viernes, 13 de febrero de 2026

El resplandor - Stephen King

Título: El resplandor
Autor: Stephen King
 
Páginas: 656
 
Editorial: Debolsillo
 
Precio: 12,95 euros 
 
Año de edición: 2021

Stephen King se estaba convirtiendo en los años 70 en el rey contemporáneo del horror. Después de años muy duros y sin un duro, a partir del éxito de Carrie (1974), la suerte le sonrió y no ha vuelto a darle la espalda. En ese triunfo tuvo mucho que ver la novela que comentamos hoy, El resplandor, publicada en 1977. El controvertido Stanley Kubrick la adaptó al cine en 1980. El resultado fue una película fría, perfecta, de una fuerza visual increíble, con unas actuaciones sobrecogedoras, cerca de la parodia, pero no demasiado fiel al texto de King. El escritor se picó con el cineasta, empezando una interminable polémica que todavía colea. Tampoco faltaron personajes que para elogiar a Kubrick se dedicaron a denigrar a King: que si era un escritor de tercera categoría, que si Kubrick realizó una obra maestra a partir de un vulgar best seller, que si lo único bueno de la novela era la película. Todo muy injusto. 

El resplandor es una de las mejores novelas de Stephen King. Así como suena. Y eso es mucho decir. Cualquier aficionado a la literatura fantástica debería disfrutar de este libro. Por muchas razones: su fuerza imaginativa, el intenso terror que causan ciertos pasajes, la desazón y el pesimismo que desprende, la fabulosa reelaboración del clásico tema de la casa encantada. Estos valores, entre otros, hacen de esta novela un manjar verdaderamente apetecible. En el hotel Overlook se agazapan fantasmas. Los miedos de sus huéspedes hacen que se despierten. Como en una profecía que se cumple, los miedos adquieren realidad. El tormento psicológico y la tormenta exterior que golpea en las ventanas se unen para destruir la cordura. Las buenas historias de terror funcionan así. 

El argumento es muy conocido. No es necesario insistir mucho en él. Unas breves pinceladas bastarán. Jack Torrance, escritor fracasado y exalcohólico, recibe la siguiente oferta: él y su familia deben vigilar durante los meses de invierno el gran hotel Overlook, situado en las montañas de Colorado. Quedarán aislados a tres mil metros de altura y entre riscos helados. La soledad es profunda, palpable, apabullante, enervante. Puede poblarse de fantasmas. Circulan todo tipo de historias macabras acerca del lugar. Dice un personaje: todo gran hotel, con su sempiterno ir y venir, posee sus fantasmas. Algo así como los residuos tóxicos que quedan después de tanto trajín. El Overlook custodia sus particulares demonios. Son bastante susceptibles. No les gusta ser molestados.  

Pero lo mejor de El resplandor no es la historia de fantasmas, aun siendo buena. Lo verdaderamente magistral es el despiadado análisis que hace Stephen King de una familia norteamericana media al borde del desclasamiento. Quizá se inspiró en algunos episodios autobiográficos. El análisis psicológico de los personajes es prodigioso. Jack Torrance tuvo un padre alcohólico y maltratador. Mala herencia. Es un individuo frustrado y potencialmente peligroso. Se muestra agresivo. No controla bien su volcán interior. No es un monstruo, pero algo dentro de él es monstruoso, y puede despertar, con consecuencias fatales. Wendy, su mujer, tiene miedo. Miedo a su progenitora, a su marido, a su hijo. Miedo a la vida. Miedo a todo. Pero aguanta. Saca fuerzas de la flaqueza. El hijo, Danny, tiene 5 años. Es un niño inteligente. Demasiado imaginativo. Comparte sus arrobos con un amiguito imaginario espeluznante. Tiene la capacidad de leer pensamientos y anticipar el futuro. Poderes psíquicos extraordinarios. En su mente infantil resuena una y otra vez la misma palabra, obsesivamente, como el redoble de un tambor: redrum, redrum...

Queda el hotel. El gigantesco Overlook. Una inmensa masa que aplasta con su densidad de piedra a los pobres mortales que le roban su merecido descanso invernal. El Overlook es una criatura viva. Un monstruo que guarda en sus entrañas laberínticas a otros monstruos menores. A lo largo de sus interminables pasillos se deslizan sombras amenazantes, tintinean las lámparas y se escuchan ruidos amortiguados que ponen los pelos de punta. Cae la noche invernal. Bailan los copos de nieve. Un viento sibilante atraviesa las montañas heladas. Las luces del Overlook se encienden de repente, mientras suena una musiquilla en el salón de baile. Es medianoche. Lean El resplandor e intenten luego conciliar el sueño. 

