miércoles, 6 de mayo de 2026

Abducciones - Pablo Remón

 
Título: Abducciones
Autor: Pablo Remón
 
Páginas: 462
 
Editorial: La Uña Rota
  
Precio: 20 euros 
 
Año de edición: 2018
 
No solo de narrativa vive el lector empedernido, sino de toda palabra escrita por buenos autores, sea del género que sea. Y como hace tiempo que no hablamos de un libro de teatro, vamos a reseñar hoy uno estupendo, muy recomendable, que contiene cinco obras y una suculenta propina.
 
Se trata de cinco piezas como cinco soles de Pablo Remón, uno de los jóvenes dramaturgos españoles mejor considerados por crítica y público, un autor francamente muy interesante y original, con muchas cosas que decir. Presentan una panorámica de la evolución del dramaturgo a lo largo de sus cinco primeros años, en el periodo 2013-23018, a razón de una obra por año.
 
Un joven de provincias convencido de que los extraterrestres han abducido a su padre; un guionista que empieza y vende su alma a unos grandes estudios de cine para ver sus sueños hechos realidad; un político caído en desgracia por corrupto que vuelve a su pueblo para sacar al santo en procesión; la historia íntima de una familia franquista que desvela las entretelas de la transición española...  así son los protagonistas de estas obras, carpetovetónicas y juguetonas, que tratan temas actuales que nos resultan muy familiares, con un fondo de tragedia y muchos momentos de una comicidad irresistible. Los diálogos son vivaces, punzantes y muy divertidos, hay algunos que funcionan como minirrelatos, otros tienen la habilidad de sugerir toda una situación con un comentario aparentemente banal. Las situaciones resultan intensamente dramáticas, chocantes y a la vez, reales como la vida misma, todo ello con un aire continuo de originalidad. Uno tiene la sensación de que este autor nos está contando continuamente cómo somos los españoles, pero desde puntos de vista diferentes a los habituales. Y abundan los pasajes surrealistas, absurdos y contradictorios que, sin embargo, resultan creíbles. 
 
En fin, todo un catálogo de trucos que hacen estas obras de lo más interesante. Cinco tragicomedias que se leen como novelas, llenas de sorpresas, lúcidas y divertidas, con giros inesperados y finales impactantes. Cinco piezas con mucho jugo y muy recomendables.
 
El volumen se completa con un epílogo que incluye nueve miniobras escritas en otros tantos días. En 2011, cuando Remón decidió dedicarse a escribir teatro y no sabía por dónde empezar, tomó una idea de su admirada Suzan-Lori Parks , una guionista, novelista y autora teatral estadounidense, que para formarse estuvo escribiendo una obra al día durante un año entero. Nuestro hombre no estuvo tanto tiempo, pero en 40 días escribió 40 obras, buenas, regulares y malas, que le sirvieron para aprender el oficio. En la muestra que aquí se incluye se ve que el experimento no salió nada mal.
 
Pablo Remón (Madrid, 1977) es un guionista, dramaturgo, director de cine y de teatro español.  Estudió en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid (ECAM) y amplió estudios en Nueva York. Desde el 2011 coordina la diplomatura de guion en la ECAM y en el 2019 obtuvo el Goya al mejor guion adaptado por Intemperie.
 
Llegó al teatro desde la escritura de guiones de cine. En 2014 fundó la compañía teatral La abducción. Estrenó su primera obra de teatro, titulada La abducción de Luis Guzmán, en su casa. Es autor, por ahora de 9 obras de teatro en solitario y de 2 más en colaboración con sendos dramaturgos. En 2014 ganó el Premio Lope de Vega por la obra Muladar, en el 2017, el Premio Jardiel Poncela con El milagro español y en 2021, el Premio Nacional de Literatura Dramática por Doña Rosita anotada
 
Pablo Remón
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.  

martes, 5 de mayo de 2026

La sensualidad pervertida - Pío Baroja

Título: La sensualidad pervertida
Autor: Pío Baroja
 
Páginas: 376
 
Editorial: Alianza
  
Precio: 14,90 euros 
 
Año de edición: 2006

«Mi sensibilidad era como un órgano sin revestimiento, sin piel; así, el más pequeño contacto con la aspereza de la vida española me hacía daño. […] Después comencé a fingir la insensibilidad, para defenderme de la ridícula efusión experimentada por las cosas y las personas, y poco a poco, de la ficción de parecer insensible, pasé a la realidad de serlo. […] ¿Cómo y cuándo la sensualidad mía se fue pervirtiendo y convirtiéndose en algo anómalo y puramente cerebral?». Así se explica al principio de la novela su protagonista, Luis Murguía y Arellano. La sensualidad pervertida fue publicada por Pío Baroja en 1920. dentro del marco de su trilogía «Las ciudades» (que se completa con César o nada y El mundo es ansí).

