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viernes, 5 de octubre de 2018

La alegría de amar - Anne-Marie Villefranche

 
Título: La alegría de amar
Autora: Anne-Marie Villefranche

Páginas: 189

Editorial: Martínez Roca

Precio: 7,90 euros

Año de edición: 1989
 
Este segundo volumen de la serie de cinco volúmenes llamada «Memorias eróticas del París de los años 20» contiene seis relatos de longitud media que tratan de describir la atmósfera de la clase alta durante los alegres años 20 en el París de entre guerras. Un ambiente feliz, despreocupado y libérrimo, en el que se desarrollan estos cuentos sicalípticos sugerentes, sofisticados y hábilmente escritos para estimular la imaginación.

Son historias sexuales desenfadadas, pícaras y elegantes, escritas siguiendo el principio de que lo más sugerente es la alusión indirecta, más que la descripción cruda y descarnada. Lo agradable es el erotismo, no la pornografía. Un buen libro para quien quiera probar la literatura erótica bien escrita. 
 
Ya hablamos aquí hace algún tiempo de «El amor, siempre el amor», de la misma autora, que mantiene exactamente el mismo nivel en todos sus relatos. Un volumen de cuentos de un género mucho más difícil de lo que puede parecer a primera vista.
 
Anne-Marie Villefranche (París, 1899-1980) nació en una familia de clase alta y se casó a los dieciocho años con un capitán del ejército francés, que la dejó viuda y embarazada durante la Primera Guerra Mundial. Durante los siguientes diez años, Anne-Marie, mujer activa e independiente, vivió con sus padres y disfrutó de los alegres años veinte. En 1928 se casó por segunda vez con un inglés, agregado en la Embajada Británica en París.

Según cuenta su nieta, Jane Purcell, Anne-Marie le dejó al morir en 1980 algunos recuerdos y un baúl lleno de manuscritos sorprendentes: una colección de relatos eróticos que se han ido publicando en cinco volúmenes en Londres.

No he encontrado ninguna referencia a la supuesta Anne-Marie Villefranche, que más bien parece ser un personaje ficticio tras el que se parapeta su supuesta nieta, Jane Purcell, una escritora muy amena, hábil y convincente que parece escribir para divertirse.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 6 de febrero de 2017

Jin Ping Mei - El erudito de las carcajadas


Título: Jin Ping Mei
Autor: El erudito de las carcajadas

Páginas: 1180 y 1620

Editorial: Atalanta


Precio: 48 y 55 euros
 
Año de edición: 2010

Esta curiosísima novela circulaba en copias manuscritas anónimas entre la nobleza china a finales del siglo XVI, hasta que se editó formalmente en el año 1617, casi en el mismo año que la segunda parte de «El Quijote» (1616). Apareció con un título que jugaba con los nombres de las tres principales protagonistas femeninas (Pan Jinlian, Li Ping y Pang Chunmei) y el nombre del autor escondido tras un seudónimo tan extraño como el de «Erudito de las carcajadas».

Se trata de una narración erótica, o más bien pornográfica por los detalles y las metáforas que emplea, situada en la época de decadencia de la dinastía Ming. Es la primera novela china en tratar las relaciones sexuales de manera explícita y con bastante libertad. Por su ligereza, sentido del humor y la complejidad de sus enredos, me recuerda al «Decamerón» y desde luego, no tiene nada que envidiarle.

Un historia de sexo, pasión, relaciones sentimentales y lucha por el poder tratados con mucho amor en una novela compleja y muy bien estructurada, que retrata una sociedad decadente en la que reina la corrupción. A pesar de su enorme número de páginas, se lee a buena velocidad y no resulta nada pesada. El lenguaje es sencillo, poco pretencioso y natural, con un tono ligeramente poético al que el lector se acostumbra en seguida.

Provocadora divertida, irónica y juguetona, es una gran obra que ha estado prohibida durante mucho tiempo, incluida en el Índice de libros prohibidos de la Iglesia Católica y censurada en China, en la que se describen juguetes eróticos y prácticas curiosas. Un libro realmente atrevido y licencioso, en el que se llega a decir que «un matrimonio emparejado puede ser armonioso, pero aún sabe mejor un sentimiento robado». 

