miércoles, 6 de mayo de 2015

Madera de héroe - Miguel Delibes


Título: Madera de héroe
Autor: Miguel Delibes

Páginas: 352

Editorial: Destino
 
Precio: 17,50 euros
 
Año: 1987

No he leído todo Delibes, ni mucho menos, pero tengo la sensación de que esta novela, publicada en 1987 y ganadora del Premio Ciudad de Barcelona, está entre sus mejores obras.

Cuenta la historia de Gervasio, un niño que vive en una ciudad de provincias y que desde pequeño tiene algunos síntomas que toda su familia y él mismo interpretan como signos claros de que está llamado a ser un héroe, un patriota capaz de las mayores hazañas militares. 

Sin embargo, esa idea, esa vocación natural e infantil, como podría ser la de bombero, astronauta o torero, va creciendo con él, madurando y cambiando conforme se hace preguntas cada vez más difíciles de responder: ¿en el bando de los malos también puede haber héroes? ¿todos los indios de las películas son malos? ¿los héroes tienen miedo? ¿qué es exactamente ser un héroe? El que ese hilo argumental de desarrolle en el contexto de la Segunda República y la Guerra Civil Española, hace que el libro sea todavía más interesante.

La peripecia del protagonista se desarrolla en tres partes, niñez, adolescencia y juventud, y no sabemos hasta qué punto estamos leyendo la historia de la vida del autor, pero es evidente que los puntos de contacto son suficientemente claros como para pensar que Delibes ha querido contarnos cómo vivió aquellos años, desde 1927 hasta 1939, primero en su Valladolid natal  y luego en  el crucero Canarias en el que se enroló como voluntario con 16 años al comenzar la guerra.

En este libro parece que el vallisoletano ajusta cuentas con su pasado, con inteligencia, sabiduría y la ligereza que cabe en una novela, donde no hace falta argumentar y hacer sesudas disquisiciones, sino que las grandes ideas entran en escena como en la vida real, a través de un diálogo, un comentario, un personaje o un detalle. Porque la familia es el otro tema que recorre todo el libro, una familia en la que cada personaje simboliza un grupo social hasta casi representar el país al completo.

Como decía, creo que es una de sus grandes novelas. El estilo está muy elaborado y tiene mucho ritmo, resulta musical hasta el punto que parece mantenerse durante mucho rato en un maravilloso compás de cuatro por cuatro. El vocabulario es rico y variado, y mantiene un difícil equilibrio entre sencillez castellana y tendencia barroca al adorno. A ratos recuerda a García Márquez, a Mazurca para dos muertos de Cela, siempre con un nivel de calidad deslumbrante.

Mención aparte merece algo que Delibes consigue como pocos: el uso convincente del lenguaje y las expresiones de la época ayuda a entender la cosmovisión de aquellos años, cómo veía la gente de entonces el mundo y la vida. Una novela estupenda que sumerge y empapa al lector en una época que ya pasó y resulta imprescindible para conocer lo que somos. Muy recomendable para los amantes de la gran literatura, una crónica cotidiana de cómo se vivía la guerra en una familia y además, un libro muy fácil y ameno de leer.

En esta entrevista el autor habla sobre este libro y sus peculiaridades.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/escritores-en-el-archivo-de-rtve/miguel-delibes-madera-heroe-1987/717990/

Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) fué un escritor, cazador, periodista y vallisoletano de pro, famoso por encarnar durante un buen número de años el papel de escritor-que-escribe-un-castellano-mejor. Ganó los premios de literatura más importantes en España.

Hijo de un catedrático de Derecho, nació en una familia de ocho hermanos. Hizo la carrera de Comercio y luego la de Derecho, pero curiosamente comenzó a a trabajar en el periódico más antiguo de España, «El Norte de Castilla», como caricaturista a los 21 años. Luego desarrollo toda una carrera periodística que le llevó a dirigir el periódico durante cinco años, desde 1958 a 1963, a tener problemas con la censura y finalmente a dimitir por un enfrentamiento con Manuel Fraga, a la sazón Ministro de Información y Turismo.

Mientras tanto se había hecho catedrático de Derecho mercantil en la Escuela de Comercio, se había casado y desde 1947, año en el que obtuvo el Premio Nadal con «La sombra del ciprés es alargada», escribía novelas con una regularidad envidiable, que llegó a estabilizarse en un ritmo de una por año. En 1950 pasó la tuberculosis, en 1973 ingresó en la Real Academia Española y ocupó el sillon «e» y en 1974 falleció su esposa, lo que le marcó profundamente. 

Gran conocedor de la fauna y flora de su entorno geográfico, apasionado de la caza y del mundo rural, supo plasmar en sus obras todo lo relativo a Castilla y a la caza. Siempre se consideró simplemente un cazador que escribía.

 
Miguel Delibes

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

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