En el pasado han aparecido inventos —como la bombilla eléctrica, la radio, el automóvil, la televisión, el ordenador personal o el teléfono inteligente— que han cambiado nuestras vidas a partir de un momento determinado. Sin embargo, hoy en día hay innovaciones revolucionarias que están llegando poco a poco, casi sin que nos demos cuenta.
Ese parece ser el caso de la Inteligencia Artificial (IA). Ya hemos hablado aquí de androides y biobots, de las nuevas leyes de la robótica de la UE, se calcula que hay unos 3 millones de robots trabajando en todo el mundo, existe al menos un cíborg y recientemente, en la ciudad de San Francisco, se ha autorizado a la policía para usar en casos extraordinarios un robot autónomo que puede matar.
En el campo de la literatura, ha aparecido un nuevo programa de IA, el llamado GPT-3 text-davinci-003 de la empresa openAI, capaz de escribir mejor que un universitario en una amplia gama de estilos sin predeterminar. Puede generar canciones, poemas y rimas a un nivel nunca visto hasta ahora en un sistema informático. Se le pidió que escribiera una poesía con rima sobre la Teoría de la Relatividad de Einstein y este es el resultado:
If you want to understand Einstein's thought
It's not that hard if you give it a shot
General Relativity is the name of the game
Where space and time cannot remain the same
Mass affects the curvature of space
Which affects the flow of time's race
An object's motion will be affected
By the distortion that is detected
The closer you are to a large mass
The slower time will seem to pass
The farther away you may be
Parece que también puede explicar el Teorema de Bolzano con la gracia de un sevillano, escribir un trabajo de historia de sobresaliente, guiones de series de televisión, continuar novelas, explicar conceptos científicos, argumentar en debates, charlar con desparpajo y soltura con cualquiera que se le ponga por delante y muchas otras tareas similares. Véase:
Así que a lo mejor la IA ya nos está sustituyendo y todavía no nos hemos enterado.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.
