martes, 21 de abril de 2015

Galveston - Nic Pizzolatto


Título: Galveston
Autor: Nic Pizzolatto 

Páginas: 288 

Editorial: Salamandra 

Precio: 18 euros 

Año: 2014

Después de leer varias críticas muy elogiosas, me he decidido a hincarle el diente a este libro y ¡es fenomenal!, me ha encantado y me parece sin duda una de las mejores novelas publicada el año pasado.  

Escrita en el 2010 y publicada en español en el 2014, cuenta las aventuras desquiciadas de Roy Cody, un matón a sueldo texano que se gana la vida en Nueva Orleans y un día se encuentra con que tiene los días contados porque le han diagnósticado un cáncer y además su jefe parece que se la quiere jugar.

Así arranca esta novela negra, muy negra, que recuerda a los mejores clásicos del género. Tiene la forma de una road story, una historia de carretera que cuenta entre otras cosas, la huida de dos personajes descolocados, que no encajan en ningún sitio, un hombre y una mujer unidos por las circunstancias entre los que surge una extraña complicidad. Después, el hilo narrativo se desdobla en dos historias, que parecen independientes en un principio, y que luego se van anudando hasta desembocar la una en la otra.

Vertiginosa, brutal, violenta, cruda y escrita con inteligencia, tiene al lector pendiente de lo que pasa y a  la vez con la boca abierta, alucinado con lo que le están contando. Resulta políticamente incorrecta a menudo y cuando uno está convencido de que va a ser una historia dura hasta el final, se desliza suavemente hacia un desenlace inesperado, lírico y delicado, de los que te tocan el corazón, un final genial para una historia soberbia.

El tútilo, Galveston, es el nombre de una pequeña localidad tejana en la costa del Golfo de México enla que tiene lugar el final de la historia; una playa que queda como símbolo de ese último acto de esta obra. 

Una novela espléndida, con un ritmo muy vivo, tierna y cruel, delicada y brutal, que sólo puede estar escrita por alguien que ha vivido en los bajos fondos y conoce ese mundo de primera mano. Ésta es la primera novela de Pizzolatto, el brillante debut de un autor que habrá que seguir a partir de ahora. Genial, no os la perdáis.

Nic Pizzolatto (Nueva Orleans, 1975) es un escritor y guionista de TV americano. Descendiente de inmigrantes italianos, tuvo una infancia infeliz, rodeado de violencia, y se fué de casa a los 17 años. Estudió Literatura y Filosofía en las universidades de Arkansas y de Louisiana.

Fué profesor de Literatura en varias universidades antes de dejar la enseñanza para dedicarse completamente a escribir en el año 2010, cuando sólo había escrito algunas historias cortas. Entonces escribió suprimera novela, «Galveston», que tuvo un éxito fulgurante y se tradujo inmediatamente a un buen número de idiomas.

En 2014 ideó la serie norteamericana de televisión «True Detective».

Nic Pizzolatto

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 20 de abril de 2015

Una isla tropical africana. Fernado Póo y los Bubis - Oscar Baumann


Título: Una isla tropical africana. Fernabdo Póo y los Bubis
Autor: Oscar Baumann

Páginas: 224

Editorial: SIal

Precio: 22 euros 

Año: 2012

Este maravilloso libro, publicado originalmente en 1888 y creo que traducido por primera vez al español, es el resultado del viaje que realizó el austríaco Oscar Baumann recorriendo la isla de Fernando Póo durante catorce meses, entre septiembre de 1886 y noviembre de 1887.

Es un libro ameno, escrito con una prosa objetiva, precisa y elegante, que puede leerse como un libro de viajes, una narración de aventuras, una exploración etnográfica, un resumen de la historia y geografía de una isla poco conocida o todo al mismo tiempo. El caso es que resulta muy interesante leer esta obra sobre la isla de Fernando Póo, la actual Bioko, y sus habitantes los Bubis, una isla de la que se sabe poco y que fué colonia española durante casi doscientos años, desde 1777 hasta 1959, y parte de una provincia española desde 1959 hasta 1968.

