domingo, 23 de agosto de 2015

Conversaciones con Picasso - Brassaï


Título: Conversaciones con Picasso
Autor: Brassaï

Páginas: 320
 
Editorial: Turner
 
Precio: 19,50 euros 
 
Año: 2002


Recientemente he tenido la suerte de poder visitar el magnífico Museo Picasso de Málaga y la verdad es que me ha encantado. Siempre me ha gustado la pintura de Picasso, pero no he conseguido evitar cierta perplejidad, la sensación de que había cosas que se me escapaban y es que el cubismo no es fácil de entender. 

Pues bien, una de las cualidades que más llama la atención de este museo es que las obras están muy bien contextualizadas y explicadas con citas del pintor malagueño, textos varios y fragmentos de este libro, «Conversaciones con Picasso», escrito por el genial fotógrafo húngaro, apodado por Henry Miller «el ojo de París», que fué uno de los amigos más cercanos del pintor. Le conoció en los años 30 y su amistad se prolongó durante tres décadas. Tenían una relación muy especial y ambos se admiraban mutuamente sin reservas.

Además, el museo está muy bien diseñado, las obras están bien dispuestas, es agradable de ver y tiene las ventajas de los museos de mediano tamaño, que uno no se agota viéndolos y tampoco llega abrumarse con un atracón de arte. Además la ciudad de Málaga vale mucho la pena; después de varias reformas la han dejado preciosa y visitarla es un auténtico regalo. 

 http://drval.over-blog.com/tag/museums/
El Museo Picasso de Málaga está ubicado en el Palacio de Buenavista
 (s. XVI) en el que se mezclan los estilos renacentista y mudéjar

Así que me quedé con ganas de poder leer el libro original del que proceden los textos más interesantes que explican los cuadros. Se trata de un libro que contiene varias entrevistas y reportajes, realizados en los años 40, que describen la vida cotidiana de Picasso y varias conversaciones con Brassaï y otros artistas en un tono informal y sin seguir un orden cronológico.

Porque una de las cosas que llama la atención del genio malagueño es su capacidad de convocatoria, su magnetismo para atraer a artistas, intelectuales periodistas y convetirse en uno de los polos de la vida cultural del París bohemio de aquellos años. Por su casa pasaban habitualmente Dalí, Matisse, Camus, Sartre, Cocteau, Buñuel, Henri Michaux y muchas otras figuras, algunas de las cuales desfilan por estas páginas.

Uno de los atractivos de este libro es que describe la vida cotidiana, con naturalidad, de Picasso y tiene uno la sensación de asomarse a su casa por una ventana y ver qué pasa allí y qué se dice durante unos cuantos días. Hay cosa curiosas, como el párrafo en el que explica su preferencia por su segundo apellido, Picasso, de origen italiano, frente al primero, Ruiz, por la sonoridad que dan las dos eses, como ocurre con Matisse, Poussin, Rousseau o Brassaï.

Pero el punto fuerte de esta obra está en los diálogos en los que el pintor explica su obra, su visión de la vida, del arte y de lo que hace. Eso es con diferencia lo más interesante y os aseguro que hay párrafos realmente reveladores. Picasso dejó muchas frases y opiniones rotundas, como por ejemplo:

«Siempre estoy haciendo cosas que no sé hacer, de manera que tengo que aprender cómo hacerlas.»

 

«El mundo de hoy no tiene sentido, así que ¿por qué debería pintar cuadros que lo tuvieran?»

 

«Todos sabemos que el arte no es la realidad. El arte es una mentira que nos hace darnos cuenta de la realidad.»

 

«El arte es eliminar lo innecesario.»

 

«Vi que ya estaba todo hecho. Era necesario romper para hacer una revolución propia y volver a empezar desde cero. Me obligué a ir hacia un nuevo movimiento. El problema es cómo pasar, cómo soslayar el objeto y dar una expresión plástica al resultado... Todo eso es mi lucha para romper con el aspecto puramente bidimensional.»

 

 «El arte no es la aplicación de un canon de belleza, sino lo que el instinto y el corazón ven mas allá de cualquier canon. Cuando amamos a una mujer no empezamos a medir sus miembros.»

 

«Cuando pinto, mi objetivo es mostrar lo que he encontrado, no lo que busco.»

