miércoles, 8 de agosto de 2018

Cuentos de lluvia de primavera - Ueda Akinari


Título: Cuentos de lluvia de primavera
Autor: Ueda Akinari

Páginas: 280

Editorial: Satorio

Precio: 22 euros 

Año de edición: 2013

Este libro, aparecido en 1808, un año antes de la muerte del autor, se compone de diez relatos de extensión media, de 12 a 18 páginas,  y una novela corta, de unas 120 páginas, titulada «Hankai», sobre un joven difícil y rufianesco que de pronto se convierte al budismo y pasa el resto de su vida como monje.

Son historias arcaizantes, que el propio autor reconoce escribir al estilo de los antiguos, para probar suerte, porque dado que las antiguas leyendas pasan por verídicas aunque cuenten hechos increíbles, él se propone hacer algo parecido para causar el mismo efecto.

La principal característica de estos cuentos es la asombrosa habilidad para reproducir el lenguaje y tono de las leyendas ancestrales, con todo su aroma clásico, manteniendo un estilo de gran belleza. Parece ser que Akinari introdujo muchos temas nuevos con naturalidad, de manera que renovó toda la tradición literaria.

Son historias ambientadas en el siglo VIII, cuando la capital imperial era Nara y no se había trasladado todavía a Kyoto. Los protagonistas de la mayoría de estos relatos son los miembros de la familia imperial, el emperador, sus hermanos, el príncipe heredero, y el argumento más frecuente, la lucha por el poder y el derecho de sucesión, las conspiraciones y las guerras fratricidas.

Llama la atención la omnipresencia de la poesía en la vida cotidiana de la corte, todo el mundo escribía un poema o le pedía a alguien que lo escribiese con cualquier motivo: agradecimiento, celebración, despedida... también aparece un personaje muy simpático, el pirata poeta, que visita a un erudito solo para debatir sobre poesía y recitarle sus versos.

Un libro muy interesante, de otra época y de una cultura muy alejada de la nuestra, extraño y bello, original y diferente, que a pesar de todo eso nos asombra con sus sorpresas inesperadas, nos entretiene y nos hace disfrutar de su calidad literaria. Leer una obra así es toda una experiencia.

Ueda Akinari (Osaka, 1734-1809) era hijo de una prostituta de Osaka y de padre desconocido. Fué adoptado a los cuatro años por un próspero comerciante, que le dió una buena educación. Siendo un niño, enfermó de viruela, estuvo a punto de morir y sus manos quedaron deformadas para siempre. 

Sus padres rezaron al dios del santuario Kashima Inary y Ueda siempre creyó que la deidad le salvó la vida, lo que hizo que tuviese toda su vida una cierta inclinación a lo sobrenatural, que se nota en sus historias. Heredó el negocio familiar de aceite y papel, pero aquello no era lo suyo y después de diez años de pérdidas continuas acabó de perderlo todo en un incendio.

El incendio fué para él una oportunidad para cambiar de vida, empezó a estudiar Medicina y a escribir. A los 42 años, en 1876, empezó a practicar la Medicina y publicó su primer volumen de cuentos. Fué un renovador de la literatura japonesa clásica y hay quien considera que es el escritor japonés más grande del siglo XVIII.

Se dejó influir por la cultura china y llamó la atención en su época por su patriotismo «templado». Al final de su vida, perdió la visión de un ojo y se vió obligado a dictar sus relatos. Murió a los 76 años.

Ueda Akinari

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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