lunes, 29 de diciembre de 2025

Bubikopf - Varias autoras

Título: Bubikopf
Autoras: Varias autoras
 
Páginas: 216
 
Editorial: Siruela
 
Precio: 19,95 euros 
 
Año de edición: 2025

Bubikopf es una antología de relatos publicada por Siruela en 2025 que reúne a veinticuatro escritoras alemanas y centroeuropeas activas principalmente durante la República de Weimar (1918-1933), muchas de ellas fallecidas en campos de concentración alemanes o exiliadas a América durante la Segunda Guerra Mundial.

El título hace referencia al término alemán bubikopf, que describe un peinado femenino de pelo corto à la garçon«a lo chico», símbolo visual de una nueva forma de feminidad urbana, libre y moderna tras la Primera Guerra Mundial.

El libro no se centra en una sola autora, muy al contrario, este volumen propone un mosaico de voces femeninas que reflejan la diversidad de experiencias de las mujeres de esa época. Las narraciones incluidas van desde relatos humorísticos e irónicos hasta piezas de fuerte crítica social, pasando por miradas íntimas sobre la vida cotidiana, la sexualidad, la independencia económica y las tensiones culturales de un tiempo turbulento.

Hay varios temas que destacan en esta colección de cuentos:

  • La emancipación femenina: muchas de las autoras exploran lo que significaba ser una mujer trabajadora, creativa y autónoma en una sociedad aún dominada por normas patriarcales.
  • Modernidad y ciudad: los relatos retratan ambientes urbanos como Berlín y Viena, escenarios de una vida acelerada y cosmopolita que permiten nuevas formas de relación social y artística.
  • Ironía y crítica social: me ha llamado la atención que la mayoría de las voces utiliza el humor y la ironía para cuestionar roles tradicionales.
  • Diversidad de experiencias: hay narraciones sobre el amor, el deseo, la frustración, la precariedad económica, la amistad y la búsqueda personal.

Me ha resultado muy interesante este libro, pues no solo recopila relatos literarios, también se puede ver como una exploración histórica y cultural de un fenómeno social —la figura de la «nueva mujer»— que tuvo repercusiones en moda, trabajo, arte y pensamiento.

El gran valor de esta antología es que revaloriza a autoras que, aunque quizá no sean tan conocidas hoy (salvo excepciones), fueron pioneras en representar a mujeres complejas y audaces en una era muy cambiante.

Sin hacer un estudio exhaustivo de los veinticuatro relatos (el número es cambiante dependiendo de la edición alemana), quiero destacar los siguientes:

Irmgard Keun – Cómo pescar a un hombre
En uno de los relatos más cercanos al espíritu bubikopf, Keun presenta a una joven trabajadora urbana, irónica y observadora, que intenta vivir según sus propias reglas. La protagonista se mueve entre empleos precarios, relaciones sentimentales poco fiables y una fuerte conciencia de sí misma. El relato combina humor y melancolía.

Gabriele Tergit – La soltera de oro
Tergit ofrece una mirada más social y casi periodística. Su relato se centra en la vida cotidiana de una mujer en la gran ciudad, atrapada entre la rutina laboral, la burocracia y las expectativas morales (el qué dirán). Berlín aparece como un espacio impersonal, donde la modernidad promete oportunidades, aunque poca estabilidad.

Vicki Baum – Las madres de mañana... esos pimpollos de hoy
En su relato, Baum explora las relaciones sentimentales desde una perspectiva femenina realista y poco romántica. La protagonista se enfrenta a un amor que promete seguridad, pero exige renuncias. El texto plantea una de las preguntas centrales del libro: ¿es posible amar sin perder la autonomía personal?

Marieluise Fleißer – Medio kilo de naranjas
Fleißer presenta una historia más áspera, marcada por el choque entre una mujer con aspiraciones modernas y un entorno social opresivo. La protagonista desafía normas de género y comportamiento, lo que genera rechazo y conflicto a su alrededor. El relato destaca por su tono crítico y su mirada incómoda sobre el control social ejercido sobre las mujeres.

Else Lasker-Schüler – Renate y el arcángel Gabriel
A diferencia de otros textos más realistas, este relato es casi poesía. La voz femenina reflexiona sobre el deseo, la soledad y la identidad, con un lenguaje simbólico y emocional. Representa el lado más expresionista y subjetivo de la antología.

Como resumen, se puede decir que estos relatos muestran mujeres trabajadoras, contradictorias y conscientes de su tiempo, alejadas del ideal femenino tradicional. Algunas historias son irónicas, otras trágicas o líricas, pero todas comparten una voluntad de mirar el mundo desde una experiencia femenina moderna, en una sociedad que aún no estaba preparada para ello.

El libro rescata narradoras hoy olvidadas, que publicaron cuentos en revistas, periódicos o volúmenes breves durante la República de Weimar. 

Publicado por Ana Domingo. 

domingo, 28 de diciembre de 2025

Los pequeños macabros - Edward Gorey

Título: Los pequeños macabros
Autor: Edward Gorey
 
Páginas: 56
 
Editorial: Libros del Zorro Rojo
 
Precio: 11,50 euros 
 
Año de edición: 2025
 
Éste es un libro curioso y raro donde los haya. Se trata simplemente, de una colección de ilustraciones, una por cada letra del alfabeto, hasta completar 26, con un verso debajo. En cada dibujo, se ve cómo un niño, cuyo nombre empieza por la letra del abecedario correspondiente, desde la A hasta la Z, muere de forma diferente, y el verso lo cuenta. Por ejemplo:
 

  
 
Un libro de ilustraciones de tono macabro, pero con un peculiar sentido del humor. Es una obra que muestra las ideas de un dibujante muy especial, que ilustró cientos de libros de terror y que influyó poderosamente en otros creadores, como Tim Burton.
 
