sábado, 26 de febrero de 2022

Lectura y compra de libros en España 2021

 

Se ha publicado recientemente el informe titulado «Hábitos de lectura y compra de libros en España. 2021», elaborado por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), con el patrocinio del Ministerio de Cultura y Deporte y de CEDRO.

En el estudio, y probablemente debido a los confinamientos por la pandemia de COVID-19, han mejorado prácticamente todos los índices de lectura en España. Por otro lado, hay datos curiosos sobre la lectura y compra de libros. Veamos un pequeño resumen: 

  • Un 64,4 % de la población declara leer en su tiempo libre, al menos una vez al trimestre, frente a un 64,0 % en 2020 y un 62,4 % en 2019. 
  • Un 52,7 % lee cada semana. frente a un 50,0 % en 2019.
  • Leen más las mujeres (69,6 % frente a 59,0 % los hombres), los jóvenes entre 14 y 24 años (74,8 %) y quienes tienen estudios universitarios (82,1 %).
  • La Comunidad Autónoma en la que más se lee es Madrid, seguida de País Vasco, Navarra, Cataluña, La Rioja y Aragón. En la que menos, Extremadura.
  • Por primera vez, desciende el tanto por ciento de lectores que leen en formato digital, de un 30,3 % en 2020 a un 29,4 % en 2021.
  • La tasa de españoles que han comprado libros que no son de texto en el último año no deja de crecer, de un 41,6 % en 2011 a un 52,3 % en 2021.
  • Siguen siendo mayoría los lectores digitales que se descargan libros gratuitamente en la red (cosa que a veces, es legal), un 60,3 % frente a un 43,0 % que se los descarga pagando y un 43,5 % a los que les llegan a través de un familiar o amigo. Los porcentajes no suman 100 % porque muchos lectores hacen dos o las tres cosas.
  • Y los índices de lectura en niños y adolescentes son altos y crecen. Los niños menores de 9 años leen más de tres horas a la semana y los adolescentes entre 10 y 18 años, leen más de 12 libros al año.
El informe completo puede verse en este enlace.

En fin, que cada vez leemos más, una tendencia que se ha acelerado con motivo de la pandemia. Para que luego digan que cada vez se lee menos. Y eso a pesar del tiempo que nos ocupa atender al móvil.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 25 de febrero de 2022

Doble esplendor - Constancia de la Mora

 

Título: Doble esplendor                                                                                                   Autora: Constancia de la Mora

Páginas: 560

Editorial: Gadir

Precio: 20,90 euros

Año de edición: 2017

Autobiografía de Constancia de la Mora, una mujer extraordinaria perteneciente a la más alta burguesía que se comprometió con la Segunda República española y militó en el PCE. En 1939, cuando todo se había perdido, Constancia decidió poner en orden sus recuerdos y publicó en inglés «In Place of Splendor: the Autobiography of a Spanish Woman», libro que cosechó un gran éxito y fue elogiado por el mismísimo Hemingway. En 1944 salió en México la edición en castellano. Hasta 1977 no se pudo publicar en España. «Doble esplendor» es uno de los testimonios esenciales para entender el primer tercio del siglo XX español, desde la perspectiva de una persona que, teniéndolo todo, decidió romper con sus orígenes sociales. 

Nació en Madrid en 1906 en el seno de la familia Maura-Gamazo, una de las más poderosas de la burguesía española. Su abuelo era el prohombre conservador, varias veces primer ministro, Don Antonio Maura. El padre de Constancia, Don Germán de la Mora y Abarca, fue un rico hombre de negocios y terrateniente. Su infancia y juventud transcurren entre grandes comodidades. Sin embargo, nota una gran ausencia de afecto. Las relaciones con sus padres son frías y distantes. Don Antonio, el abuelo, es esa figura majestuosa, inasequible, de barba y cabellos blancos, al que las nietas besan la mano antes de acostarse.

En esta familia es de mal gusto manifestar los sentimientos. Su religiosidad es superficial y beata. Se ignora olímpicamente al resto de la sociedad. Por supuesto, las ideas políticas de los Maura son extremadamente conservadoras, casi del Antiguo Régimen. Viven tan por encima de los mortales que no parecen tener ni siquiera mala conciencia. 

