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miércoles, 14 de mayo de 2025

Música clásica - Edgar Martín

Título: Música clásica                                                                                                            Autor: Edgar Martín

Páginas: 123

Editorial: Editatum

Precio: 10 euros

Año de edición: 2018

Este entretenido libro del maestro Edgar Martín, subtitulado «Para los que aun no saben que les gusta la música clásica», es un recorrido breve, ilustrativo, desenfadado y ameno por la historia de la música clásica, mejor dicho por la biografía de los grandes compositores de música en un periodo que abarca desde el inicio del siglo XVI hasta mediados del siglo pasado. En los distintos capítulos va repasando la vida y obra de compositores archiconocidos por todos, auténticos genios musicales como Bach, Vivaldi, Haydn, Mozart y Beethoven; junto a ellos figuran otros grandes autores de renombre mundial: Schubert, Rossini, Wagner, Brahms, Tchaikovsky… ; la relación incluye a dos grandes compositores nacionales como Albéniz y Falla, y se completa con una serie de compositores relevantes: Purcell, Mendelssohn, Bruckner, Dvorak, Ravel y Stravinsky, compositores únicos, menos conocidos por el gran público, a veces eclipsados por coincidir en el tiempo con otro genio musical. Varios de ellos figuran en este compendio por haber sido claramente innovadores en su tiempo, o por haber explorado vías compositivas alternativas a las vigentes en su época y así abrir nuevos caminos por los que luego han seguido otros músicos.

En total son 24 compositores que ocupas otros tantos capítulos breves con el mismo esquema: tras el nombre y una divertida caricatura del maestro (realizada por Carmelo Caatrad), se da un corto repaso a su vida citando sus obras más conocidas y representativas, un apartado de recomendaciones que el autor nos aclara que es solamente su opinión personal, sin que necesariamente coincida con la obra más famosa, y un tercer apartado en el que incluye una divertida anécdota del compositor. Con esta estructura, el libro puede leerse de forma salteada, no es preciso seguir un orden cronológico y se pueden leer capítulos sueltos acompañados con audiciones según el gusto y el momento.

Como es fácil imaginar, faltan muchos compositores de renombre, pero es necesario acotar para obtener un libro de divulgación, si el autor incluyera a todos los grandes músicos de la historia el resultado sería un texto enorme, casi una enciclopedia. En el libro están representados los más grandes músicos, los innovadores que trascendieron y los que impulsaron la creatividad musical; por lo menos hay un representante de los distintos periodos y corrientes musicales a lo largo de los años.

El libro se complementa con un glosario de términos técnicos explicados de forma clara y comprensible para los profanos, y con un cuadro en el que figuran un buen número de compositores distintos a los expuestos en los capítulos, ordenados cronológicamente y por el periodo musical en el que se les podría incluir: renacimiento, barroco, romanticismo, nacionalismo, siglo XX, junto con recomendaciones de sus obras.

El conjunto resulta en un texto muy ameno, entretenido y con clara intención de difusión (lo que consigue seguro) para difundir la música clásica entre aquellas personas que les da cierto reparo acercarse a ella por miedo a no entenderla; lo importante de la música es escucharla tranquilamente y decidir si te gusta o no. Como dice el autor «la música clásica no es difícil, simplemente necesita a alguien que te la presente con una sonrisa».

Edgar Martín en plena acción

Edgar Martín es un joven director de orquesta, músico y divulgador musical. Es titulado en Violín, Composición y Dirección de Orquesta. Ha dirigido numerosas orquestas nacionales y a distintas formaciones en diversos países como Argentina, República Checa, Estados Unidos, Ucrania y República Dominicana. Ha participado en varios cursos de Armonía y Análisis Musical como ponente en varios conservatorios nacionales.

Actualmente es director de la orquesta Camerata Musicalis, con la que, fiel a su inclinación de propagar el conocimiento musical, organiza conciertos teatralizados e interactivos para niños, conciertos pedagógicos en centros educativos, y desarrolla el programa Mucho más que un concierto, un formato de concierto en el cual en la primera parte se comenta y analiza de forma cercana, desenfadada, participativa e ilustrativa las piezas que corresponden al programa y en la segunda parte, se interpretan.  

Publicado por John Smith.

sábado, 7 de diciembre de 2024

El joven pianista travieso

Beethoven
Retrato del joven pianista de esta historia

A finales del siglo XVIII, el príncipe elector de Colonia, amante de la música y amigo de agasajar exquisitamente a sus invitados, y a deslumbrarlos si era posible, organizaba veladas musicales en las que lucían su talento los principales músicos y cantantes del momento. Entre ellos destacaba el tenor Johan Neumann,  intérprete habitual en la corte, de buen porte y voz prodigiosa, pero de carácter insufrible: arrogante, fatuo, orgulloso, se consideraba depositario de la esencia, del canto. Incapaz de la menor autocrítica, siempre achacaba cualquier incidente del recital a la impericia o a un error del acompañante al teclado del momento;  eso le ocasionó numerosos enfrentamientos con diferentes maestros, que el elector toleraba por estar maravillado con su voz, pero cada vez su paciencia era menor porque las renuncias y excusas de los músicos a tocar con Neumann eran con el tiempo más frecuentes: estaban hartos de ser ninguneados por la soberbia del tenor.

