jueves, 5 de febrero de 2015

El gran misterio de Bow - Israel Zangwill


Título: El gran misterio de Bow
Autor: Israel Zangwill
 
Páginas: 208

Editorial: Ardicia
 

Precio: 17,50 euros
 

Año: 2015

Hemos empezado muy bien el año. De la mano de la editorial Ardicia, ha salido al mercado en enero de este año 2015 esta antológica novela policiaca, un cóctel equlibrado y sofisticado de humor, misterio e inteligencia. Se trata de un caso de cuarto cerrado, publicado por entregas en 1892, comparable en ingenio y calidad a otros casos del mismo tipo, como «Los asesinatos de la calle Morgue» (1841) de Edgar A. Poe, al que se hace referencia en la obra, «El misterio de cuarto amarillo» (1907) de Gaston Leroux y «Matando en la sombra» (1933) de S. S. de Van Dine. Todos ellos tienen algo en común: ha habido un asesinato y se descubre al finado dentro de una habitación con las ventanas y la puerta cerradas por dentro e intactas. De manera que el enigma es doble, hay que averiguar quién es el asesino y cómo ha podido cometer el crimen.

En este delicioso libro lo primero que llama la atención es el fino humor y la ironía de las que hace gala el autor, un humor que no es exactamente el típico humor británico, sino que parece un humor más continental, pero que en cualquier caso hace que la lectura sea realmente divertida. Como muestra baste un botón: «Su cabello iba raleando en la coronilla, como si su cerebro luchara por acercarse todo lo posible a la esencia de las cosas».

Otra virtud del texto es el dibujo de los personajes,.Están bien caracterizados y resultan tan familiares que a las pocas páginas se convierten casi en amigos que nos acompañan por a lo largo de toda la historia: el famoso detective jubilado encantado de conocerse, el comisario no demasiado inteligente, un zapatero que todo lo compara con sus conocimientos sobre el cuero, el poeta de vida atrabiliaria y desordenada...

Y por último, esta novela también es, en buena medida, un alegato contra la pena de muerte, muy recomendable para los que puedan quedar por ahí pensando todavía que puede ser una buena idea. Plantea muy bien el dilema con el que puede encontrarse un jurado, antes o después, si hay pena capital en un caso en el que sólo hay pruebas circunstanciales: ¿Qué hacer, arriesgarse a enviar a un inocente a la horca o a que un asesino quede libre completamente y no pueda ser juzagado de nuevo por el mismo delito?

Hay un suave crítica social que hace más interesante todavía la novela y dos características más que la hacen especialmente atractiva. Es a la vez una novela en cierta medida epistolar, que incluye un capítulo buenísimo, con una cadena de cartas al director de un periódico sobre el caso, y una novela judicial, en la que durante bastante espacio se reproduce un juicio.

Un novela policiaca morrocotuda, que como véis ofrece muchas más cosas, muy bien escrita, amena, divertida, interesante y rematada con un desenlace magistral que encierra una doble sorpresa. Como propina se incluye un apéndice del autor (un texto, no os asustéis), opinando cuatro años depués sobre el libro, en el que cuenta que fué para él un reto muy notable, ya que tuvo que escribirlo sólo en quince días para publicarlo por entregas en un diario en otros tantos días consecutivos y en el que juega con la idea de haber tenido en cuenta las cartas de los lectores en el desarrollo de la trama.

Un libro muy recomendable para todo tipo de lectores, que se lee muy bien y muy apropiado para pasar, como ha sido mi caso, una mañana de gripe en casa.

Israel Zangwill (Londres, 1864-1926) fué un escritor británico, de origen judío y descendiente de emigrantes rusos. Estudió en Bristol, en Plymouth y en la escuela judía del  East End de Londres, donde luego sería profesor. Dejó la enseñanza para dedicarse por completo a escribir, su verdadera pasión.


Fué uno de los defensores del humanitarismo democrático e hizo propaganda para el nuevo Estado de Israel. Sus novelas fueron auténticos superventas de la época.

Israel Zangwill

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada