jueves, 3 de septiembre de 2026

Por la liberación de las matemáticas - Paul Lockhart

Título: Por la liberación de las matemáticas 
Autor: Paul Lockhart
 
Páginas: 124
 
Editorial: Bauplan
   
Precio: 13 euros 
 
Año de edición: 2024

A finales de 2017 un alumno del profesor de matemáticas de la Universidad de Stanford Keith Delvin le entregó un documento de veinticinco páginas, un ensayo escrito por otro profesor de matemáticas, llamado Paul Lockhart, que llevaba por título Por la liberación de las matemáticas. Este ensayo había tenido una cierta difusión entre docentes de esta materia desde 2002, pero nunca había sido publicado.

Delvin quedó fascinado por su contenido y se puso en contacto con el autor para pedirle autorización para su publicación en su columna mensual en una revista de matemáticas. En marzo de 2008 se publicó la primera entrega con el siguiente comentario de Delvin: «Es, sinceramente, una de las mejores críticas que conozco al actual modelo de enseñar matemáticas en la escuela primaria y secundaria». Su publicación fue un detonante en el mundo de la enseñanza y dio lugar a una amplia revisión de los métodos de enseñanza en Estados Unidos.

En mi opinión, el mayor acierto del libro es la forma que tiene Lockhart de explicar sus ideas —un tanto revolucionarias, hay que reconocerlo— con ejemplos muy visuales y divertidos. Uno de los mayores atractivos del libro es su capacidad para cuestionar la forma en que habitualmente aprendemos y enseñamos matemáticas. Frente a la memorización mecánica y al miedo a equivocarse, la obra reivindica la curiosidad, el razonamiento y la capacidad de formular preguntas.

Las matemáticas aparecen así no como un conjunto de reglas inamovibles, sino como una herramienta para comprender, interpretar y transformar nuestro entorno. El título resulta especialmente significativo. Hablar de la «liberación» de las matemáticas implica también liberarlas de ciertos prejuicios: la idea de que son difíciles por naturaleza, de que existen personas «de letras» y personas «de ciencias», o de que equivocarse en un problema significa no tener capacidad matemática.

El libro invita a recuperar una relación más creativa y menos intimidante con esta disciplina. Desde el punto de vista literario y divulgativo, resulta interesante precisamente porque consigue convertir una reflexión sobre las matemáticas en una reflexión más amplia sobre la educación y sobre nuestra manera de pensar. Su lectura puede resultar especialmente estimulante para estudiantes, docentes y lectores que alguna vez hayan sentido que las matemáticas no eran «lo suyo». Creo que no es necesario ser profesor de matemáticas, como es mi caso, para disfrutar este ensayo tan diferente.

Paul Lockhart

Paul Lockhart se interesó por las matemáticas cuando tenía 14 años fuera del aula, como le gusta señalar. Abandonó la facultad tras solo un semestre. Con los resultados de su investigación independiente obtuvo el doctorado en la Universidad de Columbia, y pudo ejercer la docencia en varias universidades. Desde el año 2000 se dedica a enseñar matemáticas «subversivamente» en la escuela primaria St. Ann's School de Brooklyn, Nueva York.

Publicado por Ana Domingo. 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Tengo miedo torero - Pedro Lemebel

Título: Tengo miedo torero
Autor: Pedro Lemebel
 
Páginas: 192
 
Editorial: Seix Barral
   
Precio: 19,90 euros 
 
Año de edición: 2026
 
Tenemos la suerte de que Seix Barral acaba de reeditar esta estupenda novela, la primera y última escrita por este peculiar autor chileno, polifacético, homosexual y apasionado. Publicada originalmente en 2014, un año antes de la muerte de Lemebel,  está dedicada a la chica Myrna, la Ceci, el Flaco, el Julio, la Olga y el Pato, arranca con una frase que muestra la delicada orfebrería del lenguaje utilizado y define el contexto de la narración: «Como descorrer una gasa sobre el pasado, una cortina quemada flotando por la ventana abierta de aquella casa, la primavera del 86».
 
Estamos en Santiago de Chile, a finales de los años 80, en los años duros de la dictadura de Pinochet, cuando las calles estaban llenas de humo de neumáticos quemados, estudiantes corriendo y policías empleándose a fondo. Esta es la historia de la Loca del Frente, un trasunto del propio autor, que borda manteles mientras no para de cantar boleros antiguos, que alquila un ático, lo llena de flores y acoge en él las misteriosas cajas y las reuniones clandestinas de un estudiante subversivo, del que se enamora sin remedio. Un planteamiento prometedor, un romance imposible y algo disparatado en medio de una represión y persecución política extremadamente duras. Amor y sacrificio, ilusión y el mal rondando en cada esquina, kimonos floreados y porras antidisturbios. El melodrama está servido, a medio camino entre el vodevil y la tragedia.
 
