miércoles, 24 de junio de 2026

El Power Ranger rosa - Christo Casas

Título: El Power Ranger rosa
Autor: Christo Casas
 
Páginas: 124
 
Editorial: Niños gratis
  
Precio: 14 euros 
 
Año de edición: 2023

Desde un libro puedes conocer una editorial y, a partir de ahí, conocer un buen catálogo de libros continuistas con la línea del primero, pero ¿cuánto de emocionante es estrenarse con una nueva editorial? Eso es precisamente lo que he hecho estos días y, ¡qué sorpresa!, me he encontrado con una novela que, a ojos ciegos, hubiera ubicado en una editorial como Caballo de Troya, por ejemplo, pero lo que he leído es el primero de los libros que conozco de Niños gratis*.

El libro es El Power Ranger rosa de Christo Casas (Cuenca, 1991) y es una novela que acierto, creo, al clasificarla como generacional. Su protagonista es un chico que tiene la edad que tendría el autor de la obra hace no muchos años, que recuerda su infancia y vive una juventud un tanto desaforada en el extranjero. Concretamente en Alemania, el país de moda para nuestra emigración que, en las décadas pasadas, vivió el resurgir del tema de la película Vente a Alemania, Pepe, aunque en esta segunda ocasión no fuimos tantos españoles para allá.

El protagonista —que imagino alter ego del autor— fue en la niñez maltratado en su entorno por sus ademanes afeminados y conocido como el «Power Ranger rosa», personaje que en la popular serie de televisión noventera era interpretado por una chica. En esa infancia, este chico maltratado, intimó mucho con su abuela, que se convirtió, podríamos decir, en su mejor amiga y quien le contaba y entretenía con batallitas de otra época, con la sombra de los enfrentamientos acontecidos entre españoles de telón de fondo.

La novela, como habéis podido deducir, se encuentra narrada en dos momentos distintos: la niñez y la juventud del protagonista, una de ellas en España y con su abuela como otro personaje principal, y la otra en Alemania, con los problemas de la precariedad del emigrante español en el país teutón.

No sé si Christo Casas ha vivido algo parecido a lo narrado, pero imagino esas peripecias del español en Alemania más o menos así. Y de niño, siempre que podía veía un capítulo de los Power Rangers. Como aliciente excepcional a esta obra hay que añadir que también es literatura gay, pues su protagonista es homosexual, y lo que vivirá en Berlín será un florecer de su instinto casi autodestructivo, lo que supondrá un gancho definitivo para que muchos lectores se animen a leer El Power Ranger rosa.

Christo Casas
 
Publicado por Jesús Rojas.

martes, 23 de junio de 2026

Mis mejores cuentos - Carmen de Burgos

Título: Mis mejores cuentos
Autora: Carmen de Burgos
 
Páginas: 223
 
Editorial: Alcaná
  
Precio: 14 euros 
 
Año de edición: 2025
 
Pues aquí tenemos una selección de las mejores novelas cortas, o cuentos largos, según se mire, de Carmen de Burgos, Colombine, la primera mujer española contratada como reportera, activa feminista avant la lettre y una notable escritora completamente olvidada hasta hace poco. Son cinco textos, elegidos por ella misma, y publicado en los años 20 por esta feminista tan salada, que redactaba con mucho desparpajo y una notable capacidad de síntesis.
  • En el primero, «El artículo 438», se cuenta la historia de un triángulo amoroso que acaba en tragedia debido en buena medida al artículo de marras del Código Penal de aquellos años, en el que se castigaban los crímenes pasionales cometidos por hombres con el destierro y si la autora era una mujer, la cosa era muy distinta. 
  • «El abogado» cuenta la vida de una buena mujer, completamente destrozada por un picapleitos sin escrúpulos, un criminal letrado, con estudios y muy pocos escrúpulos.
  • El titulado «El novenario» es una verdadera delicia. Es mi favorito. Cuenta la experiencia durante nueve días de una mujer soltera, un trasunto de la propia autora, en un balneario asturiano. Incluye un jugoso catálogo de personajes típicos de esos establecimientos, descritos con mucho humor y, ¿cómo no?, una aventura amorosa que finaliza de modo inesperado.
  • «Los huesos del abuelo» es una divertida, terrible y sarcástica sátira de los descendientes que viven a costa de explotar la memoria de un gran hombre, un poeta, por ejemplo, incluyendo sus restos mortales, sus huesos, que acaban dando de sí mucho más de lo que parece.
  • En cuanto al último, «La mujer fría»,  es un relato que recuerda la atmósfera de algunos cuentos de Poe y otros genios de la literatura de terror. La protagonista es una bella dama de blanca piel y ojos claros, de aspecto frío y distante, elegante, atractiva y lejana, que guarda un terrible secreto.
Como se ve, esta autora no daba puntada sin hilo. Los cinco relatos critican un aspecto de la sociedad de su tiempo, con ironía, inteligencia y voluntad de hacer mella en la conciencia del lector. El estilo es preciso, recortado y resumido. Esta mujer consigue decir y sugerir mucho con su afilada pluma en pocas palabras, manteniendo una densidad de información notable. La autora hace gala de una amplia variedad de expresiones y vocabulario, con algunas palabras que llaman la atención por estar ahora algo en desuso, como alloza (almendruco), alcatifa (alfombra fina y delgada), jaro (pelirrojo) o fato (olor desagradable).
 