El texto está salicado de poemas y se encuentra dividido nada menos que en cien capítulos, encabezados por títulos que resumen el contenido, tan descrptivos como los de Julio Verne, una costumbre antigua que a mí particularmente me encanta. Basten dos botones como muestra:

Capítulo IV «La desvergonzada esposa copula a espaldas de Wu y el mayor Yunge, indignado, arma un escándalo en la casa de té».

Capítulo  LII «Bojue juguetea con una beldad primaveral en la gruta de la colina. Pan Jinlian encuentra una seta en el jardín».


Está considerada como la gran, en todos los sentidos, novela clasica china, una sucesión de historias de sexo y poder con mucho sentido del humor, divertidas y amenas, de un gran interés histórico y con un encanto sorprendente a pesar de los años transcurridos. Un auténtico tesoro literario. Un enorme ochomil literario, una montaña de 2800 páginas en papel biblia que todo gran lectoescalador que se precie tiene que leer antes o después. Os lo recomiendo porque es un verdadero placer.

Esta edición incluye reproducciones de los cien grabados en blanco y negro de la edición original del siglo XVII y doce ilustraciones a color de un álbum del siglo XIX. Se trata de la primera traducción directa del chino al español, trabajo que ha corrido a cargo de Alicia Relinque, profesora de la Universidad de Granada, y la versión más completa publicada en ocidente. Existe otra edición, anterior y menos extensa, procedente de varias traduciones al francés, inglés y alemán publicada por Ediciones Destino como anónima y bajo el título de «Flor de ciruelo en vasito de oro».


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 7 de mayo de 2015

Mujeres que hacen el amor y sus maridos cornudos - Pierre de Bourdeille


Título: Mujeres que hacen el amor y sus maridos cornudos
Autor: Pierre de Bourdeille

Páginas: 192

Editorial: Arcopress
 
Precio: 18 euros
 
Año: 2007

Este libro, que seguramente se acabó de escribir hacia 1590, no se publicó hasta 1722 por razones obvias: da demasiados detalles sobre vicios y aventuras galantes de personajes de la nobleza y la corte de su tiempo que, aunque menciona pocos nombres, seguro que se podrían reconocer sin mucho esfuerzo.

Con un estilo directo, muy natural y sin demasiadas florituras, se van hilvanando opiniones, anécdotas, sucedidos y costumbres de carácter erótico, sin niguna cortapisa ni pudor, como la cosa más natural del mundo. Era una época en la que parece que en la nobleza y la corte francesas abundaban los matrimonios de conveniencia y los maridos, en parte para tener libertad por su lado y en parte para medrar, consentían y hacían la vista gorda ante las aventuras de sus mujeres.

Muchos presumían de la alcurnia de los amantes de su esposa, más de uno consiguió favores por ese llamativo método y el ser cornudo era más bien un mérito que una vergüenza. Supongo que era como ser buen colega, no poner reparos y compartir la mujer.

En este libro se aprenden muchas cosas: cómo simular la virginidad en la noche de bodas, la popularidad de poner unos cuernos como suprema venganza, cómo disimular que se tiene un amante, qué estación es mejor para hacer el amor, que se creía que el miembro viril curaba heridas y llagas íntimas y muchas cosas más.


No faltan las anécdotas divertidas e increíbles, pero ciertas, como la de cierto capellán que solía hacer el amor doce veces cada noche y si alguna vez no llegaba a tal número, se disculpaba aduciendo que había estado tomando medicinas.

Tambien menudean los consejos éticos y moralistas, como que no está bien chulear y arruinar al marido cornudo, que hay que ser desprendido en el amor, que el maltrato físico no es propio de caballeros, que «si no es casta, al menos cauta», que no está bien envenenar a la mujer estéril para casarse con otra o que siempre es mejor repudiar a la mujer infiel que ponerse violento. Porque, a pesar del ambiente libertinaje y desenfreno, eran frecuentes los llamados crímenes pasionales y aqui se relatan varios casos especialmente retorcidos.

Un libro recomendable, muy divertido y curioso, que enseña muchas cosas sobre la vida cotidiana de la época, que nos recuerda que el matrimonio por amor es un invento bastante reciente. Por cierto si pensamos que este libro describe los usos amorosos en la corte francesa en el siglo XVI y que «Las amistades peligrosas» es del 1782 ¡Los nobles de Francia vivieron dos siglos de libertinaje! Asombroso. Bueno eso, que me distraigo, que os lo recomiendo.