El estilo es espléndido, rico y colorido, adornado sin ser pesado, juguetón y creativo, a veces algo desvergonzado, lleno de frases de alta expresividad y de hallazgos estilísticos. El autor hace gala de una imaginación exuberante y una sensibilidad a flor de piel, algo exacerbada y hasta con un punto de ironía que le permite reírse de sí mismo y de su personaje. El texto está punteado por letras de boleros, melancólicos y desgarrados, y por terribles noticias de lo que está ocurriendo en el país. Por otro lado, hay dos hilos narrativos que se desarrollan en paralelo: las venturas y desventuras de la protagonista y su idolatrado Carlos, el estudiante, y las reflexiones de dos mujeres del régimen, la esposa de un general y la mujer del tirano. Por último, estas páginas están salpicadas de sabrosos chilenismos, cuyo significado se adivina a menudo por el contexto, pero que obligan a veces a consultar el Diccionario de americanismos de la ASALE: chasquilla (flequillo), pololo (joven), copuchento (chismoso), cucha (cama), punga (carterista), cachureo (cachivache), pilcha (prenda de vestir), poto (trasero), yapa (propina), lacho (amante, galán), capotudo (de párpados caídos), cabro (joven), zuácate (golpe), cachar (atrapar), choclón (multitud), luma (porra), upeliento (perroflauta), quiltra (chucho), cahuín (chisme), garúa (calabobos), cafiche (proxeneta).
 
Un cóctel jugoso, estupendamente estructurado que hace la lectura ágil y variada. Hay una descripción soberbia de la fiesta sorpresa que le prepara la Loca a su Carlos, una verbena del lenguaje y un regalo para los ojos del lector avezado. Una novela que es una maravilla, divertida, arrebatada, original y algo delirante. La mejor y única escrita por un autor con una pluma formidable. Afortunadamente, no acaba en tragedia, al menos no en tragedia policial, y nos regala algunos párrafos que son para enmarcar. Una obra que es una locura deliciosa, el brillante debut de un autor en estado de gracia. En dos palabras: im presionante.
 
Esta edición incluye un atractivo prólogo de la escritora Alana S. Portero. Hay otra edición, un poco más económica, en la editorial Las Afueras
 
Pedro Lemebel (Santiago de Chile, 1952-2015) fue un periodista y cronista chileno. Hijo de un panadero, nació en un barrio marginal de la capital chilena. Estudió en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, del que salio titulado como Profesor de Artes Plásticas. Dió clases en varios liceos, pero fue detenido porque no ocultaba su homosexualidad. Entonces se dedicó de lleno a los talleres literarios, comenzó a escribir relatos y ganó varios premios.
 
En 1987, formó junto con Francisco Casas, poeta y artista, el dúo Las yeguas del Apocalipsis, que se dedicó a irrumpir de modo sorpresivo y provocador en lanzamientos de libros y exposiciones de arte. Sus propuestas mezclaban la performance, el travestismo, la fotografía, el video y la instalación, y al mismo tiempo la defensa de la memoria histórica, la democracia y los derechos humanos, especialmente los del colectivo LGTBI. 
 
Como escritor es autor de una novela, diez libros de crónicas urbanas sobre la marginalidad, los homosexuales, la prostitución y la pobreza, entrevistas, artículos, guiones de cine y de cómic, y también apareció en varias películas interpretándose a sí mismo. Falleció a los 62 años de un cáncer de laringe. 
 
Pedro Lemebel
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

martes, 1 de septiembre de 2026

Miles de ojos - Maximiliano Barrientos


Título: Miles de ojos
Autor: Maximiliano Barrientos
 
Páginas: 248
 
Editorial: Caja Negra
   
Precio: 20 euros 
 
Año de edición: 2022

La tendencia en la narrativa del boliviano Maximiliano Barrientos (Santa Cruz de la Sierra, 1979) viene marcada por un tránsito de lo verosímil a lo inverosímil. Hace más de una década nos escribe sobre protagonistas desdichados en un continuo viaje —como en Hoteles, por ejemplo— o que retornaban a un origen tras la mala vida de la inmigración —en La desaparición del paisaje—, pero sus personajes podían ser cualquiera de nuestros congéneres. Sin embargo, en su siguiente novela, En el cuerpo una voz, decidió salirse de la dimensión de lo real y dirigirse hacia lo ilimitado: la imaginación sin ataduras. Miles de ojos ha sido el siguiente paso en esa dirección.

Con la frontera entre lo que puede ser real y no serlo completamente traspasada, este libro trata de una familia boliviana de finales de siglo XX, pero también nos habla de un clan en un futuro distópico que crea, en un contexto de una ciencia ficción muy particular, capaz de conservar la fascinante literatura de Barrientos. Su narrativa vuelve a ser directa, con ese gusto latinoamericano, principalmente presente en sustantivos, y tan apreciada por lectores que, como yo, encuentran en ella una ventana a otro castellano al que asomarse

El ser humano muestra por naturaleza una propensión hacia lo sagrado y esa condición es lo que necesita Miles de ojos para rendirse a un culto inédito, que no se nos hubiera ocurrido de no haber leído este libro: la velocidad cobra una importancia vital para entrar en comunión con un dios muy sui generis. A partir de un Road Runner en concreto, una golosina automovilística, y de una manera un tanto macabra, es posible alcanzar esa velocidad y encontrarse con «ese que todo lo ve». Alrededor de algo tan importante para la humanidad como entrar en contacto con el todopoderoso, se crea un conflicto de intereses que los protagonistas, siempre bienintencionados, tratarán de resolver.

Maximiliano Barrientos es un escritor que, sin ser especialmente prolífico, tiene ya una buena trayectoria a sus espaldas y es, además de las cuatro novelas antes mencionadas, autor de otros tantos libros de relatos que, en algún caso, he podido leer. Es de las pocas voces bolivianas que llegan a nuestro país, y en Miles de ojos tenemos una oportunidad única de ver, hasta el momento, su última evolución novelesca. He vuelto a disfrutar de Barrientos como me sucede siempre que elijo para leer alguna de sus obras. No falla.

Maximiliano Barrientos
 
Publicado por Jesús Rojas.