domingo, 24 de mayo de 2020

El último artículo de Julio Anguita


Por casualidad, he encontrado en la red el último artículo publicado por Julio Anguita, una pieza sencilla, pero muy interesante:


Julio Anguita (Fuengirola, 1941-2020), fallecido el miércoles pasado, fué un político español. Comunista convencido y coherente, de formación maestro, que se convirtió en el primer alcalde de Córdoba después de la transición, cargo que ocupó durante siete años. Desempeñó la Secretaría general del Partido Comunista y de Izquierda Unida, formación que con él obtuvo sus mejores resultados electorales: más de dos millones de votos.

Respetado por la izquierda y la derecha, fué uno de los pocos políticos coherentes, que nunca negoció con sus principios, un orador brillante y un pensador lúcido. En esté artículo se mencionan cinco pronósticos suyos que se han cumplido:


Un hombre de política único.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.  

sábado, 23 de mayo de 2020

Pérdida de naturaleza y pandemias - WWF

https://www.wwf.es/?54120/Perdida-de-naturaleza-y-pandemias-Un-planeta-sano-por-la-salud-de-la-humanidad

Pues la fundación World Wildlife Fund (WWF) ha publicado recientemente este breve informe, digital y gratuito, en el que sostiene que hay una relación causa-efecto directa entre la pérdida de biodiversidad y la aparición de epidemias y pandemias, como la causada por el virus SARS-CoV-2.

Parece un informe serio, basado en artículos científicos y con referencias fiables, que señala varios hechos basándose en evidencias:
  • La mayoría de las epidemias aparecidas en los últimos años (SIDA, SARS, gripe aviar, gripe porcina,Covid-19...) son zoonosis, es decir están causadas por un patógeno que se ha desarrollado en animales y se ha transmitido luego al ser humano.
  • Cuando hayun amplio abanico de especies, parece que los virus mutan y se despliegan en distintas configuraciones, aparece una gran variedad y no hay ninguno que predomine sobre los demás. 
  • Al disminuir la biodiversidad, disminuye el abanico de huéspedes, los virus se especializan, tienden a que haya unos pocos que predominan y se hacen más contagiosos. Se favorece el migrar a las pocas especies que sobre viven.
El informe completo tiene solo 18 páginas y está en esta página:

«Pérdida de naturaleza y pandemias».

La World Wildlife Fund es una ONG fundada en 1961 dedicada a la conservación de la naturaleza y el medio ambiente. Es la organización mayor de ese tipo, con más de cinco millones de socios, presencia en más de 100 países y más de 1300 proyectos realizados o en marcha.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 22 de mayo de 2020

Eloísa está debajo de un almendro - Enrique Jardiel Poncela

 
Título: Eloísa está debajo de un almendro
Autor: Enrique Jardiel Poncela 

Páginas: 320 

Editorial: Espasa Calpe 

Precio: 8,90 euros

Año de edición: 2000 

Esta es la obra mas conocida de Jardiel Poncela, una obra teatral que se disfruta también como lectura, desbordante de humor y divertida como pocas. La leí hace muchos años y ahora en este tiempo de recogimiento que nos toca vivir he tenido el gusto de releerla. Está editada en un volumen que incluye otra obra de teatro: «Las cinco advertencias de Satanás».

Cuenta una historia muy desmadrada de una pareja de novios, Mariana Briones y Fernando Ojeda, y sus respectivas familias, muy enloquecidas, excéntricas y llenas de personajes pintorescos y variopintos. El eje es el misterio  que rodea a la desaparición años atrás de Eloísa, una mujer con un gran parecido con Mariana, y cómo ese suceso involucra a su familia y a la de su novio Fernando, un chico misterioso que parece ocultar algún secreto.

El primer acto se desarrolla en la casa de los Briones; Edgardo, padre de Mariana, lleva años recluido en cama por la frustración de un desengaño amoroso con su cuñada Clotilde; pero desde la cama practica el tiro al blanco y organiza falsos viajes en tren que escenifica con la ayuda de su mayordomo. Su hermana Micaela tampoco está mucho mas equilibrada: vive obsesionada con vigilar la casa con sus dos perros porque los viernes toca la llegada de ladrones. El mayordomo durante la escena va enseñando al nuevo criado las particularidades de la  casa y sus habitantes, así va presentando a los personajes.

El segundo acto se desarrolla en la casa de los Ojeda, la familia de Fernando, donde aparecen objetos relacionados con la desaparición de Eloísa. Se suceden hechos disparatados pero dentro de una lógica extrema, situaciones inverosímiles pero posibles, en un carrusel continuo de situaciones tragicómicas, casi ridículas, rebosantes de ingenio y humor. En este acto prima la acción detectivesca y todo lo anormal que ha sucedido tiene su lógica; al final lo imaginativo y fantástico que ha sucedido casa con lo real.

