viernes, 10 de abril de 2015

Cineclub - David Gilmour


Título: Cineclub
Autor: David Gilmour
 

Páginas: 256
 

Editorial: Debolsillo

Precio: 7,95 euros
 

Año: 2010

Bueno, éste es un libro de memorias atípico, que se sale de lo normal y a la vez tremendamente sugerente y cercano. El protagonista, un director de documentales que sabe mucho de cine, cuenta los tres años de su vida que pasó en compañía de su hijo Jesse, de 16 años, en unas condiciones muy especiales.

El chico estaba atravesando un mal momento y era un poco desastre: un adolescente que no estudiaba, no quería trabajar y todavía no había encontrado su sitio en este mundo. Entonces, su padre le propuso un trato: no ir al instituto si no quería y no trabajar, pero nada de drogas y tenía que ver tres películas a la semana con él. Gilmour elegía las películas y las comentaba con su hijo en una especie de cinefórum. Le hacía una introducción a la cinta. le daba unas cuantas claves para entenderla mejor y le decía en qué tenía que fijarse. Después de verla, la comentaban y eso era en esencia todo.

El ensayo de educación basada en el cine duró tres años, vieron 120 películas juntos, con las que nuestro hombre consiguió dos cosas, que su hijo se convirtiera en un entendido en cine, cosa que nunca viene mal, y que al tener una buena relación con él, Jesse le contase sus problemas con las chicas, con lo que tambiénle iba educando algo en los aspectos humanos de esta dura existencia.

Parece que el experimento salió bastante bien, con algunos altibajos, pero desde luego no es un método que yo recomiende. Sólo puede ser buena idea en casos desesperados y aún así, es muy arriesgado. En este caso creo que no salió mal por la muy especial relaciòn existnte entre padre e hijo. Los dos se quieren y el padre mantenía todavía un fuerte ascendente sobre Jesse.

¿Porqué ha sido este libro un superventas arrollador en EE. UU. y Canadá? Porque se lee muy bien, David Gilmour va al grano, sabe contar historias y se aprende mucho cine con este libro. Cosas como la importancia de la nouvelle vague en la historia del cine, que hay que ver todas las películas de Truffaut, Eric Rohmer y Louis Malle, la habilidad de los grandes actores para atraer la atención del público, que probablemente Marlon Brando ha sido el mejor actor de cine, que «Encadenados» es una de las mejores películas de Hitchcock, que la esencia de la ética está resumida en «El ladron de bicicletas» y muchas otras cosas interesantes sobre el mundo del cine.

También hay multiitud de anécdotas y curiosidades, como que Robert Mitchum solía decir que «la diferencia entre otros actores y yo es que yo he pasado más tiempo en la cárce.

En resumen, un libro muy ameno sobre el cine y de cine, con el que se aprende mucho del séptimo arte, y a la vez una obra peligrosa, porque a ver si cunde el ejemplo y con tanto zangolotino adolescente desubicado como hay por ahí, proliferan los padres que piensan que la soluciòn es hincharse a ver pelis con ellos. Se trata de una apuesta educativa muy arriesgada y que, en el fondo, recuerda la filosofía de la Formación Profesional de toda la vida: si tu hijo es un  bala perdida, enséñale al menos un oficio y el que elige Gilmour es el de crítico de cine.

David Gilmour (London, Ontario, 1929) es un escritor y periodista canadiense, que no hay que confundir con el genial guitarrista de Pink Floyd, también llamado David Gilmour (Cambridge, 1946).

Ha trabajado como director manager del Festival de Cine de Toronto, crítico de cine para CBC Televisión, director de documentales y a partir de 1986 se dedica a escribir novelas, de las que ha publicado ocho, y este libro de memorias. En 2007 ganó dos National Magazine Awards con su ensayo «Mi vida con Tolstoi»

David Gilmour y su hijo Jesse

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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