viernes, 4 de septiembre de 2026

Hijos de Eva - John Connolly

Título: Hijos de Eva 
Autor: John Connolly
 
Páginas: 453
 
Editorial: Tusquets
   
Precio: 22,90 euros 
 
Año de edición: 2026

El irlandés John Connolly es uno de los más interesantes escritores de thrillers de las últimas décadas. Sus novelas, protagonizadas por el sufriente y duro detective Charlie Parker, son de una gran eficacia narrativa, intensas, duras y sarcásticas. Puro noir. Connolly añade a sus historias unas generosas dosis de terror sobrenatural. De esta forma, el mal, multiforme, siempre está presente en sus páginas. Puede manifestarse a través de malvados criminales, lugares malditos o sombras de origen desconocido y que vale más no conocer. La frontera que separa este mundo del otro es tenue, frágil e insegura. A los seres del otro lado a menudo les gusta darse un garbeo por el mundo de los vivos. Las consecuencias son espeluznantes. A veces sangrientas. 

Hijos de Eva (2026) es la última novela de este autor publicada en España. Nuestro detective está en la cincuentena, vive solo, tiene una hija adolescente y no se lleva mal con su exmujer. El recuerdo lacerante de un pasado de muerte lo tortura. Pero sigue adelante. Tiene sus amigos, un amor otoñal y la visita fantasmal de un ser querido muerto hace mucho. Las sombras desaparecen definitivamente cuando el olvido las remata. Mientras tanto, siguen vigilando e incordiando. Cuando un matrimonio que viaja de noche cerca de la casa de Parker ve a una niña pequeña atravesar la carretera se les ponen los pelos de punta. Bajan del auto. Buscan a la niña. No la encuentran. Salen pitando. Aquel lugar no es recomendable. Mucho menos a las tantas de la madrugada.  

La historia de Hijos de Eva es a grandes rasgos la siguiente: una escultora sin demasiado éxito pide a Charlie Parker que encuentre a su novio, un exsoldado, que ha desaparecido sin dejar ni rastro. Huyó despavorido de algo. A la vez, se desata una cadena de macabros asesinatos. Las víctimas aparecen desolladas, con los ojos arrancados, el pecho abierto y sin corazón. Un tipo pequeñajo que trabaja para un narco mexicano viaja por las carreteras norteamericanas, acompañado de una curiosa mujer apergaminada y de pocas palabras. Las visitas de esta extraña pareja no traen nada bueno. Quieren arreglar cuentas con unos delincuentes que han secuestrado a unos niños. El narco mexicano de marras exige venganza. Sin piedad. Un asunto turbio. 

Así que Charlie Parker, sin moverse demasiado de su residencia de Maine, investiga por su cuenta lo que sucede. El embrollo está relacionado con el tráfico ilegal de tesoros arqueológicos. Ya se sabe que muchos ricos prefieren tener el museo en su casa que pagar una entrada como todo hijo de vecino. El negocio del saqueo del pasado da dinero, mucho dinero. También causa problemas, graves problemas. Porque hay criaturitas que llevan durmiendo durante mucho tiempo y no conviene despertarlas. Si se levantan, lo hacen con mal café, y deseosas de zarandear al insensato. Ya se sabe: creí el hogar apagado y revolví las cenizas. Me quemé la mano. 

Charlie Parker sigue la pista, le muelen a palos, discute interminablemente con la policía. Está algo cansado. No duerme bien. Nota que su cuerpo no aguanta tanto como antes. En una palabra: se advierte el principio de la decadencia. Da igual: sigue adelante. Tiene compadres, coraje y ganas de aclarar las cosas. El mal no triunfará, si él puede evitarlo. Al menos de momento.

En definitiva, los aficionados a John Connolly disfrutarán y también los demás. Los capítulos son cortos. El estilo sencillo, flexible y conciso. A medida que los personajes se aproximan, la trama se acelera. Hay tiros, asesinatos, explosiones, mafiosos, sicarios, mitología de ultratumba, muertos que no descansan en paz y vivos que desearían estar muertos, un vistazo sarcástico al arte moderno, un panorama nada agradable de la sociedad yanqui y una reivindicación de las viejas culturas indígenas. Hijos de Eva es una buena opción para entretenerse durante un par de tardes libres. No parece mal plan. Recomendable. 

