martes, 28 de noviembre de 2023

Fragua - Ali Smith

 

Título: Fragua                                                                                                                      Autora: Ali Smith                         

Páginas: 216 pág.

Editorial: Nórdica

Precio: 19,50 euros

Año de edición: 2023

Esta asombrosa novela, inteligente, juguetona, experimental y muy agradable de leer constituye una de las novedades más sorprendentes y deslumbrantes del año.

La historia empieza en la Gran Bretaña posterior al brexit y en pleno confinamiento pandémico, cuando la protagonista, la artista Sandy Gray, recibe una llamada inesperada e intempestiva de una antigua compañera de universidad para pedirle ayuda en una pregunta de su especialidad que le han hecho en el control fronterizo de un aeropuerto después de estar detenida varias horas por llevar una misteriosa cerradura artesanal del siglo XVI, una de los famosos cierres Boothby.

Tras un arranque tan rebuscado y surrealista, se despliega una novela espléndida, aparentemente errática, que da algunos saltos en el tiempo hacia atrás y hacia delante. Una historia con más trampas que una película de chinos y más juegos que un casino. La estructura, algo delirante, del texto va tomando forma poco a poco y, en mi opinión, constituye una metáfora de cómo la pandemia y los confinamientos alteraron nuestra vida cotidiana y la pusieron patas arriba.

El ritmo es vertiginoso, el estilo, cuidadísimo, los juegos de palabras etimológicos, abundantes y al final, resulta una novela muy agradable de leer, que mantiene en vilo al lector en cada página, que va de sorpresa en sorpresa, en la que aprenden un montón de cosas sobre el lenguaje, porque esta novela, que es muchas cosas a la vez, es también una fiesta de la palabra y sus significados.

La autora juega con palabras curiosas y poco conocidas, como zarapito (un pájaro) o cubrefuego (el nombre de una campana), sonoras y de curiosa etimología, coquetea con el diccionario y a la vez que ejecuta un hábil número de prestidigitización lingüista, nos cuenta su relación con su padre, desmemoriado y confinado en una residencia, la situación actual de Gran Bretaña, la historia de una muchacha, siglos atrás, que tenía un don para trabajar el hierro y todas las dificultades que encuentra para ser una herrera. De fondo, hay una serie de temas o ideas que parecen atravesar los siglos: una epidemia, las cerraduras artesanales, el pájaro zarapito, el rechazo al foráneo... todo en un puzle fragmentado, que se sigue muy bien y se disfruta, que parece un símbolo del mundo en que vivimos: fragmentario, disperso, confinado, solitario y neurótico.

La traducción del original en inglés, especialmente difícil por los abundantes juegos de palabras y significados, es excelente, cosa que hay que agradecer a Magdalena Palmer. ganadora del XXIV Premio de Traducción Ángel Crespo por su versión de la novela «Otoño», también de Ali Smith.

En fin, una novela sensacional, de mucha altura, que consigue ser experimental e innovadora, radical en las formas, y al mismo tiempo, entretenida y muy agradable de leer. Un buen ejemplo de la mágica habilidad de esta escritora escocesa que cada vez me gusta más.

Ali Smith (Inverness, 1964) tuvo una madre irlandesa, un padre inglés y una educación escocesa. Hija de padres de la clase trabajadora, creció en hogares de protección oficial. Estudió Lengua y Literatura Inglesas en la Universidad de Aberdeen y empezó un doctorado en Newnham College, Cambridge. Pero un debilitante ataque de síndrome de fatiga crónica truncó su carrera académica, y empezó a escribir comenzó a escribir.

Ha publicado hasta ahora de diez novelas y seis colecciones de cuentos, todos ellos de lo que se podría llamarse ficción experimental, pero con un estilo fácil, agradable y atractivo, que se disfruta. También es autora de siete obras de teatro. Escribe en The Guardian, The Scotsman y el Times Library Supplement.

Actualmente vive en Cambridge con su
con su compañera, la cineasta Sarah Wood. Ha sido candidata varias veces al Premio Nobel de Literatura y es posible que se lo concedan cualquier año de éstos.

Ali Smith

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Cuentos completos - Amy Hempel

 

Título: Cuentos completos                                                                                                   Autora: Amy Hempel                         

Páginas: 656 pág.