Pierre de Bourdeille (Bourdeilles, 1540-1614), francés, clérigo, noble, aventurero, gascón, soldado, escritor y libertino, tenía vocación de militar, aunque no destacó como hombre de armas, sino como amante y escritor. Participó en campañas en Escocia, Inglaterra, Marruecos, España y Portugal. Luchó contra los turcos y contra Solimán el magnífico.

A los 34 años dejo la carrera militar y se dedicó a la vida de la corte, a los engaños, triaciones, amoríos, duelos y asesinatos. Tuvo innumerables amantes, entre las que dicen que se cuentan la Reina Margot y Catalina de Médicis.

A los 44 años sufrió una caída de caballo que le obligó a retirarse a sus tierras y para no aburrirse, se puso a escribir sus memorias y algún libro que otro. Sus obras destacan por su sinceridad y por cierta vanidad gascona que tiene cierta gracia. Sus libros rezuman ingenuidad, franqueza y falta de prejuicios. Dejó también escritos unos 2 200 versos y un libro titulado «Bravuconadas de los españoles» que habrá que buscar y leer, porque el título promete.

Pierre de Bourdeille, abad y señor de Brantôme

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

Lolita - Vladímir Nabokov


Título: Lolita
Autor: Vladímir Nabokov

Páginas: 392
 
Editorial: Anagrana

Precio: 11,90 euros

Año de edición: 2003 (8ª edición)

Hoy vamos a hablar de una novela muy famosa, para recordarla y por si hay alguien por ahí que no la ha leído todavía. Se trata de «Lolita» de Nabokov, un libro que puede considerarse perfectamente un clásico moderno, profundo, bien escrito, con varios niveles de lectura y que ha servido para que la palabra lolita se convierta en nombre común para denominar a las preadolescentes que son especialmente atractivas y seductoras.

Publicada en 1955, desató cierta polémica por tratar un tema tan delicado como las relaciones con menores de edad. Cuenta la historia de un hombre maduro, sin muchos escrúpulos, que se obsesiona con los encantos de una joven de doce años, hasta el punto de casarse con su madre para estar cerca de ella y finalmente fugarse con la chica.

La novela se publicó en París, en inglés, y fué prohibida inmediatamente en Francia e Inglaterra. No pudo editarse en EE. UU. hasta tres años más tarde. Ciertamente el tema es escabroso, pero Nabokov siempre describió al protagonista como un hombre odioso y si se escriben libros sobre asesinatos, no veo porque no se puede abordar literarimente el caso de un adulto atraído por una nínfula.

El texto se puede leer como una curiosa historia romántica y erótica, con un personaje principal malvado y poco recomendable, que nos deja remordimientos de conciencia por habernos identificado con él, pero también es una crítica de la sociedad moderna, superficial y consumista, e incluso, un estudio sobre la moral y la dualidad responsabilidad o enfermedad que parece acompañar a algunas perversiones.

Está estupendamente bien escrita, con un estilo exquisito, lleno de matices y armonías, y una riqueza de recursos formales que a veces pasa desapercibida por el interés de lo que se cuenta y la curiosidad de ver cómo va a acabar todo aquello. Tiene además el suspense de seguir al protagonista, un auténtico delincuente, para averigüar si se van a descubrir sus manejos.

En resumen, una novela soberbia, profunda y perturbadora, llena de cualidades, que deja algo preocupado al lector, preguntándose cómo es que la ha gustado tanto una historia tan morbosa, pero que tiene el inconfundible aroma de los clásicos, de las obras maestras que perduran.

Hay una versión cinematográfica verdaderamente sublime que dirigió Stanley Kubrick en 1962, con guión del propio Nabokov, protagonizada por el siempre eficaz James Mason y por una Sue Lyon de quince años, llena de encanto, picardía y descaro, que se ha convertido en la imagen del arquetipo de lolita.