 

«Algunos pintores convierten el sol en un punto amarillo; otros convierten un punto amarillo en el sol.»

 

«¿Quien vé correctamente la cara humana: el fotógrafo, el espejo, o el pintor?»

 

 «No hago nunca un cuadro como una obra de arte. Siempre es una búsqueda. Busco constantemente.»

 

«Cada niño es un artista. El problema es cómo seguir siendo un artista una vez que hemos crecido.»

 

«Los ordenadores son inútiles. Sólo pueden dar respuestas.»

 

«Me llevó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida pintar como un niño.»

 

«Mis cuadros antiguos ya no me interesan... Siento mucha más curiosidad por los que aún no he hecho.» (A los 80 años).


Así que ya sabéis, vale la pena de verdad visitar el Museo Picasso de Málaga y también leer este libro. Uno de las obras clave para entender la obra de unos de los mayores genios del siglo XX. El propio Picasso dijo que «Si alguien quiere entenderme, debe leer este libro». Por fin, el cubismo explicado. Imprescindible para los amantes de las Bellas Artes.

Picasso, con esa mirada penetrante que parece verlo todo

Brassaï, cuyo auténtico nombre era Gyula Halász (1899 – 1984), fué un fotógrafo húngaro muy famoso que desarrolló casi toda su carrera en París. Nació el 9 de septiembre de 1899 en Brassó, entonces parte de Hungría, hoy perteneciente a Rumania. A los tres años su familia se mudo a París donde su padre enseñaba literatura en la Universidad de La Sorbona

Estudió pintura y escultura en la Academia de Bellas Artes de Budapest antes de alistarse en el regimiento de caballería de la armada austrohúngara hasta el final de la Primera Guerra Mundial. Al acabar la guerra se estableció en Berlín donde trabajó como periodista y estudió en la Universidad de las Artes de Berlín, luego se mudó a París y aprendió francés leyendo a Proust, lo que tiene un mérito enorme.

Está reconocido como uno de los fotógrafos más influyentes y con más personalidad de la Historia de la Fotografía.

Gyula Halász, Brassaï

Por cierto, estos días y hasta el 14 de setiembre, puede admirarse en el madrileño Museo del Prado una exposición de 10 obras maestras del pintor malagueño del Museo de Arte de Basilea, que muestran la evolución de su pintura.

Para acabar y como propina, os dejo aquí un vídeo en el que se ve cómo trabajaba Picasso, cómo pintaba y dibujaba en directo:

 

Publicado por Antonio F. Rodriguez.

viernes, 21 de agosto de 2015

Cuentos de la España de Franco - Luis Otaduy Guerreiro


Título: Cuentos de la España de Franco
Autor: Luís Otaduy Guerreiro

Páginas: 252
 

Editorial: Hontanar
 

Precio: 18,72 euros 
 

Año: 2008

Este curioso vouimen reúne 15 cuentos, 15 relatos bien armados, sólidos y consistentes que completan un fresco vivo y palpitante, un auténtico reportaje de cómo era España y sus gentes durante el franquismo, digamos que entre los años 40 y 50 cuando la Guerra incivil (como la llama Ansón) estaba todavía demasiado reciente y el desarrollismo de los 60 no había llegado todavía.

Aquí se retratan con precisión el habla de aquella época, sucesos típicos, cuadros costumbristas, de una época reciente que no está nada mal recordar un poco. El autor no cae en el tremendismo y no se cuenta ninguna historia terrible de aquellos años, que las hay, sino que se centra en lo esencial: describir lo cotidiano, lo que era habitual, sin olvidar algunas anécdotas e historias realmente curiosas muy significativas y útiles para completar el cuadro. 

Todos estos cuentos están basados en hechos reales, no en vano el autor, periodista inquieto, con los ojos bien abiertos y buena memoria, conoció a buena parte de los protagonistas y figuras públicas de por entonces. Por ejempo, tuvo noticias de Jesús Galíndez, un vasco exiliado en la República Dominicana del dictador Trujillo, que por describir ese régimen en «La era de Trujillo» fué secuestrado en Nueva York, llevado a Santo Domingo y asesinado. Otaduy publicó un ensayo sobre el caso en una revista de historia antes de que Vázquez Montalbán escribiese su famosa novela.

