jueves, 25 de julio de 2024

El poeta que rugió a la luna y se convirtió en tigre - Atsushi Nakajima


Título: El poeta que rugió a la luna y se convirtió en tigre
Autor: Atsushi Nakajima

Páginas: 132

Editorial: Hermida

Precio: 15 euros 

Año de edición: 2017
 
La madrileña librería El Aleph, situada en la esquina de las calles Luisa Fernanda y Ferraz, enfrente del Templo de Debod, es un establecimiento con mucho encanto, una selección espléndida de libros, muchos títulos de literatura oriental y, lo que aún más importante, un dueño como Manuel, gran lector y conversador, con mucho criterio y una cultura lectora amplísima. Vale la pena tirarle un poco de la lengua y dejarse aconsejar por él. La última vez que fuí por allí me recomendó este libro de Nakajima, un autor que no conocía, y ha sido un verdadero descubrimiento. Es buenísimo.
 
El volumen se compone de ocho cuentos, de longitud media, unas doce páginas cada uno, publicados originalmente a principios de los años 40 del siglo pasado, escritos de tal manera que la mayoría de ellos pasarían por escritos de un autor occidental. Probablemente porque Nakajima habría leído a muchos escritores europeos y americanos, pero no deja de ser curioso que a quien más me recuerda es a Jorge Luis Borges, prácticamente coetáneo.
 
Volviendo al texto que nos ocupa, está escrito utilizando un gran número de caracteres kanji, lo que dificulta la traducción al español y impregna el libro de un aroma de obra clásica. Parece ser que el autor era un buen conocedor de los cuentos tradicionales chinos, y escribía historias que parecen de otra época, en un impecable estilo chino clásico.

Un cuentista que acaba canibalizado, un general persa obsesionado con una momia egipcia, un poeta convertido en tigre, una maravillosa disquisición sobre qué es más real, una palabra o lo que nombra, un hombre rico que se empobrece en sueños y su alter ego, un vagabundo al que le ocurre lo contrario, un aprendiz de arquero que encuentra a un maestro mágico, y una misteriosa y bella mujer por la que se perdieron dos reinos. Esos son los temas que tratan estos cuentos, tan deslumbrantes como originales. El estilo se trenza de tal manera con la historia que cuenta que forman dos aspectos inseparables. El estilo es la historia y la historia es el estilo. Llaman la atención dos cosas: la gran calidad de estos relatos y su asombrosa actualidad. Parecen escritos ayer mismo, aunque tienen ya casi un siglo. 

Este libro ha sido para mí un maravilloso descubrimiento. Me ha gustado muy especialmente el relato titulado La momia, en el que no falta ni sobra ninguna palabra. Un autor magnífico, al que vale la pena conocer. Leed, leed a Nakajima y veréis lo que es bueno. Y gracias, de verdad, a la librería El Aleph.
 
La traducción del original en japonés ha sido realizada al alimón por Makiko Sese, traductora y bailarina nacida en Yokohama, y Daniel Villa Gracia, profesor asociado de la Universidad Complutense de Madrid.
 
Atsushi Nakajima (Tokio, 1909-1942) fue un escritor japonés, poco conocido en occidente, pero de una calidad indiscutible. Nació en el seno de una familia de Kangaju, es decir, de eruditos apasionados por la cultura china. Su padre era un erudito confuciano y su madre, una maestra de escuela. Se divorciaron cuando Nakajima tenía solo un año de edad y fue criado por su abuela y sus tíos. Su padre se volvió a casar dos veces y sus dos madrastras le maltrataron, lo que le marcó profundamente, tal y como se ve en su novela Madre ausente. En los años 20, vivió en la Corea ocupada por Japón, mientras su padre enseñaba literatura en la universidad. Asistió a colegios de élite, estudió Literatura Japonesa en la Universidad de Tokio.

A los 24 años, se casó, consiguió una plaza de profesor de secundaria en Yokohama y comenzó a escribir novelas, cuentos juveniles y relatos. Contrajo un asma crónica y falleció a los 33 años de neumonía. Es uno de los autores clásicos japoneses indiscutibles.
 
Atsushi Nakajima
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 24 de julio de 2024

La historia del señor Sommer - Patrick Süskind

 

Título: La historia del señor Sommer                                                                                    Autor: Patrick Süskind

Páginas: 144 pág.

