lunes, 2 de noviembre de 2026

Punto de araña - Nerea Pallares

Título: Punto de araña
Autora: Nerea Pallares
 
Páginas: 184 
 
Editorial: Libros del Asteroide
   
Precio: 19,95 euros 
 
Año de edición: 2026
 
Esta obra, tan gallega, tan mágica y tan feminista, es el impactante debut en el campo de la novela de Nerea Pallares, que hasta entonces se había dedicado al periodismo y al relato corto, y con ella ganó el Premio García Barros 2025, el Premio Follas Novas 2026 y el Premio San Clemente a la mejor obra en gallego, también en 2026. Una buena manera de empezar, que demuestra que esta mujer es avispada y tiene talento.
 
Se trata de una historia muy ligada a aquellas tierras, publicada por la autora primero en gallego en 2025 y luego en español en 2026, así que ha tenido doble trabajo. Es un texto coral, formado por una colección de fragmentos cortos, de 6 o 7 páginas cada uno, centrados en diferentes personajes y con variedad de voces narradoras, unos tienen un narrador omnisciente, otros son casi diálogos interiores, unos están contados en primera persona y algunos, en segunda. Están agrupados en dos partes, una titulada «Destejer» y otra, «Tejer».
 
En conjunto, cuentan una historia de la Galicia más mágica y fantástica, alrededor de las palilleiras de un pueblo marinero, artesanas que dominan la técnica tradicional del encaje de bolillos, muy arraigada en toda la Costa da Morte y en especial, en Camariñas, el pueblo en el que se desarrolla la acción. Son mujeres que tejen bordados, encajes y redes, que también son mariscadoras y conserveras, que cansadas del egoísmo y el dominio algo despótico de los hombres del pueblo, que toman decisiones sin contar con ellas, a veces con muy poca cabeza, toman una decisión terrible: invocar a tres deidades ancestrales para darles una lección. Deciden así tejer también los hilos del destino de la comunidad. Las mujeres contra el patriarcado, la tradición contra la modernidad desalmada. Una revolución. Como ocurre muchas veces, una joven que llega al pueblo a hacerse cargo del museo del encaje y a hacer de guía turístico para los visitantes, juega un papel especial en esta revolución de las mujeres. 
 
El texto mantiene la atmósfera mágica adecuada, adentrándose en el terreno de la fantasía con prudencia y paso seguro, consiguiendo que lo increíble resulte creíble, seguramente porque la autora sabe presentarlo de tal manera que el lector desea que sea real lo que le están contando. El estilo es moderno y atrevido, sencillo en el vocabulario y formalmente avanzado. Suena siempre auténtico y está empapado del habla popular gallega. Simula muy bien las diferentes voces, la forma de hablar de una adolescente, de una mujer madura, de una vieja... y los discursos son naturales y muy creíbles. La narración está interrumpida con regularidad por fragmentos intercalados que recitan el coro de las tres deidades tejedoras, lo que le da a la novela un aire ancestral y poderoso, que recuerda a los clásicos más antiguos.
 
En fin, una obra que sabe aprovechar la fuerza de los mitos, de las más atávicas tradiciones, del caldo de cultivo cultural de la Costa da Morte. Una novela ejecutada con conocimiento, fácil de leer e impresionante, basada en un planteamiento inicial que es una feliz idea. Hay que seguir a Pallares, porque seguro que tiene muchas que decir y sabe cómo hacerlo.
 
Nerea Pallares Vilar (Lugo, 1989) es una escritora y periodista española. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, ha realizado un máster en Literatura, Arte y Pensamiento en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, con una trabajo final el nuevo teatro del absurdo. 
 
Ha disfrutado de becas y residencias relacionadas con la literatura en París, Lisboa, Galicia y Córdoba. Ha colaborado en revistas como Quimera y Granta, ha ganado varios premios de periodismo y cuento, y ha publicado hasta ahora dos volúmenes de relatos: Sidecar (2015) y Los ritos mudos (2021), Punto de araña (2026) es su primera novela. 
 
Nerea Pallares
  
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

domingo, 1 de noviembre de 2026

24ª edición del Diccionario de la Lengua Española

Título: Diccionario de la Lengua Española (DLE)
Autor: RAE y ASALE
 
Páginas: 3672 
 
Editorial: RAE y ASALE
   
Precio: 150 euros 
 
Año de edición: 2026
 
El pasado viernes 30 de octubre, se presentó la 24ª edición del Diccionario de la Lengua, elaborado por la Real Academia Española (RAE) en colaboración con la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), que agrupa a 23 academias de América, España, Filipinas y Guinea Ecuatorial. Esta nueva edición es la más amplia publicada hasta la fecha, comprende 99.990 términos y 209.000 acepciones. Es el fruto de un intenso trabajo realizado a lo largo de los últimos 12 años. Está disponible tanto en papel como en forma de sistema consultable en línea en esta dirección.
 