Un libro de relatos con un valor histórico y testimonial muy considerable, escrito por uno de los testigos de la época. Una suerte de reportaje literario que vale la pena leer porque transporta al lector a otra época y le hace vivir las inquietudes y el afán de aquellos años. ¿Quién dijo que la máquina del tiempo era una quimera?
       

Luis Otaduy Guerrero (El Ferrol, 1930), hijo de un médico de cabecera de los de antes y de una española nacida en Cuba, estudió Derecho y ejerció la abogacía primero en Ponferrada y luego en Madrid. Vivió intensamente aquellos años de antifranquismo junto a Cristina Almeida, Jaime Sartorius y José Jiménez de Parga, entre otros abogados laboralistas.

En 1975 comenzó a publicar regularmente en Informaciones, en el que era entonces subdirector Juan Luis Cebrián, Tribuna Vasca, El Ideal Gallego y una larga lista de diarios y revistas. Ha publicado una docena de libros, todos ellos basados en su vida y experiencias.     

Luis Otaduy Guerreiro

Si os interesa, el libro se puede conseguir en la Central Librera y en algunas librerías.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 19 de agosto de 2015

El cielo es azul, la tierra blanca - Hiromi Kawakami


Título: El cielo es azul, la tiera blanca
Autora: Hiromi Kawakami

Páginas: 216
 

Editorial: Acantilado
 

Precio: 18 euros 
 

Año: 2011

Creo que esta deliciosa novela es un buen ejemplo de cierto tipo de literatura japonesa que reúne un conjunto de características que la hacen inconfundible: 

Sencillez formal; está escrita con un linaje muy simple, casi elemental y si uno se fija en un sólo párrafo o en una página, lo que se cuenta parece cotidiano, normal y casi vulgar. No llama la atención. Hace falta ver la narración completa para ver la historia que se está contando.

Laconismo; la autora emplea frases de vuelo corto, usa pocas palabras y en general da la impresión de decir lo justo, sin ninguna exuberancia verbal. Esto no solo tiene consecuencias formales, sino que afecta también al mensaje, por supuesto, y lo llena de contención y sobriedad.

Sensibilidad y delicadeza, la autora cuenta una historia de amor que resulta muy tierna, yo diría que conmovedora, pero curiosamente de nuevo se ve que el texto está escrito con mucha habilidad y no hay ninguna escena o diálogo especialmente sentimental. Es la historia global la que tiene fuerza emocional.

La naturaleza se deja notar, tiene una presencia notable en el relato, aunque no tan intensa como en otros libros japoneses, en los que prácticamente es un personaje más.

Los personajes no son muy extrovertidos que digamos, hablan lo justo y a menudo disfrutan de la compañía de los demás en silencio, sin decir nada durante un buen rato. Bueno, los japoneses son así. Por otro lado, se nota un cierto respeto a las tradiciones y a las personas mayores, en este libro representadas por un viejo profesor con un carácter muy especial y algunas manías, pero que mantiene en todo momento un halo de autoridad y de saber lo que hace perfectamente.

Nunca creí que podía escribirse una historia de soledad y amor, sencilla y que acaba bien, de manera que se hiciese tan interesante leerla, sin ningún asomo de cursilería, dobujando una línea narrativa de una gran belleza. Un libro impresionante, escrito con mucha inteligencia emocional y que me atrevo a recomendar absolutamente a todo tipo de lectores. Una novela de una calidad indiscutible y sencillamente, magnífica.
     
Hiromi Kawakami (Tokio, 1958) es una escritora actualmente muy popular en Japón. Estudió Ciencias naturales en la Universidad Ochanomizu para mujeres y se doctoró con una tesis sobre la reproducción de los erizos de mar. Empesó a escribir en los 80  y fué profesora de Instituto de Biología hasta que su libro, «Kamisama», en 1994, alcanzó tal éxito que decidió dedicarse por completo a escribir.
  
Ha ganado el premio Pascal (1996), el Akutagawa (1996), el Ito Sei (2000), el Woman Writer's (2000), el Tanizaki (2001) con esta novela, «El cielo es azul, la tierra blanca», el Asian Literary Prize (2012) y el Independent Foreign Fiction Prize (2014).  
  