La visión penetrante de Carmen de Burgos nos deja frases que vale la pena recordar: «Estamos en un mundo en el que la lealtad se considera cinismo, impudicia...», «¡Tan bien como estaría una andaluza discreta que se hubiera olvidado de que era andaluza!», «Disculpe usted, señora, que no le haya faltado al respeto, es que tengo un dolor de muelas muy grande» (en el compartimento de un tren, al salir de un túnel), «Pasear es la misa de la higiene», «La enfermedad atrae la compasión, la ternura y jamás la simpatía», «Yo creo que muchos de ellos no dejan el tabaco porque no les falte la disculpa de poder descansar ese rato de sus mujeres», «Los hombres no son viejos nunca».
 
En fin, un libro que es una curiosidad del pasado y una delicia. Demuestra que ya a principios de siglo había mujeres que escribían de maravilla, con mucho oficio, talento e ironía. Un volumen que vale mucho la pena y que proporciona muy buenos ratos de lectura. 
 
La librería Alcaná, que tantas alegrías nos da a los lectores del madrileño distrito de Tetuán, ha editado este volumen coincidiendo con la exposición que le dedica a esta magnífica autora. Está disponible en la página web de la librería y te lo envían a casa por correo solo por un euro adicional si resides en España. Además, este libro está disponible en forma de audiolibro en el canal YouTube de la librería, en este enlace.

Carmen de Burgos (Almería, 1867-1932), hija del vicecónsul de Portugal en Almería, que poseía tierras, minas y el cortijo La Unión, creció en Rodalquilar (Níjar). A los dieciséis años se casó con un periodista doce años mayor que ella, un vividor que no tardó mucho en engañarla. Carmen llevó una vida muy independiente y acabó separándose. 

Estudió Magisterio y obtuvo una plaza de profesora en la Escuela Normal de Maestras de Guadalajara. Colaboró publicando artículos y crónicas en varios diarios con el seudónimo de Colombine y defendiendo los derechos de la mujer con textos como «La mujer y el sufragio» o «La inspección de las fábricas obreras». Fue la primera mujer reconocida en España como periodista profesional, una activista que hizo campaña a favor del divorcio y del sufragio femenino, que no se consiguió hasta un año después de su muerte. Se ganó la admiración de Giner de los Ríos y de Blasco Ibáñez, con el que se dice que tuvo una aventura.

Consiguió una beca para estudiar los métodos de enseñanza en otros países y estuvo viajando durante un año por Italia, Francia y Mónaco. Fundó una tertulia literaria que se hizo famosa, «La Tertulia modernista», donde conoció a un Ramón Gómez de la Serna de dieciocho años, del que se enamoró y con el que mantuvo una intensa relación amorosa y literaria durante veinte años.

Fué una activista y una pensadora, que se relacionó con Gregorio Marañón, Galdós, Blasco Ibáñez, Cansinos Assens, Juan Ramón Jiménez y toda la clase intelectual de aquellos años. Una pionera del feminismo que creía en la libertad y el goce de vivir. Nos dejó una veintena de ensayos, once novelas, numerosos relatos y una larga lista de traducciones, obras prohibidas durante el franquismo y hoy, lamentablemente, bastante olvidadas.
 
Carmen de Burgos
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 22 de junio de 2026

El ejército ciego - David Toscana

Título: El ejército ciego
Autor: David Toscana
 
Páginas: 229
 
Editorial: Alfaguara
  
Precio: 19,90 euros 
 
Año de edición: 2026

¿Cuál es la magia que supone la pulsión creativa? ¿Quiénes los señalados para lograrla? ¿Cuántas vivencias escuchadas, historias leídas, museos visitados, conversaciones compartidas? Y, sin embargo, allí están los relatos esperando ser contados, anhelando ser conocidos en toda su crueldad, su furia, su ignominia.

En el peregrinar de nuestro gran escritor mexicano David Toscana, descubre un hecho histórico; la batalla de Klyuch en el año 1014, en plena Edad Media, entre Basilio, emperador de Constantinopla, y el zar Samuel, señor del pueblo búlgaro. Ellos se habían enfrentado en varias ocasiones y habían generado una repulsa personal, indigna de sus cargos. Después de la batalla, perdida por los búlgaros, Basilio concibe la mayor afrenta para su rival: decide que los quince mil soldados tomados presos deben ser cegados y, para que puedan retornar a casa, por cada cien ciegos, dejará a un hombre tuerto para orientar la marcha.

