martes, 29 de diciembre de 2020

Vida y fugas de Fanto Fantini - Álvaro Cunqueiro

  

Título: Vida y fugas de Fanto Fantini                                                                                Autor: Álvaro Cunqueiro

Páginas: 180
 
Editorial: Galaxia
 
Precio: 18 euros  

Año de edición: 2014

Me he topado por casualidad con un ejemplar de este libro de caballerías anacrónico y fantástico, publicado en 1972, lleno de magia e imaginación, y no he podido resistir la tentación de comprarlo inmediatamente y devorarlo como se merece en unas pocas horas.

Es fantástico, en todos los sentidos. Cuenta, con una prosa rica y maravillosa, las enloquecidas aventuras del valeroso condottiero italiano Fanto Fantini de la Gherardesca, al que un rayo arrancó del vientre de su madre durante el parto, lo que como es natural, imprimió carácter en el caballero, pues su habilidad para las rápidas emboscadas y las huidas fulgurantes de las prisiones mejor guarnecidas se hizo legendaria. 

Con la ayuda de su criado Nito, su braco Remo y su corcel Liofante, el único caballo que ha hablado ante el Senado, su vida es una sucesión de avatares fantasiosos y deslumbrantes, marcados por la peste, la historia del caballero que, tomando una pócima que fijaba el oro a los huesos, recubrió todo su esqueleto de una pátina dorada y dió bastante trabajo para recuperarlo, sus fugas asombrosas, a veces ayudado por delfines, sus contactos con sirenas y otros seres mitológicos, una expedición bizantina contra el pérfido turco, sus amores con Cósima, que anhelaba despertar celos tan torrenciales como los de Otelo y murió estrangulado por su marido, las aventuras gastronómicas del bachiller Boletus y otros muchos lances disparatados y fantasiosos hasta rozar lo surrealista.

El libro se cierra con un índice onomástico de 26 páginas en el que se resumen las biografías imaginarias de los personajes que desfilan por estas páginas y unos cuantos anexos en los que se detalla algo más la vida y milagros de alguno de ellos. Como curiosidad, mencionaremos que aparece Flamenca, la bella dama provenzal cuya historia se cuenta en el ahora famoso «Roman de Flamenca» y en el disco «El mal querer» de Rosalía.

Una novela enloquecida y maravillosa, un alarde de creatividad y buen lenguaje de un escritor que pensaba y soñaba en gallego, pero que escribía con maestría insuperable tanto en su lengua materna como en castellano.

Es este un libro relativamente difícil de encontrar. Yo he conseguido en una librería de lance la edición de Ediciones Destino de bolsillo de 1983; os recomiendo buscarlo o en librerías de segunda mano o en bibliotecas. Vale la pena.

Álvaro Cunqueiro

Álvaro Cunqueiro (1911-1981) nació en Mondoñedo, provincia de Lugo. Autor de unos 20.000 artículos, fué un excelente periodista, trabajó en el ABC y en el Faro de Vigo, periódico que llegó a dirigir en los años 60. Como escritor fué polifacético, produjo novela, poesía, ensayo, teatro, multitud de artículos y también traducciones. Manejaba el gallego y el castellano con igual maestría. Ganó el Premio Nadal, el Premio Nacional de la Crítica y muchos otros. 
 
Sus dos pasiones confesadas eran la gastronomía y las lides amorosas, aunque decía preferir lo primero por la inmensa variedad de sabores y placeres que encierra, frente a la relativa monotonía de lo segundo. Franquista y perteneciente a la Falange, aunque en 1944 la abandonó, devolvió el carné y le quitaron el de periodista, ha quedado sumido en el olvido desde la Transición por sus ideas políticas, pero es un escritor sensacional. Si queréis saber más sobre él, el Instituto Cervantes le ha dedicado una página web muy completa.

Ameno, culto, entretenido, buen conocedor de la cultura de su tierra, Cunqueiro siempre nos hace disfrutar y además siempre se aprende algo nuevo leyendo sus libros; es uno de los mejores ejemplos de la famosa expresión «instruir deleitando». Hombre lleno de imaginación, leyéndole toma sentido eso que dicen algunos de que el realismo fantástico nació en Galicia y luego se exportó a Sudamérica. Dejó un lema que lo define, «En la aspereza de la vida cotidiana, soñar es necesario». Su vida está llena de anécdotas, como éstas dos:
 
Ejercía la fantasía y la memoria deformante y se enfadaba mucho cuando alguien negaba en su presencia la existencia de las sirenas, era como si le faltaran al respeto. Por otro lado, acumulaba detalles históricos y conocimientos culturales sobre sus platos preferidos, porque decía que le pasaba lo mismo que a Bertrand Russell, que se dió cuenta de que «le gustaban más los melocotones desde que supo que vinieron de China, que los cultivó el gran rey Janiska, que de allí pasaron a Persia y que hubo equívocos lexicales cuando llegaron a Europa».
 
En su tumba, se puede leer el siguiente epitafio: «Loubado seña Deus que me permitiu facerme home neste grande reino que chamamos Galicia (Alabado sea Dios, que me permitió hacerme hombre en este gran reino que llamamos Galicia)».
 
Álvaro Cunqueiro (foto EFE)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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