Editorial: Seix Barral

Precio: 26 euros

Año de edición: 2023

Es una gran noticia que una editorial, en este caso Seix Barral, se haya decidido a publicar la colección completa de cuentos de la estupenda escritora estadounidense Amy Hempel, incluyendo los de su último libro, «Cántale», inédito en nuestro país. Se puede considerar a esta escritora una de las mejores de este género narrativo, siendo su tema principal y recurrente las historias de mujeres normales, que cuentan lo que hacen cuando se quedan solas (como decía el crítico Patricio Pron en su crítica de Babelia, en El País).

Y así es básicamente, Hempel nos cuenta pequeñas escenas de mujeres, casi siempre solitarias, en situaciones diversas y con poco éxito (en general) en sus decisiones. El libro incluye «Razones para vivir», su primera colección de relatos, «A las puertas del reino animal», «Tumble home» y «El perro del matrimonio», obras que van de 1985 a 2005. Y como se ha comentado, también su último libro, «Cántale», sin editar en España hasta ahora.

En mi opinión lo más valioso de su estilo es el lenguaje y la forma de enhebrar las frases, contando historias simples pero que van calando en el lector y obligándole a ir al siguiente relato para comprobar que, sí, está a la altura del anterior, o más. De hecho, cuando me enfrenté al libro decidí leer cada recopilación por separado, haciendo alguna pausa entre ellas con alguna lectura diferente entre medias, pero no fue posible. La escritora te engancha de tal manera que no quieres otra cosa que seguir conociendo a esas mujeres maravillosas a las que les pasan cosas normales, pero sorprendentes. Su estilo basado en imágenes, giros de guion y juegos con el lector te hace la mayoría de las veces sonreír mientras lees cada relato.

Por otro lado, tampoco es baladí la temática de sus cuentos, la amistad, la muerte, las relaciones de pareja, la familia , los éxitos y los fracasos personales. También hay que señalar los ambientes y escenarios por lo que se mueven sus personajes, todos esos lugares que ya Cheever recorrió en sus libros: hospitales (muchos), urbanizaciones de lujo (y de no tan lujo), iglesias, muchas estaciones de servicios y restaurantes de los que aparecen en los cuadros de Edward Hopper. También son importantes los centros de acogida de animales abandonados, donde ha colaborado la escritora mostrando un gran amor hacia los animales.

Es difícil destacar algún cuento en especial, pero quizá «El cementerio donde está enterrado Al Jolson» sea un buen crisol de todo su estilo literario. Una amiga acompaña a otra, en sus últimos momentos de vida, al hospital donde quedará ingresada. La protagonista intenta entretenerla en ese trance, pero ella le dice: «Cuéntame cosas que no me importe olvidar». A partir de aquí el relato es una lista de cosas que una cuenta a la otra (¿Las mil y una noches?), banalidades totales, por ejemplo «Le conté que los insectos vuelan cuando llueve y que nunca se mojan porque no les cae una sola gota encima» o «¿Sabías que la primera vez que enseñaron a hablar a un chimpancé mintió?».

Todo ello sin perder ese humor que es impermeable a la tragedia que va a ocurrir, como cuando la amiga moribunda le pide: «Cuando vuelvas, tráeme algo. De la playa o de la tienda de regalos. Aunque sea feo, cualquier cosa, salvo una suscripción a una revista». En definitiva, un conjunto maravilloso de pequeñas (o no) historias de mujeres que tratan de salir adelante, casi siempre en soledad. No dejéis de leer a Amy Hempel, por favor.

Amy Hempel

Amy Hempel, nacida en Chicago, Illinois, Estados Unidos, el 14 de diciembre de 1951 es una escritora estadounidense. Fue alumna del taller literario de Gordon Lish —quien fue editor del escritor Raymond Carver—, bajo cuya tutela comenzó a escribir sus primeros cuentos. Impresionado por su talento, Lish le ayudó a encontrar editor para su primer libro, «Razones para vivir» (1985), en donde está incluido el primer cuento escrito por Hempel: «En el cementerio donde está enterrado Al Jolson».

En 2006 la organización United States Artists le concedió una beca USA Ford Fellow. En 2007 ganó el Premio Ambassador Book por su colección de cuentos «The Collected Stories» y en 2008 ganó el Premio Rea.  Actualmente coordina el curso de escritura del College de Brooklyn de la Universidad de la Ciudad de Nueva York e imparte además clases de escritura creativa en la Universidad de Princeton.