Constancia asiste a colegios religiosos en España e Inglaterra. Aprende idiomas. Es presentada en sociedad. Pero se asfixia por falta de libertad. Para una mujer burguesa, la familia decide por ella. Su destino está fijado de antemano: casarse con alguien de su condición, tener hijos y convertirse en una dama de sociedad. Constancia se casa con un tal Bolín, de una acaudalada familia malagueña. Bolín es un señorito vago y mediocre que busca ante todo el dinero de su mujer. El matrimonio fracasa. Constancia y Bolín son dos perfectos desconocidos el uno para el otro. Ni siquiera conviven juntos. Sin embargo, tienen una hija, Luli, cuya custodia acabará consiguiendo Constancia

Quizá lo más interesante de este libro sea la toma de conciencia de la autora sobre la pobreza de su país. La miseria de los campesinos españoles es abrumadora. Los niños de los suburbios carecen de escuelas decentes. La caridad burguesa humilla a los desgraciados. Constancia empieza a cambiar. Al principio, solo se conmueve. Más tarde se indigna. Finalmente, llegan el rechazo y la rebeldía, cristalizando definitivamente una toma de posición sin vuelta atrás. A partir de ese momento, su vida se identifica con la del pueblo español. Su autobiografía se va convirtiendo en la crónica arrebatada de un destino nacional que arrastrará a Constancia junto con millones de españoles. 

Por lo demás, quiere ser autónoma y no depender de nadie. Comienza a trabajar en la tienda de Zenobia Camprubí, esposa del poeta Juan Ramón Jiménez, vendiendo productos de artesanía popular española. ¡Una Maura trabajando con sus manos en un vulgar comercio! La alta sociedad, empezando por sus padres, está asombrada y escandalizada. Nace una mujer nueva. En 1931 se proclama la república: una España que rompe con el pasado. Esta conjunción entre el cambio personal y el deseo de redención colectiva es uno de los aspectos más valiosos del libro. Constancia reniega del frívolo cosmopolitismo aristocrático de su familia y se compromete categóricamente con la otra España. 

Para colmo, se separa de Bolín cuando se aprueba el divorcio. Poco tiempo después, contrae matrimonio por lo civil con el aviador Ignacio Hidalgo de Cisneros, aristócrata alavés y ferviente republicano. Son una pareja curiosa: de izquierdas y de alta cuna. El gran mundo al que pertenecían por nacimiento les vuelve la espalda. Se desatan las pasiones y llega la guerra. 

En mi opinión, esta parte del libro es la menos interesante. No obstante, tiene un notable valor documental porque cuenta las actividades de Constancia en la censura republicana y sus relaciones, a veces tormentosas, con periodistas, escritores y diplomáticos. Pero son páginas menos sentidas pues obedecen a una disciplina política. Constancia reproduce fielmente la versión del partido comunista acerca de la guerra civil: un pueblo aguerrido enfrentado a los fascistas en defensa de la democracia republicana. No existen matices. Pasa como sobre ascuas sobre la revolución y los aspectos más oscuros de la zona leal. 

Constancia y su marido eran comunistas. En ningún momento se menciona esto en un libro dirigido al público anglosajón. Pero el elogio de la disciplina para ganar la guerra, la calificación de «pueblo español» a lo que era una parte del mismo y un cierto desprecio hacia los demás combatientes republicanos delatan la inspiración comunista. De todas formas, «Doble esplendor» se lee de un tirón desde la primera hasta la última página. Un libro imprescindible.

Constancia de la Mora

Constancia de la Mora (1906-1950) era madrileña. «Connie», como era conocida en familia, parecía destinada a una plácida vida burguesa. Pero su inteligencia, unida a un temperamento apasionado y decidido, la sacaron de su nido familiar y la llevaron al remolino de la historia. Republicana y revolucionaria, entregó su vida a la causa comunista. La nueva fe que venía de Rusia se aceptaba como una verdad revelada entre los comunistas de su generación.
 
En 1939 se tuvo que exiliar. En 1941 se separó de su marido Ignacio Hidalgo de Cisneros. Constancia vivió a partir de entonces en México. Se mató en 1950 en un accidente de tráfico. Su hermana Marichu de la Mora se hizo falangista. Esta doble historia fue muy bien contada por Inmaculada de la Fuente en su libro «La roja y la falangista».

