domingo, 17 de junio de 2012

Los libros condenados - Jacques Bergier


Título: Los libros condenados
Autor: Jacques Bergier

Páginas: 137

Editorial: Plaza & Janés
 
Precio: 9,95 euros 

Año de Edición: 1971

En esta entrada quiero recordar uno de los libros de mi adolescencia, una obra casi inencontrable, extraña, heterodoxa y muy curiosa, que resultó muy estimulante para mi imaginación juvenil, con sus historias de ocultismo, ciencia-ficción y realismo mágico.

La tesis principal del libro es una teoría conspiparanoica, que sugiere que es posible que exista una antigua sociedad de «hombres de negro» encargada de destruir a través de los siglos libros peligrosos, que desvelaban información demasiado avanzada que podría acabar con la humanidad. Pero después comienza lo más interesante, diez capítulos sobre otras tantas obras, entre la leyenda urbana y el mito, tratados misteriosos de contenido desconocido, como «El libro de Toth», «Las estancias de Dzyan», la «Esteganografía» de Tritemo, el «Manuscrito de John Dee», el «Manuscrito Voynich», e l«Manuscrito Mathers» o «Excalibur», el libro que vueve loco a quien lo lee.

El Manuscrito Voynich, por ejemplo, parece ser un documento medieval auténtico, un texto ilustrado, fechado en el siglo XV y escrito en un idioma ininteligible, que no se ha podido descifrar pero que cumple las reglas estadísticas de los idiomas naturales. Los dibujos sugieren que puede contener varias partes parecidas a un herbario, un tratado de astrología, otro de fisiología, mapas y diagramas complicados, y también recetarios o libros de instrucciones.

Página del manuscrito Voynich 

El autor, Jacques Bergier (Odesa, 1912-1978), fué un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso, autor de varios superventas de realismo fantástico de los años 70, como «El retorno de los brujos» escrito junto a Louis Pauwels.
 
  Jacques Bergier

Nacido en el Imperio Ruso, hijo de un verdulero judío, su familia emigró a París cuando era niño, y allí se hizo Ingeniero Químico. Se deció a la investigación en Física nuclear y en 1936 descubrió, junto al físico André Helbronner, la utilización de agua pesada para frenar neutrones. Realizó la primera síntesis de un elemento radioactivo, el Polonio, a partir de Bismuto e Hidrógeno. En 1940 presentó en la Academia de Ciencias un dossier sobre la posibilidad de producir una Bomba de Hidrógeno. Tambien se aficionó a la alquimia y llegó a asegurar que había obtenido Berilio a partir de Sodio. Durante la Segunda Guerra Mundial fué miembro muy activo de la Resistencia francesa y colaboró en operaciones muy importantes de espionaje a favor de los aliados.

Fué un niño prodigio que sabía leer a los dos años y era políglota a los cuatro; un lector rápido capaz de devorar diez libros al día, que poseía memoria fotográfica. Debido a su fama de sabio despistado fué incluido por Hergé en una aventura de Tintín («Vuelo 714 a Sydney»).

Jacques bergier y su caricatura

Un libro muy aconsejable para ser leído con sensatez, bien pertrechado de sentido común y sano escepticismo, como un libro más de ficción, una recopilación de hechos curiosos y leyendas urbanas que resultas estimulantes.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

2 comentarios:

  1. Éste no lo conocía yo, pero "El retorno de los brujos" jugó en mi juventud el mismo papel de estímulo intelectual que siempre le agradecí al autor.

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  2. ¡con razón me sonaba de algo el autor! el retorno de los brujos ¿quién no ha escuchado al menos hablar de él? tomo nota de este libro, que no sabía que existía (ni que habían hecho caricatura del autor) ¡gracias!

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