Sue Lyon - Lolita

Vladímir Vladímirovich Nabokov (San Petersburgo, 1899-1977) es ese señor ruso que escribía tan bien en inglés que acabó siendo uno de los mejores prosistas en esa lengua. Es conocida su afición a cazar mariposas, quizás como sublimación, porque no está bien cazar adolescentes que revolotean descaradamente, y su destreza para inventarse problemas de ajedrez. 

Se le suele ver en las fotos ya mayor, en pantalones cortos y con un cazamariposas, con aspecto ingenuo, distraído y cara de cascarrabias.

 Vladímir Nabokov preparado para cazar mariposas o quizás, adolescentes

Ya hablaremos otro día de la injusticia que supone la costumbre de mostrar imágenes de escritores cuando ya han alcanzado una avanzada edad. Alguien podría pensar que los buenos escritores son viejos y arrugados por naturaleza, o hay que esperar a arrugarse como una pasa para empezar a escribir. Sería un error. Parece más bien que la fama tarda siempre en llegar y que hace falta practicar muchos años eso de escribir bien.

Bueno, pues vamos a poner una foto de Nabokov joven y guapetón y volvemos a su biografía.

Nació en una familia de la aristocracia de San Petersburgo, en una casa en la que se hablaba en inglés, francés y ruso; así que era trilingüe desde muy pequeño, incluso aprendió a hablar en inglés antes que en ruso gracias a que su institutriz favorita era británica.

Su familia huyó, primero de Rusia para escapar del bolchevismo y después de Francia para evitar a los nazis. Durante ese periplo, que duró veintiún años y acabó en Estados Unidos, su padre fué asesinado por motivos políticos y su hermano murió en un campo de concentración. 

Vladímir estudió en Cambridge, hizo varias traducciones maravillosas del ruso al inglés y siempre tuvo opiniones sobre la literatura controvertidas. Sostenía que más importante que la trama de una historia o la identificación con los personajes es apreciar estéticamente la estructura y los detalles de una novela. Recomendaba empaparse bien de Historia de Irlanda y tener a mano un mapa de Dublín para leer el «Ulises» de Joyce.

Ha sido criticado por esteta y elitista, pero es verdadero un maestro manejando tramas y personajes complejos con un lenguaje depurado, lleno de figuras literarias y juegos de palabras. Tambien fué un entomólogo notable, hay un género de lepidópteros llamado Nabokovia en su honor, y un excelente aficionado al ajedrez. Nunca aprendió a conducir.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 15 de enero de 2014

Hombre lascivo y sin linaje - Ijara Saikaku


Título: Hombre lascivo y sin linaje 
Autor: Ijara Saikaku 

Páginas: 214 

Editorial: Hiperión 

Precio: 18 euros  

Año de edición: 1982

Aquí tenemos un caso curiosísimo, una novela del siglo XVII que leída hoy en día resulta amena, entretenida y de lo más divertida. Publicada inicialmente en 1682, es la primera obra en prosa de este autor, e inició un nuevo tipo de narración, ligera, divertida, que usa un lenguaje coloquial y llano, poco sofisticado y en cierta manera se puede considerar costumbrista y picaresca.

El nuevo género se llamó «libros del mundo flotante» y eran textos pensados para el pueblo llano,  que reflejaban la prosperidad de de una nueva clase media burguesa y el ocio del que disfrutaba en los barrios alegres de las grandes poblaciones. Eran obras a menudo audaces, eróticamente explícitas y frecuentemente prohibidas.

En este caso, se cuentan las aventuras y peripecias de un joven millonario en varios barrios licenciosos, sin juzgar ni criticar ningún comportamiento y con gran sentido del humor. El efecto para el lector del siglo XXI es que se abordan los temas sexuales con una sinceridad y una ingenuidad que parecen bastante inocentes y poco malintencionadas.

Un clásico sorprendente y muy refrescante, divertido, con humor, sano y desvergonzado en el buen sentido de la palabra. Una obra deliciosa que, además de reflejar las costumbres y usos de la época en el Japón, se lee con gran placer.

Desgraciadamente, es un libro difícil de conseguir. A veces se encuentra otra edición que apareció en el 2003, bajo el título «Amores de un vividor» y en la editorial Alfaguara. En cualquier caso creo que habría que buscar en bibliotecas y tiendas de libros de segunda mano (véase ¿Cómo encontrar un libro?).