Publicado por Ana Domingo.

domingo, 26 de noviembre de 2023

Palabras y expresiones españolas sin traducción inglesa

Un idioma es algo más que un lenguaje, más que un conjunto de códigos y reglas para comunicarse. Un idioma implica una manera de ver el mundo y un modo de pensar. Probablemente por eso la labor de traducción es tan difícil y en ocasiones, imposible. 

Veamos como curiosidad y ejemplo 33 palabras y expresiones españolas que no tienen una traducción exacta y simple en inglés.

anteayer: en inglés, the day before yesterday. Demasiado largo y complicado.

buen provecho: o que aproveche, es la fórmula de cortesía que se emplea para quien está comiendo delante de nosotros. Es decir, se le desea que se nutra bien, sin embargo en inglés se dice bon appetit o good taste, o sea, se alude a que se disfrute del sabor. ¿No debería ser al revés?

desvelarse: perder el sueño porque se le pasa a uno la hora, en inglés be unable to sleep (no ser capaz de dormir), pero no es exactamente lo mismo.

duende: eso que tienen algunos artistas flamencos, el duende, no tiene equivalente en inglés. Se diría que tiene soul (alma) o algo así, pero no es lo mismo.

empalagar: saturar el sentido del sabor hasta causar rechazo, especialmente si se trata de algo demasiado dulce. Make you sick (que te pone malo) y nauseating (que causa náuseas) no son exactamente lo mismo.

entrecejo: no hay una única palabra, sería space betwwen the eyebrows (espacio entre las cejas) o glabella (glabela) punto antropométrico situado entre las cejas.

estadounidense: los nacidos en los Estados Unidos se llaman a sí mismos Americans.

estrenar: verbo rotundo, positivo y placentero, que en la lengua de Shakespeare se diluye en un insulso to show for the first time.

friolero: que siente frío con facilidad o que lo soporta mal. El equivalente sería sensitive to could (sensible al frío).

golpista: que participa o colabora en un golpe de estado, en inglés se usan dos palabras: coup plotter. Se usa más en países hispanohablantes que en el entorno anglosajón.

guerrilla: tiene su lógica, porque la guerra de guerrillas parece que se inventó en España, durante la Guerra de la Independencia. En inglés, se ha acabado adoptando el término tal cual.

lampiño: que tiene poco pelo en la barba y bigote o en el cuerpo. Somos tan peludos que tenemos una palabra para eso. Los ingleses dicen hairless, pero eso es más bien ser calvo, que es otra cosa.

machista: en inglés se dice male chauvinist, así que no se dan por enterados y tienen que pedir ayuda a los franceses para expresar esa idea.

malqueda: que suele quedar mal por no cumplir sus promesas o faltar a su deber. Los angloparlantes son más serios (o más hipócritas) y no tienen una palabra para eso, dicen unreliable person. Es más ofensivo y contundente malqueda.

manco: que ha perdido una mano o un brazo. En inglés se dice one-arm person, que es más largo y no es exactamente lo mismo.

madrugar: lo contrario de trasnochar. En español, tiene tanto mérito que tenemos un término específico. Lo más similar es una paráfrasis: to wake up early (levantarse pronto).

merienda: los anglosajones no meriendan y los británicos toman el té, así que no tienen una palabra para eso.

morbo: atracción malsana. Los ingleses no tienen de eso. Morbidity (morbilidad) tiene connotaciones médicas, es la proporción de personas que enferman.

paisanaje: conjunto de personas que viven en un lugar, que no es lo mismo que country folk (personas de un país), que además es más largo.

paisano: persona que ha nacido en el mismo pueblo o región. Compatriot es más bien compatriota. ¿Estamos demasiado apegados al terruño?

pardo: color entre marrón y rojo.

pasado mañana: expresión más compacta que the day after tomorrow, que parece casi una definición.

pavonearse: hacer vana ostentación de algo, pero con un punto de provocación y chulería. El inglés to show off pierde ese último matiz.

puente (de vacaciones): el equivalente sería long weekend, pero a veces no tiene nada que ver con el fin de semana: el puente de la constitución se apoya en el Día de la Constitución y la fiesta de la Inmaculada Concepción.

sobremesa: palabra encantadora, que refleja lo mucho que nos gusta charlar sin ton ni son. Lo más cercano es after-dinner conversation, pero la sobremesa no es solo después de cenar, lo más frecuente es después de comer. 

siesta: algo profundamente latino, incluso mediterráneo. Los angloparlantes han importado directamente el término y hay quien dice que también la práctica.

