martes, 24 de febrero de 2026

La leyenda del César Visionario - Francisco Umbral

Título: La leyenda del César Visionario
Autor:Francisco Umbral
 
Páginas: 284
 
Editorial: Amarillo
 
Precio: 20,50 euros 
 
Año de edición: 2026
 
Un buen amigo mío me recomendó hace tiempo este libro, resaltando la habilidad de Umbral para colocar los adjetivos de tres en tres, en tríadas de calificativos ortogonales, pertenecientes a campos semánticos dispares, que van en direcciones completamente distintas e independientes. Y he comprobado que así es, sobre todo en la primera mitad de este libro. Por ejemplo: «Ridruejo es breve, bizarro y lúcido»«La letra de Caudillo es tendida, notarial y segura»«Pedro Sainz Rodríguez es joven, bajo y misacantano», «Daniel Lozoya es un donostiarra grande, divertido y hambriento».
 
Pero más allá de esa facilidad, este hombre despliega un estilo magnífico, un lenguaje florido y elegante, con una cadencia que invita a leer en voz alta, con una capacidad de síntesis envidiable y una densidad de metáforas certeras por página altísima. El verbo de Paco Umbral está lleno de imágenes reveladoras, adjetivos atrevidos, innovaciones, creatividad y sentido. Este hombre es un malabarista del lenguaje que siempre tira con bala y pone en juego un amplio abanico de recursos estilísticos. Del mismo modo que inventa vocablos nuevos pero inteligibles, juega constantemente al contraste de expresiones cultas y vulgares: «Francesillo y la Emilia fornifollan con la devoción y la deportividad de los muy jóvenes, con la unción y la cochinada de los muy jóvenes... ». También me han llamado la atención las enumeraciones interminables y un poco demenciales, que describen toda una atmósfera en frases de dos o tres páginas.
 
¿El tema de la novela? Hablando de lo bien que escribe este autor casi se me había olvidado mencionarlo: una semblanza de Franco durante la guerra civil española. La narración sobre el Generalísimo se alterna con las peripecias y supervivencia de Francesillo, un pobre chico que rechaza la violencia, liga con dos chicas casi sin quererlo y las pasa canutas para no malearse en la contienda. La descripción de aquellos años y del ambiente que se vivía es magistral. Para ilustrarlo bastan unos ejemplos: «En un Burgos salmantino de tedio y plateresco, en una Salamanca burgalesa de plata fría, Francisco Franco Bahamonde, dictador de mesa camilla, merienda chocolate con soconuscos y firma sentencias de muerte», «... los obispos parecen militares disfrazados y los generales también parecen un poco obispos disfrazados... », «Los rojos queman iglesias y éstos queman libros. No sé qué es peor», «Franco nunca hace una cosa por una sola razón», «Se compra pan duro», «Todos los obuses que enviaba contra la Telefónica iban a caer en la glorieta de Bilbao, o sea un poco desorientados. Los madrileños, a quienes la propia muerte torna muy ocurrentes, a la glorieta de Bilbao la llamaban el gua», «Como toda la vida, la terraza de un café es el único sitio desde donde se puede conocer a una muchacha, hasta el alma, con sólo verla pasar». 
 
Una gran novela escrita en 1990, que obtuvo el Premio de la Crítica, rica y jugosa, escrita con un estilo deslumbrante y rigor histórico, en la que se diferencia perfectamente lo que es ficción (la historia de Francesillo) de lo histórico (el fresco del dictador y su entorno). Un libro espléndido, que puede valer muy bien para conocer y empezar a leer a Umbral, un extraordinario articulista, algo olvidado y poco valorado como escritor.
 
Esta edición lleva un prólogo del periodista y escritor barcelonés Víctor Fernández. Hay otra edición que realizó Seix Barral para El Mundo, proponiendo una lista de las mejores cien novelas en castellano del siglo XX, que tiene un prólogo del poeta, traductor y crítico Pere Gimferrer y que se encuentra con facilidad en librerías de lance.
 
Francisco Umbral (Madrid, 1932-2007) fue un periodista y escritor español. Hijo de una relación extramatrimonial de un abogado con su secretaria, el desapego y distanciamiento de sus padres hacia él, marcó su dolorosa sensibilidad. Fue escolarizado tarde, a los 10 años, y no pudo acabar la educación general porque no quería presentar la preceptiva partida de nacimiento y desvelar su origen. Fue desde niño un lector compulsivo y se formó de manera autodidacta.  
 
A los 14 años empezó a trabajar como botones en un banco y a los 26, apadrinado por Miguel Delibes, comenzó a escribir en El Norte de Castilla. Al año siguiente se casó y tuvo un hijo, Francisco, al que llamaban «Pincho», que murió a los seis años de leucemia. A esa pérdida está dedicado su libro más personal y lírico, Mortal y rosa (1975). Desde entonces, se acentuó su carácter envarado, amargo, antipático y distante, que le granjeó más de una enemistad.
 
Tuvo una brillante carrera como articulista, colaboró con una larga lista de periódicos y medios de primera línea y finalmente, estuvo publicando una columna diaria en El Mundo durante 18 años. Publicó algunos relatos, 26 novelas, 20 ensayos, 27 libros de memorias y diarios, 2 volúmenes de poesía y algunos títulos más de género variado. Obtuvo numerosos premios de periodismo, como el Mariano de Cavia y el Mesonero Romanos, el Premio Nadal, el Premio Nacional de las Letras Españolas, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras; y el Premio Cervantes, entre otros.
 
Francisco Umbral
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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