jueves, 28 de abril de 2022

Doce visiones para un nuevo mundo - VV. AA.

 

Título: Doce visiones para un nuevo mundo                                                                 Autores: Varios autores

Páginas: 264 pág.

Editorial: Fundación Banco Santander

Precio: 19 euros

Año de edición: 2021

En el último volumen de la Colección Obra Fundamental de la Fundación Banco de Santander, se han reunido con mucho acierto los cuentos de doce escritores españoles en los que, cada uno con su propio estilo, esbozan lo que puede ser, en su opinión, el futuro que nos espera, mezclando la ciencia ficción con la vida diaria y cotidiana.

Los escritores son Agustín Fernández Mallo, Ana Merino, Andrés Ibáñez, Care Santos, Cristina Cerezales Laforet, Elena Medel, Irene Gracia, José María Merino, Juan Manuel de Prada, Mercedes Cebrián, Pablo d'Ors y Ricardo Menéndez Salmón que, con estilos muy diferentes, dan visiones heterogéneas de lo que será el futuro próximo. Como cierre final, el escritor y exministro de Cultura César Antonio Molina escribe un breve ensayo sobre cuál puede ser el porvenir del humanismo en nuestro planeta.

El volumen también tiene un código QR para acceder a los relatos dramatizados y una serie de entrevistas a sus autores que complementan a la perfección las narraciones previas. Cada uno de los relatos tiene su toque especial, a mí me han gustado especialmente los siguientes:

  • En «Simulador» (Ana Merino), Anne y Adam, que son pareja, están al cargo de una misión para recoger evidencias en una zona de la Tierra arrasada por una catástrofe, pero algunos de los restos que se encuentran les hacen pensar que quizá no todo fue como se lo habían contado. 
  • En «Witz, las orugas y el bizcocho de zanahoria» (Care Santos), se mezclan con maestría distingos genéricos literarios, demostrando por qué es una de las escritoras más destacadas de literatura juvenil de nuestro país. 
  • En «Transformación» (Cristina Cerezales Laforet), nos cuentan cómo las entrevistas que van realizando unos funcionarios del gobierno durante una pandemia a personas que están teniendo una serie de experiencias extrasensoriales provocan que los propios entrevistadores cambien su forma de pensar sobre lo establecido y correcto. 
  • «Un acuerdo al respecto» (Elena Medel) es para mí el cuento más brillante de toda la colección. Una oficinista que no consigue dormir por las noches descubre casualmente que el único lugar donde lograr conciliar el sueño es… debajo de su mesa de la oficina. Este hecho da lugar al desarrollo de una crítica feroz a las condiciones laborales actuales. 
  • En «Digitalienación» (José María Merino), se nos cuenta la historia de Jacinto Cajal, que desde niño, en un mundo en el que los libros y la cultura han sido desterrados, se niega a ello, y por ello es perseguido y puesto en ridículo, lo cual le lleva a un terrible final. Es inevitable recordar «Fahrenheit 451» de Ray Bradbury. 
  • «Pártamelos finitos» (Mercedes Cebrián) es una distopía en la que nos cuenta la historia de un anciano que con sus ahorros se permite acceder, previa introducción en su cuerpo de un nanochip, a la simulación de lo que fue un mercado de abastos, experimentando olores, sabores y experiencias ya desparecidas, pero de forma totalmente artificial.

El resto de los cuentos aporta cada uno de ellos una visión complementaria en esta colección que trata de esbozar un posible futuro de la humanidad a corto plazo.

Publicado por Ana Domingo. 

miércoles, 27 de abril de 2022

Ultreia - Luis Carandell

 

Título: Ultreia                                                                                                                     Autor: Luis Carandell

Páginas: 170 pág.

Editorial: El País - Aguilar

Precio: 10,99 euros

Año de edición: 1998

Pues en este libro, subtitulado «Historias, leyendas, gracias y desgracias del Camino de Santiago», el inefable y ferolítico Carandell nos ofrece una espléndida guía cultural de la ruta de peregrinación más famosa del mundo, llena de anécdotas, sucedidos, tradiciones, detalles arquitectónicos y culinarios, pedazos de historia y todo tipo de relatos de la España más mágica, profunda, celtibérica y carpetovetónica.

