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domingo, 22 de febrero de 2026

Palabras desaparecidas y en peligro de extinción

Todo idioma es un complejo sistema vivo, que cambia y evoluciona continuamente, según la práctica de sus hablantes y escribientes. Y en consecuencia, la Real Academia Española, siguiendo su lema «Limpia, fija y da esplendor», refleja esas variacioness a largo plazo y cuando están consolidados, y en cada edición de su diccionario da de baja algunas palabras en desuso.

Como ejemplo, traemos hoy  aquí algunas palabras en peligro de desaparecer y otras ya suprimidas del diccionario:

En peligro de extinción:

abacómite: abad que a la vez es conde. 

acarrear: transportar en carros la mies hasta la era para ser trillada.

acémila: bestia de carga, mula.

adafina: cocido medieval, antecedente del actual cocido.

cuchipanda: reunión festiva, alegre y desinhibida.

arquiperres: cachivaches, cosas variadas y de poco valor. 

ñiqueñaque: cosa sin importancia, de mala calidad o despreciable.

badil: herramienta de hierro para cubrir las brasas con ceniza. 

becerro: libro donde iglesias y monasterios anotaban los privilegios y propiedades de los nobles.

behetría: situación medieval en la que los siervos pueden elegir o cambiar a su señor. 

blanca: moneda de poco valor equivalente a medio maravedí.

bellaco: persona ruin, despreciable y taimada. 

carruquero: carretero.

cebar: reponer el aceite de un candil. 

celosía: enrejado de madera o hierro colocado en ventanas para poder ver sin ser visto.

cobertor: colcha de abrigo.  

collera: aparejo que se coloca en el cuello del animal de labranza para que no se lastime al tirar del arado o del carro.

A mí personalmente, me extraña que vocablos como acémila, bellaco, celosía y cobertor puedan desaparecer. Quizás sea porque las he oído en mi juventud. No sé.

Palabras suprimidas:

aborrecedero: algo que causa rechazo o aversión.

adéfago: persona que come en exceso.

ahogaviejas: planta de tallo delgado.

almazuela: colcha o manta hecha de retazos de tela.

bajotraer: abatimiento o humillación.

camasquince: persona entrometida.

chicuelo: diminutivo de chico.

cocadriz: forma femenina de cocodrilo.

demoranza: demora, tardanza, dilación.

desarrebozadamente: sin rebozo, clara y abiertamente.

durindaina: sinónimo antiguo de justicia.

enclarar: aclarar.

ergullir: cobrar orgullo, envanecerse.

fabulizar: inventar cosas fabulosas.

gallinoso: tímido, pusilánime, cobarde.

manaza: femenino aumentativo de mano.

minguado: adjetivo antiguo de menguado.

neoplasma: tejido celular anormal de nueva formación.

ochentañal: persona de ochenta años.

palacra: pepita de oro.

pilluelo: diminutivo de pillo.

porfijar: prohijar, adoptar como hijo.

quizabes: denota posibilidad, quizá.

vosco: antigua forma de decir «con vos» o «con vosotros».

zozobrante: que está en peligro de naufragar o hundirse.

(Visto en Mar de fondo). 

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 6 de septiembre de 2025

El leonés ¿una lengua olvidada?

La lengua leonesa es una de las lenguas romances más antiguas de España, sino la más antigua. Parece que tiene algo más de un milenio de historia, ya que el primer texto escrito en romance en nuestra península es la Nodicia de kesos, datada entre 974 y 980 y escrita en un primitivo leonés. Fue lengua escrita hasta el siglo XIV, Ramón Menéndez Pidal la clasificó primero como dialecto, pero luego reconoció que se trataba de una lengua. En cualquier caso, la Junta de Castilla y León no le presta la más mínima atención y actualmente se encuentra en proceso de extinción.

Dos recursos permiten conocer algo de esta lengua casi olvidada:

El Léxico del leonés actual, gracias a una iniciativa de la  Universidad de León y la Real Academia Española. 

Y el Pallabrieru llionés, con 31.139 términos y apartados dedicados a gramática, cocina tradicional, mitología leonesa, tradiciones,pasatiempos y un amplio abanico de recursos. 

Nunca dejaremos de aprender. 