Llama la atención, para bien, la importancia de la contribución de las academias hispanohablantes. Un total de 20.672 acepciones, aproximadamente un 10 %, proviene de usos habituales en algún país americano. Hace tiempo que es evidente que el castellano no es patrimonio exclusivo de los españoles —en España hay uno 50 millones de hispanohablantes, en el resto del mundo, alrededor de unos 585 millones— y en otros países se encuentran vocablos y soluciones expresivas muy útiles, acertadas y coloridas. También se observa una progresiva hibridación del español que se habla en cada país, por lo que es una buena noticia que el diccionario no sea español, sino del español.
 
También es notable el esfuerzo realizado por incorporar nuevos términos, algunos llegados de la mano de la técnica, en total hay más de 6000 palabras nuevas. Veamos algunos ejemplos:
  • Vocablos procedentes de países americanos: acitronar (México), sofreír verduras; bicisenda (Argentina, Paraguay y Uruguay), carril bici; cocotaxi (Cuba), triciclo con motor utilizado como taxi; corillo (Puerto Rico), pandilla, grupo unido por amistad o interés común; motoconcho (República Dominicana), motocicleta usada como taxi, puntabola (Bolivia), bolígrafo.
  • Voces procedentes de la técnica: app, audiodescripción, autocorrector, ciberamenaza, ciberseguridad, post, pódcast, resetear, bioindicador, cardiosaludable, bipedismo, ecoansiedad, superbacteria.
  • Otros términos: burrata, miso, poke, ramen, tosta, atrezar, basuraleza, bómber, cámper, ceramida, déjà vu, docuserie, ecoansiedad, edadismo, ELA, gordofobia, influencer, mataleón, narcolancha, narcopiso, QR, reduflación, trans, turistificación.
Personalmente, creo que sería deseable una mayor resistencia de la RAE en la admisión de palabras inglesas que tienen un equivalente válido y usado de origen español, como es el caso de resetear (mejor reiniciar) o post (es preferible entrada). Por otro lado, no veo la necesidad de adoptar ecoansiedad, hay muchas palabras compuestas que se forman sobre la marcha y no hace falta oficializarlas. Si se admitiesen todas las palabras compuestas de fuentes de ansiedad con -ansiedad, no pararíamos. Pero bueno, esto es sólo mi humilde opinión. Doctores tiene la iglesia.
 
En cualquier caso, un diccionario estupendo y una referencia a utilizar por todos los hispanohablantes. Sea bienvenida esta nueva edición del DLE.
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

sábado, 31 de octubre de 2026

Wojtek, el oso que luchó en la II Guerra Mundial

 

Wojtek, que significa soldado feliz, fue un oso que luchó con el ejército polaco en la batalla de Montecassino. Transportaba cajas de munición que pesaban 45 kg para alimentar a las baterías de artillería. Por su denodado trabajo en esa batalla fue nombrado cabo.

Pero su historia comenzó en 1942, cuando un grupo de soldados polacos que recorrían Irán se encontraron un chico persa que tenía un pequeño oso pardo. El cachorro estaba desnutrido y hambriento. Su madre probablemente había muerto a mano de cazadores. Los soldados compraron el simpático cachorro, lo llevaron al 22.ª Compañía de Abastecimiento de Artillería del II Cuerpo Polaco y lo cuidaron como si fuera una mascota. 

El animal se acostumbró a convivir con los humanos y se encariñó con el soldado que le daba el biberón y dormía con él. Pero creció y creció, hasta pesar más de 90 kg. Comía fruta, mermelada, miel y jarabe. Se aficionó a la cerveza, aprendió a desfilar con los soldados, saludaba llevándose una pata a la cabeza. También fumaba, o más bien, comía, cigarrillos, tomaba café por las mañanas, le encantaba ducharse y se acostaba al lado de sus compañeros de armas para darles calor en las frías noches de invierno. Todos estaban encantados con él y como no estaba permitido tener animales en el ejército polaco, le alistaron como soldado. En Montecassino, aprendió a transportar cajas de munición simplemente observando a los soldados que hacían ese trabajo.

Cuando se licenció, fue trasladado al Edimburgo, donde lo visitaban periodistas y exsoldados polacos y disfrutaba de los cigarrillos y la cerveza que le daban. Le gustaba oir hablar en polaco y siempre se mostraba amigable. Allí murió a los 21 años, cuando pesaba ya 500 kg. Hay varias estatuas en su recuerdo repartidas por Europa. Esta es la extraña historia del oso soldado.

Monumento a Wojtek en Żagań, Polonia 

 
Estatua de Wojtek en Edimburgo, Escocia

Publicado por Antonio F. Rodríguez.