viernes, 8 de marzo de 2024

El padre de un asesino - Alfred Andersch

 

Título: El padre de un asesino                                                                                               Autor: Alfred Andersch

Páginas: 117 pág.

Editorial: Cuatro lunas.

Precio: 8 euros 

Año de edición: 2007

El alemán Alfred Andersch es un autor poco conocido en España. En su país es altamente valorado. Como todos sus compatriotas, Andersch fue marcado a fuego por la terrible experiencia del nazismo. «El padre de un asesino» (1980) es una breve y magistral novela de raíz autobiográfica. Esta filigrana narrativa nos lleva al Múnich de 1928. Últimos años de la República de Weimar. Se acerca el diluvio. 

Un niño de 14 años, Franz Cain, que no es otro que Alfred Andersch, asiste como todos los días a las clases de griego en el instituto Wittelsbach. Es un niño inteligente y soñador. Quiere ser escritor. Le gustan las novelas del oeste de Karl May. La gramática griega le aburre soberanamente. Sus calificaciones no son buenas.

Los alumnos se duermen sentados en los incómodos pupitres. El aula sombría contrasta con el radiante día de mayo que se atisba por la ventana. La aburrida lección se alarga interminable entre el sopor estudiantil. La imaginación de Franz vaga a su aire. Quién pudiera salir a la calle. Jugar libre y feliz lejos de la horripilante gramática griega. 

De repente, alguien entra en la clase. Un subordinado invisible le abre la puerta ceremoniosamente, como a un rey. Es nada menos que el viejo Himmler, profesor de lenguas clásicas y director del instituto. No por nada le llaman el Rex. Franz Cain lo encuentra antipático. Le teme. El director Himmler toma el control de la clase, su clase, desplazando al acobardado profesor, que se aparta silenciosamente.

Los ojos infantiles de Cain se fijan en el corpulento director: voluminoso, barrigudo, impecablemente vestido, con unas gafas de oro a través de las cuales se filtra su mirada azul y maligna. Pedante. Despótico. Astuto. Falsamente cordial. Sus ideas políticas son derechistas. Orden y tradición. Tiene además un hijo, el joven Heinrich, con el que se lleva mal. El viejo Himmler es un conservador de la vieja escuela. El joven Himmler es un revolucionario que pertenece al minúsculo partido nazi.

Así comienza una sutil tortura psicológica que durará una hora. El director Himmler es un maestro en acercarse de manera sinuosa a sus víctimas. Les pregunta de buenas maneras. Les va llevando al desastre sin perder la compostura. La humillación pública del ignorante es para el odioso director un infalible recurso pedagógico. El escarmiento.

Esta obra nos habla de los efectos desastrosos de la educación deshumanizada en una sociedad autoritaria, donde las jerarquías lo son todo. El autoritarismo en la escuela prefigura el totalitarismo que llega. El de arriba humilla al de abajo y se muestra servil con su superior. Todos obedecen, pero en algún momento podrán mandar y, claro, vengarse con el subordinado. Las cosas funcionan así cuando el ideal de un país es el cuartel: disciplina, con una punta de crueldad y sadismo. Una educación humanística sin cordialidad de nada sirve. Forma eruditos, en el mejor de los casos, pero no ciudadanos conscientes del ejercicio de su libertad y del respeto a la libertad ajena. Algo huele a podrido en Alemania

Dediquen un par de horas a la lectura de este estupendo librito. Creo que no les decepcionará.

Alfred Andersch

Alfred Andersch (1914-1980) fue un escritor alemán nacido en Múnich. De joven fue un activista juvenil comunista, lo que le valió pasarse seis meses en Dachau cuando los bárbaros alcanzaron el poder. Luchó en la Segunda Guerra Mundial enrolado en el ejército alemán. Desertó. Vivió en Suiza. Allí se hizo amigo del escritor Max Frisch

Tras la guerra, comenzó su carrera literaria. Andersch escribía en periódicos y se relacionó con el grupo de escritores del 47, la generación alemana de posguerra. Su obra se compone de ensayos, novelas, obras de teatro y reportajes. Falleció en 1980. Poco después, se publicó póstumamente su libro más conocido: «El padre de un asesino». En su «Historia natural de la destrucción», W. G. Sebald analizó muy duramente la trayectoria de Andersch, así como la calidad de su obra. A mí me gusta más «El padre de un asesino», en su limpia sencillez, que cualquiera de los pretenciosos libros de Sebald, con o sin ilustraciones. Esto de la literatura va en gustos. Como todo.

Publicado por Alberto.

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