Esta novela trata de un joven madrileño del
barrio de Carabanchel que pasa los días ocupado en cuidar a su madre viuda,
enferma y deprimida, y también emplea su tiempo en buscar algo que le dé
sentido a su vida; es un chico un tanto solitario, sensible, diferente y
desorientado, que vive con unas contradicciones múltiples y mantenidas: consigo
mismo, con su inclinación sexual, con su relación anterior con su padre y con
la actual con su madre. Se relaciona con su amigo Luis el Gordo con el que callejea por el barrio, bebe cerveza, fuma hachís
y toma notas de todo lo que sucede a su alrededor para satisfacer su ilusión de
convertirse en escritor.
En el bar Urgel encuentra la aparente comodidad
para escribir, el Urgel es un bar pequeño de barrio sin ningún atractivo
especial salvo su pincho de tortilla y los parroquianos que lo frecuentan. Allí
encuentra un ambiente cercano y cálido, el dueño y los variopintos personajes
habituales lo tratan como a uno más del grupo, pese a lo diferentes que son.
Pero allí también encuentra, según los días, un ambiente machista, hostil, intransigente
y xenófobo, lo que más rechazaba de su difunto padre, que era admirado y temido
por él a partes iguales. Un ambiente de decadencia política y social del que quiere
salir este joven aspirante a escritor; el bar Urgel es un lugar que quiere, que
le inspira y le motiva, pero también es un lugar que detesta porque le
trasporta al mundo de su padre.
En esta obra, el autor escribe sobre los
personajes del barrio con los que convive: clientes del bar de los que toma
directamente diálogos y discusiones que presenció, conversaciones con el telón
de fondo de Susanna Griso en el televisor como un personaje más con el que
discuten los habituales del bar; también escribe sobre los sentimientos e
inquietudes del muchacho, salen a relucir desencanto, frustración, precariedad
y falta de rumbo. De esta forma completa una novela híbrida y fragmentada,
organizada como un poemario en el que se suceden una voz narrativa y otra voz
poética. Igual que con el texto sucede con el lenguaje: alterna un lenguaje
lírico y culto con otro llano y coloquial, de calle. Con ello mezcla lirismo,
emociones, observación, sentimientos y sentido del humor. Hay que señalar
también que en el texto hay un gran número de referencias a diversos autores y
obras, algunos clásicos y famosos y otros poco conocidos para la mayoría de
lectores.
Para hacerse una idea de la forma de escribir
de este joven autor aquí van una serie de frases sacadas del libro: «el techo quiere
desplomarse otro día más», «un
silencio que cae en el corazón», «tener
piedad hacia las cosas es permitir que te hagan daño», «me apena cada vez que conozco a una chica de
la que me gustaría enamorarme, es un eco de que sigo siendo lo que preferiría
no ser».