Editorial: Seix Barral

Precio: 135 euros 

Año de edición: 1996

Este cuento está narrado desde la perspectiva de un niño, con su visión de mundo, su lenguaje y su tono, pero no es un cuento para niños. Es la historia del señor Sommer, eterno y veloz caminante, siempre andando a toda velocidad, capaz de caminar bajo la lluvia, el viento, la nieve o el granizo,  sin pararse a hablar con nadie, con su camisa y pantalón de color caramelo, sombrero de paja, un palo y una mochila. ¿Cuál será su secreto? ¿Por qué no para de andar? Eso se pregunta el narrador, un niño que vive en la montaña, se sube a los árboles, mode poco más de un metro y calza un 28.

Todo es en este relato especial, peculiar y único: la profesora de piano, lo que puede acarrear un simple moco, las lecciones de música y la injusticia del mundo, la mujer que fabricaba muñecas, la habilidad del pequeño ciclista... detalles que captan la complicidad del lector en un texto que mantiene el tono de un cuento infantil, aunque, insistimos, no lo sea en absoluto. Está contado en primera persona por el niño protagonista, desde el punto de vista de un adulto que recuerda su infancia, lo que le permite reflexiones y consideraciones más allá de la madurez de un crío, e impregna el relato de una nostalgia especial.

Una historia muy curiosa, con un inesperado final que contiene una gota de crueldad del autor, tal y como ocurre en el desenlace de su obra más famosa, El perfume. No puedo desvelar el auténtico tema que aquí se trata, sin revelar el desenlace y destripar la historia, así que si queréis saber de que va en realidad, no vais a tener más remedio que leerlo. La narración es tersa y ágil, envolvente, con un lenguaje limpio y claro como el cristal. Y está amenizada espléndidamente por las ilustraciones del gran Sempé, unos diseños que rivalizan en protagonismo con el texto y uno ya no sabe si es la letra la que ilustra los dibujos o al revés.

Un relato brillante, que mezcla inocencia y madurez con mano maestra, escrito con mucho oficio y con más enjundia y fundamento de lo que puede parecer a primera vista. Una obra singular y muy original, publicada originalmente en 1991, cuando el autor era ya muy conocido. La traducción del alemán ha sido hecha por Ana María de la Fuente. Os lo recomiendo.

Patrick Süskind (Ansbach, 1949) es un escritor y guionista alemán. Creció en una familia de escritores, su padre era traductor, escritor y periodista. Estudió Historia en la Universidad de Múnich y en Aix-en-Provence. Luego trabajó como guionista para televisión y cine. Su primera obra fue un monólogo teatral titulado «El contrabajo», que se estrenó en 1981 y tuvo tanto éxito que se ha convertido en la obra teatral alemana que más tiempo ha estado en cartel. En 1985 publicó «El perfume», uno de los mayores superventas europeos de siglo pasado. Es extremadamente reservado, no concede entrevistas y mantiene su vida privada tan en secreto que se sabe muy poco sobre él.

Patrick Süskind

Jean-Jacques Sempé (Burdeos,1937) es un dibujante de historietas francés. A los 18 años se trasladó a París, que siempre le había fascinado y empezó a trabajar como repartidor de vinos. Comenzó a publicar sus trabajos siendo muy joven y con solo 20 años consiguió el Premio Carrizey para dibujantes noveles.

Sus acuarelas de personajes que no hablan o hablan muy poco llaman la atención por su capacidad para transmitir mensajes, a pesar de su simplicidad. Ha ganado premios, ha dibujado varias veces la portada de The New Yorker y es conocido internacionalmente por sus creaciones y personajes, como «El pequeño Nicolás», con guiones de Gossciny, o «Cuentos de gatos».

Jean-Jacques Sempé

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 23 de julio de 2024

El ayudante - Robert Walser

Título: El ayudante                                                                                                                Autor: Robert Walser

Páginas: 216 pág.

Editorial: Debolsillo

Precio: 10,95 euros 

Año de edición: 2012

Hoy voy a hablar de la novela, del texto más largo, que escribió Robert Walser, un autor suizo muy especial por el que siento debilidad, que ha visitado este blog varias veces. Publicada en 1908, a los 30 años, cuenta la historia de un joven ayudante en casa de un ingeniero e inventor que vive en una espléndida casa en un pueblecito suizo, de las riberas del lago de Zúrich. El libro es básicamente autobiográfico, no sabemos hasta qué punto el texto está novelado, pero se intuye que debe de tener muy poco de ficción. El joven Walser estuvo trabajando en casa del ingeniero Dobler Tobler en el libro durante seis meses en 1903 y lo que se sabe de ese periodo de su vida coincide con la narración.

