martes, 10 de marzo de 2026

Coloquio de invierno - Luis Landero

Título: Coloquio de invierno
Autor: Luis Landero
 
Páginas: 312
 
Editorial: Tusquets Editores
 
Precio: 20,80 euros 
 
Año de edición: 2026
 
Pues aquí tenemos la última novela de este autor, en mi opinión, el novelista español en ejercicio que redacta mejor en castellano, un clásico moderno por más que algunos digan que escribe como un profesor de instituto. 
 
Siete viajeros se quedan atrapados en un hotel rural durante una tormenta de nieve terrible, la que se llamó Filomena, a principios de 2021. Encerrados sin conexión con el exterior, ni teléfono, ni televisión, ni internet, pero con comida y bebida de sobra, deciden pasar el tiempo contándose historias, en una tertulia a la que se suma el matrimonio dueño del establecimiento. Allí surgen secretos ocultados durante años, anécdotas, comentarios y chascarrillos, en una suerte de Decamerón simplificado en el que lo importante no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta.
 
Landero pone en juego toda su maestría en el manejo del relato oral y nos regala un libro amenísimo, lleno de sabiduría popular y verbo llano, en el que se hacen interesantes y atractivos sucedidos más triviales, historias tremebundas y situaciones estrambóticas,  y se llena de literatura la vida cotidiana de los contertulios.
 
Al principio de la obra se presentan los personajes, como si una obra de teatro se tratara, una librera, un periodista, una profesora de Filosofía, un médico, un empleado de ferrocarriles jubilado, un comandante de caballería, un profesor y el matrimonio de hosteleros. Alrededor de la mesa camilla surgen tres historias principales y multitud de historias pequeñas, que se van imbricando unas en otras según avanza la conversación. Un extraño incidente entre un caballero respetable y un tarambana, algunos pecados inconfesables de juventud, una belleza polaca, un campeón de pesca submarina, un niño que parece inocente, un enamorado que lee a Platón, una historia de celos que acaba mal, un vagabundo hecho a sí mismo, amores encontrados, un revólver, un pedo inoportuno, o muy oportuno, según se mire, un crimen infantil y muchas cosas y personajes más pueblan estas opulentas páginas.
 
El estilo es coloquial y verboso, elegante y rítmico, fluido y ligeramente arcaizante. El texto se compone de frases largas construidas a la perfección, un vocabulario amplio y profundo, y maravillosas enumeraciones que se leen con placer. En fin, una manera de escribir que me encanta y es un verdadero deleite para los ojos. Hay pocas palabras que pidan consultar el diccionario, yo solo he encontrado dos: regojo (muchacho pequeño) y caraba (reunión festiva). Es cierto que al acabar el libro uno tiene la sensación de salir de una clase de gramática, sintaxis y buen estilo, pero qué maravilla disfrutar de una novela escrita así, entre tanto escritor rudimentario y elemental.
 
El libro está salpicado aquí y allá de frases cortas y rotundas como aforismos de gramática parda, por ejemplo: «Las cabras nunca piensan nada bueno», «Sin creyentes, no puede haber dioses», «En el carácter va el destino», «Para el amor, se hace tarde muy pronto», «La ridícula, la intolerable fragilidad de la vida», «¿Qué tendrá el peligro, que gusta tanto a los humanos?», «El amor es invención», «La mediocridad de hoy será la nostalgia de mañana», «Dejemos las mujeres hermosas para los hombres sin imaginación» (Proust), «No hay otro crimen más perfecto e impune que el de la muerte natural», «Quizá somos todos hijos de unos cuantos momentos de asombro», «Para un niño, el verano es sobre todo un tiempo de impunidad».
 
Una obra estupenda que es una gozada leer. Muy recomendable como modelo de cómo escribir realmente bien. Una novela cervantina, sorprendente y con mucho truco. Una delicia para lectores landeristas, amantes de la lengua y gourmets del castellano. 
 
En este enlace se pueden leer las primeras páginas del libro. 
 
Luis Landero (Alburquerque, 1948), novelista español, nació en un pequeño pueblo de Badajoz, pegado a la frontera con Portugal. Hijo de emigrantes extremeños en Madrid, tuvo que desempeñar los más variados oficios, por ejemplo, profesor de guitarra flamenca a los 16 años, para pagarse los estudios y poder hacer finalmente Filología Hispánica en la Universidad Complutense de Madrid

Ha dado clase de literatura como profesor de instituto, en la Escuela de Arte Dramático de Madrid y ha sido profesor invitado en la Universidad de Yale. Es un escritor tardío, que saltó a la fama a los 41 años con su primera novela, titulada precisamente Juegos de la edad tardía, con la que ganó el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Ésta es la decimoséptima obra que publica en 37 años, a un ritmo de una cada dos años.
 
