jueves, 28 de marzo de 2024

El quinto hijo - Doris Lessing

 

Título: El quinto hijo                                                                                                             Autora: Doris Lessing   

Páginas: 160 pág.

Editorial: Debolsillo

Precio: 10,95 euros 

Año de edición: 2008

¿Qué pasa en una familia aparentemente feliz cuando nace un niño malvado, realmente malo, un disruptor? ¿Eso siempre pasa por un motivo? ¿Y si no es así? ¿Puede llegar a destrozar una familia? ¿Cómo se maneja esa situación? Esas y otras preguntas parecidas se plantea el lector que se sumerge en esta estupenda e interesante novela, una historia curiosa y enigmática, con tintes de obra de terror, que provoca al mismo tiempo rechazo y fascinación.

Harriet y David se conocen en una fiesta de empresa a la que los dos habían acudido sin mucho entusiasmo, pero nada más verse se reconocen como almas gemelas. Ambos son anticuados, tímidos, exigentes, perfeccionistas, chapados a la antigua, vírgenes... un tipo de persona que choca con el entorno social y se sienten bichos raros. Corren los años 60 y la gente de su entorno está en otra cosa. Ante la extrañeza, las críticas y las risas solapadas de todos, desarrollan su proyecto de vida en común: un matrimonio tradicional, muchos niños, una gran casa familiar donde celebrar las festividades de siempre con muchos invitados, ir a misa los domingos... una vida apacible y feliz. Todo va a las mil maravillas hasta que llega el quinto hijo: Ben, un pequeño bruto, un niño lleno de energía, que parece un demonio o un alien llegado de no se sabe dónde.

El estilo es sencillo, neutro y objetivo. Cuenta los hechos y las actitudes con riqueza de detalles y matices, manteniendo un loable equilibrio, sin excesos verbales, con una enorme contención, evitando caer en el melodramatismo. A veces se diría que es un reportaje periodístico, una crónica detallada y exhaustiva, si no fuera por el ritmo de las frases y su indudable calidad literaria.

El libro es duro, no nos engañemos, pero aborda con perspicacia y profundidad psicológica temas de calado, que no se suelen tratar,  lo hace manteniendo una neutralidad y un equilibrio notables. Particularmente interesante es la evolución de la forma de ser de los dos progenitores, al principio son ingenuos y altruistas y al final, la madre protege por encima de casi todo al pequeño diablo y su padre lo rechaza como un extraño que no debiera estar ahí. La descripción de la alineación de la madre, que abandona su carrera y siempre está cansada con las tareas del hogar y tanto niño, y el proceso de demolición de la familia, desmontada por un problema irresoluble, está también estupendamente bien reflejadas, de manera que, paradojas de la literatura, uno disfruta enormemente con tanta desgracia.

Otros temas, no menos interesantes, que aparecen son: la dialéctica entre los ideales y la práctica, y lo difícil que pude llegar a ser distinguir qué es lo correcto cuando hay que aplicar los valores éticos en problemas realmente complicados; la integración y el rechazo, curiosamente, el hijo malévolo y rechazado socialmente resulta aceptado en una pandilla de semidelincuentes; el excesivo apego a un modelo de vida, que puede ser ideal, pero que puede también quebrarse si no sabemos adaptarnos a lo imprevisto, y muchas preguntas más a las que se les puede dar las vueltas que uno quiera (¿realmente estas cosas ocurren solo en las familias de los demás? ¿es imposible que nos pase a nosotros? ¿cómo reaccionaríamos? ¿es Ben, de alguna forma, el hijo inadaptado a un modelo de vida de unos padres inadaptados al mundo que los rodea?

En fin, una novela compleja y complicada, con mucha enjundia y fundamento, tan dura como la vida misma y por eso precisamente, tremendamente real. Muy interesante y con muchas cosas que comentar con otros lectores. Y todo eso en solo 159 páginas de texto. Va a resultar al final que esta Lessing es tan buena como dicen.

Doris Lessing (Kermanshah, 1919-2013) fue una escritora británica. Era hija de un oficial del ejército británico, que perdió una pierna en la Primera Guerra Mundial y se casó con la enfermera que lo cuidaba. Nació en Persia, mientras su padre estaba allí destinado y cuando tenía seis años, sus padres se instalaron en una granja en el África colonial británica, en Zimbabue, en la que cultivaron maíz tabaco y cereales. Doris vivió allí hasta los 30 años. 

