jueves, 20 de octubre de 2016

Meditaciones - Marco Aurelio


Título: Meditaciones
Autor: Marco Aurelio


Páginas: 224
 
Editorial: Alianza
 
Precio: 9,20 euros

Año de edición: 2014

Estas meditaciones o pensamientos demuestran que el emperdor Marco Aurelio fué un hombre prudente, reflexivo, hasta cierto punto un filósofo aficionado y que tenía desde luego, una inteligencia emocional privilegiada. Cosas todas ellas que llaman la atención en un líder político de su importancia, sobre todo en los tiempos que corren, en los que al menos en nuestro país «político con talento» parece o una ironía o un oxímoron.

Escritas al final de su vida, estas meditaciones, textos muy largos para ser citas y demasiado cortos para ser ensayo, resumen y compendian su manera de pensar y de ver el mundo; muestran la mirada madura y calmada del que ha vivido mucho, ha visto mucho y ha aprendido.

Sus ideas pueden ordenares alrededor de varios ejes: estoicismo, control de las pasiones, aceptación de lo que nos toca vivir, empatía con los demás, humildad auténtica, tolerancia, brevedad de la vida y amor a la naturaleza. 

Con esas ideas básica va desgranando sucedidos, aderezados con sus comentarios, leyendas y cuentos tradicionales. En cierta manera, el emperador se desnuda aquí, nos ofrece un retrato suponmos que fiel, y se nos muestra tal y como es en su más profunda intimidad. La primera frase del segundo libro puede usarse como su resumen: 

«Al amanecer, dite a tí mismo: hoy me voy a tropezar con un indiscreto, un desagradecido, un insolente, un envidioso y un antisocial. Y todo eso les sucede por ignorancia». 

Un libro estupendo, escrito con el tono de las confidencias, en el que un todopoderoso emperadar romano nos resume su cosmovisión y sus consejos, extraídos de la experiencia cotidiana de toda su vida y más que monarca, parece un filósofo razonando sobre lo divino y lo humano. Un libro que hará las delicias de los aficionados a los libros de pensamiento.

El emperador Marco Aurelio

El emperador Marco Aurelio (Roma, 121-180), apodado el filósofo, fué uno de los llamados cinco emperadores buenos y el tercero de origen hispano, junto a Adriano y Trajano. Hijo de un senador nacido en Córdoba, tuvo una exquisita educación y fué uno de los mayores exponentes del estoicismo.

Adriano, al morir su heredero, designó como sucesor a Antonino Pío a condición de que adoptase y nombrase herederos a Marco Aurelio y a Lucio Vero. A la muerte de Antonino, los dos jóvenes compartieron la responsabilidad de gobernar el imperio hasta la muerte de Lucio Vero, luego Marco Aurelio gobernó en solitario.

Realizó reformas en favor de las viudas, los esclavos y los menores de edad. Guerreó contra los partos y las tribus germánicas para mantener las fronteras del imperio.  

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

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