Si os interesa, os recomiendo leer la versión original en inglés, porque los versos riman dos a dos y eso le da cierta gracia al texto. Por ejemplo, para las dos primeras letras, dice:
 
A is for Amy who fell down the stairs
B is for Basil assaulted by bears 
 
(La A es de Amy, que rodó por las escaleras.
La B es de Basil, atacado por unos osos).
 
La traducción del inglés es obra del escritor, editor y traductor Marcial Souto Tizón.
 
En fin, un muestrario alfabético de las fantasías más morbosas y transgresoras de un artista excepcional. Muy curioso.
 
Edward Gorey (Chicago, 1925-2000) fue un escritor y artista estadounidense, conocido por sus libros ilustrados. Estudió arte durante un semestre en el Chicago Art Institute y estuvo en el ejército algunos años. De los 28 a los 35 años trabajó para el Departamento de Arte de la editorial Doubleday Anchor, ilustrando portadas de libros. Luego diseñó para otras editoriales y finalmente, como ilustrador independiente. Es autor de más de 200 portadas de libros, también diseñó vestuarios de películas y obras de teatro, y marionetas de papel maché. Publicó más de 100 obras ilustradas por él mismo y con sus textos.
 
Sus conocimientos de cine y literatura eran enciclopédicos, le encantaban los gatos y era tan aficionado al ballet que no se perdió ni un solo montaje del New York City Ballet.
 
Edward Gorey

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 27 de diciembre de 2025

Cerro Belmonte: el barrio madrileño que declaró su independencia

Cerro Belmonte en los años 90

Esta es la insólita historia de un pequeño barrio madrileño que, en 1990 y durante un verano, proclamó su independencia, pidió protección a Fidel Castro y se tomó muy en serio eso de ser un país. El Reino de Cerro Belmonte se llamaba, situado al norte de la capital, en el barrio de Valdezarza.

Pero vamos a contar la cosas bien, desde el principio. Cerro Belmonte era un poblado ilegal de chabolas e infraviviendas, casas de una planta sin agua corriente, habitado por unas 250 personas, la mayoría personas mayores. Rodeado de descampados, parecía una tranquila aldea del extrarradio madrileño y allí la vida transcurría plácidamente. 

Pero el ayuntamiento tenía un plan de recuperación de las bolsas de deterioro urbano, que incluía la expropiación de Cerro Belmonte. Se ofrecía a los vecinos una indemnización de 5018 pesetas por metro cuadrado, una cantidad irrisoria cuando se sabía que allí el suelo estaba a más de 200.000 pts/m2. Además se les ofrecía realojarlos en Vallecas o Villaverde, zonas demasiado alejadas de su entorno. 

Los afectados se enfadaros. Les echaban de sus casas por cuatro duros. Se liaron la manta a la cabeza, organizaron un referéndum de autodeterminación con urnas de cartón, en el que ganó la independencia por 212 votos a 2, y se constituyeron en país independiente en septiembre de 1990. Los límites eran exactamente: la calle Valle de Mena al Norte, la calle Villaamil al Este, la calle Valle de Cachemira al Sur y la calle Valdesangil al Oeste. En total 30.415 m2. El nombre completo era Reino del Cerro de Belmonte, Principado de Villaamil y Condado de Peña Chica. La moneda, el belmonteño, equivalente a  5018 pts, el valor que les habían ofrecido por metro cuadrado. El himno, «Queremos pan, queremos vino, queremos al alcalde colgado de un pino». Para la bandera, expropiaron una estrella del escudo municipal, tomaron el color rojo y cortaron las barras horizontales para que no se confundiera con las de Austria y Líbano

Bandera de Cerro Belmonte

Redactaron una constitución y todo, en la que lo más importante era la felicidad de los ciudadanos. Además, pidieron asilo a Cuba, le cayeron en gracia a Fidel Castro que, ni corto ni perezoso invitó a la isla a 25 belmonteños. Los integrantes de la expedición se eligieron por sorteo, con un resultado desigual  porque incluía a una niña de 10 años y a un anciano de 80 que había luchado en la División Azul. Fidel dedico 45 minutos de un discurso de 4 horas a los oprimidos de Cerro Belmonte, les ofreció asilo político, casa y trabajo en La Habana, pero ninguno aceptó. El nuevo país tuvo eco en la BBC, en el diario alemán Der Spiegel y el periódico Egin les dedicó una portada. Los vecinos cerraron el barrio con vallas de obra, pusieron tiendas de campaña para hacer guardia en las entradas y llegaron a pensar en contar Sinesio Delgado y exigir peaje, con lo que tendrían los ingresos asegurados. 

La Policía Municipal se lo tomó bien, como una broma que no iba a llegar a ninguna parte. Y finalmente, la aventura tuvo un final feliz. El ayuntamiento se dio por enterado, saco al pueblo del plan urbanístico vigente y lo incluyó en el siguiente, con lo que daba tiempo a que los vecinos negociasen con constructoras privadas y obtuvieran más dinero. Además, el realojo de los vecinos se realizó en zonas cercanas. El  Reino de Cerro Belmonte había ganado la partida.

La abogada de Cerro Belmonte con Fidel Castro

Hay un libro sobre esta historia tan peculiar, titulado El Reino de Belmonte. Una utopía urbana (Reino de Cordelia, 2025) del madrileño Alfonso Mateo-Sagasta Llopis.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.