Publicado por Alberto.

jueves, 24 de febrero de 2022

El libro de los perfumes - Eugène Rimmel

 

Título: El libro de los perfumes                                                                                          Autor: Eugène Rimmel

Páginas: 316

Editorial: Hiperión

Precio: 15 euros

Año de edición: 1990

Pues hoy vamos a rescatar un libro ligeramente antiguo, una joya del pasado que se publicó en 1867 en inglés, con el título  The Book of Perfume, y en 1870 fue traducido al francés. ¿Qué de qué autor es? Pues nada más y nada menos que de Eugène Rimmel, un gran perfumista francés que triunfó en Londres en el siglo XIX, famoso por haber inventado máscaras de pestañas no tóxicas.

El libro ha sido editado, con gran acierto, en 1990, por la editorial Hiperión, con una portada que reproduce la de la primera edición e incluye las más de 250 ilustraciones originales de Tomas Bourdelin.

¡Pero si todavía no he dicho nada del contenido del libro! Qué despiste. El libro se abre con un capítulo sobre la fisiología del perfume, en el que el autor expone lo que sabe sobre el sentido del olfato, el origen de la perfumería, su influencia en la memoria, sus cualidades medicinales, una muy interesante clasificación de los olores y temas parecidos. 

Luego aborda la historia del perfume y la cosmética, empezando por los antiguo egipcios y pasando por los judíos, los griegos, los romanos, los árabes, turcos y persas, los indios, tibetanos, chinos y japoneses, las «naciones sin civilizar» (África, Filipinas, Nueva Zelanda, Oceanía y los indios americanos), para llegar a Francia e Inglaterra. A cada una de esas sociedades dedica un capítulo detallado y lleno de aspectos interesantes. A continuación incluye un capítulo sobre los usos comerciales de flores y plantas, en los que detalla varios procesos industriales de fabricación, otro capítulo sobre las materias primas usadas en su profesión y un apéndice con una lista de esas sustancias, su nombre científico y de dónde proceden, en el que puede verse, por ejemplo, que la bergamota se cultivaba en Calabria y Sicilia, y que la verbena procedía de España. Una verdadera «biblia» del perfume.

El tono es ameno y divertido, el texto incluye poemas, anécdotas, detalles curiosos y cientos de historias, además de tratar de mantener siempre el rigor en los aspectos técnicos. En fin, un libro que es una delicia, en el que se aprende mucho no solo del noble oficio de los perfumistas, sino también de historia y del espíritu de la época en la que fue escrito. Una maravilla.

Encontré esta magnífica publicación en la librería Hiperión, situada en la madrileña calle de Salustiano Olózaga, 14, cerca de la Puerta de Alcalá, un lugar fabuloso, en el que se encuentra una cantidad inimaginable de volúmenes raros y difíciles de encontrar, tantos que más parece una biblioteca que una librería.

La traducción del francés original es obra de Juan Ignacio de la Iglesia.

Grabado original de Tomas Bourdelin

Eugène Rimmel (1821-1887) fue un empresario francés dedicado a los productos cosméticos. Se mudó con su familia a Londres cuando su padre recibió una invitación y el encargo de hacerse cargo de una perfumería en Bond Street. Cuando creció, siguió las huellas de su padre y en 1844, a los 23 años, abrió una perfumería llamada The House of Rimmel. 

Considerado el gran pionero del cuidado personal y los productos de belleza, hizo mucho para difundir los hábitos de higiene personal. Se hizo famoso por ser el primero en lanzar enjuagues bucales, cremas de uso diario para las damas de clase media y una máscara de pestañas no tóxica. En 1869 comercializó el «Superfin», el primer maquillaje de pestañas hecho con polvo de carbón y vaselina. En los años siguientes lo fue perfeccionando y desde entonces, rimmel es una palabra adoptada en la mayoría de los idiomas con pequeñas variaciones.

También lanzó abanicos perfumados, para que las damas dejasen su fragancia allí donde fueran, puso una fuente de perfume para la Gran Exposición de 1851, lanzó la idea de catálogos para la venta por correo y fue el perfumista oficial de la reina Victoria.

Se hizo muy famoso y cuando murió, los obituarios de medio mundo hablaban del fallecimiento de El príncipe de los perfumes. Sus hijos continuaron llevando la firma, que fue una empresa familiar hasta 1949.

Eugène Rimmel

Publicado por Antonio F. Rodríguez.