A los 15 años, huyendo de su autoritaria madre, se fue de casa y comenzó a trabajar como niñera. Fue telefonista, auxiliar de clínica y tuvo los más variados empleos. Se casó dos veces, tuvo tres hijos, se divorció otras dos veces, se instaló en Inglaterra con el más pequeño de sus retoños y empezó a escribir. Criticó duramente el apartheid sudafricano, hizo campaña contra las armas nucleares y estuvo afiliada al partido comunista, pero lo abandonó cuando se revelaron los crímenes del estalinismo y apoyó públicamente la Revolución húngara de 1956 sofocada por los tanques rusos.

Tuvo una formación autodidacta, leyó gran número de novelas decimonónicas y libros de política y sociología. Sus obras tratan los temas que le interesaban como comunista, feminista, pacifista y antinacionalista, y son en gran medida, autobiográficos. A los 43 años saltó a la fama con su octava novela «El cuaderno dorado». Autora muy prolífica, con más de 50 títulos, es una de las pocas escritoras que ha ganado prácticamente todos los premios literarios europeos importantes, como el Príncipe de Asturias de las Letras (2001) y el Nobel de Literatura (2009).

Doris Lessing

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 27 de marzo de 2024

El trabajo os hará libres - Miguel Ángel González

 
Título: El trabajo os hará libres                                                                                              Autor: Miguel Ángel González   

Páginas: 144 pág.

Editorial: Rey Lear

Precio: 12,80 euros 

Año de edición: 2008

Se fijó en sí mismo, en su vida, para escribir sus primeras novelas y «El trabajo os hará libres» fue la segunda de ellas. Miguel Ángel González (Madrid, 1982) era en los años 2000 un veinteañero y le preocupaban los asuntos que siempre han preocupado a las personas de ese rango de edad: entre otros, meter «una primera patita» en el mercado laboral, y sobre eso trata este libro.

Lo que sí que hizo Miguel Ángel González desde un inicio fue escribir sobre esas inquietudes con una línea narrativa muy definida que le ha acompañado en el resto de su obra. Podemos ver, por ejemplo, particularidades tan propias como llamar a su protagonista Fitzgerald, no precisamente por el expresidente de los EE. UU. —hay un oportuno chiste incluido en el libro—. Y es que el humor, que siempre ha desplegado el autor, ya aparecía en su primera obra en prosa.

Este protagonista, Fitzgerald, empieza a trabajar en una nueva empresa, Amensa, y se encuentra ante sí con un mundo que parece resultar novedoso —puesto de trabajo, beata compañera a su lado, jefes…—, pero lo afronta con la apatía de persona adusta que será marca del personaje. Parece también quedar desatendido en una oficina, que imagino algo cochambrosa, sin embargo, eso no le va a librar de la presión de sus superiores que, llegados a cierto punto, le impondrán un ultimátum. Tal vez no sea nada del otro jueves la exigencia, pero tendrá que poner mucho esmero en cómo se desenvuelve en su puesto de trabajo. Las propuestas sencillas a veces son las más complicadas.

Miguel Ángel González es un novelista y dramaturgo que, desde sus primeras obras entre las que se encuentra «El trabajo os hará libres», no ha parado de crecer y conseguir importantes reconocimientos, escribiendo siempre con una literatura muy particular. Esta novela no pasó desapercibida para el jurado que le distinguió con el I Premio de Novela Corta de Humor José Luis Coll.

Miguel Ángel González

Publicado por Jesús Rojas.

martes, 26 de marzo de 2024

La medida de todas las cosas - Ken Adler

 

Título: La medida de todas las cosas                                                                                    Autor: Ken Adler

Páginas: 496 pág.

Editorial: Taurus

Precio: 20 euros 

Año de edición: 2003

Este apasionante libro de Historia de la Ciencia arranca en 1792 en plena Revolución Francesa, cuando la monarquía gala colapsaba y una promesa de igualdad se difundía por todos los rincones. Dos grandes astrónomos franceses, Délambre y Méchain, salieron de París en sendos carruajes provistos de toda suerte de instrumentos y aparatos científicos con una misión peculiar, digna de las mejores aventuras de Julio Verne: medir la Tierra con la mayor exactitud posible, o al menos la porción de meridiano que iba desde Barcelona hasta Dunkerque. Conocido el ángulo que subtienden esos dos puntos desde el centro de nuestro planeta, se conocería la longitud total del cuadrante del meridiano. El objetivo final era definir una nueva unidad de medida única y universal, que acabase con la proliferación de unidades locales y nacionales las diferentes varas, yardas, toesas, millas, leguas...: el metro. Se definiría como la diezmillonésima parte del cuadrante terrestre y sería eterna e inmutable, como lo era la realidad sólida terrestre luego se vería que no es tan sólida e invariable.