tardón: el que suele retrasarse. Los británicos son tan puntuales que no tienen una palabra equivalente.

te quiero: no es exactamente lo mismo que I love you (te amo), que tiene algo de más puro, elevado e ideal. Los hispanohablantes somo más complicados.

tocayo: persona que se llama igual. No hay equivalente, porque homonym (homónimos son los significados diferentes que comparten un mismo significante) es más general. Hay tantos en anglolandia que no se atreven a nombrar el tema. ¿Cuántos Mr. Smith puede haber en el mundo? Inconvenientes de tener un solo apellido.

trasnochar: verbo muy latino y caribeño, de gente aficionada a la fiesta (palabra castellana importada desde el inglés). Lo más parecido sería to stay up all night, pero tampoco es lo mismo, porque trasnochar es pasar una noche sin dormir o durmiendo poco porque se ha estado haciendo otra cosa, normalmente estar de jarana.

tuerto: que tiene un solo ojo, es decir one-eyed person (persona con un solo ojo).

tutear: es natural que no exista porque en inglés no hay tu y usted (deformación de vuesa merced), solo existe una segunda persona del singular, you.

vergüenza ajena: debe de ser algo frecuente entre nosotros, porque los ingleses tienen que decir toda una frase, to feel embarrassed by someone (sentirse embarazado por alguien).

Me parece que la mayoría de estos casos tienen que ver con una cultura machista, con la comida, el régimen de sueño y con cierta incapacidad de abstracción del inglés, un idioma práctico en cierto sentido.

En cualquier caso, debe de haber muchas más palabras inglesas que no tienen un equivalente directo y sencillo en español, porque según el diccionario de la RAE, el castellano tiene unos 100.000 términos y el Diccionario de americanismos añadiría 70.000 palabras más, mientras que el Oxford English Dictionary posee unas 400.000 entradas y más acepciones por palabra. Además el inglés es más flexible y adopta voces de otros idiomas cuando hace falta sin despeinarse.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 25 de noviembre de 2023

Conferencia sobre la editorial Aguilar - María José Blas Ruiz

El pasado 17 de noviembre, la librería Alcaná, cada vez más transformada en una especie de centro cultural, organizó una charla a cargo de María José Blas Ruiz, de la Librería del Prado, sobre la figura del editor Manuel Aguilar Muñoz y la editorial que lleva su apellido, la famosa editorial Aguilar, con ocasión del centenario de su fundación. María José Blas Ruiz basó su exposición en su libro titulado «Aguilar, historia de una editorial y de sus colecciones en papel Biblia. 1923-1986» (2012).  Luego hubo una animado coloquio en el que intervinieron, entre otros, Juan Manuel de Prada.

Un evento muy interesante, que podéis disfrutar en diferido si no pudisteis asistir viendo vídeo de más arriba. Vale la pena.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 24 de noviembre de 2023

El misterio de Salem's Lot - Stephen King

 

Título: El misterio de Salem's Lot                                                                                          Autor: Stephen King

Páginas: 528 pág.

Editorial: Debolsillo

Precio: 12,95 euros

Año de edición: 2021

«El misterio de Salem´s Lot» (1975) es la segunda novela de Stephen King. El maestro ya apuntaba maneras en sus años mozos. Se trata de uno de sus mejores libros y de un estupendo homenaje al «Drácula» (1897) de Bram Stoker. El escritor de Maine inserta el horror en el marco costumbrista de una pequeña localidad de Nueva Inglaterra. Lo maligno es una enfermedad silenciosa que va minando poco a poco la comunidad, hasta convertirla en algo radicalmente diferente y mucho peor. La superficie sigue siendo acogedora y tranquila. Entre las sombras algo terrible está corrompiendo el alma de la localidad. El mal radical se está imponiendo al bien. Solamente unos pocos lo advierten.

Los héroes de King son personas normales que combaten contra lo inimaginable para defender la sociedad. Este enfoque entre populista y maniqueo, tan norteamericano, unido a una gran destreza literaria, explica su éxito. Millones de lectores de otros países comparten la pesadilla americana. Quizá porque lo estadounidense se confunde con lo universal en plena globalización («El planeta americano» del que hablaba Vicente Verdú). Los arquetipos del horror que King maneja con tanta habilidad son sin embargo universales. 