Cuando llegó Baumann, los portugueses, españoles e ingleses que habían estado en la isla se habían limitado a explorar la costa, sin adentrarse apenas en las espesas selvas del interior, así que para su sorpresa, se encontró con poblados que no habían tenido contacto directo con el hombre blanco y se quedaban fascinados con el color de su piel.

Bubis de  Balachá (Bioko)

Por aquel entonces habitaban la isla unos 20.000 bubies, que habían pasado directamente del neolítico a utilizar los cuchillos europeos que obtenían a cambio de maerias primas a través de otras etnias, los poto.

El libro está dividido en ocho capítulos con títulos muy largos, que casi parecen resúmenes de su contenido, y que abordan por separado cada uno de los aspectos de esta aventura africana. Los tres primeros capítulos cuentan el viaje, las aventuras y todas las peripecias de este increíble periplo. 

En el cuarto capítulo, se hace una descripción geográfica de Fernando Póo exhaustiva, pasando por su relive, hidrografía, clima, flora y fauna. Se trata de una isla volcánica de algo menos de 2000 km2 con el Pico Santa Isabel (2840 m según Bauman, en realidad 3011 m) como montaña más alta, de clima suave y una estación lluviosa en la que llueve torrencialmente de manera casi continua. La vegetación es muy exuberante y la fauna muy variada, sin que haya grandes depredadores.

El capítulo quinto y el sexto son para mí los más interesantes porque se dedican a describir a los Bubis, su cultura, modo de vivir, costumbres, creencias, vida cotidiana, armas y utensilios, etcétera hasta componer un retrato muy completo. Varias cosas me han llamado la atención por ejemplo, que no les gusta mucho el verde, como pasa con casi todos los grupos negros, y que son muy desconfiados. Para ellos el hombre blanco es lo más parecido al diablo y les inspira un profundo miedo. Personalmente, creo que los negreros portugueses no dejaron muy buen recuerdo por allí. Por otro lado, resulta que se hacen cicatrices en la cara como adorno, las llamadas escarificaciones, que cambian de nombre al llegar a la pubertad, y que el adulterio está muy mal visto y quien lo comete es duramente castigado.

El capítulo número siete se centra en contar la historia de la isla, su descubrimiento por el portugués Fernando do Po en 1472, que le dió nombre, la cesión que le hizo Portugal a España en 1777 y la vergonzosa desidia que desplegó ésta. Parece que España nunca tuvo mucho interés en explotar su colonia, mientras que los ingleses sí sacaban ocasionalmente provecho de ella, con plantaciones de cacao, caña y tabaco, y utilizando el excelente puerto de Santa Isabel, el mejor de todo el África occidental.

Mapa antiguo de la Isla de Fernando Póo

En el último capítulo se repasan las plantaciones existentes en la isla, los beneficios de cada una de ellas y se analizan todas las actividades económicas existentes, de manera que también se pueden leer detalles curiosos e interesantes.

En fin, un libro que aborda un abanico de aspectos muy variado y acaba dibujando un reportaje muy completo e interesante, con multitud de datos curiosos, como que el peculiar rey Moka, soberano indiscutible de toda la isla que todos respetan, no soporta el mar y se esconde porque mantiene que la mirada del hombre blanco le destruiría (no le faltaba razón al hombre). O el curioso sentido común de los Bubis que dicen: «Los blancos son peces. Aunque pasen mucho tiempo fuera del agua, al final se van en sus barcos. ¿Y cómo puede un pez poseer tierras?».

La edición reproduce los 16 grabados originales de los también austríacos Ludwig Hans Fischer y Franz Zimmermann, según los apuntes del autor, y un mapa original de la isla realizado por el propio Baumann.

 
Oscar Baumann en 1896

Oscar Baumann (Viena, 1864-1899) fué un famoso topógrafo, explorador y etnógrafo austríaco que corrió mil y una aventuras en África en pleno siglo XIX, la época de la expansión colonial europea, cuando los exploradores eran poco a poco sustituidos por soldados, comerciantes y misioneros.

