martes, 12 de mayo de 2015

Los sótanos del Vaticano - André Gide


Título: Los sótanos del Vaticano
Autor: André Gide
 

Páginas: 280
 

Editorial: Alianza
 

Precio: 10,95 euros 

Año: 2013

Esta novela, escrita hace más de un siglo, en 1914, resulta ser una obra muy vanguardista, atrevida e innovadora. Para empezar, rompe completamente el esquema clásico de novela lineal que narra una sucesión de hechos con una lógica discursiva, sino que se presenta en forma fragmentaria, formada por varias partes, cinco en total, dedicadas cada una a un personaje y aparentemente independientes.

De manera que, cuando uno lleva leídos unos cuantos capítulos y cree saber de que vá la novela y quién es el protagonista, el autor lo deja tirado y se va detrás de un personaje que parecía secundario, y así sucesivamente. Es una técnica que recuerda a los libros de Bolaño, con la diferencia de que al final, Gide anuda todas las tramas en una sola, en una suerte de mecanismo de relojería ajustado con la máxima precisión, que le da un sentido final a la novela. En cualquier caso, es un texto con una estructura muy original, con un cierto juego y siempre resultan refrescantes las narraciones que logran tomarle al pelo al lector y desconcertarle durante un rato.

Además, en cada parte cambia el busilis de la historia, el macguffin que atrae la atención del lector: La conversión de un ateo francmasón al catolicismo, la aparición de un hijo ilegítimo, un secuestro del Papa, la idea del crimen gratuito, caprichoso... el motor que atrae la atención dellector cambia continuamente y lo más curioso es que las ideas que parecen más descabelladas están basadas en hechos reales.

Otra característica curiosa es el estilo, que va directamente al grano, prescinde totalmente de descripciones y reduce bastante los diálogos, con lo que casi todo es acción, lo que le da a la narración tiene una factura muy moderna. También hay que hacer notar el desparpajo del autor, que se dirige al lector directamente, de vez en cuando, o en ocasiones les dice cosas a los personajes.

Y a la vez, es una novela amena y con carácter, que resulta muy interesante e invita a cada momento a seguir leyendo para ver si uno es capaz de desentrañar el misterio de una narración que parece llena de trampas durante las cuatro primeras partes de las cinco que la componen.

Por otro lado contiene muchá sátira, mucha caricatura, sobre todo de la Iglesia, pero también de la nobleza, de la falsa piedad de algunos, de las convenciones sociales... parece que la idea de esta novela parte de la sortie, un género dramático medieval en el que los personajes se disfrazaban aparatosamente, como bufones, para realizar una atrevida sátira. 

En esta traducción del título, que utiliza la palabra sótanos para el original caves, se pierden algunos de los juegos de palabras que encierra el título en francés. Caves alude a las cuevas vaticanas, es decir, a sus tesoros ocultos y también a sus secretos y a su historia subterránea. Pero también significa «ingenuo, tonto», lo que recuerda a los pardillos que pican en la gran estafa que aquí se cuenta. Incluso tiene una acepción más en argot, «jefe de una banda», que convierte el título en algo así como «los capos del Vaticano». Demasiados significados que es imposible reproducir en otro idioma.  

En conjunto, una novela moderna y atrevida, rompedora, que se olvida de las exigencias de verosimilitud y realismo de la novela clásica, pero tampoco se situa en el terreno de la fantasía, sino que plantea la situaciòn de un autor que asume una libertad total para contar lo que le quiere y como quiere, para ofrecer una historia muy sugerente y algo rocambolesca. En realidad puede decirse que es una novela de enredo, pero a la vez una novela de ideas, llena de símbolos y significados, en la que nada es gratuito.

Una obra sugerente y sofisticada, con un andamiaje muy bien estructurado, escrita para un lector inteligente, que ironiza sobre muchas cosas, extraña y atractiva a partes iguales. Un novela curiosísima, original y única, muy estimulante, amenizada por cinco personajes igualmente protagonistas, que curiosamente se hace corta, my corta y al acabarla le deja a uno con ganas de seguir leyendo. Muy recomendable para esos exploradores de páginas y aventureros curtidos en miles de capítulos que no se arredran ante nada y disfrutan de cualquier aventura en una jungla de letras. No os la perdáis, uno no es un lector completo hasta que no ha leído a Gide.

André Gide (París, 1869-1951) fué un gran escritor francés, autor de novela, poesía ensayo y un fantástico diario, que obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1947. Ya le hemos dedicado varias entradas en este modesto blog.

Hijo de un profesor de leyes, nació en una familia protestante, puritana y bien situada; muy joven se convirtió en un escritor prolífico, bien considerado, que publicaba un libro cada dos años con un ritmo muy regular. A los 26 años se casó con su prima, pero nunca llegó a consumar el matrimonio. Viajó por el norte de África, allí conoció a Oscar Wilde y guiado por su sabia mano, descubrió su homosexualidad latente. Poco después, lo reconoció públicamente y se convirtió en uno de los primeros defensores de los derechos de los homosexuales.
 

Años después viajó por el Congo, Chad, Camerún y otros países de la francofonía. Criticó duramente las condiciones de la explotación colonial francesa e inspiró algunas reformas. Se afilió al Partido Comunista pero al poco tiempo se desilusionó completamente en un viaje a la antigua URSS, lo que le granjeó la enemistad de casi toda la izquierda francesa. Durante la Segunda Guerra Mundial permaneció en África y al año de su muerte, la Iglesia Católica incluyó sus obras en el Índice de libros prohibidos.
 
André Gide

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada