viernes, 19 de diciembre de 2014

El Horla y otros cuentos fantásticos - Guy de Maupassant


Título: El Horla y otros cuentos fantásticos 
Autor: Guy de Maupassant 

Páginas: 184 

Editorial: Alianza 

Precio: 7,99 euros 

Año: 1998 (8ª edición)

Esta estupendo libro de relatos agrupa dieciocho cuentos que tocan temas como la locura, el horror, el misterio y los crímenes envueltos en circunsancias extrañas. Un manojo de historias magistrales de un autor que dominó como muy pocos el arte de los cuentos cortos. Maupassant es el modelo a seguir para los narradores que quieran dedicarse a escribir cuentos.

El estilo es my dificil de describir, sus textos tienen una magia especial. Se mantienen en un punto medio entre el laconismo y la extroversión de algunos escritores que nos inundan con sus palabras. Este francés, menciona por encima las cosas, sugiere, deja la semilla de algo en nuestra mente y pasa en seguida a otra cosa, con un sentido del ritmo envidiable.

En estos cuentos, lo horrible no es una presencia amenazante que irrumpe en una vida cotidiana idílica y paradisíaca, sino que lo ominoso es algo que nos sigue como nuestra sombra y está escondido continuamente en los pliegues de nuestra vida diaria, sólo aparentemente luminosa y segura.

Especialmente estremecedor es el último relato del volumen, titulado «¿Quién sabe?», escrito el mismo año de su muerte, cuando luchaba desaforadamente por vencer la locura que veía crecer en su interior. 

Por otro lado, hay que reconocer que el diseño de la portada de esta edición, obra del genial Daniel Gil que trabajó durante 25 años para Alianza editorial, es muy bueno. Sugerente y terrorífico.

Un librito de cuentos maravillosos, una buena muestra de uno de los grandes genios del relato corto. Absolutamente imprescindible. Tened cuidado, porque Maupassant crea adicción.

Guy de Maupassant (Dieppe, 1850-1893), fué discípulo de Flaubert y su madre le enseño lenguas clásicas desde que era muy niño. Cuando tenía doce años, sus padres se separaron amistosamente, lo que le marcó profundamente. Empezó Derecho, lo dejó por falta de dinero y tuvo que empezar a trabajar como funcionario. Mientras, escribía como un descosido.

Es uno de los maestros indiscutibles del género corto. En sólo trece años de actividad creativa, escribió más de 300 relatos, que iba publicando en revistas. Tuvo tanto éxito que llegó a dictar relatos a tres secretarias al mismo tiempo, paseando a grandes zancadas de una mesa a otra de su oficina.

Pesimista, misógino y misántropo, rechazó premios y honores, aborrecía el matrimonio, del que dijo que era «un intercambio de malos humores durante el día y de malos olores durante la noche», y vivió solo, entregado a su trabajo de manera compulsiva.

Murió joven, a los 43 años, enfermo de una sífilis galopante, con crisis de locura, desordenes nerviosos y graves problemas psíquicos, dominado por el miedo a volverse loco. Intentó suicidarse con un abrecartas, sin éxito, fué internado en una casa de saludo y en menos de un año falleció.

 
Maupassant (Foto de Nadar, 1988)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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