Esta es la característica principal del teatro de Jardiel Poncela: plantea como centro de la obra una situación increíble, surrealista, aparentemente fuera de toda lógica y con una pequeña dosis de misterio, desarrolla con gran humor e ingenio la acción y al final lo resuelve todo con un encaje al límite, un final que poder puede ser, pero está bien rebuscado. Un tipo de teatro antirrealista con un conflicto continuo entre lo real y lo inverosímil, lleno de humor basado en la ironía y el ingenio antes que en tópicos costumbristas o frases hechas, con pocas concesiones a la crítica y al público, un humor basado en la desproporción del tema propuesto y la perspectiva en que se desarrolla.

Durante toda la obra se aprecian continuos guiños al mundo del cine que conoció en Hollywood, el montaje, decorado y efectos especiales tienen que ser especialmente difíciles de llevar a cabo en un escenario, son más propios de una escena de comedia americana.

El estreno de la obra en 1940 contó con un reparto de lujo: Elvira Noriega, Guadalupe Muñoz Sampedro, Carlos Lemos, y unos principiantes con papeles pequeños: María Asquerino y Fernando Fernán Gómez.

Enrique Jardiel Poncela nació en Madrid en 1901, hijo de padre periodista y matemático y madre pintora. Estudió en varios centros de renombre de la capital: Institución Libre de Enseñanza, Liceo Francés, Escolapios de San Antón e Instituto San Isidro. Desde niño mostró inclinación a dibujar ilustraciones y a escribir. Comenzó su producción literaria durante el bachillerato, animado por su vecino Manuel Machado. Trabajó como periodista, frecuentó tertulias literarias en cafés que pronto se convirtieron en su lugar de trabajo; su amplia producción abarca mas de cien títulos entre artículos, ensayos, novelas, novelas cortas y comedias teatrales. También colaboró como guionista de cine en estudios de  Hollywood y de España.

Desarrolló un estilo personal e innovador que influyó en otros escritores posteriores caracterizado por un  humor cercano al absurdo con situaciones grotescas que ridiculizan a los personajes, añadía momentos de sorpresa y conducía la acción hacia un final rebuscado pero posible lleno de inventiva y de humor.   

Sus comedias alternaron grandes éxitos con sonoros fracasos, con los consiguientes vaivenes económicos. El teatro cómico del absurdo, mordaz e irónico no fue de aceptación general y varias de sus obras fueron criticadas y no entendidas.

Fue simpatizante o tolerante con el franquismo aunque se desencantó pronto de la política, ironías de la vida: algunas de sus obras sufrieron censura tanto en la república como en la dictadura. Eso le pasó factura en una gira por Hispanoamérica en 1944, sus obras fueron boicoteadas por exiliados españoles y fracasó rotundamente con el consiguiente quebranto económico. Desde entones no levantó cabeza, a otros fracasos teatrales se sumó la muerte de su padre y el diagnostico de un cáncer de laringe. Falleció a los 50 años arruinado y dejado de lado por muchos de sus amigos. En su epitafio figura una frase suya: «Si buscáis los máximos elogios, moríos». 
      
Enrique Jardiel Poncela
        
Publicado por John Smith.

jueves, 21 de mayo de 2020

Casas y tumbas - Bernardo Atxaga


Título: Casas y tumbas
Autor: Bernardo Atxaga

Páginas: 424

Editorial: Alfaguara

Precio: 20,90 euros   

Año de edición: 2020 

Bernardo Atxaga es uno de mis autores favoritos, así que después de algún tiempo de silencio editorial, he recibido con gran alegría la noticia de la publicación de esta su última novela. Es un libro total, completo y redondo, que describe todo un universo literario en sus más de 400 páginas.

Arranca con la historia de un chico de 14 años que no habla y llega un verano a la panadería de su tío en un pueblo del País Vasco. Poco a poco nos vamos enterando de su historia y la de su familia, mientras el autor va planteando pequeñas intrigas que mantienen el suspense capítulo a capítulo.  

Después vienen otras cinco partes más, con saltos en el tiempo hacia delante y hacia atrás y variedad de personajes, que desconciertan momentáneamente al lector en un primer momento, hasta que se da cuenta de que siempre hay varios personajes que conectan unas partes con otras y una figura protagonista en cada una de ellas. Se trata, pues, de una novela en piezas propuesta para que el lector la arme según la va leyendo. Un libro con estructura y cierto juego.