Luis Landero
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 9 de marzo de 2026

Una joven en Tokio - Aki Shimazaki

Título: Una joven en Tokio
Autora: Ali Shimazaki
 
Páginas: 184
 
Editorial: Tusquets
 
Precio: 18,50 euros 
 
Año de edición: 2025

Tras Suzuran y Luna llena, Aki Shimazaki continúa su acercamiento a la familia Nire en la breve novela Una joven en Tokio, tercera entrega de su nueva pentalogía, publicadas todas por Tusquets Editores. En esta ocasión, la autora centra la narración en Kyoko, la hermana mayor a la que ya conocemos de las novelas anteriores. Joven intelectual, dinámica, culta, profesional y muy guapa, Kyoko resulta un imán para los hombres. Es una secretaria de dirección extremadamente eficaz y un auténtico epítome de la mujer independiente en el Japón cada vez más occidentalizado de nuestros días. Su vida está plenamente entregada a la compañía estadounidense en la que trabaja, un entorno en el que se siente feliz y desde el que tiene ocasión de visitar algunas de las ciudades más importantes del mundo como Berlín, Moscú, Nueva York... Sin embargo, la marcha de su jefe y la llegada de un nuevo superior, más joven, provocarán un pequeño terremoto en su vida que terminará afectando también a otras facetas, especialmente a la sentimental.

La novela profundiza, sobre todo, en los aspectos liminares del choque entre la mujer japonesa contemporánea y la mujer japonesa tradicional, más orientada al matrimonio y a la búsqueda de un marido como meta vital. La familia de Kyoko insiste en presentarle posibles parejas, organizar encuentros o concertar citas, incluso en forma de reuniones de hombres y mujeres que cenan, charlan o bailan con la esperanza de encontrar el amor. Pero Kyoko no está interesada en ese camino. De hecho, de algún modo se siente incapaz de amar o, quizá, presiente que su verdadero amor todavía no ha llegado.

Shimazaki vuelve a demostrar su habitual maestría a la hora de narrar de forma fluida y serena, sin sobresaltos aparentes, una vida ordinaria llena de matices extraordinarios. Como en otras de sus novelas, el leve desliz de un descubrimiento o el sobresalto de un hecho imprevisto sirve como detonante para narrar aquello que más interesa a la autora: las zozobras del espíritu ante lo imprevisible. Desde esta perspectiva, la incertidumbre se convierte casi en un monstruo mitológico contra el que luchan los personajes de Shimazaki. Vencer esa incertidumbre y regresar a la paz espiritual o mental constituye, en el fondo, la senda que va pavimentando —adoquín a adoquín— el camino de sus novelas.

Como siempre, la autora japonesa residente en Canadá y que escribe en francés, consigue acompañar al lector hasta el interior mismo de la historia. El lector se convierte en un observador silencioso que forma parte de la trama sin llegar nunca a ser un intruso. Shimazaki logra que nos sintamos cercanos a sus personajes, extraordinariamente humanos, a veces terriblemente solos y siempre frágiles.

Dentro de la pentalogía dedicada a la familia Nire, Una joven en Tokio cumple además una función de ampliación del mosaico narrativo que la autora va construyendo libro a libro. Cada volumen se centra en un personaje distinto, pero todos se entrelazan mediante pequeños secretos familiares, silencios heredados y revelaciones tardías que, poco a poco, reconfiguran la historia de la familia. Este mecanismo narrativo, tan característico de esta escritora, invita al lector a recomponer el conjunto como si se tratara de un delicado rompecabezas emocional.

También aquí vuelve a aparecer uno de los rasgos más reconocibles de la escritura de Shimazaki: su estilo depurado y minimalista. Con frases breves y una aparente sencillez narrativa, la autora logra transmitir emociones complejas y explorar con gran sensibilidad los conflictos entre tradición y modernidad, identidad personal y expectativas sociales. El resultado es una narrativa íntima y delicada que convierte pequeños gestos cotidianos en momentos de revelación.

Después de leer Una joven en Tokio, quedan aún más ganas de continuar con las dos novelas que completan la pentalogía.

Aki Shimazaki

Aki Shimazaki (Gifu, Japón, 1954) escribe y publica en francés desde 1991, una década después de trasladarse a Montreal, ciudad en la que reside actualmente y donde ha trabajado también como traductora. Su obra, caracterizada por una prosa breve, depurada y de gran sensibilidad psicológica, ha sido reconocida con algunos de los galardones más prestigiosos de la literatura canadiense, como el Premio Ringuet (2000) de la Academia de las Letras de Quebec o el Premio L’Algue d’Or.

A lo largo de su carrera ha desarrollado varios ciclos narrativos formados por novelas breves e interconectadas. En España, su obra ha sido publicada por Tusquets Editores, que ha editado títulos como SuzuranLuna llena Una joven en Tokio, todas reseñadas en este blog. Anteriormente ya había llegado al lector español gracias a Editorial Lumen, que reunió varios de sus ciclos en volúmenes como El quinteto de Nagasaki (2018) y El corazón de Yamato  (2019). También Nórdica Libros ha publicado diversas entregas de su narrativa breve, entre ellas Azami, el club de Mitsuko (2023), Hozuki, la librería de Mitsuko (2017) o Suisen, el gato de Gorô (2023), consolidando así la presencia de la autora en el panorama editorial español.

Publicado por José Ángel Gayol.