Es decir, toda una enciclopedia santiaguera en menos de 200 páginas, redactada con una concisión que se agradece y a la vez, muy completa, en las que se aprende que romeros eran los que iban a Roma, palmeros lo que iban a Jerusalén y peregrinos solo los que caminaban hasta Santiago, que el Benedictine es un licor hecho con 36 hierbas diferentes, las leyendas de la batalla de Roncesvalles, cómo cazar palomas a la pasa, que parece que Sancho VII el Fuerte medía 2,25 m de altura, que la primera guía turística que se conoce la escribió Aymeric Picaud en el siglo XII, dónde están las iglesias románicas más bellas, que los enemigos del peregrino son tres: los curas, los perros y los pies, la historia de las cien doncellas y la batalla de Clavijo, que hay un autómata en las Huelgas Reales que ordenaba caballeros a los reyes, que no importa que la leyenda de Santiago Matamoros sea evidentemente falsa para que haya nacido la ruta de peregrinación más famosa que han visto los siglos, que el veneciano Juego de la Oca simboliza el viaje a Santiago, que el Santo Cristo de Burgos suda sangre y está hecho con piel de un animal desconocido, que hubo peregrinos profesionales que hacían el camino por encargo, la vida del judío pariente de la Virgen que de rabino llegó a obispo, dónde están las cuatro herraduras del caballo de Santiago, la leyenda de la gallina de Santo Domingo de la Calzada,  que siempre se supo que «Allá van leyes, do quieren reyes», las diferencias entre el rito latino y el mozárabe para decir misa, cómo un trozo del cráneo de San Isidoro de Sevilla viajó hasta Madrid para inspirar a los sabios del CSIC, otros peregrinajes varios de reliquias y restos de santos, la importancia de los arrieros maragatos que llevaban el pescado gallego a Madrid, que los templarios eran banqueros además de soldados y monjes, y muchas más cosas, que forman buena parte del sustrato cultural de este nuestro querido país.

El título está tomado del saludo tradicional entre peregrinos, en boga desde hace más de ocho siglos, que procede de la contracción del latín ultra (más allá) y la interjección iea que anima a la marcha. Ultreia o ultreya quiere decir algo así como «¡Vamos, más allá!». Cuando se encontraban dos peregrinos, uno saludaba diciendo «¡Utreia!» (vamos más allá) y el otro respondía «Et suseia» (y más allá).

El texto está escrito con gran amenidad, chispa, mucho ingenio, un suave sentido del humor y la inteligencia que siempre muestra Carandell, un autor que cada vez me gusta más. Cuesta un poco encontrar este volumen, pero os aseguro que vale la pena, como todos los libros de este ilustre barcelonés, que supo contemplar con compasión, bonhomía y un punto irónico la esencia más profunda de la piel de toro. Un libro que yo diría que es imprescindible. Tiene gracia que un ateo confeso haya escrito la que me parece que puede ser la mejor guía del Camino de Santiago, una ruta con tanta tradición y arraigo que incluso ha dado nombre a una galaxia. Ahí es nada.

La edición incluye un apéndice de fotos ilustrativas a todo color y un índice onomástico que resulta muy práctico.

Luis Carandell (Barcelona, 1929-2002), periodista y escritor español, estudió Derecho en Madrid y después de hacer un curso de periodismo de tres meses de duración en el Ateneo barcelonés, empezó a ejercer la profesión en «El Correo Catalán» y «El Noticiero Universal».

Fue corresponsal en Japón, donde vivió tres años, Israel, Egipto, Tailandia, Singapur, Ceilán, la Unión Soviética y Tetuán. En los años 60 se instaló en Madrid y comenzó a colaborar en la revista «Triunfo» con la famosa sección titulada como este libro.

Colaboró en varias publicaciones de denuncia social, en la revista humorística «Hermano lobo» y en «Por favor». Fue cronista parlamentario, presentador de televisión, locutor de radio, tertuliano inteligente y agudo, polemista y papiroflexta. Siempre destacó en todo lo que hizo por su inteligencia y su sentido del humor.

Luis Carandell

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 26 de abril de 2022

La distancia que nos separa - Renato Cisneros

 

Título: La distancia que nos separa                                                                                   Autor: Renato Cisneros

Páginas: 392 pág.

Editorial: Alfaguara

Precio: 18,90 euros

Año de edición: 2021

¿Se puede querer y admirar a un padre cuando se descubre que fue capaz de infligir directa o indirectamente las peores perversidades a miles de personas mientras era un padre atento? Nos vienen a la mente los nombres de otros personajes de ese siglo XX que desgraciadamente abundaron en Latinoamérica, Europa, China, Corea y en tantos otros países, no hay que olvidar África, imponiendo el totalitarismo. También sobrevuelan los dilemas éticos que provocaron, en especial cuando Hannah Arendt habló de la banalidad del mal.