Exploró el Congo, el África central, oriental y Fernando Póo. Recorrió el país de los Masái, los míticos cazadores de leones, el de los Watusi, de legendaria altura, atravesó las selvas centroafricanas que Stanley no pudo pisar y zanjó definitivamente la polémica sobre las fuentes del Nilo entre Speke, que decía eran el Lago Victoria, y Burton, que sostenía que eran el Lago Tanganika. Remontó los ríos Kagera y Luvironza hasta sus orígenes, dos pequeños riachuelos de apenas un pie de ancho, las verdaderas fuentes del Nilo blanco.

Fué apresado en Zanzíbar, apaleado y encerrado durante tres días en una habitación a oscuras cargado de cadenas. Subió al Kilimanjaro, descubrió el cráter del Ngorongoro, atravesó el Valle del Rift y llegó a lugares a los que ningún europeo había llegado antes.

Como agradecimiento a sus descubrimientos, mapas y viajes fué nombrado cónsul austrohúngaro en Zanzíbar, pero pocos años después tuvo que regresar a Viena, aquejado de unas extrañas fiebres tropicales y falleció cuando tenía solo 35 años. En el Museo de Etnología de Viena se conservan unos 35 000 objetos, muestras y ejemplares que fué recogiendo durante toda su vida.

 
Oscar Baumann

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 19 de abril de 2015

Ilan Stavans, traductor de El Quijote al spanglish


Ilan Stavans (Ciudad de México, 1961) es un lexicógrafo, escritor e intelectual polivalente mexicano-americano. Descendiente de una familia judía del este de Europa, ha vivido en América Latina, Europa, Oriente Medio y desde 1985 también en los Estados Unidos. Habla yiddish, español, francés e inglés y tiene conocimientos de otros tres o cuatro idiomas más.

Ha hecho un máster en el Jewish Theological Seminary de Nueva York y un doctorado en letras en la Universidad de Columbia. Ha sido profesor universitario en el Amherst College de Massachusets y en la Universidad de Columbia. Obtuvo una beca Guggenheim para realizar investigaciones lingüísticas y ha recibido premios tan impresionantes como la Medalla Presidencial de Chile, el Premio Rubén Dario y el Latino Literature Prize.

Y no es de extrañar, porque Stavans es un campeón del interlingüismo y el multiculturalismo. Es conocido sobre todo por sus estudios y escritos sobre el spanglish, un idioma híbrido importante que ya es utilizado por casi treinta millones de personas. Hay tres momentos clave en su desarrollo: nació hace 150 años cuando EE. UU. compró territorios en donde vivían unos 200 000 mexicanos; tuvo un impulso enorme en 1898, cuando Estado Unidos se hizo con las colonias españolas, y la reciente explosión de inmigración hispana ha acabado de consolidarlo. 

Se escriben novelas en spanglish, series de televisión, música y poesía. Se habla en las clases bajas de Nueva York, pero tambien los ricos de Miami y buena parte de la clase media de Los Ángeles.

Es esa mezcla desternillante y sin complejos que han creado los inmigrantes hisoanos en Estados Unidos, casi siempre tomando palabras de raíz inglesa y dotándolas de morfología española. Como por ejemplo:

girla: chica (de girl)
vaciar la carpeta: aspirar la alfombra (de vacuum the carpet)
konfleis: copos de maíz (de corn flakes)
frizar: congelar (de freeze)
janguear: gandulear (de hang out)
tíger: chico amigo (de tiger)
lonche: almerzo (de lunch)

Un idioma fresco y espontáneo, mestizo a más no poder, muy expresivo, atrevido, rico, sin complejos y divertido, que se puede encontrar, por ejemplo en los libros de Junot Díaz. Estamos asistiendo al nacimiento de un nuevo idioma, porque según dice Stavans, el spanglish es todavía como el jazz, en él se improvisa y todavía es flexible, dinámico y variable, en eso radica parte de su belleza. Hace falta que llege alguien como Nebrija, que normalizó el español con su «Gramática castellana», y haga lo propio con este nuevo lenguaje.

Y para terminar, tengo que deciros que el muy erudito Ilan Stavans ha traducido nada menos que «El Quijote» al spanglish. Una maravilla. Aquí os dejo el principio:

In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentlemen who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase. A cazuela with más beef than mutón, carne choppeada para la dinner, un omelet pa’ los Sábados, lentil pa’ los Viernes,y algún pigeon como delicacy especial pa’ los Domingos, consumían tres cuarers de su income.