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 6 de marzo de 2025

Etimologías para sobrevivir al caos - Andrea Marcolongo


Título: Etimologías para sobrevivir al caos                                                                          Autora: Andrea Marcolongo

Páginas: 336

Editorial: Taurus

Precio: 18,90 euros

Año de edición: 2021

Siempre me ha fascinado la etimología de las palabras, esa búsqueda de su esencia más pura y profunda, ese ahondar hasta llegar a la raíz de la que nace un significado. Pocas cosas nos hacen sentir más sabios que desvelar el misterio del origen de un término. No en vano, Sigmund Freud iniciaba muchos de sus escritos analizando la etimología de la palabra clave en cada caso, como si la parte oculta de la semántica de una voz nos pusiese en contacto inmediatamente con el inconsciente. Y atendiendo a las etimologías, José Antonio Marina decía que el lenguaje es una enciclopedia plegada de conocimiento. Basten dos ejemplos clásicos para darse cuenta de ello: «cantimplora» viene del catalán «canta i plora», porque al abrirla e inclinarla, sale líquido y el ruido parece una canción; los jabalíes gustan de revolcarse en el barro y al ver las huellas de esa actividad que han dejado en el cieno, los cazadores «barruntan» que ha pasado por allí el animal.

La helenista Andrea Marcolongo, ya conocida en este blog por otros títulos estupendos, nos ofrece aquí una joya de libro, una delicatessen para amantes del lenguaje en la que desgrana con profundidad erudita y detalles exhaustivos la etimología griega de 99 palabras, agrupadas en 9 capítulos según otras tantas familias de significados. Los términos y expresiones que sirven de columna vertebral a esta obra son: caos, vida, abandonar, pasión, melancolía, luz, espinas, simplicidad y las otras partes. Cada palabra sirve como estímulo disparador para que la autora divague siguiendo relaciones de significado y asociaciones de ideas según se le van ocurriendo. El resultado es un ensayo muy libre, erudito y enjundioso. Un destilado de cultura y sabiduría que encandila al lector y hace que las más de 300 páginas sepan a poco y se lean volando.

Marcolongo es una gran ensayista, llena de talento e inteligencia, y sabe presentar siempre sus disquisiciones con interés y amenidad. Su forma de escribir es correctísima, muy elegante y especialmente evocadora. Lo que en otra pluma podría ser un mamotreto de difícil digestión, en manos de esta mujer es un delicioso ensayo, que no hace más que deleitarnos. Por suerte, el español es una lengua romance y bastante próxima al italiano, por lo que se entiende perfectamente el contenido lingüístico y resulta cercano.

En fin, un libro muy recomendable, tanto para leer de corrido como para ser usado como libro de mesita de noche, y leer unos párrafos cada día antes de dormir. Un ensayo muy instructivo, que nos entretiene y nos hace pensar. No se puede pedir más. Una obra imprescindible, diría yo.

La obra incluye un íncipit (primeras palabras de un documento, que solían identificar al autor y su propósito al escribir el texto) al principio y un éxcipit (final, últimas palabras de un libro) al final, una selecta bibliografía y los consabidos agradecimientos. En este enlace se pueden leer las primeras páginas. La traducción a castellano del original en italiano ha sido realizada al alimón por Teófilo de Lozoya y Juan Rabasseda.

Andrea Marcolongo (Crema, 1987) es una escritora italiana que revolucionó el mundo editorial europeo con «La lengua de los dioses», un superventas que era un homenaje al griego clásico, del que se han vendido 200.000 ejemplares en Italia en solo unos meses. Nacida en una pequeña ciudad del norte, ha estudiado en la Universidad de Milán y en la Escuela Holden de Alessandro Baricco. Sus libros se han traducido a más de 28 idiomas.

Ha vivido en París, Dakar, Sarajevo y Livorno. Lingüista, helenista, ha trabajado como redactora de textos para el político Matteo Renzi.

Andrea Marcolongo

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 25 de enero de 2025

Proverbios de la otra orilla - Mohamed Najib Abdelkefi

Título: Proverbios de la otra orilla                                                                                          Autor: Mohamed Najib Abdelkefi

Páginas: 120

Editorial: Diwan Mayrit

Precio: 14 euros

Año de edición: 2022

Este libro, tan entretenido, tan pinturero y tan lleno de cultura popular, es una recopilación de 279 refranes, de Túnez, Libia, Argelia y Marruecos. Para cada uno de ellos, se recoge el enunciado del proverbio en árabe, su transcripción fonética al español, su traducción, una pequeña explicación de su significado y uno o dos refranes españoles equivalente o con un significado lo más parecido posible.