Nuestros dos aventureros partieron, uno hacia el norte y otro hacia el sur, haciendo mediciones, y repitieron el proceso en el camino de vuelta. Se encontraron en Carcasona y como resultado de siete años de trabajo, presentaron sus resultados en una Conferencia Internacional en París, la primera reunión científica internacional, en la que se definió el metro por primera vez y se elaboró una barra de platino puro que medía exactamente eso, un metro. Lamentablemente, uno de los dos intrépidos científicos cometió un pequeño error. Un cuadrante de meridiano terreste del hemisferio norte mide 10 002 290 m, y el patrón final resultó ser 0,2 mm, el grosor de un par de páginas, más largo de lo que debiera. Una cantidad pequeña, pero significativa para trabajos de precisión.

Para que la historia tenga más dramatismo, resulta que el autor, al revisar los cientos de cartas que intercambiaron los dos astrónomos, una correspondencia perdida durante muchos años, descubrió que uno de ellos se confundió y, presa del pánico, lo ocultó. Los remordimientos le llevaron al borde la locura y finalmente, a la muerte. Su compañero no descubrió el embrollo hasta después de que el metro se definiese como unidad universal y se enfrentó al dilema de decirlo o callar para siempre. 

Lo curioso es que, aunque se identificaron una serie de fuentes de error que no era posible controlar ni corregir, el que en un primer momento se consideró a sí mismo culpable del fallo, debido a caótica forma de trabajo y manera de anotar sus resultados, probablemente no lo fué tanto y, muy al contrario, parece que su método de trabajo, extraordinariamente complejo y alambicado, pudo quizás corregir muchos errores.

En cualquier caso ¿por qué se produjo exactamente ese error? ¿Cómo reaccionaron los dos pioneros cuando se descubrió el pastel? ¿Qué consecuencias tuvo? ¿Cómo siguió evolucionando el metro? Esas preguntas y muchas más se responden en este apasionante libro que, además de los curiosísimos detalles técnicos, describe todas las peripecias y avatares de tan curiosa empresa.

El texto es ameno y se lee muy bien, a pesar de las complejidades técnicas que, irremediablemente, incluye. Se consigue un tono claro, ameno y divulgativo, de manera que cualquier lector medio sigue todas las explicaciones sin problema. Un libro muy entretenido e instructivo, en el que se aprenden muchas cosas de cómo se plantea y gestiona un proyecto científico, abundancia de detalles sobre la vida cotidiana de la época, cómo era la mentalidad de la gente en aquellos tiempos y la manera de pensar de los dos científicos protagonistas. Es decir, una gozada de libro. Quienes hayan tenido contacto con la técnicas, los «de ciencias», disfrutarán leyéndolo y los que no, los «de letras», puede que se den cuenta de que la ciencia es un mundo mucho más cercano, asequible y atractivo de lo que pensaban.

En fin, la historia detallada de una expedición y unos resultados increíbles. Napoleón dijo: «Las conquistas van y vienen, pero esto logro permanecerá para siempre». Y no le faltaba razón, así nació el metro.

La edición está acompañada de una extensa bibliografía, la lista de fuentes que se han utilizado y un cómo índice analítico. La traducción del inglés, correcta y ajustada es obra de José Manuel Álvarez-Flórez, consumado traductor con más de trescientos títulos a las espaldas de los más prestigiosos autores anglosajones.

Ken Adler, nacido en 1959, es un historiador estadounidense. Es licenciado en Artes por la Universidad de Harvard y doctor honoris causa en Historia de la Ciencia. Ha dado clase en la Universidad Northwestern y ha sido profesor invitado en la Escuela de Minas de París, en la Universidad de Nueva York y en el Instituto Max Planck.

Ha ganado varios premios de Historia de la Ciencia y desde 2012 es miembro de la Academia Americana de Artes y Ciencias.

Ken Adler

Publicado por Antonio F. Rodríguez.