El argumento es muy conocido. Ofrecemos algunas pinceladas. El escenario es un adormilado pueblecito norteamericano en donde nunca pasa nada. En Salem's Lot todos se conocen. Las relaciones humanas tejen una urdimbre inextricable simbolizada de manera espléndida en las vibraciones de los hilos del teléfono (y dicen algunos que King no sabe escribir). 

El protagonista es Ben Mears, escritor de mediano éxito que vuelve a su pueblo a pasar una temporada. Estaba un poco cansado del ruido y la furia de Nueva York. Mears se reencuentra con su pasado. Amigos, conocidos, amores de juventud. El instituto. Un viejo profesor. El carrito de los helados. Las conversaciones al atardecer con una chica en el porche. Una barbacoa en el jardín en compañía de unos amigos. Nada extraño. El tiempo parece haberse detenido sobre Salem´s Lot. Los vecinos son buena gente. Algo estrechos de miras. Preocupados por minucias. El sofisticado Mears viene de otro planeta. Pero siente que sus raíces están en el pueblo. Él es uno de ellos. Un semejante. El hijo pródigo vuelve al hogar. 

Durante sus paseos melancólicos Mears se fija en la vieja casa de los Marsten. Es una mansión que lleva mucho tiempo abandonada. Alrededor de ella circulan muchas historias siniestras que ponen blancos los cabellos. Mears siente repugnancia por la casa. Recuerda cierta pesadilla que tuvo de niño. La casa Marsten se va descomponiendo lentamente como un cadáver. Sigue en pie. Se resiste a morir. Su sombra ominosa se proyecta sobre el pueblo y ennegrece los destinos de sus habitantes. Un buen día, un forastero de origen europeo, anticuario, decide irse a vivir a la casa Marsten y abrir un negocio en el pueblo. Se ocupa de cosas viejas. Reliquias polvorientas que llegan de la vieja Europa al nuevo mundo.

La novela se lee de un tirón. Tiene una fuerza narrativa indudable. King sabe administrar las dosis de intriga justas para pasar con ganas a la siguiente página. Algunos momentos son magistrales. Basten dos ejemplos. Un camión de mudanzas transporta un cajón alargado. Cada vez que da una curva, el cajón se mueve con un ruido sordo que viene de dentro. A los conductores se les erizan los cabellos. Quieren llegar cuanto antes, desprenderse del bulto y salir pitando. No entienden qué pasa. Pero están aterrorizados. Otra escena. Cierto tipo mugriento y borracho se entretiene disparándole a las ratas. Es de noche. Una hoguera ilumina un recinto miserable con una casucha. Alguien se acerca, saliendo de entre las sombras. Es un caballero alto, elegante y de voz profunda. El resplandor del fuego destaca sus rasgos fríos y perfectos. En una palabra: estamos ante una novela de miedo que da verdaderamente miedo. King mantiene la tensión hasta el final. No suelta al lector, ni le da tregua. Se lo agradecemos. Libro de obligada lectura para cualquier aficionado a la literatura fantástica. 

«El misterio de Salem´s Lot» ha sido adaptado varias veces a la pantalla. En 1979 se hizo una miniserie de televisión dirigida por el especialista Tobe Hooper. Es de gran calidad. Por culpa de ella algunos pasamos noches de miedo. Otra miniserie de 2004 no es tan buena, aunque se puede ver. Calidad aceptable. Este año se anunció una nueva versión, pero su estreno se viene postergando. 

Stephen King

Stephen King (1947) es un escritor norteamericano nacido en Portland, Maine. Su familia era humilde. Cuando tenía dos años, el padre los abandonó. De niño conoció la escasez en el país de la abundancia. Creció en la América opulenta y paranoica de la Guerra Fría. Desde joven fue un gran consumidor de películas, cómics y libros macabros. Se aficionó a escribir. Logró terminar sus estudios universitarios. Se casó con su compañera de universidad, la también escritora Tabitha King. Vinieron los hijos. Fue profesor de instituto. Vivía en una caravana, bebía demasiado y tenía problemas para llegar a fin de mes. Un perdedor. 

El éxito le sonrió con su primera novela, la estupenda «Carrie» (1974). A partir de ahí, todo fue coser y cantar. King ha escrito docenas de novelas, libros de cuentos y ensayos. Ha sido traducido a todos los idiomas. Muchos de sus libros se han llevado al cine. La legión de sus enemigos lo considera un autor de novelones insufribles con una hábil trama. Otros disfrutamos con sus fantasías. Desde luego, en esto de vender libros, sigue siendo el rey. Por algo será. 

Publicado por Alberto.