La novela tuvo muy buena acogida entre los críticos, suponía un brillante ejercicio narrativo que cubría la transición de la novela decimonónica clásica  y los textos románticos alemanes a la modernidad del siglo XX. El texto está admirablemente bien escrito, las descripciones de la naturaleza son breves y encantadoras, el estilo ágil y entretenido, con grandes dosis de realismo. Tiene la precisión detallada, concisa y nítida típica del autor, un lenguaje pulcro y de gran belleza y un análisis de los personajes profundo y bien dibujado: el ingeniero encantado de conocerse a sí mismo, colérico y con un pronto terrible, que vive fuera de la realidad y solo piensa en la gloria, siempre fumando puros e invitando a fumarlos a todo el mundo, incluso a su ayudante; la esposa abnegada, algo romántica y no muy perspicaz; el anterior ayudante, invitado habitual de la casa, que tiene un problema serio con la bebida, y el joven protagonista, muy trabajador, con sus complejos y un punto de rebeldía insolente. La historia está contada casi en primera persona por un narrador omnisciente muy cercano al protagonista, el joven Joseph, el ayudante. Intercala las descripciones objetivas del entorno y los acontecimientos con reflexiones personales, que anticipan el diálogo interno y la exploración del mundo interior de los personajes.

Se ofrece además una interesante panorámica de la vida cotidiana a principios del siglo XX, de los usos sociales y de la mentalidad de la época. Hay algunos detalles que llaman la atención, como la frecuencia con que aparece el verbo «humillar» y sus derivados. Da la impresión de que el orgullo y el ego eran valores en alza en aquellos años. La figura del ingeniero es curiosísima, un inventor que se cree genial y que se endeuda terriblemente promocionando invenciones que nadie quiere y viviendo como un gran señor. El auténtico ingeniero Dobler se arruinó en poco tiempo, después de perder a su ayudante, y se separó de su mujer y sus cuatro hijos. La novela tiene dramatismo e interés, me parece que ha envejecido bien y resulta de muy agradable lectura.

Vamos con la habitual antología de citas: «El joven empleado sintió cuán entrañables pueden resultarnos las cosas humildes», «... una risa que define a una gran señora y dónde ha nacido», «En los países de habla alemana ocurre siempre que sus habitantes se alegran de poder mostrar que saben francés», «El respetable informe de la factura quedó impreso en el rostro de Tobler con una evidencia y precisión casi matemáticas, como si en las arrugas de esa frente se pudiera leer la cifra exacta», «¡Volverse sumisos, para cuántos es un refugio en la vida!», «Los habitantes de Bärensoni disimulan su perfidia bajo su gordura», «Cada estación tiene su olor y su música particulares», «... el contrabando de tabaco más simpático y primoroso del mundo»,

En fin, una gran novela de longitud muy bien medida, porque tiene unas 200 páginas de texto en esta edición, amena, entretenida y con mucha información interesante. Porque también las novela de más de cien años, antiguas como muebles de época, pueden resultar atractivas. Una lectura muy recomendable.

La versión española a partir del original alemán es obra del peruano Juan José del Solar Bardelli (1949-2014), el Premio Nacional a la mejor traducción en 1995 por la Historia del Doctor Johann Fausto,  Premio Nacional de Traducción de España por el conjunto de su obra en 2004 y premio Hesse (Alemania) de traducción.

Robert Walser (Biel, 1878-1956) fue un escritor suizo, hermano del Karl Walser. Siempre fué un autodidacta y no estuvo mucho tiempo en el mismo sitio; vivió en Basilea, Zurich, Viena, Stuttgart, Munich, Berlín, Ginebra y Berna. Sólo en esta ciudad, tuvo 14 domicilios diferentes. Trabajó como botones, actor, mayordomo, bibliotecario, oficinista vagabundo y finalmente, al declarársele una enfermedad mental, se internó voluntariamente en el sanatorio mental de Herisau, donde estuvo 27 años hasta su muerte. Su madre era depresiva y sus dos hermanos fueron esquizofrénicos. Parece que nunca poseyó nada, ni casa ni apenas enseres, y que siempre vivió solo.

A los 78 años, un día de Navidad, salió a pasear por la nieve y caminó, caminó hasta que se agotó, cayó rendido y murió. Se cree que fue un suicidio y dejó unas quinientas páginas de texto apretado a lápiz, casi ilegible, con una letra minúscula y lleno de abreviaturas. Solía decir «Escribo para ausentarme».

Herman Hesse dijo de él: «Si los poetas como Walser se contaran entre los espíritus que gobiernan, no habría guerras. Si tuviera cien mil lectores, el mundo sería mejor. Sea como fuere, el mundo está justificado por haber gente como Walser».

Robert Walser

Publicado por Antonio F. Rodríguez.