Ijara Saikaku, o Ihara Saikaku, seudónimo de Hirayama Tōgo (Osaka, 1642-1693), poeta y novelista japonés, es uno de los grandes autores del periodo Edo. Nació en una familia de comerciantes y dirigió el negocio familiar hasta que pudo dedicarse completamente a la literatura. Empezó a escribir haikus a los quince años y a los veinte años era ya un maestro consumado y reconocido. 

Dirigió un grupo de poetas que compuso diez mil haikus en 12 días en el Santuario de Ikutama, lo que dió lugar a su primer libro, «Diez mil versos de Ikutama». Batió varios récords: una composición de 1.600 versos («Muchos versos») redactada en un sólo día; los «Muchos versos de Saikaku», 4.000 versos compuestos en un día, y finalmente 23.500 versos en 24 horas.

La rapidez de este «Lope de Vega japonés» influyó en su prosa, ligera, entretenida y brillante. Escribió teatro, volúmenes de relatos y más de una docena de novelas, con un estilo coloquial, costumbrista y a menudo sobre temas eróticos. También escribió relatos de samurais y de tema policiaco.

Debido a su contenido sexual, una parte de sus libros fueron censuradas durante mucho tiempo por el gobierno y hasta después de la Segunda Guerra Mundial no se han publicado sus obras completas en Japón.  
 
http://it.wikipedia.org/wiki/File:Ikukunitama-jinja_Ihara_Saikaku.jpg
Monumento a Ijara Saikaku (Foto CC-BY Kenpei)
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 10 de diciembre de 2013

La casa Tellier y otros cuentos eróticos - Guy de Maupassant


Título: La casa Tellier y otros cuentos eróticos
Autor: Guy de Maupassant

Páginas: 272

 
Editorial: Alianza
 
Precio: 9,50 euros 
 
Año de edición: 2005

Esta formidable selección de 23 relatos de uno de lo mayores cuentistas de todos los tiempos, el genial el inimitable Maupassant, es una auténtica delicia, un banquete para devoradores de buenos libros. Son relatos más que eróticos de tema amoroso, nada explícito encontrará aquí el lector, sólo peripecias y vicisitudes de lo más curiosas en una buena variedad de lances amorosos.

Son textos publicados en varias revistas entre 1881 y 1889, situados en el medio rural o provinciano, en el que aparecen varios tipos de mujeres: prostitutas, provincianas, enamoradas en tierras exóticas, campesinas... y algunas mujeres de una delicadeza moral exquisita. Nuestro autor siempre se mostró fascinado por las mujeres galantes, varias veces les dedicó lo mejor de su literatura. En el cuento que da título al libro, «La casa Tellier», una obra maestra, se fija en un grupo de chicas de vida fácil en su día libre, las saca de excursión al campo y plantea varias situaciones realmente cómicas. 

Maupassant es un valor seguro, al que vale la pena volver cada cierto tiempo para comparar y calibrar nuestro criterio. Es un escritor sobrehumano, descomunal, que parece de otro planeta. Un maestro de la distancia corta y un autor muy adelantado a su época porque supo trascender el romanticismo imperante y escribir cuentos imperecederos. 

Guy de Maupassant (Diepe, 1850-1893) fué amigo y protegido de Flaubert, que le abrió los salones de la intelectualidad francesa de la época y le presentó a Zola, a Turguénev y otros escritores. Trabajó como funcionario en varios ministerios hasta que en 1880 publicó «Bola de sebo», que supuso un gran éxito. 

En su corta vida encontró tiempo para tener multitud de amantes, escribir seis novelas y más de 300 relatos que publicaba en varias revistas, al mismo tiempo que colaboraba como periodista en varios diarios. Llegó a tener tanta demanda y tanto talento, que dictaba a la vez a tres escribientes que iban poniendo por escrito sus relatos. Está considerado uno de los grandes en el género del relato corto.

A partir de los cuarenta años comenzó a desarrollar síntomas de demencia, agravados por una sífilis que le llevó a varios intentos de suicidio. Finalmente fué internado en una clínica mental y murió un año más tarde. Está enterrado en el cementerio de Montparnasse, en París.

Guy de Maupassant (foto de Nadar, 1888)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.