lunes, 17 de enero de 2022

Feria - Ana Iris Simón

 

Título: Feria                                                                                                                     Autora: Ana Iris Simón

Páginas: 240

Editorial: Lengua de Trapo

Precio: 21 euros 

Año de edición: 2020

La empatía es un sentimiento que se despliega durante la lectura de un libro. Estos días he leído Feria y mi cercanía con él ha alcanzado, creo, una cota nueva. La ópera prima de Ana Iris Simón (Campo de Criptana, 1991) es en realidad un libro de memorias. Ella es paisana mía y más o menos de mi edad, y ha sabido escribir una serie de impresiones y sensaciones que yo también comparto. Todo unido a una identidad comarcal que nunca había visto escrita en los años que vivimos. 

La obra empieza con un capítulo que me hizo creer que su contenido se deslizaría hacía la reivindicación, y creí estar ante un nuevo libro protesta con un importante condimento de sensibilidad familiar, como ya existe algún otro publicado por nuestra generación, pero su continuación, a priori, no tiene nada que ver con ese inicio, hasta mediado el libro. Sin embargo, esa segunda mitad reivindicativa ha sido para mí lo mejor de la obra. 

En una primera parte, que desarrolla sus recuerdos para sentar unas bases que sirvan de cimiento de su pensamiento y la búsqueda de su identidad, la autora nos cuenta su infancia y adolescencia en su entorno, y muestra un bonito apego por sus orígenes y su familia. Ella vive en Ontígola, localidad situada en las inmediaciones de Aranjuez, pero en todo momento nos hace partícipes de su oriundez: Campo de Criptana, en pleno corazón de La Mancha. Es hija de criptanenses que, por parte de padre, fueron agricultores y, por parte de madre, feriantes.  

La segunda mitad de Feria, habiendo leído la primera, me ha llegado tras sentirme tan cerca de esos primeros años de vida de Ana Iris, como el libro que esperaba algún día leer y no sabía que se había escrito. En él no encontramos unos hechos cándidos, sino que se exponen temas candentes que no han pasado desapercibidos para los medios ni para las redes sociales. En Feria se escribe sobre la masculinidad, las relaciones familiares, la ruralidad de la España vacía concretamente de La Mancha—, las creencias religiosas… 

En la actualidad, Ana Iris se siente heredera de sus raíces manchegas y toda su coyuntura vital considera que no obedece a un nuevo enraizamiento, sino a la culminación de las culturas milenarias, tanto la del campo como la de la feria, de las que ella proviene. A la feria, precisamente, le ha dedicado el título y la portada de su libro, y hace sobre ese evento una reflexión que me ha gustado mucho: 

«Las ferias habían dejado de tener sentido porque la vida, el mundo, nuestra propia existencia se había convertido en una». 

Ana Iris aún puede decir haberse criado en Ontígola, que aun siendo una villa que ha sufrido directamente el boom inmobiliario del extrarradio de Madrid, no deja de encontrarse, aunque en uno de sus límites, dentro de esa Mancha que tanto ama. Creo que no ha podido escribir mejor libro que Feria para contarnos ese sentimiento. 

Ana Iris Simón

Publicado por Jesús Rojas.

3 comentarios:

  1. Gracias, Jesús, por la reseña. ¡Qué descubrimiento! He conseguido el libro rápidamente, lo estoy leyendo y me está gustando mucho. Tiene un lenguaje naif, una espontaneidad y un desparpajo para reflejar su infancia en el pueblo que me encantan. A medio camino entre Manolito Gafotas y Mafalda. Muy bueno.
    Salud y libros.

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    1. Gracias a ti, Antonio. Seguro que lo disfrutarás muchísimo. _Feria_ está a la altura de las mejores opiniones que he leído de él.

      A mí me ha recordado a libros más recientes. El inicio, por ejemplo, me ha recordado a _Ama_ de José Ignacio Carnero -genial obra, por cierto-, y su continuación, hasta la mitad o así, a _Vozdevieja_ de Elisa Victoria.

      Un saludo.

      Jesús Rojas

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  2. Muchas gracias también por mi parte. Tendremos que agenciarnos cuanto antes "Fiesta" y leerlo. El libro en cuestión trajo bastante polémica entre los que podríamos llamar "cazadores de brujas fascistas" porque al parecer Ana Iris defiende la vida rural, la familia y ciertas tradiciones rápidamente tachadas de reaccionarias, patriarcales etc por nuestros "modelnos", que diría García Lorca.

    Un cordial saludo.

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