miércoles, 15 de octubre de 2014

El conde de Montecristo - Alejandro Dumas


Título: El conde de Montecristo
Autor: Alejandro Dumas 

Páginas: 1144 

Editorial: Random House 

Precio: 20 euros 

Año de edición: 2011 

Aquí tenemos una novela de padre y muy señor mío, un libro de aventuras en toda regla, ameno, entretenido y un superventas de larga duración que ha hecho las delicias de generaciones de lectores. «El conde de Montecristo» es una novela romántica, de acción, escrita con mucha habilidad y que tiene la virtud de empujar al lector continuamente a través del texto, intrigado por ver qué va a pasar en las páginas siguientes.

Tiene la friolera de más de mil cien páginas en todas las ediciones, pero no se hace pesada y se lee estupendamente. Dumas acabó de escribirla en 1844 y se publicó en 18 entregas durante los dos años siguientes. Es el típico folletín que ha dado lugar a un gran número de versiones: hay varias películas, una miniserie de cuatro capítulos protagonizada en 1998 por Gérard Depardieu y Ornella Muti, más de un serial radiofónico de esos que se estiraban como un salchichón y duraban meses, que parecían años, y unas cuantas series de televisión.

Cuando yo era niño la pusieron en Novela, un programa que se emitía los días de diario después de comer, en el que en una semana y cinco capítulos se podían ver historias románticas y novelones variados en dramatizaciones producidas por TVE. Esa versión estaba protagonizada por Pepe Martín y fué muy celebrada. La ví con mi abuela, que conocía muy bien la historia y me la iba comentando y explicando, así que mi infancia está poblada de sus personajes: el abate Faria, los villanos Danglars y Villefort, la traidora (según mi abuela) Mercedes y el protagonista, Edmundo Dantés.

Luego he leído la novela y ha sido una gozada recordar todo aquello, pero además he descubierto una novela fenomenal, espléndida, que siempre se incluye en las listas de las mejores novelas de todos los tiempos. Tiene un gran número de personajes interesantes y temas que nos tocan a todos, la traición, la desgracia injusta y sobrevenida, la venganza  la justicia, la piedad y el perdón, la juventud perdida y el paso del tiempo... 

Describe con detalle varios episodios interesantes de la Historia de Francia y además todo ello se presenta como una historia de aventuras con golpes de suerte y todo tipo de peripecias. Un libro formidable y de amplio espectro, recomendable para todo tipo de lectores y muy adecuado para largas convalecencias.

Hay varias historias reales en las que parece que el autor se pudo haber inspirado para construir la trama, pero lo más sorprendente es que, según sostiene el estadounidense Tom Reiss en un libro titulado «El conde negro», puede que la figura del protagonista, Edmundo Dantés, estuviese basada en ¡la del padre del escritor!

Alejandro Dumas era hijo de Thomas-Alexandre Dumas, un mulato nacido en Haití, hijo de un aristócrata francés y una esclava, que fué llevado a los catorce años a París por su padre. Era alto, apuesto, un espadachin consumado y un gran jinete. Ingresó en el ejército y llegó a ser general de Napoleón, gran estratega y un genio militar. Parece que era un buen tipo y nunca permitió el pillaje a sus hombres. Como recompensa a sus méritos en el campo de batalla le fué concedido el título de conde. 

Pero viajando en barco fué hecho prisionero en el Reino de Nápoles, enemigo de Francia y encarcelado durante dos años. Cayó enfermo y llegó a estar convencido de que el médico que le atendía le intentaba envenenar. Cuando fué liberado Napoleón estaba ya en el poder y su carrera militar estaba acabada. Para más información véase este artículo de El cultural.

Thomas-Alexandre Dumas

Por otro lado, la isla de Montecristo, que juega un papel central en el libro, existe y está situada en el Mediterráneo, al sur de la isla de Elba. Parece que Dumas pasó por allí en barco, la vió y le gustó como escenario para su novela. Es una isla italiana de unos 10 km², deshabitada y un espacio natural muy protegido, por lo que es difícil visitarla. Está declarada reserva de caza y tiene un monasterio en ruinas del siglo XIII destruido por los piratas en 1535.

La isla de Montecristo

Alejandro Dumas (Villers-Cotterêts, 1802-1870) se quedó huérfano de padre a los cuatro años y debido a la escasa pensión que le quedó a su madre recibió una educación muy deficiente. Trabajó como mensajero, vendedor de tabaco y como pasante de un notario, hasta que se colocó como escribiente gracias a la perfección de su caligrafía.

Acabó de formarse de manera autodidacta, era un lector voraz y compulsivo, se leyó todo Shakespeare y a los veintisiete años ya había triunfado como autor de dramas históricos. Viajó por Suiza, Italia, Bélgica, Alemania y también se hizo famoso con sus diarios de viajes. Cada género que tocaba le reportaba más éxitos y lectores, tenía tal demanda que contrató a colaboradores, como Auguste Maquet (1839-1851), que le ayudó en sus novelas más famosas, «Los tres mosqueteros» y también en «El conde de Montecristo». Sin embargo, parece que Dumas siempre mantenía el control y la supervisión de todo.

Reunió una considerable fortuna que dilapidó en pocos años en fiestas, banquetes, en construir un castillo de capricho, un divorcio mal resuelto y una cadena de negocios a cual más ruinoso. Murió de un ataque al corazón y parece que hizo lo que le dió la gana durante toda su vida. Dejó escritas más de 300 obras y una multitud de artículos, y es uno de los escritores franceses que más popularidad, éxitos y fama consiguió en vida. Suhijo también se llamaba Alejandro Dumas y también fué un escritor de éxito, autor de «La dama de las camelias».

 
Alejandro Dumas (padre) fotografiado por Nadar en 1855

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

1 comentario:

  1. Es uno de esos libros que impone por el número de páginas, pero que leeré en algún momento sin duda.

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