En esta novela, el autor muestra a los lectores el resultado de una búsqueda de once años de cualquier tipo de datos, recuerdos o testimonios que le dieran noticia de su padre, llamado el Gaucho, para intentar entenderlo y entenderse, sabiendo que nunca lo podría restituir. El resultado de contarlo ha sido, como él mismo dice, engendrar literariamente al Gaucho, convirtiéndose paradójicamente en su padre literario ya que la literatura le ha permitido provocar su nacimiento en la ficción. Una ficción mezclada con la realidad que le ha provocado dolor por descubrir que es hijo de un militar represor que ordenó secuestros, encarcelamientos, desapariciones y torturas a quienes no comulgaban con los gobiernos dictatoriales en los que tuvo poder, y también le ha ocasionado malestar porque lo quiso y una vez muerto no ha renegado de él, aunque sí de sus acciones. 

El relato es duro como lo fueron los propios hechos que cuenta, pero el autor nos lo hace accesible porque establece una distancia con los lectores, al igual que lo hace con su padre, única manera de poder recrearlo y lograr que mantengamos una lectura atenta. Somos conscientes y agradecemos el alejamiento emocional del personaje que no nos permite el mínimo desliz empático, aunque sí podemos sentirlo con el hijo, narrador sufriente pero contenido en la expresión de su dolor, que atempera con belleza narrativa.

El autor ha realizado un excelente trabajo tanto en la estructura interna del texto, como en la mezcla de formas de escritura que procura hermosos pasajes de reflexiones y diálogos interiores en los que se deja ir por sus querencias de poeta y logra una prosa muy hermosa y, a menudo, difícil técnicamente porque es complicado escribir con buen resultado frases muy largas insertas en párrafos que en alguna ocasión ocupan más de dos páginas.

El manejo del tiempo también es importante para aligerar lo terrible de la figura paterna, un militar que llegó dos veces a ser ministro, de Interior y de Guerra en 1976 y 1981, respectivamente.

En idas y venidas a lo largo del siglo introduce algunos personajes singulares de la familia de su padre que por su peculiaridad dan tregua al lector. Una saga que comenzó con la mujer que le dio el apellido Cisneros, Nicolasa, que tuvo siete hijos con un cura que llegó a obispo, Gregorio Cartagena. Uno de los hijos, Luís Benjamín Cisneros —bisabuelo del autor— fue poeta del romanticismo peruano, político liberal y tuvo dos familias en paralelo con muchos hijos; uno de ellos, Fernán Cisneros —abuelo del autor— periodista que llegó a ser ministro y embajador en México y también tuvo dos familias como su predecesor de una de las cuales nació el padre del autor y personaje central de la novela, Luis Francisco Cisneros —el Gaucho— que, para no ser menos, siguió la tradición de tener dos familias, amén de alguna amante. Renato, el autor, es el mediano de la segunda familia de su padre. Entre las dos son seis hermanos.

El ambiente de fondo es importante y, aunque lo recordamos, nos impulsa a buscar más información de esos gobiernos militares que a fuerza de golpes de estado, incluso a sí mismos, mantuvieron al país en situaciones de represión terribles en la segunda mitad del siglo XX. Momentos de enorme dureza que ocurrían también en Argentina o Chile cuyos dictadores eran amigos del Gaucho.

Por los temas que trata es una novela que requiere una lectura activa, pero la exigencia para saber en todo momento dónde estamos y quién es quién nos reporta la satisfacción que se pretende de toda lectura que va más allá de un mero pasatiempo. Por otra parte, hay que felicitar al autor que ha hecho una reflexión muy difícil, que rezuma honestidad.

Es una novela que nos deja un poso de inquietud si se hace el ejercicio de preguntarse acerca de cuánto conocemos a los padres. El autor dice que se les conoce poco y que en ocasiones como la suya quizás es mejor no hacer indagaciones.

Una estupenda novela.

Renato Cisneros

Renato Cisneros (Lima, 1975) es un periodista de prensa, radio y televisión. Desde 1999 publica poesía y relatos.  En 2010 se estrena como novelista y en 2012 llega su segunda novela. Será en 2015 cuando aparecerá con gran éxito la que se reseña y que en España se ha editado en 2021 con prólogo de Bryce Echenique. En 2017 publica «Dejarás la tierra», basada en su familia paterna, lo que no nos extraña después de haber leído esta autoficción en la que aparece el hilo familiar y la referencia a algunos de sus numerosos y curiosos miembros. En estos momentos está trabajando en lo que cerrará la trilogía familiar y en donde habla de la paternidad desde su experiencia al ser padre. Seguiremos leyéndolo.

Publicado por Paloma Martínez.