sábado, 21 de febrero de 2026

Los códices Madrid I y II de Leonardo digitalizados

La Biblioteca Nacional de España (BNE) conserva en sus fondos dos manuscritos de Leonardo da Vinci, llamados Códice Madrid I y Códice Madrid II, que suman en total casi 700 páginas de texto y dibujos. Fueron descubiertos en febrero de 1967, hace ahora 59 años, cuando un investigador estadounidense identificó dos volúmenes mal catalogados. Eran obra del genio renacentista y habían pasado desapercibidos durante casi un siglo.

Incluyen ideas, investigaciones y experimentos en los campos del arte, la mecánica, la geometría, la hidrología, la anatomía, la meteorología y el vuelo de las aves. Un auténtico tesoro. Nos ofrecen una visión dinámica del cosmos, en la que las fuerzas y los elementos naturales se interfieren en un perpetuo movimiento y sin cesar se transforman. Abarcan una quincena de años, desde 1491 a 1505, los más fecundos de la actividad de Leonardo. El Códice Madrid I está dedicado a la Mecánica, mientras que el II es más variado y aborda los más variados temas, como los efectos cromáticos y atmosféricos relacionados con la pintura, la fundición del caballo del monumento ecuestre a Francesco Sforza, diseños arquitectónicos, fortificaciones, mapas topográficos, estudios hidráulicos y una variedad de temas.


 

En 2012 se procedió a digitalizar ambos códices. El primero puede verse y descargarse aquí y el contenido de ambos se puede consultar en este otro enlaceTambién hay un interesante trabajo explicativo de 96 páginas sobre los dos códices escrito por Elisa Ruiz GarcíaCatedrática Emérita de Paleografía y Diplomática de la Universidad Complutense de Madrid. El texto puede leerse y descargarse en esta dirección y puede adquirirse en papel por tan solo 10 euros en esta otra.

Autorretrato de Leonardo da Vinci

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 20 de febrero de 2026

Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo - Rosa Sala Rose

Título: Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo
Autora: Rosa Sala Rose
 
Páginas: 509
 
Editorial: Acantilado
 
Precio: 20 euros 
 
Año de edición: 2003

Publicado en el año 2003, el Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo, escrito por la germanista Rosa Sala Rose, es uno de los mejores libros para entender la mitología nazi, sus orígenes y sus desastrosas consecuencias. No es nada fácil resumir en 500 páginas el alucinante panorama simbólico de una ideología que desencadenó la mayor tragedia del siglo XX. El nazismo tuvo una innegable capacidad de fascinación. Era un movimiento de masas con una decidida impronta mesiánica y redentorista, lo que le aproximaba sin duda a los credos religiosos. De esta forma, como religión política, el nazismo se expresó a través una larga serie de elementos mitológicos y simbólicos, a menudo de carácter cuasisagrado, estudiados a fondo en este diccionario: antorcha, arma milagrosa, Grial, esvástica, Parsifal, sangre y tierra, victoria final o crepúsculo de los dioses.

Y es que los nazis tenían un paraíso a la vuelta de la esquina: el reich de los mil años; un mesías: Adolf Hitler (que en algunos momentos especialmente delirantes sustituyó a Dios); santos y mártires como Horst Wessel o los caídos en el patético putsch de Múnich en 1923; unos seres demoníacos dedicados a boicotear el proyecto milenario ario: los judíos y sus instrumentos, como el comunismo, la masonería o el capital financiero, e incluso un sacramento de comunión obligatoria: la pureza de la sangre nórdica, única creadora de cultura y formas perfectas, apolíneas y luminosas (soñar el mito y formar un tipo, decía el ideólogo Rosenberg). Este abigarrado panorama de creencias irracionales, teorías pseudocientíficas y oscuras liturgias es el que Rosa Sala desentraña con gran conocimiento, precisión conceptual y excelente pluma. 

Como escribe Rafael Argullol en su prólogo, «lo valiente es comprender». Comprender implica racionalizar aquello que por definición es irracional. El nazismo tenía dos caras: por un lado, el rostro de una ideología moderna y secular de una terrible eficiencia tecnocrática y destructiva (lo que Sala Rose llama «los vistosos ropajes de la ciencia»); pero, por el otro, presenta también el aspecto de un culto místico a la naturaleza entendida al modo darwinista, que se configura en una cosmovisión dualista, apocalíptica y maniquea, por utilizar de nuevo palabras de la autora. Así que, ordenados alfabéticamente, se repasan una serie de jalones para entender la geografía «delirante y perversa» del nacionalsocialismo. Esas imágenes definieron al credo nazi y representaron su esencia antes del derrumbe de 1945. Poco queda hoy de todo aquello, excepto algunas ruinas, libros ilegibles, cuadros malos, esculturas ridículas y crímenes inolvidables. 

