miércoles, 16 de marzo de 2022

Yo, Tituba, la bruja negra de Salem - Maryse Condé

 

Título: Yo, Tituba, la bruja negra de Salem                                                                      Autora: Maryse Condé

Páginas: 304

Editorial: Impedimenta

Precio: 21,47 euros

Año de edición: 2022

Maryse Condé, la escritora guadalupeña ganadora del Premio Nobel Alternativo 2018, se quedó fascinada con el personaje que da título a este libro, Tituba, la bruja negra de Juicios de Salem, nacida en las antillas, que fue esclava y escapó a la hoguera, sobrevivió a todo el proceso y no se sabe qué fue de ella después. Así que se propuso escribir una novela sobre su vida y para ello, realizó todo un proceso de documentación, se empapó de todos los datos y lo que se sabe sobre su vida, su ambiente, sus orígenes y toda la información que pudo recabar. Luego invocó a su espíritu, inició una especie de autohipnosis y se dejó poseer por su alma. Se convenció de que ella era la misma Tituba, A continuación, se hizo la pregunta ¿cómo escribiría tan curioso personaje su propia biografía?

El resultado es esta narración, poderosa y muy bien ambientada, impresionante y auténtica desde la frase con la que arranca: «Mi madre Abena fue violada a los dieciséis años en la cubierta de un barco por un marinero inglés». A partir de ahí se cuentan las peripecias de la vida de ese misterioso personaje, una mujer de la etnia asante, originaria de la actual Ghana, nacida en Barbados por obra y gracia del tráfico de esclavos, que de pequeña aprendió las artes curativas de Man Yaya y toda su vida tuvo fama de bruja que sabía hacer vudú.

La historia no es todo lo truculenta y terrible que podría haber sido, dado el tema que trata. Es cierto que narra barbaridades llenas de butalidad perpetradas por los amos blancos, los puritanos de Salem y otros personajes, pero la protagonista también conoce el amor, el sexo, la amistad e incluso, al final el libro acaba bien. La autora no se regodea en absoluto en los detalles más morbosos, lo que unido a su calidad literaria y a  todo lo que se aprende de cultura antillana, dichos, canciones, poesías, tradiciones y costumbres de esas islas del Caribe hace que la lectura de esta obra resulte muy interesante y provechosa.

La naración es rápida, sincopada como los ritmos y la música africana, como las historias que se cuentan en los pueblos de las antillas, bajo una ceiba y al caer la noche, una de esas historias que comienzan diciendo «Hace mucho, mucho tiempo, cuando el diablo vestía todavía pantalones cortos...» . Esa es la sensación que tiene el lector al leerla, la de estar escuchando la voz cascada y sabia de una anciana negra, que no cuenta todo lo que sabe, porque hay cosas que es mejor callar ante extraños.

Se trata, por lo tanto, de una novela histórica por varios motivos: presenta la figura de un personaje histórico, narra el origen y gran parte de lo ocurrido en el famoso caso de las brujas de Salem y describe magistralmente el ambiente y la atmosfera de la época, mejor dicho, describe dos ambientes: el de los esclavos negros sometidos y el de los despóticos amos blancos, extremadamente puritanos y escrupulosos.

Está llena de frases inolvidables, que provienen de tierras que parecen al mismo tiempo exóticas y familiares, de algún modo: «Los muertos no perdonan jamás, «Los hombres no aman. Los hombres poseen y esclavizan», «¿Por qué no podrán las mujeres prescindir de los hombres?», «¡La vida se porta demasiado bien con los hombres!», «En verdad, la muerte es la mejor parte de la vida».

Una novela espléndida, con el aroma de otra cultura y escrita con el rigor de una historiadora. Los testimonios de Tituba y de su marido que se incluyen en el libro son auténticos, y mantienen una continuidad perfecta con el resto del texto. Condé es una escritora verdaderamente notable, todo lo que escribe tiene personalidad y un encanto muy especial, fresco y original.

El texto, que ocupa exactamente 272 páginas, está rematado con un epílogo de la autora y una nota histórica que resume lo que se sabe de las brujas de Salem. La traducción del francés, tersa y sin tropiezos, es obra de la madrileña Martha Asunción Alonsopoeta, traductora, profesora y feminista, traductora ya habitual de los libros de esta autora.

Ilustración de Tituba por John W. Ehninger (1902)

Maryse Condé (Guadalupe, 1937) es una escritora francesa, activista feminista y autora tan polifacética que ha tocado prácticamente todos los géneros con éxito.

Nacida en una familia acomodada, fué la menor de ocho hermanos. Tuvo una cuidada educación y fué enviada por sus padres a la Sorbona de París, donde se licenció en Literatura Comparada. Fué profesora en África durante años. Obtuvo una beca Fullbright para estudiar en Estados Unidos y durante décadas has sido profesora en la Universidad de Columbia.

Presidió el Comité por la Memoria de la Esclavitud en Francia (2001), cuyo trabajo dió lugar a la aprobación de que tipifica la esclavitud como un crimen contra la humanidad. Creó el Premio de las Américas Insulares y Guyana, que recompensa anualmente al mejor libro escrito en las Antillas. Desde hace unos años, una enfermedad degenerativa le ha obligado a establecerse en un pueblo de la Provenza francesa. Allí le dicta sus escritos a Richard Philcox, su esposo y traductor al inglés.

Las novelas de Condé exploran asuntos raciales, de género y culturales en una variedad de eras históricas. Comenzó a escribir y publicar a los 42 años, ha publicado 16 libros y en 2018 recibió el Premio Nobel Alternativo de literatura.
 
Marise Condé a los cuarenta años

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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