La obra constituye un tour de force por la vida sentimental de Luis Murguía, un hombre racional que desea sentir sin sufrir. Desea amar, y sabe que puede sentir, pero también es consciente que aparejado al sentimiento placentero se encuentra el dolor al rechazo y a la decepción. Murguía prefiere renunciar a la sensualidad, pervertirla para inmovilizarla e impedir cualquier daño.

Así, su historia comienza cuando queda huérfano y lo envían con su abuela al País Vasco, desde su Cádiz natal, a vivir entre verdes montañas y valles de lluvia y niebla. Allí desarrolla cierta animadversión por el cerrilismo provinciano, caciquil y de sacristía. Como el resto de protagonistas de la trilogía de «Las ciudades», Murguía descubre que su destino y anhelo es hacer algo extraordinario, difícil, dramático. Quiere saltar de la zona gris a la zona de luz con aristócratas, jugadas en Bolsa, lujos, viajes exóticos, mujeres hermosas… Especialmente, mujeres.

La sensualidad pervertida es casi un diario o dietario de recuerdos sentimentales, una enumeración de las mujeres que pasaron por la vida de Murguía, y la impronta que esas relaciones tuvieron en su ánimo y carácter. Las ciudades se suceden como escalafones de una carrera hacia la nada amorosa, hacia la insensibilidad, hacia una ataraxia sentimental. Encuentra defectos en todas las mujeres, y las pocas que despiertan su atención no le corresponden. Los amigos masculinos aparecen retratados en función de la concepción que éstos tienen del amor y de las relaciones sexuales.

Acusado con frecuencia de misógino, Baroja se muestra en esta novela como un admirador de las mujeres, respetuoso y considerado. Ahora bien, conviene precisar bien estas afirmaciones. La mujer que le gusta a Murguía, trasunto de Baroja, es una mujer culta, poco amante de los alardes, los afeites, las telas, las vanidades y los chismorreos. Una mujer con la que charlar de filosofía y política al tiempo que desenvuelve ese encanto femenino que recubre de misterio su alma y sus pensamientos. Esta vaporosa cualidad resulta para Murguía un elemento esencial de la seducción femenina. Por contra, la mayor parte de las mujeres que se encuentra en su periplo por Madrid y París fundamentalmente, pero también en Bilbao, San Sebastián, San Juan de Luz o Irún, parecen perseguir una suerte de sueño vital de raíz romántica: un hombre bien situado en lo económico, que respete los principios cristianos, permita la maternidad en un espacio honorable (matrimonio) y sostenga los caprichos y licencias de la mujer en cuanto a ropa, joyas, viajes... A Murguía estas mujeres le parecen banales, secas, insulsas, sin ningún interés.

Para el caso, Murguía prefiere el matrimonio por interés, que prescinda de arrebatos románticos y responda a intereses racionales o intelectuales. Así, cuenta el caso de un hombre y una mujer: «Se casaron enamorados, vivieron unos meses en un idilio y acabaron separándose y odiándose: él, insultándola y diciendo que era una mujer egoísta y mala; ella, asegurando que él era un canalla de la peor especie. En cambio, he conocido alguna que otra mujer casada a la fuerza con algún hombre viejo y sin condición ninguna, e ir tomándole afecto por momentos y llegarle a querer. Hay una incomprensión fundamental entre el hombre y la mujer. Somos dos clases de animales que no nos correspondemos psíquicamente». La visión de Murguía, quizás del propio Baroja, es desapasionada y pesimista: «La gente vive, si no feliz, contenta, con esa existencia cotidiana de ir y venir, de trabajar, etcétera. Nosotros, ambiciosos descontentos, inadaptados, que queremos una dicha pura y alta, nos equivocamos y no la alcanzamos nunca».

Como la inmensa mayoría de las novelas de Pío Baroja, La sensualidad pervertida es un texto entretenido, ameno en el dibujo de personajes, teñido de ironía y sarcasmo, y que comparte la filosofía de la trilogía de «Las ciudades», una crítica al clericalismo y la herencia judeocristiana que sitúa a la mujer debajo del hombre y a cada hombre en un estrato social y moral determinado. Baroja es crítico con esta posición, desde una visión regeneracionista, burguesa, en absoluto subversiva, pero tampoco acomodaticia al pensamiento de la época. Podemos resumir el tema de esta novela como un ensayo sobre el amor y las relaciones sentimentales. La conclusión es discutible, el planteamiento lleno de encanto. Baroja siempre es actual y un narrador extraordinario.

Pío Baroja

Pío Baroja (San Sebastián, 1872-Madrid, 1956) fue el novelista más importante de la Generación del 98 y doctor en medicina, aunque pronto abandonó la profesión para dedicarse a la literatura. Su obra se caracteriza por un marcado pesimismo y un estilo ágil y directo, y suele estar agrupada en trilogías. Entre estas destacan «La lucha por la vida» (La busca, Mala hierba, Aurora roja) y «La raza» (que incluye su aclamada novela El árbol de la ciencia). Dentro de su vasta producción, la trilogía «Las ciudades» reúne tres novelas independientes: César o nada (1910), El mundo es ansí (1911) y La sensualidad pervertida (1920). Estas obras ofrecen un retrato crítico de la España de su tiempo, explorando el desengaño y la voluntad de poder de sus protagonistas frente a un entorno adverso. 

