miércoles, 25 de febrero de 2026
Otoño alemán - Stig Dagerman
martes, 30 de septiembre de 2025
El libro de los snobs - William Thackeray
Título: El libro de los snobs Autor: William Thackeray
Páginas: 288
Editorial: Planeta
Precio: 20 euros
Año de edición: 2008
Al leer este libro, asistimos sin querer al nacimiento de un gran novelista. Una de las secciones más exitosas de la revista satírica Punch fue la titulada «Los snobs de Inglaterra», por uno de ellos, en la que una vez por semana, Thackeray caricaturizaba a un personaje, anónimo o conocido, de una de las subclases de snobs existentes en la sociedad británica, con grandes dosis de ironía, mucha retranca y sin dejar títere con cabeza. En 1848, recopiló los mejores artículos y los publico en volumen que tuvo mucho éxito y sirvió de base para el tono crítico de su gran obra, La feria de las vanidades.
Esta obra popularizó el término snob, que pasó a varios idiomas europeos y todavía se usa en español. Esnob es quien que imita con afectación las maneras, opiniones, usos y costumbres de las personas que considera distinguidas. Es decir, es un quiero y no puedo que sirve a Thackeray para reírse de toda la clase media inglesa, con tal habilidad que los lectores, lejos de enfadarse, se divierten y se ríen también.
El texto se estructura en 52 capítulos y una nota introductoria, en los que se repasan las características y comportamiento de los esnobs reales, militares, clericales, universitarios, literarios, políticos, liberales, conservadores, civiles, radicales, irlandeses, tertulianos, continentales, los que comen fuera, los de campo, los casados, los solteros, los que son de un club, y los coloca en las situaciones más cómicas y estrambóticas. El libro rezuma ironía y buen estilo. Tiene ingenio y, si uno lo piensa bien, tampoco dice tonterías. Habla acertadamente de costumbres, manías, vicios y virtudes sociales muy reales. Por otro lado, el autor no tiene empacho en incluirse él mismo en la categoría de esnob, así que el humor que práctica es sano y bienintencionado. El lector entiende que el autor se divirtió de lo lindo escribiendo esta especia de Historia Natural de los esnobs y eso se nota.
El estilo es algo pomposo y grandilocuente, algo propio del siglo XIX, lo que, leído hoy en día, añade más encanto y un punto más de jocosidad al discurso. En suma, un libro divertidísimo y muy ameno, que retrata mientras bromea a toda una sociedad y que, en el fondo, muestra una profunda comprensión de la condición humana. Un clásico imprescindible, que merece ser mucho más conocido y leído.
La traducción, meritoria y sin estridencias, es obra de J. L. R. López. Hay varias ediciones de esta obra, entre la que destaca la que hizo la editorial Aguilar en 1956 en su afamada colección de crisolines.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.
sábado, 16 de agosto de 2025
África se aleja de Occidente - Donato Ndongo
miércoles, 30 de julio de 2025
No te olvides de mí - Carlos Fonseca
Título: No te olvides de mí Autor: Carlos Fonseca
Páginas: 448
Editorial: Planeta
Precio: 19,90 euros
Año de edición: 2018
Hay historias y personas que vale la pena recordar, aunque sea por un momento, para que no caigan en el olvido, porque su significado es importante y se merecen que echemos la vista atrás y las mantengamos en el recuerdo. Como es el caso de Yolanda González Martín, una joven de 19 años, militante del Partido Socialista de los Trabajadores, asesinada de un tiro en la cabeza en 1980 por los ultraderechistas de Fuerza Nueva. Fue una
salvajada, el crimen más brutal ―aunque la competencia era dura― de la llamada «modélica» transición
española. Una transición en la que hubo, desde la muerte de Franco
en 1975 hasta que el PSOE ganó la elecciones de 1982, 600 muertes
violentas. Un homicidio que nos impresionó profundamente a los que vivimos
aquellos años.
En este libro, Carlos Fonseca nos ofrece un reportaje completo y exhaustivo, muy documentado y sistemáticamente estructurado de aquel tremendo suceso y de las circunstancias que lo rodearon. Repasa las circunstancias en las que se encontró el cuerpo de la joven, su vida y trayectoria política como activista de izquierdas en una época convulsa, en la que las libertades no acababan de hacerse realidad, la situación social de la época, con movilizaciones, huelgas, manifestaciones en las que la policía disparaba y mató en total a 40 estudiantes entre 1975 y 1979 —muertes que nunca se llegaron a investigar—, la matanza de Atocha (1977), la operación Galaxia (1978), los atentados de ETA, cómo se gestó y se perpetró el asesinato de Yolanda, la investigación posterior, el juicio y qué paso luego con los responsables de aquellos hechos.