Se trata de una obra interesantísima, síntesis de la cultura popular y la experiencia de la vida decantadas durante generaciones. Una muestra de cultura oral tradicional fascinante, muy jugosa, llena de enjundia y sentido, que se disfruta y paladea con placer. Vamos a poner algunos ejemplos de las sentencias que más me han llamado la atención:

  • Las gallinas también tosen. Es una crítica a los que pretenden más de lo que les corresponde por sus méritos o por derecho.
  • Por la cabeza se pudre el pescado. Si los dirigentes son corruptos e inútiles, todo se desmorona.
  • Enfrente espejo, por detrás cuchillo. Hay hipócritas, falsos amigos y gente de dos caras, que muestra una apariencia amable y esconde lo que piensa de verdad.
  • Se está muriendo y quiere pescado. Crítica de los que descuidan sus problemas más graves y se ocupan de lo superficial.
  • Un ojo en el edén y otro en el infierno. Censura al que lo quiere todo, lo bueno y lo malo, por no decidirse.
  • Dos dedos y alcanzas el barro, solo el ciego no se entera. Hay un personaje tradicional en todo el mundo árabe, que no se sabe si es muy tonto o muy astuto. Fue al mercado a vender muy barato un jarro lleno de barro con dos dedos de miel encima, pregonando la frase de marras. Vendió la jarra y el engañado le llevó ante el cadí, pero como él había ido gritando esa advertencia, quedó libre. En español se dice: Debajo del dulce cebo, está el anzuelo.

La sensación que deja su lectura es que, por un lado, merece la pena conocer la esencia de cualquier cultura, por la riqueza humana que encierra y lo interesante que es conocer algo de otras visiones del mundo y de la vida. Por otro lado, da la sensación de que todas las culturas humanas tiene cosas en común y, cuando más próximas están geográficamente, más coincidencias y solapes se encuentran, Y por último, por encima de esas similitudes esenciales, se percibe una aroma diferente, un cierto aire poético y penetrante, distinto, que impregna las ideas que aquí se recogen y tienen un toque, un algo que no es igual que lo que conocemos, cosas que nos estimulan y atraen.

En suma, un libro muy atractivo, ameno y entretenido, lleno de gramática parda y detalles curiosos. Muy recomendable. Esta edición incluye una estupenda introducción del autor y un índice muy útil.

Mohamed Najib Abdelkefi (Sfax, 1938) es un escritor, periodista, traductor, profesor y folklorista tunecino, que vive desde hace muchos años en España y tiene la nacionalidad española. Ha sido corresponsal de varios medios árabes y ha presidido el Club Internacional de Prensa

Son notables sus traducciones al árabe de La sonrisa etrusca, de José Luis Sampedro, de El maestro de esgrima, de Arturo Pérez Reverte, y de varias obras de Gonzalo Torrente Ballester, Luis Chamizo y Antonio Gala. Ha publicado varias novelas, libros de relatos tunecinos tradicionales y varios ensayos. Es un intelectual a caballo entre las dos orillas y su obra constituye uno de los puentes culturales más importantes entre ellas.

Mohamed Najib Abdelkefi

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 5 de enero de 2025

¿Por qué no una Academia de la Lengua Española en Marruecos?


Mohamed Abrighach (Nador, 1965), hispanista marroquí licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y Presidente de la Asociación Marroquí de Estudios Ibéricos e Iberoamericanos (AMEII) ha publicado recientemente un interesante artículo en Mares30 titulado «¿Es posible una academia de la lengua española en Marruecos?».

El texto, buen argumentado y con mucho fundamento, muestra que no solo es plausible, sino muy conveniente y provechoso para la comunidad de hispanohablantes. en primer lugar, hay que hacer que en países como Estados Unidos, Filipinas e Israel, en los que el castellano no es lengua oficial, pero con pujantes comunidades hispanohablantes y vínculos históricos con España. existen academias de la lengua española desde hace años. También tiene academia española Guinea Ecuatorial, país en el que son lenguas oficiales el español, el francés y el portugués.

Por otro lado, hay en Marruecos cerca de dos millones de hispanohablantes, lo que sumado a los dos millones de inmigrantes marroquíes que viven en España, legal o ilegalmente, más sus descendientes, tenemos un total de unos cuatro millones de marroquíes que se comunican en la lengua de Cervantes. Hay que hacer notar que el español no es allí una lengua colonial; se habla hace cinco siglos, desde la expulsión de los judíos. Es un idioma de larga tradición. hay un buen número de escritores en español en el país y de hispanistas, y existe un Departamento de Español en las universidades de Agadir, Casablanca, Fez, Rabat y Tetuán. Parece evidente que Marruecos cumple sobradamente los requisitos exigibles para tener una academia de lengua española.