Publicado por José Ángel Gayol. 

lunes, 4 de mayo de 2026

El sueño del jaguar - Miguel Bonnefoy

Título: El sueño del jaguar
Autor: Miguel Bonnefoy
 
Páginas: 272
 
Editorial: Libros del Asteroide
  
Precio: 20,95 euros 
 
Año de edición: 2025
 
Esta novela, ganadora del Premio Fémina y del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa está siendo una de las sensaciones del año. No me extraña, se trata de una obra que aprovecha con inteligencia el atractivo de las sagas familiares, llenas de peripecias, avatares y pasajes del género picaresco, y el encanto del realismo mágico sudamericano. El autor conoce bien las culturas venezolana y francesa, los dos polos entre los que se desarrolla esta entretenida ficción.

«Al tercer día de su vida, Antonio Borjas Romero fue abandonado en los escalones de una iglesia, en una calle que hoy lleva su nombre». Así arranca este texto exuberante y colorido, rico como los productos tropicales, en el que se describen a menudo sitios y ambiente por el olor que desprenden. El lenguaje y su estructura recuerdan al estilo de Gabriel García Márquez, salvando las distancias, y la historia de las tres generaciones de una familia, cuyo devenir empieza en Maracaibo y acaba en París, las tramas que urde con habilidad Isabel Allende.

El estilo es rico, barroco y jugoso, con frases como párrafos, larguísimas, cuyos términos sorprenden al lector continuamente al jugar con lo exótico y lo inesperado, con las ideas originales y los hechos menos rutinarios que se puedan imaginar. Estas páginas nos recuerdan que también se puede hacer gran literatura con un lenguaje florido y verboso, lleno de digresiones y exotismo. No todo es minimalismo y contención. Bonnefoy emplea varios trucos para mantener el interés en lo más alto: mezcla elementos de la novela picaresca con varias historias de amor, todas ellas arrebatadas y muy románticas, anuncia cosas que van a suceder, con lo que mantiene un nivel de intriga casi constante; pone en juego la sorpresa de manera constante, el encanto de lo exótico e inesperado y la exageración desmedida; utiliza frecuentes retornos de personajes que regresan del pasado; finaliza muchos capítulos arriba, con un pequeño clímax, e intercala numerosas enumeraciones coloridas y maravillosas. El conjunto es una narración entretenidísima, plagada de personajes peculiares que se ganan la complicidad del lector, y que ofrece por añadidura y como decorado un resumen de los hitos más importantes de la historia venezolana. 

«... y sabía echar las cartas, pues la muda Teresa le había garantizado que era la única ciencia capaz de convencer a los hombres sin contar con el inconveniente de ser verdadera», «... hasta tal punto que llamaba a todo el mundo por su nombre de pila, incluso a aquellos que jamás le habían sido presentados», «Porque sólo me casaré con el hombre que me cuente la historia de amor más hermosa», «No se puede uno morir con el estómago vacío», «A las tres de la tarde, la ciudad se endiabló», «... le puso por delante un atlas abierto y empezó a hablarle de ciudades construidas en las cimas de las montañas, y de vergeles colgantes en Perú, del marfil etíope y los dialectos de la India, de las ceremonias celestes de Nepal y las danzas antillanas, de los misterios de Japón y las utopías secretas de Libertalia; le habló de las ciudadelas excavadas en acantilados birmanos, de las aldeas al borde de los fiordos daneses, de las calas mediterráneas, de los templos chinos, de los mercados senegaleses... », «No entendía cómo se podía enseñar a hablar a los niños para luego no escuchar lo que tenían que decir», «Solo los seres puros mueren en la misma fecha que nacieron», «... había alcanzado esa edad en la que uno no se echa de menos», «Todos somos hijos de un sueño de jaguar».

Un libro llamado a ser un superventas, un fenómeno editorial. Una obra estupenda y redonda, tropical, llena de vitalidad y energía, rematada con un desenlace muy borgiano. Una novela exuberante, olorosa y colorida, muy cinematográfica, que gustará a todo tipo de lectores y les hará pasar unas horas muy agradables.

La traducción del francés es obra de Regina López Muñoz a la que ya conocemos por haber traducido Los días del Cáucaso y varias obras de Foenkinos. En este enlace pueden leerse las primeras páginas de esta novela.
 
Miguel Bonnefoy (París, 1986), hijo de una diplomática venezolana y de un novelista chileno, es un escritor de doble nacionalidad, a la vez francés y venezolano. Creció en Venezuela y Portugal, y estudió en liceos franceses. Ha sido profesor de francés en la Alianza francesa y a los y a los 23 años ganó el segundo premio en la 14ª edición del certamen de relato corto de la Sorbona Nueva. Ha escrito hasta ahora diez novelas y ha ganado veintiún premios de pestigio. Un buen balance.
 
Miguel Bonnefoy
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.