Algunos ejemplos. Los nazis creían con fervor en la victoria final. Claro que a partir de 1943 la tal victoria se daba de bruces con la cruda realidad: Alemania retrocedía en todos los frentes y cada noche sus ciudades ardían como antorchas, con lo que perecían miles de personas. Pero para la religión nazi era impensable que el «bien» (ellos) fuera derrotado por el «mal» (casi todos los demás, excepto Japón e Italia, hasta la espantada de 1943). Así que únicamente quedaba creer contra toda lógica, aguantar y soñar con un milagrito descendido del Walhalla, paraíso germánico que fue repintado para la ocasión. 

Para conseguir la victoria final, los nazis confiaban en armas milagrosas (nótese la pintoresca mixtura entre fe y tecnología) que, en el último momento, darían la victoria a Alemania. Pero las armas milagrosas llegaron tarde y eran demasiado pocas. Así que, como consuelo, quedaba un final de ópera wagneriana, el crepúsculo de los dioses, entre nubes de humo, crujir de dientes y millones de muertos. El perturbado Goebbels llegó a glorificar la misma destrucción de su país. La escenografía nazi se las arregló para durar hasta que cayó el telón. 

De esta manera, la autora analiza, entre otras muchas entradas, la curiosa batalla nazi (siempre el belicismo) contra el tabaquismo (el führer no fumaba, al contrario que sus archienemigos Stalin, Churchill, y Roosevelt) o la estrambótica oposición al asfalto, que para los nazis simbolizaba los peligros de la gran ciudad, con su cosmopolitismo, cabarets y judíos, frente a la pureza rubia del mundo rural, anclado en tradiciones inmemoriales de sangre y tierra. Frente al anonimato urbano, el arraigo del terruño. Una idea romántica que hacía furor en una Alemania cada vez más urbana e industrializada. Frente al ario rural y campesino estaba el judío cosmopolita, sofisticado y urbano. 

El judío representa en la cosmovisión nazi toda la suma de errores, horrores y pecados capitales. Lo mismo son comunistas que capitalistas, reaccionarios que revolucionarios, ricos que pobres. Pero todos los judíos quieren, al parecer, hacerle la puñeta al señor Hitler y sus providenciales designios de gloria nórdica. Representan el humanismo abstracto, la modernidad, frente a la obsesión identitaria y etnocéntrica característica de los nazis. En definitiva: son el mal. 

Aquellos que quieran tener una visión ordenada del «cuerpo histórico, filosófico y aun psicológico del nazismo» (Argullol) deberían leer este magnífico libro. Cada entrada del diccionario lleva a otra y se puede empezar su lectura tanto por el principio como por el final. El volumen se completa con un glosario de nombres realmente útil para orientarse entre tantos payasos, locos y asesinos. Conclusión: una aportación española ya clásica en el inagotable archipiélago bibliográfico sobre el nazismo. Excelente. 

Rosa Sala Rose
 
Rosa Sala Rose (1969) es una ensayista y traductora española nacida en Barcelona de padre alemán. Rosa Sala es licenciada en filología germánica por la Universidad de Barcelona, además de doctora en filología románica por la misma universidad. Traductora de autores clásicos como Goethe o Thomas Mann, es también una gran estudiosa de la cultura alemana, con títulos imprescindibles como el Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo (2003), El misterioso caso alemán. Un intento de entender Alemania a través de sus letras (2007) o El marqués y la esvástica (2014), escrito en colaboración con Plàcid García-Planas. Rosa Sala se dedica asimismo a la promoción cultural. 
 
Publicado por Alberto.

jueves, 19 de febrero de 2026

Crímenes - Ferdinand von Schirach

Título: Crímenes
Autor: Ferdinand von Schirach
 
Páginas: 192
 
Editorial: Salamandra
 
Precio: 10,95 euros 
 
Año de edición: 2013
 
Éste es el primer libro publicado por von Schirach en 2009, un jurista alemán que tenía entonces casi 20 años de experiencia como abogado defensor. Según ha confesado él mismo, comenzó a escribir para combatir el aburrimiento en sus noches de insomnio y como tema, eligió para sus relatos casos y circunstancias curiosas y significativas que había conocido de primera mano durante su carrera. Su práctica profesional le había impresionado profundamente hasta cambiar esencialmente su visión de la vida, la verdad y la justicia.
 
Dos citas pueden sentar las bases de esa cosmovisión que el autor quiere compartir con nosotros. La primera es la que abre este libro y es de Werner Heisenberg, uno de los padres de la Mecánica Cuántica la teoría física confirmada por un mayor número de experimentos, el que formuló el famoso Principio de Incertidumbre que lleva su nombre. Dice así: «La realidad de la que podemos hablar jamás es la realidad en sí». La otra, la dejó escrita en una nota el tío de von Schirach, un respetado juez: «La mayoría de las cosas son complicadas y la culpabilidad es siempre un asunto peliagudo».
 