Si lo queréis leer completo el primer capítulo, está en este enlace

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 18 de abril de 2015

Las aventuras de Monsieur Vieux Bois - Rodolphe Töpffer


Título: Las aventuras de Monsieur Vieux Bois 
Autor: Rodolphe Töpffer

Páginas: 134 

Editorial: Ginger Ape 

Precio: 15 euros 

Año: 2015

Pues parece que el primer cómic de la historia no fué Little Nemo (1911), ni tampoco las tiras de Yellow Kid (1895), sino  «Las aventuras de Monsieur Vieux Bois», publicadas en París en 1827, a las que el mismo autor, el suizo Rodolphe Töpffer, llamaba «histoires en estampes».

El libro está formado por algo más de un noventa y una tiras de una a tres viñetas en las que los diálogos están escritos debajo. Los dibujos son muy expresivos, con un punto de comicidad, cercanos a la caricatura, la historia es buena y se puede decir que el resultado tiene ya prácticamente todas las características del cómic moderno. 


Una narración larga con un argumento contado a través de una sucesión de viñetas en las que se encuentra expresividad, dinamismo, humor, breves diálogos y unos dibujos de calidad, espontáneos, sueltos y divertidos. Se pude decir que Töpffer inventó la historieta noderna tal y como hoy la conocemos. Él era consciente de que había dado a luz algo nuevo y en su ensayo «Essai de Physiognomonie» llegó a teorizar sobre este tipo de literatura y dijo cosas como que:

«Se pueden escribir historias mediante una sucesión de escenas representadas gráficamente; es la iteratura en estampas [...] La literatura en estampas, de la que no se ocupa la crítica y que raramente interesa a los doctos, resulta especialmente atractiva en cualquier época, y quizá más que la otra pues, amén de que son más los que miran que los que leen, atrae particularmente a los niños y al pueblo, esto es, a los dos grupos que son más fáciles de pervertir y a los que sería más deseable moralizar».

Tal fué su relevancia que entusiasmaron al gran Goethe, además de a otras figuras como Gautier o Le Corbusier. En fin, una obra muy recomendable que además de su interés histórico es sencillamente genial.

Ahora tenemos la suerte de que la editorial Ginger Ape, fundada por unos suizos menonitas afincados en Alicante, ha recuperado esta joya histórica y acaba de sacar una espléndida edición este mismo mes de abril. Lo ha hecho en una atractiva oferta doble, se vende la obra en papel al precio de 15 euros, pero al mismo tiempo han publicado una versión gratuita en pdf que se puede descargar en este enlace.

 

Rodolphe Töpffer (Ginebra, 1799-1846) fué un pedagogo, escritor y dibujante suizo, considerado el padre de la historieta moderna. Era hijo de un pintor y gran caricaturista, que le inculcó el gusto por lo grabados. Cuando era joven comenzó a tener problemas de visión, que le impidieron hacer el servicio militar y dedicarse a la pintura, su primera vocación.

Se instaló en París, vivió a caballo entre la capital francesa y la suiza, y escribía siempre en francés. Fué profesor, se dedicó a escribir ensayos y crítica de arte, con cierto éxito y llegó a ser parlamentario del cantón de Ginebra. 

Gracias a un matrimonio ventajoso con un amiga de su hermana provista de una cuantiosa dote, tuvo recursos para fundar un internado  en 1824 para acoger estudiantes de todas las nacionalidades lleados a Ginebra

Para entretener a sus huéspedes, dibujó una especie de historieta titulada «Los amores de Monsieur Vieux Bois», que tuvo un éxito enorme. Diez años más tarde publicó la pmera edición de las aventuras de su personaje, Monsieur Vieux Bois, que alcanzaron una gran popularidad.