Hiromi Kawakami
   
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 17 de agosto de 2015

La ciudad invencible - Fernanda Trías

       
Título: La ciudad invisible
Autora: Fernanda Trías 

Páginas: 136
 
Editorial: Demipage
 
Precio: 16 euros 
 
Año: 2014
     
Una casualidad ha hecho que conozca «La ciudad invencible» de Fernanda Trías (Montevideo, 1976). Me sorprendió ver en la biblioteca un libro de Fernando Trias de Bes dedicado a Buenos Aires, lo saqué y cuando llegué a casa me di cuenta de que me había confundido y en realidad tenía esta novela.

La escritora uruguaya tiene un nombre muy similar al conocido autor español, y viniendo del extranjero como es su caso, creo que es un punto a su favor para ganar popularidad en nuestro país. Por lo menos, conmigo ha funcionado.

El planteamiento de la obra, desde que se lee la contraportada, ya hace evidente que no es un libro escrito por Trías de Bes. Se presenta como una novela sudamericana actual, y eso mismo es lo que encontramos en su interior.

«La ciudad invencible» tiene un punto de apoyo sobre el que rota toda la novela, la ciudad de Buenos Aires, hasta el punto de que sirve incluso para seguir una puntual e improvisada ruta turística de la ciudad. El libro nos habla de sitios tan visitables como la casa de Jorge Luis Borges o el Congreso, y nos ofrece la particular crítica que hace la autora de ambos.

La novela está protagonizada por la propia escritora, que escribe parte de su autobiografía en primera persona, para comentarnos como es la capital argentina que ve desde su perspectiva de inmigrante. Si bien el vivir en una gran urbe como es la ciudad porteña no sirvió para atrapar del todo a Fernanda Trías, y el texto tiene también algún que otro pasaje sobre un entorno rural.

Refleja un Buenos Aires bohemio, como ha sido representado Madrid por gran parte de nuestros escritores estas dos últimas décadas, donde la contracultura cobra un papel relevante y primordial para entenderlo. La autora envuelta en una atmósfera de excesos, convivirá con lo más variopinto y peculiar de los estratos más bajos existentes en toda gran ciudad.

Volviendo de nuevo al texto, tiene un sabor hispano inconfundible, aunque hay novelas aún más títpicamente latinas. He encontrado una frase que describe de manera inmejorable cómo imagino una estancia común en aquellos lares:

«No sabía de qué hablar con Marita si no estamos mirando techos en el silencio de la luz menguante.»

Así, con el ambiente lúgubre que proporciona una iluminación insuficiente, invadido todo por un silencio selvático o urbano, en una habitación de paredes desconchadas acabadas con una textura áspera, imagino las construcciones típicas de aquel país.

La novela de Fernanda Trías, rezumando hispanidad en toda la obra, realiza una fiel representación de cómo debe ser el Buenos Aires actual.
       
Fernanda Trías
       
Publicado por Jesús Rojas.

domingo, 16 de agosto de 2015

«Poner en valor» el idioma español – Álex Grijelmo

http://www.eldiario.es/cultura/Alex-Grijelmo-Procuro-escribir-muchas_0_359064103.html
Álex Grijelmo (foto Marta Jara)

Ya hemos invitado varias veces a Álex Grijelmo (Burgos, 1956) a La antigua Biblos, con motivo de sus libros y artículos sobre el español. Es un autor que nos agrada mucho por su exquisito manejo del lenguaje, porque sabe muy bien de lo que habla y porque sus textos traslucen un enorme cariño por el idioma.

En esta ocasión citica con mucho fundamento el uso de «poner en valor», un galicismo incorrecto y empobrecedor, mal que la pese a la fundeu, que ha hecho fortuna entre periodistas y políticos. Por cierto, creo que si no se utilizan «poner en valor», «por parte de» y «mismo/misma/mismos/mismas» para aludir a algo ya dicho, se evitan el 80 % de las incorrecciones que se oyen en las noticias todos los días.

Bueno, que me enrollo, aquí os dejo el artículo, una pieza muy buena:


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 14 de agosto de 2015

De lo sublime - Longino


Título: De lo sublime
Autor: Longino

Páginas: 94
 
Editorial: Acantilado
 
Precio: 10 euros 
 
Año: 2014


Este curioso tratado de estética ha tenido una influencia enorme a lo largo de la historia. Su influjo se deja notar en Séneca y otros autores. Hasta el siglo X se utilizaba como texto junto a los del gran Aristóteles sobre ese tema y en el siglo XVII Boileau lo tradujo, rescatándolo del olvido y volviendolo a poner de actualidad. Desde entonces su influencia no ha decaído y sigue siendo una obra de referencia sobre estética que hay que mencionar, para refutarla, matizarla o corroborarla.

