Título: Una máscara del color del cielo
Autor: Basim Khandaqji
Páginas: 240
Editorial: Hoja de Lata
Precio: 21,90 euros
Año de edición: 2025
Siempre se ha dicho que es aconsejable distanciarse de lo que se está escribiendo para tener cierta calidad literaria, no implicarse demasiado. Y sin embargo, aquí tenemos un ejemplo paradigmático de lo contrario, un caso prácticamente opuesto a ese principio. Porque ¿cómo puede un escritor palestino encarcelado escribir sobre lo que está ocurriendo en su tierra sin involucrarse hasta el fondo y sin echarlo todo a perder?
Khandaqji lo consigue de un modo admirable en esta novela redactada desde una prisión israelí, desde el vientre del Leviatán, Y lo hace estupendamente bien, poniendo en juego un personaje lleno de contradicciones y sometido a pasiones que lo desgarran. Nur es un palestino del campo de refugiados de Ramala, que malvive en condiciones precarias. Es hijo de un héroe de la Primera Intifada, tiene estudios, sabe idiomas, es guía turístico y sueña con convertirse en arqueólogo y escritor de éxito. Un día encuentra un viejo abrigo en un mercadillo de segunda mano y en uno de sus bolsillos, la tarjeta de identificación de Or, un judío israelí asquenazi. Después de falsifica el documento con su foto y gracias a que habla hebreo, puede circular libremente por Israel y pedir trabajo como voluntario en un jugoso yacimiento arqueológico en ese país. Mientras toca su sueño con las puntas de los dedos, siente en su piel el enorme abismo que reina entre las dos nacionalidades y en el rostro, una máscara que le quema. Cada día se siente en el ojo de un huracán, al sentir como un palestino y tener que comportarse y habar como un judío. Nor y Or. La noche y el día.
Ese planteamiento le permite al autor explorar temas esenciales en la existencia de los palestinos desde varios puntos de vista: la resistencia, la lucha contra la opresión, la identidad cultural, la pertenencia al grupo, las dificultades para construir un futuro, varios dilemas éticos, los límites de lo correcto y lo incorrecto, la sinceridad y la traición, el choque entre las relaciones personales y las ideas políticas... toda una galaxia de ideas y situaciones humanas rabiosamente interesantes que se plantean en una realidad tan distorsionada como la que se vive en aquellas tierras. La compleja trama se desenvuelve con naturalidad hasta quedar rematada con un desenlace positivo y esperanzador.
Los diálogos son naturales y creíbles, el ritmo de la narración es trepidante, el lenguaje eficaz y ajustado a lo que se está contando y el tema central está estupendamente bien explotado a través de un gran número de aristas, matices y contrastes. Algunas citas pueden dar cierta idea de la enjundia de lo que aquí se trata: «La prisión es densidad», «El árabe era el idioma de su corazón, el inglés, el de su mente y el hebreo, uno de los más antiguos», «En Tel Aviv hay una manera muy concreta de leer los rasgos faciales, algo que no ocurre en otros lugares», «Hablar es aliento..., escribir son solo palabras».
Esta edición está acompañada de un pertinente prólogo de Luz Gómez García (Madrid, 1967), catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid, y de una portada tan bella como original, obra de la ilustradora Andrea Espier (Huesca, 1986). La traducción del árabe, correcta y sin fisuras, es de Alberto López Oliva, de la Universidad de Granada.
Una novela extraordinaria y muy solvente, producida en condiciones extremas, en la cárcel. Khandaqji escribía antes de que los guardianes hicieran el recuento diario de presos y cuando en un registro le encontraban papeles escritos, se los quitaban, por lo que tivo que reescribir el texto varias veces. Finalmente, el manuscrito salió de la prisión de forma clandestina y fue publicado en Beirut. Una lectura muy recomendable, una obra palpitante, directamente conectada con la realidad política que vivimos en estos tiempos. Muy recomendable.
Basim Khandaqji (Nablus, 1983) es un escritor, periodista y poeta palestino. Estudió periodismo y medios de comunicación en la Universidad Nacional An-Najah. Siendo niño, fue testigo de la Primera Intifada, lo que influyó en su orientación política; a los 15 años, se unió a las filas del antiguo Partido Popular Palestino Comunista.
Comenzó publicando relatos cortos, pero a los 21 años fue detenido por las fuerzas israelíes acusado de haber participado en el atentado suicida del Mercado del Carmelo de Tel Aviv, en el que hubo 3 muertos y más de 50 heridos. Fue condenado a tres cadenas perpetuas. En la cárcel hizo la carrera de Ciencias Políticas y desarrolló una brillante carrera como escritor. Publicó seis novelas, escritas todas en prisión, y con la última de ellas, Una máscara del color del cielo (2024) obtuvo el Premio Internacional de Ficción Árabe (IPAF).
En 2025, a los 41 años, fue liberado en un intercambio de prisioneros y deportado a Egipto, donde vive actualmente sin posibilidad de salir del país.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


No hay comentarios:
Publicar un comentario