Stephen King

Stephen King (1947) es un escritor norteamericano nacido en Portland, Maine. La familia de King era pobre. El padre los abandonó cuando su hijo tenía dos años. La infancia del futuro rey del escalofrío se centró en películas, novelas y cómics. Stephen consiguió estudiar, se casó y tuvo hijos. No vivían bien. Publicó algunos cuentos en revistas, dio clases, trabajó en una lavandería y se aficionó a la bebida. Un perdedor. 

En 1974, el éxito de Carrie, su primera novela, le catapultó a la fama. Dinero, películas y libros, muchos libros, libros a porrillo. Stephen King se ha destacado como el cronista más afortunado de los horrores cotidianos que amenazan a la gente normal. Con una imaginación portentosa, una escritura fácil y un admirable sentido del humor, King es el gran maestro del terror contemporáneo. Un gigante de la cultura popular. Vive en Bangor, Maine, en una mansión victoriana con murciélagos en la puerta de entrada.  

Publicado por Alberto.

jueves, 12 de febrero de 2026

Eros - Giovanni Verga

Título: Eros
Autor: Giovanni Verga
 
Páginas: 228
 
Editorial: Gadir
 
Precio: 9 euros 
 
Año de edición: 2014
 
Hoy vamos a hablar de una novela que se podría encuadrar perfectamente en el género de historias de amor y lujo, intensos melodramas llenos de romances, desengaños y amores encontrados en el escenario de la clase alta, en este caso la siciliana. A pesar del título, que parece indicar lo contrario, no hay aquí carga erótica explícita alguna y tan solo aparecen (lo que no es poco) enamoramientos, pasiones irrefrenables, lealtades y traiciones, bailes y tórridos besos.
 
Estamos ante un melodrama de época, un texto rabiosamente romántico, de pasiones arrebatadoras, rostros que palidecen, se ensombrecen y se sonrojan, hay voces roncas, personajes que tiemblan, se ruborizan, sufren y se debaten sumidos en una tormenta de sentimientos y atroces torturas del corazón. Verga no había escrito todavía Los Malavlogia (1881), su obra maestra, aún no se había convertido en uno de los maestros del realismo siciliano y en esta obra de juventud incurrió en un curioso caso de romanticismo tardío.
 
Eso sí, la novela está escrita con un estilo de altísimo nivel, elegante y ágil, preciso y fluido, ameno y muy pulido, con sabor a clásico. Se trata de una manera de escribir que apabulla y delata a un gran autor, otro siciliano que escribe como los ángeles. La novela, en parte autobiográfica, retrata de manera crítica a los nobles ricachones ociosos, aristócratas provincianos, mundanos, sin oficio ni beneficio, que como se aburren se embarcan en lances amorosos, juegos de azar y una vida social superflua y decadente. Una de las mayores cualidades de esta obra es el profundo análisis psicológico de los personajes principales que ofrece en cada escena. El autor parece radiografiar el alma del protagonista y las damas que lo rodean.
 
Cuatro citas pueden bastar para resumir el tono y la atmósfera emocional de esta obra: «Hacia las cuatro de una de las últimas noches de carnaval, la marquesa Alberti, sentada ante el espejo, extremadamente pálida, estaba mirándose con ojos cansados y distraídos, mientras la doncella  le atusaba el cabello para la noche», «Porque os he dado mi honor ¡y quiero que vos me deis el vuestro!», «La mayor parte de nuestros dolores nos los fabricamos nosotros mismos: envenenamos la fiesta de nuestra juventud exagerando y complicando los placeres del amor hasta que hacemos que surja de ello el dolor, y enturbiamos la serenidad de nuestra vejez con fantasmas de otra vida que nadie conoce», «Toda la ciencia de la vida está en simplificar las pasiones humanas y reducirlas a proporciones naturales».
  
Este texto, publicado originalmente en 1875, se publica por primera vez traducido al castellano, gracias a la editorial GadirLa versión española, impecable y elegante, es obra de Elena Martínez Núñez, librera, traductora e intérprete formada en la Universidad Complutense de Madrid.
 
En fin, una novela muy recomendable, de muchos quilates, que es a la vez una obra intensamente romántica, una crítica social, un tratado de pasiones amorosas y un ejemplo de cómo la debilidad de carácter, la falta de autodominio y la exacerbación de las pasiones conducen indefectiblemente a la infelicidad y la desgracia. Una gran novela.
 
Giovanni Verga (Catania, 1840-1922) fue un escritor siciliano, considerado el representante más genuino del llamado verismo, una corriente italiana que buscaba reflejar personajes, situaciones y sentimientos reales, a menudo de las clases bajas, por lo que adquirió un cierto tinte de denuncia social. Se le puede llamar un naturalismo a la italiana y estaba influido por el realismo de Balzac y el naturalismo de Zola.
     
Estudió Derecho en Catania, pero no llegó a obtener el título y prefirió dedicarse al periodismo y a la literatura. En 1865, se trasladó a Florencia, capital política e intelectual de la nueva Italia unificada y, en 1871, escribió Cartas de una novicia, novela con la que se dio a conocer al gran público.