A lo largo de estos once relatos se plantean cuestiones muy difíciles de responder, pero que quizás por eso mismo es necesario plantearlas: ¿Cuál es el sentido del castigo? ¿Por qué castigamos exactamente? ¿Hasta qué punto es punible la conducta de alguien que se comporta según su propio código ético? ¿Y la de los que llevan ya la penitencia en la falta cometida? ¿Cuántos delitos son consecuencia de una dependencia enfermiza o de un trastorno de la personalidad? ¿Siempre se arreglan las cosas con una condena? Como también sostenía André Gide en No juzguéis, impartir justicia es algo extraordinariamente difícil... y relativo. 
 
Un delincuente de palabra atrapado por un juramento, unos ladrones de poca monta que encuentran la horma de su zapato, una mujer marcada por su pasado que tocaba el violonchelo como los ángeles, un ladronzuelo muy listo que consigue embaucar a un juez, personajes envueltos en una historia muy negra de amor y fortuna, un acusado que se salva gracias al cambio de horario en verano, un asesino a sueldo que tiene que actuar en legítima defensa,  un asesino de ovejas, un vigilante de museo exageradamente obsesivo, un enamorado al que el exceso de pasión le juega una mala pasada y un chico pelirrojo abandonado por la sociedad y por todos. Así son los protagonistas de estos once relatos. ¿Todos ellos verdugos? ¿Algunos, víctimas? La mayoría, en los márgenes de la sociedad, inadaptados, fuera de lugar. Quizás consista en eso la delincuencia.
 
El estilo es sencillo, preciso y objetivo, sin ningún adjetivo, claro y transparente como un informe judicial. El autor no juzga ni valora nada de lo que cuenta y eso se nota en la forma de escribir. Alguna de estas piezas recuerda lejanamente a los relatos de Roald Dahl. La mayoría de los casos son duros, inevitablemente descarnados por lo terrible que es lo que se cuenta. Pero hay aquí más de una reflexión que eleva el contenido por encima de una mera crónica de sucesos. Inevitablemente, nos preguntamos si lo que estamos leyendo son historias reales. El bueno de Ferdinand ha explicado en varas entrevistas que se trata de casos verdaderos, pero no reales. Que están basados en su experiencia como abogado, sin embargo, ha modificado el contexto y tantos detalles que cree que muchos protagonistas no se reconocerían al leer el libro. En cualquier caso, me parece que sí, que lo que se cuenta es tan real como la vida misma.
 
Hay más de una frase que se queda en la memoria y que me parece que dice mucho de la mentalidad del autor: «Uno de esos raros momentos de dicha absoluta que solo la música nos depara», «Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado» (El gran Gatsby), «Muchas Cosas sabe el zorro, pero el erizo sabe solo una» (Arquíloco), «Un agente de policía le dijo una vez a un magistrado que los defensores no son más que frenos en el coche de la justicia. El juez le respondió que un coche sin frenos no sirve para nada», «En Berlín, se venden quince veces más bates que pelotas», «El atracador era un pobre diablo, más educado que la mayoría de los clientes», «Los juicios son un reflejo de nuestra sociedad».  
 
Un libro estupendo, ganador del prestigioso Premio Kleist y traducido a más de 30 idiomas. El brillante debut de un abogado metido a literato, que ha sabido destilar toda su experiencia profesional para obtener literatura de altos vuelos y relatos que nos hacen pensar. Tanto éxito tuvo esta obra que la han seguido otras cuatro con el mismo planteamiento general: Culpa (2010), Tabú (2013), Castigo (2018) y Café y cigarrillos (2019). Una obra muy recomendable.
 
La traducción del original en alemán ha corrido a cargo del traductor y editor barcelonés Juan de Sola, premiado por el Gobierno de Suiza en reconocimiento por sus traducciones de Robert Walser. Esta edición esta acompañada de dos interesantes entrevistas realizadas al autor y un breve resumen de su biografía.
 
Ferdinand von Schirach (Múnich, 1964) es un jurista y escritor alemán. Nació en una familia de origen eslavo, hijo de un comerciante, nieto de un jefe de las Juventudes Hitlerianas y descendiente por parte de su otra abuela de dos de los signatarios de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos
 
Estudió Derecho, se especializó en Derecho Penal, ejerció como abogado y ha ganado varios pleitos muy sonados. Como escritor, publicó su primer libro de relatos, Crimen, basado en casos reales de su bufete, a los 45 años, un libro que estuvo 54 semanas en la lista de superventas del diario Der Spiegel y se ha traducido a más de 20 idiomas. Ha escrito hasta ahora 3 libros de relatos, 2 novelas y varios títulos de ensayos, reflexiones y entrevistas, con lo que ha obtenido más de una docena de premios de prestigio. Un excelente balance.
 
Ferdinand von Schirach
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.