Por último, los vínculos históricos, culturales y sociales están ahí desde hace tiempo, intensos y fuertes. Sería una medida importante para acercar más la cultura de ambos países y sobre todo, para que los españoles tuviéramos más en cuenta a ese vecino cercano, amigable y más parecido a nosotros culturalmente de lo que creemos. Os recomiendo leer el texto completo del artículo:

«¿Es posible una academia de la lengua española en Marruecos?».

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

Palabras extintas y en peligro de extinción

La Real Academia Española, siguiendo su tradicional lema «Limpia, fija y da esplendor», mantiene su diccionario eliminando en cada edición algunas delas palabras que ya no se utilizan e incluyendo términos nuevos en circulación. Hoy vamos a fijarnos en las palabras que desaparecen de la versión vigente del diccionario, aunque quedan archivadas en las anteriores. Concretamente 2793 en los últimos 100 años, como por ejemplo:

  • Aborrecedero: algo que causa rechazo o aversión.
  • Adéfago: persona que come en exceso.
  • Ahogaviejas: planta de tallo delgado.
  • Almazuela: un tipo de colcha o manta hecha de retazos de tela.
  • Bajotraer: sinónimo de abatimiento o humillación.
  • Camasquince: se dice de una persona entrometida.
  • Chicuelo: diminutivo de chico.
  • Cocadriz: nombre femenino del cocodrilo.
  • Demoranza: demora, tardanza, dilación.
  • Desarrebozadamente: sin rebozo, clara y abiertamente.
  • Durindaina: sinónimo de justicia.
  • Enclarar: aclarar.
  • Ergullir: cobrar orgullo, envanecerse, infundir soberbia.
  • Fabulizar: inventar cosas fabulosas.
  • Gallinoso: alguien tímido, pusilánime, cobarde.
  • Manaza: femenino aumentativo de mano.
  • Minguado: adjetivo antiguo de menguado, cobarde.
  • Neoplasma: tejido celular anormal de nueva formación.
  • Ochentañal: se dice de la persona de ochenta años.
  • Palacra: pepita de oro.
  • Pilluelo: diminutivo de pillo, persona pícara y hábil para engañar a los demás.
  • Porfijar: prohijar, adoptar a alguien como hijo.
  • Quizabes: denota posibilidad, quizá.
  • Vosco: antigua forma de decir «con vosotros».
  • Zozobrante: Que está en peligro de naufragar o hundirse.

También hay palabras en peligro de extinción, términos en desuso que ya no se utilizan y son candidatos a ser eliminadas en próximas ediciones del diccionario, como:

  • Abacómite: En el medievo, abad que ostentaba al tiempo el título de conde, o bien al señor que tenía encomendada una abadía.
  • Acarrear: Transportar en carro.
  • Acémila: Bestia de carga.
  • Adafina: Antecedente del cocido. Comida judía del siglo XIV compuesta de fideos, garbanzos, habas, verduras, carne de ternera o de ave, que se tomaba en varios vuelcos, primero los fideos, luego las legumbres y al final, la carne.
  • Cuchipanda: comida festiva, llena de alegría y desinhibición.
  • Arquiperres: Objetos variados y sin valor, como trastos o utensilios de escasa utilidad.
  • Ñiquiñaque: Baratija, cosa de poca importancia o mala calidad.
  • Badil: O badila, un instrumento manual constituido por una barra delgada de hierro cuyo extremo se ensanchaba circularmente, cóncava en su centro, que servía para cubrir la superficie externa de las brasas y carbón de encina del brasero con ceniza.
  • Becerro: Libro en el que en iglesias y monasterios antiguos se manuscribían sus privilegios y propiedades.
  • Behetría: Régimen jurídico medieval por el que los vecinos de un pueblo, no vasallos, hacían cesión provisional de su libertad en favor de un señor, a cambio de su protección en caso de guerra.
  • Blanca: Moneda de ínfimo valor, que equivalía a medio maravedí. De aquí la expresión «estoy sin blanca».
  • Bellaco: Campesino, palurdo, persona de baja estofa, ruin y taimada.
  • Carruquero: Carretero.
  • Cebar: Reponer el aceite de un candil para que alumbre.
  • Celosía: Enrejado de madera o hierro que formaban huecos romboidales y servía para proteger las ventanas de miradas indiscretas.
  • Cobertor: Colcha, manta de abrigo para la cama, o cubretodo.
  • Collera: Aparejo que se ponía en el pescuezo de los animales de labranza para que no se hiriese al tirar del carro o del arado.

Curiosidades del lenguaje.

Salud y libros.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.