En cierta ocasión, ante la dificultad de encontrar a un pianista que le acompañara en un recital, el príncipe elector le propuso que fuera acompañado por un chico de 15 años, un joven talento que conocía la dinámica de un recital por ser hijo de otro tenor y que ya había tocado el órgano en la corte. El altanero tenor aceptó la sugerencia: un joven pianista no estaría maleado por vicios al interpretar y no le haría ninguna sombra ante su público. pero al ver al muchacho cambió su discurso, era bajito, de piel morena y de ojos saltones, nada agraciado hasta el punto de que el tenor intentó en vano que tocara tras un biombo o una cortina.

Al joven pianista no le hizo ninguna gracia la actitud prepotente del tenor y, sin haber tenido ocasión de haber practicado y ensayado juntos, comenzó el recital. Al poco el tenor se sorprendió porque el joven estaba tocando un semitono más alto, pero no le importó, él tenía recursos para elevar su voz;  poco después el pianista subió otro semitono, obligándole a forzar la voz aún más ¿Qué sucedía? ¿Este joven no sabía leer la partitura que tenía delante? El chico pasó a llevar el ritmo del aria su gusto, acelerando el tempo o tocando más grave y malogrando los momentos de lucimiento del cantante, o ralentizándolo en otros, hacia pausas inesperadas, descendía varios semitonos y forzaba al tenor a interpretar un canto mas grave, daba bandazos lento-rápido, grave-agudo según se le ocurría, ignorando las señales y gestos que pronto se trasformaron en miradas fulminantes que el cantante le dirigía; al finalizar el aria el chico inopinadamente la trasformó en un aria di capo, esto es: volvió a la tonada inicial y obligó al cantante a comenzar de nuevo. En fin, estuvo jugando al ratón y al gato con el tenor todo el rato y forzó la interpretación a su gusto en todo momento para desesperación del tenor.

El público se divirtió con las estratagemas del muchacho y los apuros del tenor, aparte de disfrutar de sus cualidades como pianista, se puso claramente de su parte. Al acabar el tenor intentó ajustarle las cuentas al díscolo pianista, pero éste se escabulló. El príncipe elector llamó al tenor y le reconvino por su actitud soberbia y endiosada, después llamó aparte al joven pianista y le llamó la atención por su jugarreta (con la boca pequeña porque él también se había divertido), le pagó lo acordado mientras le advertía:

—Esta vez te ha salido bien tu juego, pero no vuelvas a hacerlo, por lo menos en mi corte ¿Enterado, como quieras que te llames?

A lo que el chico contestó respetuosamente:

Ludwig, alteza, Ludwig van Beethoven.

Publicado por John Smith.

sábado, 27 de julio de 2024

Una época en cuatro canciones

Serrat, Maritrini, Cecilia y Aute

Estamos ya en pleno verano, una época muy apropiada para escuchar temas musicales. Y en estos días, gracias a la facilidad que ofrecen las redes para practicar la nostalgia musical, me he encontrado por casualidad estos cuatro temas, que han envejecido bien y me parece resumen a la perfección un país, una época y una sociedad: la de la España de principios de los años 70. Los últimos años del franquismo. Son:

  • Mediterráneo (1971), compuesto y cantado por Joan Manuel Serrat, un canto al carácter y a la cultura y carácter mediterráneos, esa forma de ser extrovertido, amigable, creativo, humilde y festivo. En varias ocasiones ha sido elegido el mejor tema del pop español.
  • Yo no soy esa (1971), compuesto e interpretado por Mari Trini, un himno feminista, cuyo mensaje pasó bastante desapercibido, que delataba que ya entonces había mujeres valientes y con las ideas claras, y también que no estaba el horno para bollos.
  • Un ramito de violetas (1974), el mayor éxito de la cantautora Cecilia, una historia delicada y poética, sobre el drama de los hombres que no saben expresar sus sentimientos, lo más importante. Masculinidad tóxica avant la lettre.
  • y Al alba (1975), compuesta por Luis Eduardo Aute e interpretada originalmente por Rosa León, y luego por el propio Aute, José Mercé y otros, una canción protesta en clave contra las últimas ejecuciones del franquismo, que nos recuerda que había una oposición, sí, pero casi nadie podía ni se atrevía a significarse claramente.

