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domingo, 11 de septiembre de 2016

Las viñetas de Shanghai Tango

 

Shanghai Tango, pseudónimo de GaoYoujun, es una ilustrador chino que dirige una empresa de publicidad en la ciudad de Shanghai. En su tiempo libre dibuja historietas mudas continuando la línea de estilo que inició cuando era un estudiante en la Universidad de Arte y Diseño de la Universidad de Tsinghua.

Es famoso por el ingenio de sus viñetas. Inteligentes, irónicas y muy originales. Aquí os dejo unas cuantas. Espero que os gusten.















Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 30 de marzo de 2014

Si crees en mí, te sorprenderé - Anna Vives con Francesc Miralles


Título: Si crees en mí, te sorprenderé 
Autora: Anna Vives con Francesc Miralles 

Páginas: 173 

Editorial: Planeta 

Precio: 14.90 euros 

Año de edición: 2014

Anna Vives (Barcelona, 1986) nació en un parto de trillizos y es la única de los tres hermanos que tiene el síndrome de Down. Ahora es una chica siempre risueña, abierta y con gafas, que no se cree lo que le está pasando. Su vida es una emocionante historia de fé y superación, ha sufrido altibajos, malas experiencias, cambios de colegio... y también otras muy buenas. Gracias al cariño y al apoyo de su familia, de su hermano mayor Marc y del escritor Francesc Millares ha podido escribir este libro sobre su peripecia vital.

Una de las cualidades que tiene Anna es una letra muy bonita y una manera de escribir muy cuidadosa, que le ha servido para otro de sus logros: crear una tipografía que ha encandilado al clúb de fútbol Barcelona y el River Plate, que la han adoptado para sus camisetas, a Jorge Lorenzo y a mucha gente, cada vez más, que la está empleando en sus documentos.

 
Tipografía de Anna Vives

Si os gusta, os la podéis descagar en este enlace y utilizarla en vuestro procesador de texto favorito.

Un libro valiente, lleno de corazón, que enseña mucho más sobre la vida de lo que puede parecer a primera vista. Un error fácil de cometer es comprar el libro en parte para ayudar a la causa de Anna; en cuanto uno lo empieza se da cuenta de que este librito tiene mucha miga y de que su mensaje vale la pena. Se aprende mucho con él.

Una historia sobre el efecto Pigmalión, la magia de las palabras, la felicidad, los límites que nos ponemos, la ayuda que proporciona el afecto, la idea de que todos somos de alguna manera discapacitados, sobre lo que puede conseguirse si se trabaja en equipo y la importancia de hacer las cosas con pasión. Un libro lleno de vitalidad y fuerza, que le deja a uno relajado, con una sonrisa en los labios y con las pilas cargadas a tope.

Anna Vives

Para más información, véase su página web: http://www.annavives.com. ¡Ah! Se me olvidaba decir que el libro está estupendamente ilustrado por Purificación Hernández, que ha hecho un trabajo excelente.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 16 de marzo de 2013

La ciudad - Frans Masereel


Título: La ciudad
Autor: Frans Masereel

Páginas: 120

Editorial: Nórdica

Precio: 15 euros 

Año de Edición: 2012

Aquí estamos ante otra obra de Masereel, el genial grabador del que ya hemos hablado aquí a propósito de «Mi libro de horas». Este libro es igual de facinante, a medio camino entre el cómic, la obra de arte y el alarde de escribir una novela muda y en blanco y negro. Si «Mi libro de horas», publicado en 1919, era enigmático, simbólico y menos narrativo, una vez consumada aquella irrupción genial con un libro de xilografías, apareció como continuación seis años más tarde, en 1925, esta novela gráfica, o más bien documental sobre la gran ciudad, algo más corto y bastante más narrrativo, que se entiende mucho mejor.


Se muestra un recorrido por la gran ciudad moderna, llena de muchedumbres, rascacielos y fábricas, en la que las clases trabajadoras se afanan, sudan y trabajan entre humo, hollín y construcciones opresivas, mientras que la adinerada clase alta disfruta de la ópera, los grandes espectáculos y las mujeres. Sin embargo también la desgracia visita la casa del rico y en cambio, siempre hay una ventana desde la que el pobre puede mirar las estrellas y soñar.

