viernes, 10 de julio de 2015

El viejo y el mar - Ernest Hemingway


Título: El viejo y el mar
Autor: Ernest Hemingway
 
Páginas: 208

Editorial: Debolsillo
 
Precio: 8,95 euros 
 
Año: 2011


Creo que no es una exageración decir que este libro es sencillamente mágico. Cuenta la historia de un hombre viejo que sale de pesca y captura en gran pez, una pieza enorme, luchando a brazo partido contra el mar, la merma de sus facultades, el enorme animal y el destino. Épica grandiosa narrada con una sencillez exagerada, típica de Hemingway

Un lenguaje muy sencillo, una forma de narrar casi transparente, que parece que podría ejecutarla un niño de siete años y sin embargo, ¡qué rematadamente difícil es a veces hacer bien lo más sencillo! La fuerza de este texto es tremenda, emerge de la simplicidad de las frases y apunta a lo esencial. Un relato escalofriantemente bueno, que deja al lector sensible conmocionado, temblando de placer, tocado. Con la historia que acaba de leer metida en la cabeza como si fuera una canción pegadiza durante días y días, sin poder dejar de pensar en ella.  

Me parece que es una de las mejores novelas del siglo XX, un libro que merece estar en cualquier lista de grandes libros. Publicado en 1952, le hizo ganar a Hemingway el Premio Pulitzer inmediatamente y sin discusión, y al año siguiente, en 1953, el Premio Nobel de Literatura. Es oro puro, si por casualidad no lo has leído, ponle remedio y si hace tiempo que lo leíste, te recomiendo que lo releas. Es una experiencia muy particular.

Ernest Hemingway (Oak Park, Illinois, 1899-1961) fué un periodista y escritor estadounidense. Fué periodista, boxeador, cazador, conductor de ambulancias durante la Segunda Guerra Mundial, borracho, aficionado a los toros, gran pescador, suicida y unas cuantas cosas más. Circula la leyenda de que llevó una vida algo aventurera y parece que es verdad que lo fué.

Fué condecorado en la Primera Guerra Mundial como un héroe, estuvo como reportero en el Desembarco de Normandía y en la liberación de París. Y para celebrar el Premio Nobel de Literatura que le concedieron se fué a África de safari, tuvo dos accidentes aéreos casi seguidos y le quedaron dolores y secuelas el resto de su vida. Se dice que inventó el daiquiri charlando con el barman del «Floridita», en La Habana.

Su estilo minimalista y sencillo hasta la exageración influyó en toda la novela del siglo XX. Tenía la manía de escribir de pie frente a una vieja Underwood y se llamaba Ernest porque a su madre le encantó la obra de teatro «La importancia de llamarse Ernesto» del genial Oscar Wilde.

Hemingway en tres momentos muy diferentes de su vida

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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