 

 



 
Cuatro temas, cuatro grandes éxitos, que pueden servir para resumir un país, una época, una sociedad, una atmósfera. Porque la historia tiene cierto carácter fractal y se puede encontrar casi en cualquier ámbito el espíritu de una época.
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 2 de enero de 2024

Alma Mahler: un carácter apasionado - Cate Haste

 

Título: Alma Mahler: un carácter apasionado                                                                      Autora: Cate Haste

Páginas: 424

Editorial: Turner
 
Precio: 26,90 euros 

Año de edición: 2020

Hoy vamos a hablar de la biografía de una de las mujeres más fascinantes del siglo XX, que tuvo una vida muy interesante desde el punto de vista cultural y psicológico. Y no estoy exagerando ni un ápice. Se trata de Alma Mahler, nacida en Viena en 1879 y fallecida en Nueva York en 1964, una mujer de atractivo y talento legendarios, que estuvo perseguida casi toda su vida por una cohorte de pretendientes pidiéndole matrimonio y que tuvo relaciones con una lista de personalidades impresionante: el pintor Gustav Klimt, el compositor Gustav Mahler, el genial Oscar Kokoschka, al fundador de la Bahaus Walter Gropius, el músico y biólogo Paul Kammerer, el arzobispable Johannes Hollnsteiner y el escritor Franz Werfel.

Fue una dama de una complejidad insólita generosa, carismática, encantadora, hermosa y también egoísta. Era rubia, de ojos azules, piel muy blanca, tenía una silueta llena de curvas y los que la conocieron dicen que su encanto era irresistible. Como compositora era notable, dejó unos 100 lieder, porque se quemaron en un incendio el resto de sus partituras originales, y parece que era también una excelente pianista y cantante. Sus relaciones personales eran apasionadas y tormentosas; su hija, la escultora Anna Mahler, dijo que para ella era «Mama tigre. A veces magnífica y en ocasiones, abominable». Figura igualmente admirada y denostada, unos la consideraban una mujer extraordinaria, musa de genios, mientras que otros la tildaban de femme fatal manipuladora aunque ya nos convenció Elisenda Julibert aquí de que esa idea es un mito, que seducía grandes hombres, los utilizaba a su antojo y luego los abandonaba.

En realidad, era hija de la cantante Anna von Berger y del pintor Emil Jakob Schindler, un artista bien valorado en la corte del emperador Francisco José. De niña, estaba muy unida a su padre y asistió al proceso casi mágico durante el cual su padre transformaba un paisaje en una delicada obra de arte, algo que parece que marcó su vida a partir de que su progenitor falleciera cuando ella tenía 13 años. Poseedora de una gran personalidad, inteligencia, atractivo y carácter fuerte, alguien dijo que tenía el don de comprender lo que los hombres geniales querían lograr, persuadirlos de que eran capaces de conseguir lo que se propusieran y convencerlos de que ella entendía perfectamente de qué se trataba. Algo así como la coach ideal.

Da la sensación de que vivió , por un lado, entre sus abrumadores deseos sexuales y sus intentos de autodominio para no perder el control de su vida y, por otro, entre su ilusión por desarrollar su talento musical y la poderosa presión social y de algunas de sus parejas por asumir el papel de abnegada esposa y musa inspiradora. Se enamoraba con frecuencia e intensidad, lo que unido a que pasaba temporadas deprimida, me hace sospechar que quizás fuera bipolar, o al menos tuviera un carácter ciclotímico.

En cualquier caso, su vida y su personalidad fueron fascinantes. La autora nos la cuenta con gran detalle en una páginas con una gran densidad de información, la mayoría extraída de los diarios de la protagonista, que hablaba sin tapujos de su vida más íntima, de cartas y testimonios, por lo que más que una biografía este volumen se asemeja a un libro de historia. Cate Haste no saca conclusiones, sino que ofrece toda la información que ha podido recopilar y la presenta para que el lector saque sus propias conclusiones. Indirectamente, se cuenta además gran parte de la vida de los hombres geniales con los que se relacionó esta mujer y, como telón de fondo, aparecen algunos de los grandes acontecimientos que marcaron la historia europea durante el siglo XX.

El estilo es ágil, periodístico y bastante objetivo, lo que hace de este libro una lectura muy agradable, a la par que interesante a más no poder. En fin, que puede ser que la biografía y la Historia no sean vuestros géneros favoritos, pero que tenéis que comprar y leer esta obra, os aseguro que vale la pena. Un texto formidable.

El trabajo de traducción, francamente muy correcto, es obra de Marta de Bru de Sala, formada en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Cate Haste (Leeds, 1945-2021) fue una biógrafa, historiadora y directora de documentales, que trabajó como freelance para las principales cadenas de televisión británicas y estadounidenses durante 40 años.

Dirigió un buen número de documentales y series históricas de éxito, como Múnich: la paz de papel (1988), y cinco películas, como Las novias de Hitler (2000) o Casada con el Primer Ministro (2005). Escribió una biografía sobre Shella Fell, una pintora paisajista, y otro sobre Alma Mahler que probablemente sea la obra de su vida.

Fue miembro de English PEN, la Academia Británica de Artes Cinematográficas y de Televisión (BAFTA), el Writers' Guild of Great Britain y Directors UK. Vivió en Hampstead, al norte de Londres, y falleció a los 75 años de un tumor. Ésta es su página web.

Cate Haste

Publicado por Antonio F. Rodríguez.