lunes, 11 de mayo de 2015

Cuentos fantásticos del siglo XIX - Ítalo Calvino (editor)


Título: Cuentos fantásticos del siglo XIX
Autor: Ítalo Calvino (ed.)
 

Páginas: 640
 

Editorial: Navona
 
Precio: 19,95 euros

Año: 2010 (3ª ed.)

Esta antología de cuentos fantásticos del siglo XIX europeo, diseñada y prologada por Ítalo Calvino, es una verdadera joya, un libro imprescindible para los amantes del género. Reúne 26 relatos escogidos con sabiduría y tino de otros tantos autores, que ofrecen una panorámica completa y apasionante.

La lista de autores es inmejorable: Jan Potocki, Joseph von Eichendorff, E. T. Amadeus Hoffmann, Walter Scott, Honoré de Balzac, Philarète Chasles, Gérard de Nerval, Nathaniel Hawthorne, Nikolai Gógol, Théophile Gautier, Prosper Mérimée, Sheridan Le Fanu, Edgar Allan Poe, Hans Christian Andersen, Charles Dickens, Iván Turguénev, Nikolái Leskov, Villiers de l'Isle-Adam, Guy de Maupassant, Vernon Lee, Ambrose BIerce, Jean Lorrain, Robert Louis Stevenson, Henry James, Rudyard Kipling, y H. G. Wells.

Hay autores famosos e indiscutibles, junto a otros no tan conocidos, pero igualmente necesarios. Los textos son de longitud media, entre 20 y 30 páginas, están ordenados cronológicamente y presentados brevemente con una excelente introducción de una página de longitud de Calvino, que sitúa muy bien cada pieza en su contexto. No en vano el italiano está considerado como uno de los mejores redactores de solapas que ha habido nunca.

Ítalo Calvino sostiene en el prólogo que el cuento fantástico es uno de los productos más característicos de la narrativa del siglo XIX y uno de los más significativos, porque es el que más dice sobre la interioridad del individuo y de la simbología colectiva. Para nuestra sensibilidad de hoy, el elemento sobrenatural en el centro de estas historias aparece siempre cargado de sentido, como la rebelión de lo inconsciente, de lo reprimido, de lo olvidado, de lo alejado de nuestra atención racional. En esto se ve la modernidad de lo fantástico, la razón de su triunfal retorno en nuestra época.

El relato fantástico surge como género entre los siglos XVIII y XIX, después de la Ilustración y el siglo de las luces, como mecanismo de exploración y tratamiento de todo aquello que se escapa fuera del marco definido por lo puramente racional.

Yo tengo la suerte de tener en casa la edición de 1987 de la Editorial Siruela con la que se inauguró la colección «El ojo sin párpado» (cuyo nombre está tomado de un cuento de esta antología a cargo de Philarète Chasles), en dos manejables tomos encuadernados en azul de 12 X 17,7 cm que incluyen cada uno en la portada un sugerente e inquietante dibujo de Jean Jacques Lequeu (1757-1826), un arquitecto y dibujante francés de lo más interesante. 

 
Portada de la edición en dos volúmenes del año 1987

Una excelente antología, que no debe faltar en la biblioteca de todo buen lector, junto a la «Antología de la literatura fantástica» de Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo, bien a mano, para poder consultarla en cualquier momento. Una obra que me ha hecho pasar muy buenos ratos, que permite recordar y comparar autores, calibrar matices y saborear estilos. Un libro de los que no se asimila completamente en una sola lectura y hace falta rumiar en varias sesiones, y que sin duda es uno de esos libros fundamentales que hay que tener en casa, a ser posible en la mesilla de noche.

Ítalo Calvino (Santiago de Las VegasCuba, 1923-1985), nacido cerca de La Habana por casualidad, cuando su padre dirigía una estación experimental de Agronomía, es uno de los escritores italianos más importantes del siglo XX.

Recibió una educación laica y siempre fué un hombre de izquierdas. Luchó contra el fascismo italiano en las Brigadas Partisanas Garibaldi y estuvo afiliado al Partido Comunista Italiano. Alcanzó un enorme éxito en vida y estuvo propuesto para el Premio Nobel varias veces. Tuvo una primera etapa neorrealista y una segunda en la que utilizaba elementos fantásticos.

Trabajó como vendedor de enciclopedias, redactor de periódico y finalmente, como reseñando libros para la editorial Einaudi. Mientras tanto, estuvo siempre escribiendo y publicando libros, cuentos, reseñas, artículos, ensayos a la vez que trabajaba en cualquier otra cosa. Como detalle curioso, os contaré que era muy tímido, hablaba muy poco y era famoso por sus silencios. 

Ítalo Calvino

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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