miércoles, 29 de abril de 2015

El sueño eterno - Raymond Chandler


Título: El sueño eterno
Autor: Raymond Chandler

Páginas: 240

Editorial: Alianza

Precio: 9 euros

Año: 2004

Esta novela, publicada en 1939, es la primera enla que aparece Philip Marlowe una de las mejores obras de Chandler y sin duda un título de referencia en el género negro y las novelas de intriga. Cuenta la historia de un detective, un antihéroe cínico y cansado, al que contrata el general Sternwood para que le libre de un chantajista que quiere aprovecharse de su hija menor. La hija mayor se interesa por el detective y la trama hasta lo indecible en muy poco tiempo.

Los libros de este autor son como sudokus, auténticos embrollos de personajes en los que el espectador se pierde sin remedio, mientras conserva una idea intuitiva general del guión. Hay quien toma apuntes, pero da igual, no sirve de mucho. Chandler aconsejaba a los jóvenes autores que si se atascaban en una novela, abrieran la puerta y metiesen a un tipo con una pistola en el salón y luego ya se vería. Él mismo debió seguir esa regla a menudo, porque sus novelas están llenas de matones, malentendidos, personajes confusos, traiciones, disparos y enredos, ante los que uno tiene el consuelo de que hay personajes que tampoco se están enterando de nada.

Y a pesar de todo, las novelas de este hombre tienen un encanto irresistible. Primero porque solo hace falta tener una idea general de la trama para estar ubicado. Segundo porque el protagonista es genial, cínico, de vuelta de todo, cansado, listo, muy listo, con una lengua afilada y en el fondo, un tipo leal, uno de los mejores antihéroes que se han inventado. Tercero, porque los diálogos son absolutamente geniales, réplicas con retranca, ironía y sarcasmo, que a mí por lo menos me parecen divertidísimas. Y cuarto, porque las atmósferas, el ambientillo, está perfectamente descrito.

Hay una versión cinematográfica dirigida en 1946 por Howard Hawks, protagonizada por el mejor Humprey Bogart y la mejor Lauren Bacall, una película mítica que se deja ver tantas veces como uno quiera sin perder encanto.

Cartel de la película de Howard Hawks (1946)

Pero en mi opinión, Marlowe será siempre Robert Mitchum, porque lleva escrita en la cara la personalidad del famoso detective. Es un personaje que le viene como anillo al dedo.

Robert Mitchum Marlowe

En fin, una de las novelas fundacionales del género, el brillante debut de un escritor prodigioso. Chandler se inventó el detective perdedor, que nunca llega a prosperar porque aún le queda un poco de ética, y la rubia peligrosa. Os recomiendo el plan de ver primero la película, la de Bogart o la de Mitchum, y luego leer el libro. El efecto es muy potente.

Raymond Chandler (Chicago, 1888-1959) era hijo de ingeniero alcohólico y violento, que maltrataba a su madre y finalmente la abandonó. Entonces la familia decidió enviar al pequeño Raymond a Londres, bajo la protección de un acaudalado tío de la familia. Estudió en el Dulwich College de Londres, donde obtuvo una sólida formación literaria. Luego viajó por Francia y Alemania, y se nacionalizó británico en 1907.
      
Fué periodista, soldado en la Primera Guerra Mundial, poeta y algo borracho. Al acabarla contienda se instaló en California, se casó con una mujer 18 años mayor que él y consiguió un buen puesto en un sindicato, pero perdió el trabajo por alcólico, por escaquearse demasiado y por sus continuas aventuras con las secretarias. 
                                
Desde sus tiempos en Londres había estado escribiendo poemas, relatos y alguna novela, pero a partir de su 50 cumpleaños ya se dedicó por completo a escribir. 

Cuando se murió su mujer, tuvo fuertes depresiones, volvió a la bebida e intentó suicidarse dos veces.
  
 
Raymond Chandler
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

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