viernes, 3 de julio de 2026

Bajo la sombra del Vesubio - Daisy Dunn

Título: Bajo la sombra del Vesubio
Autora: Daisy Dunn
 
Páginas: 339
 
Editorial: Siruela
  
Precio: 17,30 euros 
 
Año de edición: 2021

Bajo la sombra del Vesubio. Vida de Plinio (2021), ensayo escrito por la historiadora británica Daisy Dunn, puede llevar a equívocos desde su título. Se trata de un atractivo libro acerca de la vida de los dos Plinios, el viejo y el joven, que vivieron entre la segunda mitad del siglo I después de Cristo y principios del siglo II. Plinio el Viejo fue un gran erudito y militar, nada menos que almirante de la flota romana, autor de la clásica Historia natural. Su sobrino, Plinio el Joven, se dedicó a la abogacía, ocupó un escaño en el Senado y tuvo cargos de gran responsabilidad durante el reinado de su amigo el emperador Trajano. Personas pertenecientes a la élite romana, cultas, con grandes propiedades, ejércitos de esclavos, inquietudes intelectuales e involucradas en las intrigas políticas de su tiempo. 

Daisy Dunn enlaza con habilidad las vidas de los dos Plinios, sin seguir un orden cronológico, y llevándonos a los escenarios de sus vidas: Roma, el golfo de Nápoles, Perugia, el lago de Como, Bitinia. Las fuentes sobre estos dos autores son bastante abundantes y nos permiten reconstruir sus vidas con relativa exactitud. Un año se impone: el 79 de nuestra era. Tito es el emperador. El Vesubio entra en erupción. Sobre los despavoridos habitantes de Pompeya y Herculano, prósperas ciudades de la idílica región de Campania, cae un infierno de lava y cenizas. Era la furia de Vulcano

A treinta kilómetros, Plinio el Viejo, desde su mansión, contempla una inmensa nube de humo que oscurece el cielo. Decide salir con sus barcos a salvar vidas. También le empuja el deseo de conocer, de investigar sin miedo las causas de los fenómenos naturales. Asfixiado por la nube tóxica, el sabio perdió la vida. Su gesto ha quedado en la historia a la altura moral del suicidio de Sócrates. Los pormenores de sus últimas horas se conocen con detalle gracias a una carta escrita muchos años después por su sobrino Plinio el Joven, quien estaba en casa de su tío el día del desastre, y decidió no acompañarle, por no dejar sola a su madre. Cuando la nube negra llegó hasta ellos, huyeron despavoridos. Creían que había llegado el fin del mundo. 

Plinio el Joven dejó para la posteridad un copioso epistolario de gran valor literario y humano. Entre sus corresponsales había personas hoy desconocidas, pero también. personalidades como Tácito, Suetonio o Trajano. Daisy Dunn maneja con destreza estas cartas para dibujar el ambiente de la época y la personalidad de su autor. Plinio el Joven era un tipo astuto, de carácter moderado, un tanto pedante, algo ceremonioso y con un gran sentido de la belleza (describe con detalle mansiones, bosques, santuarios, ríos y lagos). 

Este último rasgo de embeleso estético fue altamente valorado por renacentistas y románticos. Plinio era abogado de profesión. De aquella los letrados debían hablar durante horas y horas ante el público hasta lograr convencerle de la rectitud de sus defendidos. También era un político profesional. Por esta razón, estaba al tanto de los conflictos en las altas esferas del poder imperial. De hecho, en muchas de sus cartas calla ciertos asuntos que no le dejaban bien parado. Le preocupaba mucho la posteridad. El qué dirán después de su muerte. 

Lo más interesante son las anécdotas, esas historias menudas que tanto les gustaban a los romanos. Las cartas de Plinio abundan en ellas. Daisy Dunn recoge bastantes. Plinio tenía sus enemigos. Quizá el peor de todos era el emperador Domiciano. Un tipo paranoico que acabó siendo asesinado por sus familiares y libertos. Entre otras cosas, el señor Domiciano hizo desterrar de Roma a los filósofos estoicos. Plinio se indigna en sus cartas por este hecho, ya que él, como otros miembros de la élite romana, era vagamente estoico. 

Además, Domiciano tuvo relaciones incestuosas con su sobrina y luego la obligó a abortar (la pobre mujer se murió, quizá de asco). Para compensar, Domiciano presumía de guardián de la rectitud moral. En el año 91 hizo enterrar viva a la Gran Vestal Cornelia por sospechosa de adulterio. Plinio asistió horrorizado a la ejecución de la desdichada. Por último, Domiciano estaba realmente preocupado por la caída de su cabello, llegando a escribir un libro sobre tan delicado asunto. Cuando murió, tenía en la mesa de su despacho una denuncia potencialmente mortífera contra Plinio. Este se enteró tres años después del asesinato del tirano. Se salvó por los pelos, nunca mejor dicho.  

Con Trajano las cosas mejoraron. Este emperador hispano era un hombre inteligente y equilibrado. Nombró a Plinio gobernador de Bitinia, en Asia Menor. Allí nuestro hombre entró en contacto con los cristianos, que empezaban a extenderse. Juzgó a algunos. Los consideraba supersticiosos e ignorantes, pero no especialmente peligrosos, aunque no rindieran culto a los dioses del panteón oficial romano. Pidió instrucciones a su emperador sobre cómo tratar el delicado asunto. La respuesta de Trajano fue notable: no busques a lo cristianos, no atiendas denuncias anónimas y dales la oportunidad de demostrar que no son cristianos. Si se demuestra que efectivamente son cristianos, deben ser castigados. De momento, no había persecución sistemática contra la nueva religión, que los romanos consideraban como cosa de locos. 

En definitiva, Bajo la sombra del Vesubio es un libro ameno, claro, bien escrito, que nos permite conocer a la sociedad romana desde el vértice de la pirámide. El mundo de los patricios, senadores, cortesanos y emperadores. Un universo cerrado, de castas, con un sistema de creencias bastante riguroso (la entrega al destino como una fatalidad inevitable servía como consuelo cuando llegaba la hora del suicidio o la muerte natural). Este admirable nivel moral contrasta con la facilidad para cambiar de bando, las traiciones omnipresentes y la hipocresía de creer compatible la universalidad del género humano (idea estoica por excelencia) con la lacra de la esclavitud. Pero, ya se sabe, una cosa es predicar y otra diferente, dar trigo. Libro altamente recomendable. 

Daisy Dunn

Daisy Dunn (1987) es una historiadora británica nacida en Londres en una familia de artistas. Estudió en la Universidad de Oxford. Doctora en clásicas e historia del arte. Como especialista en la Grecia y Roma antiguas, ha publicado diversos estudios como La venganza de Pandora: una historia del mundo antiguo a través de las mujeres (2024). También es comentarista cultural en prestigiosos medios como el Daily Telegraph o el Times Literary Supplement

Publicado por Alberto. 

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