Título: Hammershøi. El ojo que escucha
Autores: Varios autores
Páginas: 232
Editorial: Fundacion Coleccion Thyssen-Bornemisza
Precio: 38 euros
Año de edición: 2026
En el madrileño Museo Thyssen-Bornemisza puede verse hasta el próximo 31 de mayo la primera exposición del pintor danés Wilhelm Hammershøi. Se trata de una amplia muestra de casi cien obras que ofrece una visión cabal de las distintas épocas y estilos del artista. Incluye, retratos, paisajes, interiores y tres autorretratos. Presenta algunas composiciones que evocan a las de Vermeer.
Es un pintor que alcanzó un éxito considerable en vida, prácticamente desconocido en España, caracterizado por sus interiores fríos y silenciosos, sus colores opacos y sus gamas de azules, grises, blancos y marrones. La exposición de este pintor me ha encantado por su capacidad de sugerencia, su incitación a la reflexión y su maestría al elegir temas poco convencionales, dotarlos de una profundidad asombrosa. Me ha recordado a veces a Edward Hooper y creo que prefigura claramente algunas obras de Antonio López.
Luz solar
Son cuadros en los que unas cuantas pinceladas, una imagen borrosa y poco definida, unos colores opacos, a veces una luz deslumbradora y poco más obligan al espectador a imaginar toda una escena llena de matices y detalles. Aquí os dejo el vídeo de la exposición:
En cualquier caso, una exposición imprescindible, para disfrutar durante una hora de un artista genial, muy original y de una técnica depurada. No dejéis de ir a verla.
Wilhelm Hammershøi (Copenhague, 1864-1916) fue un pintor danés. Hijo de un rico comerciante, comenzó a recibir clases de dibujo a los ocho años. Más tarde, ingresó en la Academia de Bellas Artes de Copenhague y completó su formación con varios pintores daneses. Se casó con la hija de un colega, Ida Ilsted, con la que vivió hasta su muerte en Copenhague. Su mujer aparece frecuentemente en sus obras y en las de su hermano, Peter Ilsted.
Alcanzó un gran éxito internacional muy pronto, pero tras su muerte sus cuadros han ido cayendo en el olvido, quizás debido a que se le consideraba poco vanguardista, demasiado clásico y la modernidad ha despreciado su obra hasta hace pocos años.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.




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