lunes, 18 de abril de 2016

Historias encontradas - Varios autores


Título: Historias encontradas
Autores: Varios autores
 
Páginas: 200

Editorial: Eterna cadencia

Precio: 21 euros

Año de edición: 2009


Ésta es una de las mejores antologías que he tenido la suerte de poder leer. Es realmente una recopilación muy especial, de extraordinaria calidad, porque reune 109 relatos incluidos, como gemas engastadas en otras tantas obras famosas, novelas, relatos y a veces incluso ensayos, de los más grandes autores de la literatura universal. 

De Unamuno a Dostoievski, del Popol Vuh a Isak Dinesen, de Freud a Cocteau, este delicioso recorrido a través de los mejores autores de todos los tiempos se disfruta página a página, son historias buenísimas, en las que destacan a menudo los grandes autores, pero tambien encontramos a veces relatos excelentes de autores casi desconocidos.

Son minicuentos, de un párrafo de extensión, una página o a lo sumo página y media, en los que a primera vista llaman poderosamente la atención dos cosas. La uniformidad de estilo y el parecido en la forma de contar, que se mantiene durante muchas páginas; quizás porque son historias desnudas, cadenas de hechos relatadas escueamente y en poco espacio. Y el sabio orden, aparentemente arbitrario, con el que están ordenados estos textos. La secuencia no sigue ningún criterio aparente, pero sospecho que mantienen ese cierto parecido de estilo.

Se encuentran aquí frases geniales, como la anónima «El sexo es una caja de cuchillos afilados», historias curiosísimas, como la de la casa que se compró Stefan Zweig en Salzburgo, la del hombre que contempló el rostro de su padre cuando era más joven que él, la delicada historia de «La mariposa blanca» de Lafcadio Hearn, una historia que Conan Doyle le oyó contar a Oscar Wilde o un relato muy interesante de Ramón Llull.

De entre todos, me quedo con la historia del emperador Carlomagno sobre la esencia del amor, que tiene también algo de cómica, y con un texto de Balzac que recuerda la famosa historia de «Un ramito de violetas», la canción de Cecilia.

Algunas de estas historias son meras digresiones dentro de un texto más amplio, otras, ejemplos que tratan de demostrar una tesis, a veces, versiones de leyendas que ya hemos oído  y en alguno que otro caso, cuentos que resuenan con un argumento principal y lo refuerzan. En cualquier caso, demuestran que en cierto modo, la literatura es fractal en cierto sentido y analizando estos pequeños fragmentos se pueden encontrar pistas sobre la obra de sus autores.

En fin, una antología fabulosa y muy original, que debería leerse en los colegios para inocular el virus de la lectura a los chavales y ante la que ya no cabe la excusa de que tenemos poco tiempo, estos cuentos se leen en un momento y son todos, de verdad, una auténtica joya. 

El autor, que ha recopilado estas historias, identificándolas y extrayendolas de un abanico de fuentes tan amplio y diverso, tiene un mérito extraordinario por su olfato literario y por su dominio del acervo de la literatura universal. 

Es el gran novelista argentino Eduardo Berti (Buenos Aires, 1964), que hace tiempo nos encandiló con la novela multipremiada titulada «El país imaginario», una exquisita recreación de la China de los años 30, fascinante y exótica.

Eduardo Berti

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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