Aparte de ese planteamiento, cada parte está estupendamente bien escrita y funciona de modo autónomo. Hay una historia de cuatro amigos en la mili, otra sobre el chico que no hablaba porque no quería, una venganza familiar, un desgraciado accidente, relaciones y sexo, mentiras y engaños, lealtades y personajes de todo pelaje, nobles y traidores, en un entorno rural.

El autor emplea varias técnicas narrativas con brillantez y mucha habilidad: una parte la cuenta a través del sueño alucinado y enloquecido de un personaje que está en coma, en otra utiliza un programa de televisión estadounidense, un reality sobre el reto de adelgazar, para narrar lo que le interesa y hacer avanzar la historia. Una novela muy variada, en la que es imposible aburrirse, con más trampas y trucos que una película de chinos, y estupendamente bien escrita.

Atxaga es un escritor de pocas palabras y desde luego, no se anda con florituras. Con un estilo aparentemente bastante sencillo, concreto y simple, desarrolla el hilo de la narración con suavidad y sin sobresaltos, con un lenguaje muy evocador y potente como pocos. Eso es algo que me fascina, que este escritor consiga tanto con tanta sencillez.

La obra se remata con un epílogo en forma de pequeño glosario en el que se apoya en un rosario de palabras clave de la trama ordenadas alfabéticamente para comentar la historia, cerrarla y aprovechar para jugar con referencias, citas literarias y juegos e ideas.

Una novela estupenda, un libro muy completo al nivel el mejor Atxaga, un libro de premio que no me extrañaría que conquistase varios galardones. Sensacional.

Jose Irazu Garmendia (Asteasu, Gipuzkoa, 1951), Bernardo Atxaga para sus lectores, es un escritor vasco que, según él mismo dice, trabaja el doble que un autor convencional porque primero escribe sus libros en euskera y luego los traduce al castellano.

Es, con permiso de Ramiro Pinilla y Fernando Aramburu, uno de los novelistas vascos actuales más relevantes y un gran escritor en el concierto de la República Española de las Letras.

Es bueno, muy bueno. Ha ganado varios premios y, en nuestra opinión, vale la pena no perderse nada de lo que escribe. Sensible, inteligente, profundo, con personalidad, ingenioso, da la sensación de que domina la estructura profunda del lenguaje, del euskera y del castellano, porque escribe en ambos idiomas, hasta el extremo de que no es que escriba literatura, es que él es literatura. Parece que su yo está hecho de palabras y de historias, que es un discurso interminable y complejo, más que una persona. Un gran contador de historias, imprescindible.

                        
Bernardo Atxaga
                                 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Los besos secos - Rosario López


Título: Los besos secos
Autora: Rosario López
 
Páginas: 155
 
Editorial: Bala perdida
 
Precio: 18 euros   
 
Año de edición: 2020
 

Hay libros que cuentan una historia y hay otros que se gustan contándola. Éste es de los segundos. No es que no cuente nada, porque contar sí que acaba contando, sino porque el punto fuerte no es la historia en sí, sino el cómo se cuenta.

«Los besos secos» de Rosario López es una de las novelas cuya lectura me ha producido una mayor satisfacción, si no la que más, en mucho tiempo. Leer sus cuarenta primeras páginas es una delicia. Y, el resto del texto, porque hay casi otras tres partes adicionales de esa longitud, es un contenido que es ya mejor probar en pequeños sorbos. También es conveniente analizar bien lo que se lee, pues, tuve la fortuna de leer este libro con compañía de otra lectora y, la obra de Rosario López, nos dio mucho tema de conversación y de interpretación de palabras y finales.

Esta mujer nos cuenta, en primera persona y con la voz de la protagonista, el periodo de la vida de Lucía una vez terminada su relación con Alberto. Nos lo ambienta en Madrid y –ciudad, desamor y hasta el poco deseable licenciado en medicina que atiende al nombre de Alberto– se convierte todo en poesía. Desmenuza bellamente sentimientos, consigue con el paso de las páginas que el lector sienta el transcurrir de días, semanas y meses, y deja que sane el dolor profundo de Lucía con la máxima de «el tiempo todo lo cura».

Se trata de una ópera prima y lleva consigo el atrevimiento de ser toda ella prosa poética. Prueba de la autenticidad y buen hacer de esta autora en este complicado tipo de escritura, fue que no pasó desapercibida para el ilustre jurado del L Premio Ciudad de Barbastro, que la seleccionó como una de las finalistas. Tampoco la ha dejado pasar la editorial Bala Perdida, que decidió apostar por ella y publicarla en este 2020, en vísperas de la instauración del estado de alarma.

Aquí podéis ver a la autora leyendo un fragmento:
                
Rosario López lee un fragmento del libro
               
Publicado por Jesús Rojas.