si no hay pruebas físicas, si no hubo resistencia visible, si existen ambigüedades, entonces el caso no alcanza el estándar penal. Lleva al extremo la objetividad de la ley.

La vida de Tessa cambia cuando ella misma sufre la agresión sexual de un colega de un nivel social superior al suyo. La escena está descrita desde la confusión emocional: no hay violencia física extrema, no hay heridas visibles, no hay testigos. Lo que ocurre es una vulneración del consentimiento en un espacio íntimo y ambiguo. Un capítulo durísimo pero necesario para entender el resto de la novela.

En ese momento se produce la fractura central de la novela: la abogada que dominaba el sistema pasa a ser potencial denunciante. Comprende en este momento que el derecho penal no está diseñado para capturar la complejidad psicológica del trauma. El sistema requiere pruebas tangibles y narrativas lineales, mientras que la experiencia real de una agresión puede estar llena de ambigüedad, shock y silencio.

El resto de la novela es una descripción del conflicto psicológico que sufre Tessa, y todo el proceso posterior a su denuncia. Prima Facie no es solo la historia de una agresión, sino la crónica de una transformación personal. Tessa pasa de ser una defensora inquebrantable del sistema a cuestionar sus bases, en definitiva, la verdad legal versus la verdad vivida.

Una novela necesaria a pesar de su dureza. 

Suzie Miller

Suzie Miller nació en Melbourne en 1963 y actualmente desarrolla importantes proyectos teatrales, cinematográficos y televisivos en el Reino Unido, EE. UU. y Australia. Miller trabajó como abogada defensora penalista y de derechos humanos antes de trasladarse al Reino Unido en 2010 para dedicarse por completo a su carrera de dramaturga.

Su novela Prima facie (Seix Barral, 2025) ha tenido el mismo éxito arrollador que la obra teatral homónima, que ha recibido diversos galardones en Australia, así como los premios Olivier y Tony. En la actualidad, Miller reside entre Londres y Sydney.

Publicado por Ana Domingo.