Este libro relata dos historias aparentemente inconexas de dos mujeres en dos periodos distintos de sus vidas. Elina es una mujer de origen finlandés casada con Ted, un joven inglés con el que vive en Londres, forman un matrimonio joven que acaba de tener su primer hijo; Elina ha tenido un parto muy complicado que ha terminado en una cesárea con gran pérdida de sangre, tiene una intensa debilidad, falta de memoria y atención, y a veces actitudes desconcertantes, como si no se hiciera a la idea de que tiene un hijo. Nos encontramos ante una persona algo inquietante al que le cuesta recuperarse y adaptarse a la nueva situación, lo que nos muestra la maternidad desde otro ángulo menos amable que el esperado.
El otro personaje femenino es Alexandra, que sale de un ambiente familiar opresivo y controlador en la campiña para ir a vivir a Londres. En la capital conoce a un hombre apuesto, de gran personalidad y carácter del que termina enamorándose, comienza a trabajar como redactora en la revista de arte moderno de la que es director y editor su pareja, y entra en un mundillo donde se mezclan arte, glamour, fama, bohemia y sociedad culta londinense, un coctel irresistible para una chica de provincias. También ella tiene un niño al que le cuesta mucho esfuerzo criarlo en solitario: su pareja no quería un compromiso matrimonial, ni menos aun ser padre, ya tenía una hija de un matrimonio anterior que terminó como el rosario de la aurora.
Las dos historias avanzan en paralelo, como las vías de un tren, alternando capítulos de una y otra, y el lector se pregunta qué relación habrá entre ellas. Ambas suceden en Londres, las dos mujeres tienen un hijo pequeño y tienen relación con la pintura, pero a pesar de estos puntos en común no se ve el nexo de unión que tiene que haber entre ellas; el libro avanza y como lector me pregunto: ¿se conocerán ambas madres?, ¿tendrán alguna relación profesional ligada a la pintura?; un momento, tampoco estoy seguro de que las dos historias sean contemporáneas, quizás no está bien definido el momento en que suceden, entonces, ¿cómo se van a unir? Pues bien, hacia el final del libro Maggie O'Farrell despliega su ingenio y su buen hacer para lograrlo sin estridencias, como algo natural que puede suceder. Esta magnífica escritora irlandesa de prosa fluida, envolvente y aparentemente fragmentada tiene una gran capacidad de trasmitir emociones y sentimientos, no defrauda, es una apuesta segura; hasta ahora todo lo que he leído de ella me ha parecido interesantísimo, de un nivel muy alto.
Maggie O'Farrell nació en Coleraine (Irlanda del Norte) en 1972. De niña vivió en Escocia y Gales, y sufrió una encefalitis severa que le obligó a una larga hospitalización, con el consiguiente retraso escolar. Formada en el New Hall de Cambridge, trabajó como periodista en Hong Kong y Londres. Tras la publicación de su primera novela, After you'd gone (2000), abandonó el periodismo y se dedicó por completo a la literatura y a la enseñanza de escritura creativa en la Universidad de Warwick y en Londres. Casada con el también novelista William Sutcliffe, vive con sus tres hijos en Edimburgo.
Es autora de nueve novelas y un libro de memorias, entre magníficas y excelentes, traducidas a más de treinta idiomas, con las que ha conseguido siete importantes premios. En ella han influido escritoras como M. Shelley, Ch. Brontë y M. Atwood. En sus obras, bien ambientadas gracias a su amplia documentación, destacan sus personajes femeninos complejos, que sufren injusticias por parte de una sociedad patriarcal. A partir de temas muy generales (amor, miedo, sexualidad, muerte) presenta dramas y momentos de crisis de mujeres afectadas por convenciones sociales que las llevan a actuar contra unos patrones predeterminados.


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