Las imágenes son una maravilla, siembre me asombrará cómo se puede trabajar la madera y con algo tan tosco y difícil de controlar se pueden producir algo tan expresivo. Son ilustraciones barrocas, expresionistas, abigarradas, con una riqueza de matices que no se agota en una primera lectura. Hace falta volver tranquilamente a visionar estas hojas para dejarse empapar por un torrente de figuras negras que casi obligan a imaginar una historia. Aquí no hay personajes, el protagonista es el gentío, la masa, con lo que queda clara la intención social del autor.

No sólo de textos vive el lector empedernido, también hay que dejarse conquistar con la belleza de libros como éste, verdaderos jardines para la imaginación.

 
Frans Masereel (Blankenberge, 1889-1972) fué un famoso grabador e ilustrador belga, experto xilógrafo. Nació en una familia acomodada de Gante, estudió Bellas Artes y en un viaje a París descubrió la xilografía. Convencido pacifista, filocomunista, anarquista y antifascista, tuvo una intensa vida como activista en defensa de la paz y los derechos humanos. Vivió en Ginebra, París, Niza y Avignon y fué muy apreciado por los intelectuales de izquierda de la época. El gran Will Eisner, el patriarca de los dibujantes de cómic, le cnsideraba como uno de sus maestros.
 
 
Frans Masereel en 1925, año de publicación de «La ciudad»

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 17 de febrero de 2013

Mi libro de horas - Frans Masereel


Título: Mi libro de horas
Autor: Frans Masereel
 
Páginas: 208
 
Editorial: Nordica
 
Precio: 18 euros
 
Año de Edición: 2013 

Aquí tenemos un libro que sí que se sale de lo normal, único y que sorprende nada más abrirlo, un libro sin palabras, incluso sin números, porque las páginas no van numeradas. Aparecido en 1919, incluye más de 200 páginas de imágenes, de las excelentes xilografías de Masereel, que no se esfuerza demasiado en contar una historia muda, claramente expuesta y entendible, sino que parece encadenar imágenes levemente hilvanadas, en las que no es fácil reconocer claramente un guión completo.

El títutlo está tomado de los libros de horas medievales, esas obras pensadas para la nobleza y primorosamente iluminadas para ilustrar textos relacionados con la liturgia de cada hora.

Las imágenes son sugerentes y muy expresivas. llama la atención que unos dibujos en blanco y negro, de trazo poco fino,incluso tosco, sean tan efectivos. La vista queda atrapada en ellos y es curioso que causen tanto placer estético y estimulen tanto la imaginación. Es un libro para detenerse en cada página y dejar que se nos vayan ocurriendo ideas sobre qué es lo que pasó realmente en ese extraño mundo que se nos muestra. Puede ser una buena idea tenerlo en la mesita de noche y echarle un vistazo antes de dormir para ver qué sueños tenemos luego.

Está claro que los artistas aprovechan la tendencia del cerebro de reconocer formas y patrones en cualquier sitio, es sabido que un bebé sonrié ante un emoticono risueño, por rudimentario que sea, y siempre me ha hecho gracia la pareidolia, la capacidad de ver caras en enchufes, coches y cualquier sitio. Pero nada de eso explica suficientemente la maestría de quien con unos cuantos trazos mágicos nos hace ver cosas maravillosas.

Un libro mítico, único e irrepetible, que por fin aparece se edita en España en una edición de bolsillo asequible y fácil de encontrar. Esta edición, recién salida de la imprenta en enero de este año, incluye un entusiasta prólogo de Thomas Mann y un autoretrato del artista en su taller.

Doble página de «Mi libro de horas»

Frans Masereel (Blankenberge, 1889-1972) fué un famoso artista belga, especializado en el arte de la xilografía. Nació en una familia acomodada de Gante, estudió Bellas Artes y en un viaje a París descubrió la xilografía. Convencido pacifista, emigró a Ginebra para evitar verse movilizado durante la Primera Guerra Mundial y allí conoció a Stefan Zweig y Romain Rolland, cuyas novelas ilustró. En los años 20 y 30 se mostró a favor de la URSS y participó en numerosas actividades pacifistas y antifascistas. Vivió en París, Niza y Avignon.

Publicó varios libros mudos, que contenían sólo ilustraciones, como la novela titulada «La ciudad», también publicada por Nórdica, con los que influyó poderosamente en las bases del cómic, muy apreciados por escritores e intelectuales de la talla de Thomas Mann y Max Brod.

 Frans Masereel haciendo un grabado

Publicado por Antonio F. Rodríguez.