viernes, 16 de octubre de 2015

Los santos inocentes - Miguel Delibes


Título: Los santos inocentes
Autor: Miguel Delibes
 
Páginas: 197
 
Editorial: Austral
 
Precio: 6,95 euros
 
Año de edición: 2001


Hace ya algunos años, al poco de ser estrenada en 1984, ví en el cine la impresionante película dirigida en 1984 por Mario Camus y basada en este libro, que se acababa de publicar tan solo tres años antes (1981). Impresionante por varios motivos: el retrato minucioso y detallista de la España anticuada y retrógrada de algunos señoritos; la sobrecogedora actuación de un puñado de actores en estado de gracia, como Paco Rabal («¡Milana, bonita!»), que parece imposible que luego haya podido actuar como una persona normal, Alfredo Landa, Terele Pávez, Juan Diego y alguno más; la música de rabel (el instrumento, no el músico) interpretada por Pedro Lamadrid; un guión medido y ajustado como un mecanismo de precisión... una serie de cualidades que han convertido a esa cinta en un clásico de nuestro cine.

La familia protagonista de «Los santos inocentes»

Pues bien, hace poco me acordé del largometraje y se me ocurrió hacer un experimento: leer la novela a ver si me pasaba lo que me había ocurrido otras veces al leer un libro después de ver la película, que vuelvo a revivir casi todas las imágenes e incluso mi maginación se aprovecha de los actores originales para reproducir algún matiz, detalles o partes que no se han rodado. Devoré el libro en un par de días, no llega a las cien páginas y se lee muy bien, y el efecto fué más intenso que nunca. Disfruté un montón con cada página, con cada párrafo. Me gustó muchísimo, pero recnozco que me queda la sospecha de no saber si me hubiera gustado tanto la novela de no haber visto antes la cinta.

En cualquier caso es una obra morrocotuda, un libro de esos que todo el mundo debería leer alguna vez en la vida. Está ambientada en un cortijo extremeño en los años 60 y trata con maestría varios temas relacionados entre sí, que han sido endémicos en nuestro país durante décadas: la pobreza y la incultura, la miseria intelectual y la falta de oportunidades, la injusticia del latifundio, la arrogancia de los señofitos que tratan como animales a sus criados, la resignación y la aceptación que hacen los deheredados del papel que les ha tocado vivir. Un panorama que por un lado es terrible y por otro, resulta lejanamente familiar.

La forma de describir ese mundo es la típica de Delibes, esa sencillez que resulta endiabladamente difícil de conseguir, con diálogos muy naturales, las descrpciones justas y mucho oficio para elegir las situaciones dramáticas para construir el cuadro de conjunto. En fin una gran novela, un clásico del siglo XX, muy recomendable y si se lee después de la película, creo que mucho mejor.

Para acabar, aquí os dejo una entrevista muy curiosa, hecha cinco años antes de publicar este libro.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/a-fondo/entrevista-miguel-delibes/998726/
Entrevista a Miguel Delibes en el programa A fondo (1976)
 a cargo de Joaquín Soler Serrano

Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010), catedrático de Derecho, cazador, periodista y vallisoletano de pro, ha sido famoso durante años por dos motivos fundamentales. El primero, estar considerado como el escritor que escribe un castellano, más puro y más limpio, y en parte era cierto porque el mejor Delibes produce una prosa sencilla, sin arrugas y también sin errores. ël mismo decía que no era más que un hombre sencillo que escribia de un modo sencillo.

El segundo motivo, encarnar al autor profundamente enraizado en Castilla, en su cultura, la de los cazadores y hombres de campo depositarios de una forma de vida y de ver la vida antigua y ligada al paisaje. En realidad, siempre fué un cazador en busca de la frase pecisa y muy a menudo cobraba la pieza.

Hijo de un catedrático de Derecho, nació en una familia de ocho hermanos. Hizo las carreras de Comercio y de Derecho, pero curiosamente comenzó a a trabajar en el periódico más antiguo de España, «El Norte de Castilla», como caricaturista a los 21 años. Llegó a dirigir el periódico durante cinco años, desde 1958 a 1963, pero tuvo problemas con la censura y finalmente tuvo que dimitir por un enfrentamiento con Manuel Fraga, a la sazón Ministro de Información y Turismo.

Mientras tanto se había hecho catedrático de Derecho mercantil en la Escuela de Comercio, se había casado y desde 1947, año en el que obtuvo el Premio Nadal con «La sombra del ciprés es alargada», escribía novelas con una regularidad envidiable, que llegó a estabilizarse en un ritmo de una por año. En 1950 pasó una tuberculosis, en 1973 ingresó en la Real Academia Española y ocupó el sillon «e». En 1974 falleció su esposa, lo que le marcó profundamente. 

Se ha convertido en un escritor de culto y hay quien se dedica durante cuatro o cinco años a leer a Delibes y no lee otra cosa, y desde luego no se aburre.

Miguel Delibes

Firmado por Antonio F. Rodríguez.

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