Un año más tarde se mudó a Milán e inició una etapa en la que se acercó a los naturalistas franceses. A partir de 1878, empezó a desarrollar un estilo innovador e inconfundible, que dio lugar a sus obras más conocidas, como Los Malavoglia y Maese don Gesualdo, que le consagraron como uno de los escritores más influyentes de la literatura italiana. En 1922, sufrió un ictus y, a los pocos días, murió a causa de una hemorragia cerebral.
 
Giovanni Verga
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Perdido en el paraíso - Umberto Pasti

Título: Perdido en el paraíso
Autor: Umberto Pasti
 
Páginas: 288
 
Editorial: Acantilado
 
Precio: 20 euros 
 
Año de edición: 2020
 
Este delicioso libro es la historia de un sueño, de una idea maravillosa, y del hombre que tuvo la tenacidad y la paciencia para hacerlo realidad. El autor, un afamado diseñador de jardines, se quedó dormido un día a la sombra de una higuera, en Rohuna, un lugar cerca de la costa atlántica de Marruecos, 60 km al sur de Tánger. Al despertar, quedó fascinado por el paisaje que se ofrecía a sus ojos, tuvo una epifanía y decidió que allí mismo quería construir un jardín de especies en riesgo. Tenía 40 años y cierto patrimonio procedente de una herencia, pero tenía que partir desde cero. Esta obra es la historia de esa aventura.
 
Tuvo que averiguar de quién era el terreno, que resultó estar compartido por más de cien propietarios, comprarlo, ponerlo a nombre de un testaferro, porque las leyes marroquíes no permitían a los extranjeros tener propiedades inmobiliarias fuera de las ciudades, contratar a personal local, meterse en el bolsillo a los habitantes de la zona, buscar agua y cavar un pozo, llevar buena tierra, rescatar plantas y árboles en peligro debido a las construcciones y obras civiles de la región, luchar contra el temible viento del Este, el ghdiga, combatir una plaga de escorpiones, bregar con la gente más cerrada y conservadora de todo Marruecos y mil peripecias más, narradas con gracejo y sensibilidad, en un proyecto que ha durado años y llega hasta la actualidad, en la que ha dado trabajo a más de 50 personas.. 
 
Como es natural, la narración está salpicada de descripciones coloridas, ágiles y eficaces de las flores, plantas, árboles y frutos del jardín, del paisaje del lugar y del entorno natural en general, incluyendo la topografía de la región, con riqueza de vocabulario y elegancia estilística. Son interludios que amenizan la lectura, porque se disfruta lo bien escritos que están. Las situaciones llamativas generadas por el choque cultural entre el jardinero italiano y los lugareños marroquíes están bien aprovechadas, se aprenden mil detalles de las costumbres del lugar, Pasti hace gala de todos sus recursos de buen escritor, hay ecos de la historia contemporánea marroquí y el conjunto es un libro ameno y encantador.
 
El texto tiene sus frases afortunadas y curiosas, desde el brillante inicio («Ésta es una historia que no tiene principio») hasta el enigmático final («Esta historia comienza y termina aquí»): «Rohuna es el centro del mundo», «El hombre (el homo faber) odia las plantas», «Se piensa mejor en los sitios viejos; cuanto más viejo es el sitio, mejores son los pensamientos», «Un jardín es un jardín cuando uno se siente en casa», «... soy el padre de estas plantas, de estas flores, su guardián, su amante», «Y con la carne, más que con dinero, aquí se compra el favor de la gente». 
 
En fin, un libro divertido, curioso e instructivo, que parece escrito por una especie de Gerald Durrell de las plantas. Un texto muy ameno que me decidí a leer porque lo menciona Tina Suau en su novela Tánger, la vida soñada. Una obra poco conocida y muy recomendable, tan amena como un bonito jardín.
 
El Jardín de Rohuna es ya toda una institución y está abierto al público: se puede visitar a un módico precio y los beneficios se invierten en el jardín, la comunidad de Rohuna y el desarrollo de esa pequeña localidad. El futuro de ese pequeño paraíso, que alberga la colección más completa de plantas endémicas de Marruecos, está garantizado gracias a la GOR, una asociación sin ánimo de lucro, que admite donaciones.
 
La traducción de italiano, que parece impecable, es obra de José Ramón Monreal Salvador (1954), traductor de inglés, francés, italiano y catalán.
 
Umberto Pasti (Milán, 1957) es un escritor y diseñador de jardines que vive a caballo entre su Milán natal y su jardín en Marruecos. Es licenciado en Filosofía de la Historia. Ha publicado varios ensayos, cuentos, como los recogidos en La felicidad del sapo (2018), y novelas como La edad florida (2014) y La academia del doctor Pastiche (2008).
 
Umberto Pasti en el paraíso
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.