En realidad lo que se conservan son tan sólo fragmentos, que constituyen aproximadamente una cuarta parte de su extensión original. Este ensayo se plantea el problema de dilucidar y describir qué tienen algunas obras de arte, sobre todo las literarias, que se elevan sobre las demás y parecen pertenecer a otra categoría. No se trata de que convenzan al lector con argumentos, sino de que despiertan en él sentimientos trascendentales hasta el punto de llevarlo a una especie de éxtasis estético. Por decirlo de alguna manera, se salen de lo normal y a veces parece que un genio sobrenatural ha poseído al autor para hacerle escribir aquello. Eso sería lo sublime.

Planteada la cuestión, se pasa a extraer conclusiones ineresantes del análisis y comentario de varios autores. Por ejemplo: que no importan los pequeños defectos en una gran obra si por otro lado posee grandes cualidades; que en las obra sublimes el autor suele estar dominado por una pasíon que le arrastra a expresarse con vehemencia (volvemos a la idea de cierto tipo de «posesión»); que es importante la elegancia en el uso del idioma para transmitir lo esencial y la utilización de figuras del lenguaje, pero con cuidado de no caer en el exceso, es decir que el equilibrio y la proporción son esenciales; que el ritmo y la eufonía llenan de belleza lo que se dice; se analiza y comenta el presente histórico, y muchas otras ideas interesantes.

En resumen, un ensayo muy interesante sobre estética y retórica en literatura, que a pesar de estar formado sólo por unos cuantos fragmentos del original ha sido una obra de referencia durante siglos. Imprescindible para críticos y estudiosos del tema, y francamente interesante para todo buen lector.

La verdad es que no está clara la identidad de Longino y ha sido objeto de polémicas y elucubraciones. Unos lo identificaban como Casio Dionisio Longino (213-273), un filósofo y literato ateniense, otros a Dionisio de Halicarnaso (60 - 7 a. C.), un profesor romano de retórica, Hermágoras, un romano del siglo I, Elio Teo y Pompeyo Gémino. Pero parece que el autor es Longino, un profesor romano que enseñaba griego en el siglo I y escribió tres volúmenes sobre el uso culto y elegante de ese idioma.

Dicen que su estilo ágil y conciso recuerda a los estoicos y en sus tratados sólo menciona a autores griegos, ignora a todos los romanos salvo a Cicerón, que le merece una ligera mención. Su exquisito manejo del idioma, su amplia erudición periten adivinar que fué un autor muy notable, pero se desconocen su nombre completo y su lugar de nacimiento.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 12 de agosto de 2015

La maestra Annuzza - Elvira Mancuso


Título: La maestra Annuzza
Autora: Elvira Mancuso

Páginas: 224
 
Editorial: Periférica
 
Precio: 18,90 euros 
 
Año: 2014


Me he llevado una muy agradable sorpresa con esta novela escrita por Elvira Mancuso, una maestra siciliana, a principios del siglo pasado, allá por el año 1906. La verdad es que creo que hay dos detalles que son una garantía a la hora de elegir un autor, ya sea hombre o mujer, que sea siciliano y que lo publique la editorial Periférica. En ambos casos uno se encuentra con novelas senacionales.

En esta ocasión se trata de una obra realista, costumbrista, que describe la cultura y la forma de ser de la gente de la Sicilia profunda de la época a través de la lucha de una chica sin muchas posibilidades para conseguir hacerse maestra en entorno lleno de prejuicios, envidias e ideas preconcebidas.

Una historia real como la vida misma, en la que todos los personajes tienen su lado oscuro, empezando por la protagonista. La conclusión podría ser que un entorno subdesarrollado marca muy profundamente a los que lo viven, hasta el extremo de que es casi imposible escapar de él sin ayuda externa.

Una historia terrible, algo tremendista, pero muy bien escrita, que se lee con facilidad y tiene todo el encanto de un clásico. Los personajes están bien dibujados, con un carácter y una psicología bien armados, con profundidad y credibilidad. En fin, una novela de mucha altura que vale la pena leer.