Simplemente de escuchar el castigo, nos horrorizamos; sin embargo, nos llenamos de vergüenza al reconocer que hoy, diez siglos después, los seres humanos somos capaces de atroces fechorías tan indignas como aquéllas.

Toscana es un escritor meticuloso, cuyo proceso de escritura está sustentado siempre en investigaciones cuidadosas, en reflexiones profundamente humanas y en una disciplina creativa encomiable. Es así que al conocer el hecho se preguntó quién o quiénes habían reseñado tan terrible suceso; su sorpresa fue mayor al descubrir que, si bien el hecho histórico está constatado en los documentos de la época, ningún historiador o novelista lo ha tomado como punto de partida para escribir alguna obra.

Es allí precisamente donde la genialidad del artista ve una posibilidad única: dar voz a esos hombres mutilados y por la gracia de un discurso benevolente, permitirles recuperar la honra y su linaje. La novela, bien sustentada, nos permite conocer y comprender los campos de batalla de la época, las formaciones de los soldados, las prácticas militares y la vida sencilla de los hombres y sus villas. 

Como una forma de acercarnos más al relato original, decide numerar los 62 capítulos de la novela con los caracteres del alfabeto glagolítico búlgaro, que consta de 40 caracteres, cuyas letras también representan valores. Es un gesto más de su dedicada manera de construir una historia.

Lo más importante, lo que hace de esta una obra de arte merecedora de reconocimientos, sobre todo lo que invita su lectura, es el profundo sentido de humanidad, su convicción de que la vida de esos hombres merece ser contada.

El autor convierte una historia de horror en una narración alegre, esperanzadora y entrañable donde los ciegos son sujetos concretos con sueños e ilusiones, capacidades y lo más significativo, redención y dignidad. En lugar de solazarse con el relato terrible y necesario de la práctica de maese Zósimo, maestro sacaojos, de quien dice pertenece a «una casta distinta de los torturadores o verdugos, pues su propósito no es matar ni hacer sufrir, aunque siempre hagan sufrir y a veces terminen matando»; decide nombrarlos y con ello les regala un destino.

La novela entonces se convierte en el relato que recupera el sentido de la vida para esos hombres, al darles voz los construye, al nombrarlos los invita a ser eternos. No hay aquí preeminencia ni rango, son seres humanos concretos generosos o malvados; dedicados a sus oficios, soñadores o simples mortales en el día a día de sus pequeñas vidas que de pronto se llenan de sentido y trascendencia.

Desde Prémeld que fabricaba muñecas: Kozaro, el escriba; Timotéi, un titiritero improvisado; el Numerista, que se dedicaba a contar y precisar números y eventos; Aleksi, el que no supo volver a casa; Igorón, el gigante valiente y ligero que se convirtió en el estandarte de ese ejército; Apóstol, el espantapájaros ciego de varias plantaciones; Milko, uno de los que recibieron sus ojos y los cuidaron hasta su regreso a casa; el panadero Nikifot, hermano de la mujer de  Misho, «el de los rojos cabellos, que fue a la guerra, huyó del campo de batalla y volvió vivo y con ambos ojos a terminar lo que no había comenzado»; Radislov, el aprendiz de herrero, que soñaba con hacer la espada más imponente de su tiempo, y de cuya fragua saldría, decía él la espada del arcángel Miguel; Súndok, el lector; Yanko, el  arquero; Bromo, el criador de puercos; Todor y Seráfim, los hermanos que volvieron a su casa como ciego y tuerto; el judío Moskono, artesano de la cerámica, y muchos más.

Uno de los relatos más bellos del libro es el del capítulo 19, en el que se narra la marcha de ese extraño grupo de valientes: «No hace falta tener ojos para relatar que andábamos, extendíamos y pisábamos. De haberlos tenido, me pondría a describir los palacios de aquella ciudad, la muralla, los rostros de la gente; hablaría del color de sus vestidos, de una mujer adornada […] Por eso, en vez de entretenerlos con un largo discurso sobre esa primera vez que marchamos sin ojos, apenas les diré que andábamos con pasos cortos, extendíamos los brazos y nos pisábamos los talones».

Solo queda disfrutar de la novela: «Voy a narrar lo que no vi para que lo vea quien me escuche».  Una fábula gozosa que nos descubre la creación literaria, nos invita a conocer la obra de un gran escritor y soñar, gozar, comprender que la literatura nos regala mundos, espacios, personas y la posibilidad de lo infinito.

David Toscana
 
Publicado por María Antonieta Canseco.