El autor material del atentado, Enrique Hellín Moro, fue condenado a 43 años por asesinato con alevosía y nocturnidad, allanamiento de morada, detención ilegal, tenencia de armas y explosivos, falsificación de DNI y uso público de nombre falso. Sus cinco cómplices fueron condenados a penas que oscilaban entre los 18 años y los 3 meses, en función de su grado de implicación. Curiosa y extrañamente, Enrique Hellín se fugó a los 5 años durante un permiso penitenciario de 7 días. Fue localizado al poco tiempo por la revista Interviú en el Paraguay del dictador Stroessner, se consiguió la extradición 3 años después, cumplió otros 5 años y obtuvo el tercer grado. En total cumplió solo unos 10 años de cárcel. En el 2013 salió a la luz que se había cambiado el nombre y trabajaba para el Ministerio del Interior como asesor, formando a policías en informática.
Varias cosas llaman la atención especialmente dentro de esta oscura historia: que los asesinos se creían intocables y fueron inculpados gracias al insoslayable testimonio de un policía, que conocía sus movimientos el día de autos y sabía que iban a interrogar a la víctima; que aquel grupo de exaltados estaba convencido de que Yolanda pertenecía a ETA, lo que era claramente un error, y que nadie tuvo mucho interés en involucrar al partido de extrema derecha Fuerza Nueva, a pesar de los numerosos indicios que apuntaban en esa dirección. En 2015, el Ayuntamiento de Madrid inauguró los «Jardines de Yolanda González Martín» en Aluche y colocó allí una placa en su memoria.
El estilo es un ejemplo de buen periodismo: claro, objetivo y basado en los hechos y datos que se conocen con seguridad. Hay pasajes narrativos, claro, pero todo lo que se cuenta está cuidadosamente ajustado a los hechos reales. El texto es ameno y está muy bien organizado. Al ser tan prolijo y estar tan bien documentado, levanta toda una época, con su atmósfera, sus tipos y sus claves, en la mente del lector, que tiene el privilegio de asomarse a aquellos años por una especie de ventana mental, para contemplarlos a sus anchas.
La lectura de este libro ha supuesto para mí una experiencia muy especial, ha removido muchas cosas, demasiadas, en mi interior. Por un lado, ha despertado recuerdos de cuando era muy joven e iba a la universidad, a manifestaciones y asambleas, y me ha llenado de nostalgia al acordarme de cosas y detalles que me parecían olvidados. Por otro lado, he revivido la intensidad de lo que sentíamos cuando nos enteramos de que habían matado a aquella chica. No llegué a conocerla, pero era una de los nuestros, una estudiante más. También me han embargado pulsiones contradictorias y poderosas, el rechazo instintivo a volver mentalmente a un sitio demasiado oscuro y ominoso, con tintes poco agradables y que inconscientemente uno desea olvidar, el deseo de no perder una etapa que es parte de mi biografía, la negación con la que uno sentía que aquello no debía de haber pasado nunca, el miedo que se respiraba en algunas ocasiones, el recordar que aquello era a veces como vivir una pesadilla, la vergüenza por haber vivido aquellos años con cierta inmadurez, sin enterarne del todo de lo que pasaba, la sensación de que quizás uno debería haber hecho más cosas, el convencimiento de no haber estado a la altura de las circunstancias... demasiadas pasiones ambivalentes.
En fin, un libro poco agradable, duro, pero necesario. Una obra que me parece muy aconsejable para recordar cómo fueron aquellos años y el contexto en el que se dio la transición española, con muchos aspectos que demasiado a menudo se obvian y en realidad, se quieren olvidar. Me parece muy conveniente conocer nuestra historia reciente en detalle, para valorar mejor lo que tenemos y también para darnos cuenta de que la democracia y la libertad se consiguieron con mucho esfuerzo y sacrificio, que no fue un proceso plácido y tranquilo en absoluto, que hubo quien se comprometió hasta el final, corrió grandes riesgos y en ocasiones, fue víctima de un proceso que tuvo muchas aristas oscuras. Que el recuerdo de quienes lucharon por sus sueños nos sirva para no conformarnos y asumir que la democracia y la libertad no son estaciones a las que se llega, sino horizontes utópicos que siempre hay que perseguir.
Esta edición incluye un índice analítico de personajes, un anexo con el texto completo de la sentencia de la Audiencia Nacional, una buena selección de ilustraciones, con dibujos, croquis y fotografías de la época, y los habituales agradecimientos.
Carlos Fonseca (Madrid, 1959) es un periodista y escritor español. Ha trabajado en Ya, El Independiente, la revista Tiempo y el digital El Confidencial, y colaborado en RNE, Onda Cero, y la radiotelevisión vasca EITB, entre otros muchos medios.
En 2004 publicó el superventas Trece rosas rojas, que fue llevado al cine por el director Emilio Martínez Lázaro en 2007. Es autor además de otros éxitos como Tipos infames (2014), Luz negra (2011), Tiempo de memoria (2009), Rosario dinamitera (2006), Garrote vil para dos inocentes (1998) y Negociar con ETA (1996).
Publicado por Antonio F. Rodríguez.