John Connolly

John Connolly (1968) es un escritor irlandés nacido en Dublín. Durante sus años mozos, trabajó en muchas cosas: camarero, periodista, funcionario y dependiente. Estudió en el Trinity College y la Universidad de Dublín. Su primera novela, Todo lo que muere (1999), tuvo un gran éxito de crítica y público. Fue el inicio de una serie protagonizada por el detective Charlie Parker, un expolicía que, tras el brutal asesinato de su mujer e hija, decide investigar por su cuenta. Charlie Parker no le hace ascos a personajes siniestros que, sin embargo, le son fieles caiga quien caiga. El bien y el mal luchan en sus novelas, que tienen siempre un acertado matiz sobrenatural. Se trata de thrillers fantasmagóricos, realmente interesantes y muy entretenidos. John Connolly lleva publicados unos treinta libros. 

Publicado por Alberto. 

jueves, 3 de septiembre de 2026

Por la liberación de las matemáticas - Paul Lockhart

Título: Por la liberación de las matemáticas 
Autor: Paul Lockhart
 
Páginas: 124
 
Editorial: Bauplan
   
Precio: 13 euros 
 
Año de edición: 2024

A finales de 2017 un alumno del profesor de matemáticas de la Universidad de Stanford Keith Delvin le entregó un documento de veinticinco páginas, un ensayo escrito por otro profesor de matemáticas, llamado Paul Lockhart, que llevaba por título Por la liberación de las matemáticas. Este ensayo había tenido una cierta difusión entre docentes de esta materia desde 2002, pero nunca había sido publicado.

Delvin quedó fascinado por su contenido y se puso en contacto con el autor para pedirle autorización para su publicación en su columna mensual en una revista de matemáticas. En marzo de 2008 se publicó la primera entrega con el siguiente comentario de Delvin: «Es, sinceramente, una de las mejores críticas que conozco al actual modelo de enseñar matemáticas en la escuela primaria y secundaria». Su publicación fue un detonante en el mundo de la enseñanza y dio lugar a una amplia revisión de los métodos de enseñanza en Estados Unidos.

En mi opinión, el mayor acierto del libro es la forma que tiene Lockhart de explicar sus ideas —un tanto revolucionarias, hay que reconocerlo— con ejemplos muy visuales y divertidos. Uno de los mayores atractivos del libro es su capacidad para cuestionar la forma en que habitualmente aprendemos y enseñamos matemáticas. Frente a la memorización mecánica y al miedo a equivocarse, la obra reivindica la curiosidad, el razonamiento y la capacidad de formular preguntas.

Las matemáticas aparecen así no como un conjunto de reglas inamovibles, sino como una herramienta para comprender, interpretar y transformar nuestro entorno. El título resulta especialmente significativo. Hablar de la «liberación» de las matemáticas implica también liberarlas de ciertos prejuicios: la idea de que son difíciles por naturaleza, de que existen personas «de letras» y personas «de ciencias», o de que equivocarse en un problema significa no tener capacidad matemática.

El libro invita a recuperar una relación más creativa y menos intimidante con esta disciplina. Desde el punto de vista literario y divulgativo, resulta interesante precisamente porque consigue convertir una reflexión sobre las matemáticas en una reflexión más amplia sobre la educación y sobre nuestra manera de pensar. Su lectura puede resultar especialmente estimulante para estudiantes, docentes y lectores que alguna vez hayan sentido que las matemáticas no eran «lo suyo». Creo que no es necesario ser profesor de matemáticas, como es mi caso, para disfrutar este ensayo tan diferente.

Paul Lockhart

Paul Lockhart se interesó por las matemáticas cuando tenía 14 años fuera del aula, como le gusta señalar. Abandonó la facultad tras solo un semestre. Con los resultados de su investigación independiente obtuvo el doctorado en la Universidad de Columbia, y pudo ejercer la docencia en varias universidades. Desde el año 2000 se dedica a enseñar matemáticas «subversivamente» en la escuela primaria St. Ann's School de Brooklyn, Nueva York.

Publicado por Ana Domingo.