 
Rodolphe Töpffer

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 17 de abril de 2015

La soledad del corredor de fondo - Allan Sillitoe


Título: La soledad del corredor de fondo 
Autor: Allan Sillitoe
 
Páginas: 256
 
Editorial: Impedimenta
 
Precio: 19,95 euros

Año: 2013 (2ª edición)

Este volumen, publicado originalmente en 1959, está compuesto por diez relatos, diez piezas que nos hablan de la dura vida de los trabajadores sin cualificar en la posguerra británica. Una clase social dura y sacrificada que tuvo que trabajar de lo lindo para levantar el país después de la Segunda Guerra Mundial, para ver que se enriquecían las mismas familias de siempre mientras sus hijos seguían llevando una vida dura y difícil.

Esa es la realidad social que aquí se retrata, eso sí, desde el punto de vista del obrero rudo y poco domesticado, bronco, que se rebela y no se deja dominar fácilmente. El primer relato, el que da título al libro, es sencillamente genial. Con una economía de recursos expresivos asombrosa y una fuerza dramática considerable, saca a la luz un largo monólogo de un chico de 17 años, difícil y marginal, que está en un reformatorio por haber robado en una panadería y sabe muy bien quienes son los de arriba.

El lenguaje coloquial, el argot, la visión de un adolescente y todo un submundo social están estupendamente bien reflejados. Es la historia de un rebelde con causa que llama a la televisión «la caja de las mentiras», que tiene muy clara la diferencia entre «ellos» y «nosotros», encerrado por ejecutar el «llegué, abrí y entré- como dice una divertida canción del reformatorio».

El desenlace está a la altura del desarrollo del relato, el correr se convierte en una metáfora de muchas cosas, la libertad, la evasión, la soledad en la que cada uno se encuentra a sí mismo...

Un relato de culto, impresionantemente bueno, que marcó una época y que creo que nadie debiera perderse. Retrata perfectamente unos años y una situación social no tan lejanos como pudiera parecer a primera vista, con realismo y poesía.

No hay que olvidar que el Reino Unido ha sido el escenario en el que se han desarrollado algunos de los capítulos clave de la lucha obrera: la revolución industrial, la explotación sin límites de los obreros, la escritura de «El capital», las huelgas obreras y el tatcherismo, etcétara. En ese contexto, este relato cobra un simbolismo especial.

En 1962 el británico Tony Richardson dirigió una versión cinematográfica del relato que da título a este volumen, una película muy biena que creo que todo buen aficionado al cine debe ver.

Fotograma de la película de Tony Richardson

Allan Sillitoe (Nottingham, 1928-2010) fué un escritor inglés, vinculado al movimiento de los Young Angry Men de los años 50. Nació en una familia obrera. Su padre trabajaba en la fábrica de bicicletas Rayleigh (yo de pequeño tuve una) y maltrataba a sus hijos.

Sillitoe se alistó en la Royal Air Force británica en la Segunda Guerra Mundial, fué destinado a Malasia y allí cayó enfermo de tuberculosis. Tuvo que estar ingresado durante un año y medio, y para matar el rato se aficionó a la lectura y a escribir. Luego viajó por el sur de Europa y en Mallorca, su amigo Robert Graves le convenció para que se dedicase a escribir. Escribió más de 50 obras de narrativa, obras de teatro y poesía. 

Allan Sillitoe

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 16 de abril de 2015

La desdichada - Ivan Turgueniev


Título: La desdichada 
Autor: Ivan Turgueniev
 
Páginas: 148
 
Editorial: Páginas de espuma
 
Precio: 9,39 euros
 
Año: 2010

Esta novela, publicada en 1835, está contada desde el punto de vista de un chico huérfano, de 18 años, en el que no cuesta mucho ver a un alter ego del escritor. Hay amoríos, lealtad, traición, nobleza de espírirtu, doncellas que se enamoran, padres que las encierran, personajes que se aman en secreto, desilusión, pasión y poesía. Todos los ingredientes de una historia rabiosamente romántica.

Esta estupendamente bien escrita por Turgueniev, al que se le considera como maestro y modelo del estilo más puro en lengua rusa. Desde luego, la prosa de este autor es muy elegante, rebosa contención, inteligencia y mesura. Un estilo transparente y depurado que se lee sin hacer absolutamente ningún esfuerzo.

