domingo, 7 de junio de 2015

El códice Mendoza

Primera página del códice que muestra la fundación mítica
 de Technotitlán, allí donde los mexicas encontraron
 un águila devorando una serpiente sobre un nopal

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México ha digitalizado y publicado en la web recientemente este fascinante códice del siglo XVI, el llamado Códice Mendoza, realizado hacia 1540 en papel europeo por los tiaculios (escribas mexicas) sobre los aztecas y su imperio. Los coloridos dibujos están acompañados de textos explicativos escritos por un escriba español, así que el conjunto tiene el aspecto de un increíble cómic de otros tiempos.

Verdugos (arriba) y jefes (abajo) aztecas

Fué encargado por el primer virrey de Nueva España, Don Antonio de Mendoza (1490-1552), para enviar informes a Carlos I sobre los mexicas aztecas. El barco que lo llevaba a España fué apresado por piratas franceses y el códice pasó por varias manos hasta llegar a la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford, donde se encuentra ahora.

Un valiente guerrero con un cautivo

Es un documento de un enorme valor histórico y etnográfico. Está formado por 71 folios devididos entres partes: la primera es de 16 folios y cuenta la historia de los mexicas desde 1325 hasta 1521; la segunda, de 39 folios, muestra a un pueblo dominado, los altépetl, y el sistema de tributos, y la última y más interesante, de 16 folios, sobre la vida cotidiana de los mexicas.

 
Castigos habituales a los jóvenes de 11 a 14 años; se les clavaban
 espinas  de cactus y se les hacia respirar humo de chiles

Se explica que el adulterio estaba castigado con la muerte, que sólo los mayores de 52 años, ya jubilados podían emborracharse porque ya habían trabajado toda su vida, que jugaban a la pelota y a los dardos, que sacrificaban a los cautivos enemigos, que tenian castigos terribles, como apalear con tizones encendidos, y que eran muy duros con los adolescentes díscolos. 

Curiosamente, a falta de vocabulario mas apropiado los españoles empleban palabras referentes a lo musulmán, lo no español, para describir algunas cosas mexicas, como mezquita (en lugar de templo) o alfaquí (en lugar de juez). Y es que siempre resulta muy útil disponer de términos precisos para poder pensar y hablar con propiedad.
       
En fin, un libro curiosísismo que es un verdadero tesoro del pasado. Pocas veces se tiene la oportunidad de comentar una especie de cómic mexico-español del siglo XVI. Un documento interesantísimo y sorprendente, que se puede consultar en línea en este enlace:


en español e inglés, págna a página y con la posibilidad de leer cómodamente la transcripción del texto original. También se puede conseguir un facsímil digital en este enlace.


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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