Elvira Mancuso (Caltanisetta, 1867-1958) fué una escritora siciliana seguidora del verismo de Giovanni Verga. Comenzó escribiendo en revistas femeninas bajo pseudónimo y en 1906 escribió esta maravilla titulada «La maestra Annuzza», en la que se adivinan retazos de su biografía. Durante el facismo de Mussolini dejo de escribir y se concentró en la enseñanza.

A principios de los 80 Italo Calvino y Leonardo Sciascia recuperaron este texto e impulsaron su reedición. Recientemente la prestigiosa editorial siciliana Sellerio, que publica todos los libros de Camilleri, la ha vuelto a poner a nuestra disposición.

Elvira Mancuso

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 10 de agosto de 2015

Mr. Arkadin - Orson Welles


Título: Mr. Arkadin
Autor: Orson Welles

Páginas: 226
 
Editorial: Anagrama
 
Precio: 18,90 euros 
 
Año:1995


Este libro es en realidad una versión novelada del guion que Orson Welles escribió para la película del mismo título que protagonizó y dirigió con muy poco dinero, durante 1954 y 1955, y en varios escenarios españoles, como el Alcázar de Segovia, la Costa Brava, Valladolid y Madrid venciendo todo tipo de dificultades hasta poder estrenarla.

Aunque es una obra menor, se trata de una novela de suspense muy notable, en la que se ve la marca del genio. Arranca con dos personajes, Guy Van Stratten, un timador y contrabandista, y su amante MIly, en una situación que recuerda las novelas de Jim Thompson. La trama se acelera desde las primeras páginas y avanza, dramática y misteriosa en lo que parece más un cómic que una película. 

En seguida se crea una atmósfera malsana que recuerda a «La dama de Shangai»: un grupo de personajes sin escrúpulos que trata de sobrevivir a costa del resto, llegando al crimen si hace falta. En el centro de la historia, el enigmático y todopoderoso Mr. Arkadin, inspirado en un traficante de armas ruso de la época, que contrata al protagonista haciéndole un extraño encargo: que investigue su propio pasado porque ha perdido la memoria.

No puedo contar nada más de la historia, sólo os puedo decir que el autor dosifica la información con mano maestra, jugando con un puñado de personajes que a veces parecen leales y honestos, y  veces traidores y viles, en un enredo diabólico en el quen es facil saber de quién depende la vida de cada uno de ellos.

En medio de la trama hay un aperla, unadescripción de porqué le gustan los españoles al protagonista,que es de suponer es la opinión del propio Welles: «... son gente pura, ruda, rigurosa y fatalista».

Una novela de misterio muy «wellesiana», con un extraño magnetismo, algo cínica y apasionante, de un dramatismo tremendo y muy bien rematada con un final inesperado, en el que en un mundo lleno de intereses los sentimientos se revelan como lo más importante. En fin, una pequeña obra maestra de un hombre que deslumbrara en todo lo que hacía.

Mr. Arkadin (Orson Welles) en la película de 1955

A pocas figuras del cine se les puede aplicar el calificativo de genio de manera más indiscutible como a Orson Welles (Kenosha, 1915-1985), un gigante que revolucionó el séptimo arte y brilló a gran altura como actor, locutor, productor, guionista y, sobre todo, como director.

Su impresionant debut, «Ciudadano Kane» (1941), sigue estando en las primeras posiciones de todas las listas de las mejores películas de la historia, pero también nos dejó joyas como «La dama de Shangai» (1947), «Macbeth» (1948), «Otelo» (1952) o «Sed de mal» (1958). Tuvo el mérito de dominar el teatro de Shakespeare, piedra de toque de todo buen actor; parece que siempre llevaba encima su teatro completo en un tomo ajado y con la puntas ya dobladas.

Fué desde pequeño un lector voraz y compulsivo, una máquina de leer que nunca parecía tener bastante. Siempre quiso ser un enfant terrible, estuvo clasificado como filocomunista y la caza de brujas le obligó a un largo exilio que pasó casi entero en España, disfrutando de los toros, de los sanfermines, de la comida española y de sus amigos.

A quien quiera conocer más de su vida, le recomiendo la excelente biogafía-entrevista que le hizo Barbara Leaming y que ya hemos reseñado aquí.

Orson Welles en sus tiempos de hombre de radio

Publicado por Antonio F. Rodríguez.