miércoles, 3 de julio de 2019

El país del miedo - Isaac Rosa


Título: El país del miedo
Autor: Isaac Rosa
 
Páginas: 416
 
Editorial: Seix Barral

Precio: 19,50 euros  
 

Año de edición: 2008

Cuando se goza/padece de voracidad lectora, la consigna consciente o inconsciente es leer cuanto más mejor, a la mayor velocidad posible, y a poder ser libros actuales para intentar lo imposible: estar al día de autores de los que no hemos leído nada. Y cuando «los hemos estrenado» a pesar de que nos hayan cautivado, dejamos para otros momentos seguir conociendo el resto de su obra. Actualidad obliga.

Esta especie de premisa me llevó a principios de año a leer «Feliz final» de Isaac Rosa a quien no conocía. Me gustó mucho y anoté mentalmente no tardar demasiado en volver a acercarme a él. Contra todo pronóstico, no han pasado cuatro meses cuando me he reencontrado con su estupenda prosa en esta peculiar novela a la que alguien ha propuesto denominar como «ensayo-ficción». No me parece nada desacertado el término, pues se trata de una novela, pero es también un ensayo que se nos ofrece en una alternancia de capítulos cortos de uno y otro tipo de narración. Con esta estructura, lo que consigue el autor es su objetivo de que la narración «respire» y que no se llegue rápidamente al clímax de tensión que plantea la ficción, lo que en realidad la intensifica, pues la alarga. Las reflexiones correspondientes a la no ficción, profundizan el modelado del atribulado protagonista de la novela y, de paso, va logrando que el lector no tarde en sentir una especie de angustia que a veces le pedirá dejar la lectura y tomarse también un respiro.

Y es que el tema origen, principio y fin de la obra, es EL MIEDO, así, con mayúsculas, porque la sensación final es que al autor no le ha quedado ni una sola modalidad del miedo –en sus diversas intensidades- sin explorar, analizar, desentrañar y mostrar, a veces en toda su crudeza. También nos sugiere reflexiones sobre el porqué de esos miedos que están instalados en la sociedad; quiénes son los beneficiados; cuáles las víctimas, y los eficaces medios utilizados para lograr su instauración como algo que, sin parecer evidente, invade toda la sociedad y a todas las personas pues ya desde pequeños van penetrando en nosotros con la naturalidad de cualquiera de nuestros otros aprendizajes.

El propio autor dice que su interés es «Querer contar algo de una manera no sé si diferente, no sé si nueva, pero sí que te genere otro tipo de lecturas». Y ¡vaya si consigue su objetivo!

Aunque no suframos como el protagonista de un miedo patológico y creamos incluso que estamos totalmente libres de él, el autor hace que en algunos momentos - o mejor, en bastantes- nos identifiquemos con alguna situación vivida que nos ha provocado inquietud, en el menor de los casos y en otros, temor o incluso miedo declarado. ¿Quién ha ido a sacar dinero a un cajero por la noche y al encontrarlo ocupado por una persona sin techo no ha buscado otro cercano para evitar entrar? ¿Quién no ha sentido al menos inquietud al entrar por la noche en un garaje poco iluminado y más si escucha ruidos que no identifica? ¿Quién no ha sentido alguna vez malestar declarado al ser interpelado por una persona extranjera y de apariencia pobre que pregunta –lo descubrimos después de haber desconfiado- por una dirección?

Después de tanto prolegómeno ya toca hablar de la novela. La ficción se centra en un personaje que siente el miedo desde su más tierna infancia, que se nos presenta inicialmente como una persona normal que pudiéramos identificar en cualquiera de los ámbitos de nuestro entorno como buen compañero, amigo o familiar pues es alguien pacífico, educado, respetuoso, proclive al entendimiento por medio de la palabra… pero en quien el miedo se acrecienta en una espiral fatal a medida que la acción se desarrolla.

Como lectores tiene nuestra empatía porque, además de ese carácter amable para la convivencia, el autor nos pilla por el punto emocional que más nos duele, especialmente a quienes somos padres. Es el hijo del protagonista quien sufre el acoso de un compañero, el denominado en la actualidad bullying –maldita manía de nombrar a las cosas en otras lenguas en lugar de la propia- que comienza con pequeñas acciones de extorsión y va progresivamente aumentando a medida que el sufridor –pero sobre todo su padre- se va acoquinando hasta llegar a extremos que, como lectores, presentimos que serán tremendos.

¡Muy bien!

Isaac Rosa 

El sevillano Isaac Rosa es un escritor polifacético y muy activo, cuya literatura busca algo especial, sea en lo que cuenta o en cómo lo cuenta y a mi juicio, lo logra. Busca estructuras no convencionales para sus obras así como temas no usuales y sus relatos tienen la aparente sencillez de lo muy cuidado y trabajado con meticulosidad de orfebre para encontrar la palabra adecuada, la descripción precisa.
                                 
Es un escritor que en su obra se implica y compromete socialmente. Autor de ocho novelas, dos cómics, dos ensayos, cuentos y columnas periodísticas, ha sido premiado por sus novelas en seis ocasiones. Con esta novela el autor ganó el Premio de la Fundación José Manuel Lara 2008, creo que muy merecidamente. Un descubrimiento que sin duda recomiendo, un autor al que seguiré leyendo a no tardar.

Publicado por Paloma Martínez.

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