En realidad es, además de una novela romántica en la que el amor y los afectos juegan un papel central, una obra de suspense e intriga, porque la protagonista, una judía que toca el pianoforte, está rodeada por el misterio. Y la revelación de su secreto se pospone lo necesario para que el lector esté deseando enterarse. Otra cualidad es que está escrita como una muñeca rusa, con historias dentro de la historia principal.

Al final, se remata con una sorpresa inesperada y con un epílogo profudamente tranquilo y triste. Da pena que se acabe tan pronto porque se lee en unas tres horas y uno se queda entusiasmado. Tengo que leer más obras de este escritor.

Una novelita deliciosa que he encontrado en la tienda del Museo del Romanticismo, que está en Madrid, en la calle de San Mateo, 13, como ejemplo paradigmático de novela romántica. El museo es muy agradable, muy bien decorado y ambientado. Un plan ideal puede ser ir un sábado tempranito a ver el museo, a eso de las diez, comprar «La desdichada» en la tienda y sentarse a leerlo en el precioso patio con jardín interior del museo. tomando algo en la cafetería que hay allí y pasar el resto de la mañana leyendo el libro hasta acabarlo.

Una de las salsas del Museo del Romanticismo de Madrid

Ivan Turgueniev (Oriol, 1819-1883), novelista y dramaturgo ruso, nació en una rica familia de terratenientes. Su padre era coronel del ejército imperial y murió cuando Iván tenía 16 años. Después, quedó bajo la tutela de su autoritaria madre, cruel, mezquina y mandona, igual que su propia madre, la abuela de la familia. Probablemente debido a eso, Ivan siempre tuvo problemas con la figura femenina y nunca tivo una pareja estable. 

Estudió Literatura Rusa en las Universidades de Moscú y San Petersburgo, y Filosofía en la de Berlín. Allí se europeizó completamente, no hay duda de que es el escritor más europeo de entre los rusos; fué partdario de los que sostenían que Rusia tenía que avanzar mirando y aprendiendo de Occidente, frente a los eslavistas que opinaban lo contrario.

Fué amigo de Flaubert y enemigo de Tolstói, con quien estuvo 18 años sin hablarse, y de Dostoyevski, ambos eslavistas. Estuvo enamorado durante años de la cantante española de ópera Paulina García de Viardot. Vivió durante largas temporadas en París y en Baden-Baden.

Fué un gran admirador y seguidor de Shakespeare y, como curiosidad, hay que decir que fué él quien acuño la palabra «nihilista», para designar al quie no cree en nada: «Nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio como artículo de fe».
 
 
Ivan Turgueniev

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 15 de abril de 2015

Drácula - Bram Stoker


Título: Drácula
Autor: Bram Stoker
 

Páginas: 576
 

Editorial: Alianza

Precio: 10,90 euros
 

Año: 2012

No había leído la gran novela de Bram Stoker, era una de mis asignaturas pendientes y por fin he podido hincarle el diente, nunca mejor dicho. Me ha parecido una gran novela, muy buena y he disfrutado como un enano.

Es una novela documental, construida con la aparencia de una sucesión de documentos escritos por los protagonistas: diarios, cartas, notas, incluso noticias de periódico y documentos oficiales, que relatan lo ocurrido en un periodo de unos diecisiete meses. Un truco para dotar al relato de mayor verosimilitud.

La acción se inicia cuando Jonathan Harker llega al castillo del conde Drácula para llevar a cabo un encargo. A partir de ahí, el lector se agarra fuerte al libro y prefiere no dejarlo para ver qué va pasando capítulo a capítulo y hoja a hoja. Stoker va dosificando la información con mano maestra, alargando la revelación de los datos clave, lo que incita a seguir leyendo a toda velocidad, otro truco de este autor.

Otra técnica consiste en no decir explicítamente al lector las cosas, sino darles pistas y pruebas paulatinamente para que llegue él mismo a sus propias conclusiones, lo que resulta mucho más efectivo. Por ejemplo, nunca se llega a decir que los vampiros chupan la sangre de sus víctimas; se dan todos los indicios para que el lector se dé cuenta de que así es. Otra consecuencia es que en cada momento; el lector sabe más que los protagonistas, se va dando cuenta de lo que está pasando un poco antes que ellos.

Por otro lado, se trata de una novela moderna (qué curioso). que habla continuamente de taquigrafía, teléfono, fonógrafo, telégrafo, diorama, ciclistas... invenciones todas ellas actuales, que acentúan cierta impresión de modernidad que se lleva el que lee.

Otro efecto que utiliza el autor es el establecer contrastes entre ambientes o realidades completamente diferentes. Por ejemplo: vida cotidiana y rural frente a la vida de lujo del castillo; comportamiento de un loco de manicomio frente al sensato y razonable médico; dos enamorados y el malvado conde Drácula, etcétera. El jueg de las oposiciones realza las cualidades de cada parte.

Y por último, presenta personajes que aparentemente y en princpio no tienen nada que ver con la historia, para relacionar luego con una sola frase esas historias paralelas a la principal.La novela tiene una estructura muy bien delineada y armada.

Todas estas técnicas y el dibujo de personajes apasionados y llenos de sentimientos intensos hacen de este libro una obra muy amena, que dosifica la información con mano maestra y estimula el seguir leyendo para ver qué pasa.

Esta novela se nutrió de multitud de leyendas y tradiciones que hablaban de vampiros, pero selecciona el material y sienta las características que se toman como señas de identidad de los auténticos vampiros: tienen una fuerza descomunal, salen de noche y no soportan el sol, ni el ajo, ni el agua bendita. Cuando son poderosos se pueden convertir en perro, murciélago o lobo, no hacen sombra ni se les ve en el espejo, atraen hacía así a sus víctimas de manera irresistible y no pueden entrar en una casa de noche hasta que uno de sus habitantes le invita a entrar.

Las maneras de acabar con ellos también están fijados en esta novela: clavándoles una estaca en el corazón, cortándoles la cabeza y llenándole la boca de ajos, icinerándolos... Stoker supo consolidar todas las leyendas existentes para generar lo que se ha convertido en el canon del vampirismo que todos conocemos.

También me ha llamado la atención unos párrafos en los que, por comparación con el hipnotismo, algo también increíble y asombroso, pero que sabemos que es cierto, al autor acumula razones por las que el vampirismo puede ser creíble. Lo hace tan bien que resulta muy persuasuvo.

Una novela excepcional, muy bien escrita, que vale mucho la pena leer, un clásico de terror que conecta con arquetipos y símbolos muy profundos, sepultados en el inconsciente colectivo, lo que produce una extraña mezcla de atracción y repulsión, algo que por un lado nos parece en el fondo casi tabú y por otro lado nos atrae con fuerza.

Un texto redondo, lleno de atractivos y trucos que lo hacen apasionante. Os recomiendo que leáis este clásico de terror sobre todo si, como yo, no lo habéis leído hasta ahora. No esperéis más, porque se disfruta mucho. Un auténtico clásico de la literatura de terror, soberbio, potente y genial.

Portada de la primera edición de Drácula (1897) 

Bram Stoker (Clonfart, 1847-1912) fué un escritor irlandés, conocido sobre todo por su novela Drácula. Nació en una familia burguesa, muy trabajadora y austera, muy aficionada a la cultura y en una casa llena de libros. Hasta los siete años sufrió una parálisis que le impedía andar,; tuvo que guardar cama y su madre se dedicaba a contarle historias fantásticas que excitaban su imaginación.

Estudió en el Trinity Collegue Matemáticas y Ciencias con Sobresalientes y Matrículas de Honor. Fué campeón de atletismo y Presidente de la Sociedad Filosófica. Comenzó a trabajar como crítico de teatro y arte, y aprobó las oposiciones para ejercer como abogado.

Se casó con una antigua novia de su amigo Oscar Wilde y se instaló en Londres, donde inició una prolífica carrera como novelista y siguió escribiendo crítica de teatro. Nos dejó dieciséis novelas, tres libros de relatos cortos y el mito del conde vampiro, que ha conectado a la perfección con nuestros temores más profundos.

Curiosamente, en la mejor foto que se conserva de él, hecha cuando tenía 59 años, aparece con cara de sorpresa y auténtico miedo. ¿Estaría asustado por la criatura que él mismo había ideado? No me extrañaría.

 
Bram Stoker en 1906

Publicado por Antonio F. Rodríguez.