Desde un libro puedes conocer una editorial y, a partir de ahí, conocer un buen catálogo de libros continuistas con la línea del primero, pero ¿cuánto de emocionante es estrenarse con una nueva editorial? Eso es precisamente lo que he hecho estos días y, ¡qué sorpresa!, me he encontrado con una novela que, a ojos ciegos, hubiera ubicado en una editorial como Caballo de Troya, por ejemplo, pero lo que he leído es el primero de los libros que conozco de Niños gratis*.
El libro es El Power Ranger rosa de Christo Casas (Cuenca, 1991) y es una novela que acierto, creo, al clasificarla como generacional. Su protagonista es un chico que tiene la edad que tendría el autor de la obra hace no muchos años, que recuerda su infancia y vive una juventud un tanto desaforada en el extranjero. Concretamente en Alemania, el país de moda para nuestra emigración que, en las décadas pasadas, vivió el resurgir del tema de la película Vente a Alemania, Pepe, aunque en esta segunda ocasión no fuimos tantos españoles para allá.
El protagonista —que imagino alter ego del autor— fue en la niñez maltratado en su entorno por sus ademanes afeminados y conocido como el «Power Ranger rosa», personaje que en la popular serie de televisión noventera era interpretado por una chica. En esa infancia, este chico maltratado, intimó mucho con su abuela, que se convirtió, podríamos decir, en su mejor amiga y quien le contaba y entretenía con batallitas de otra época, con la sombra de los enfrentamientos acontecidos entre españoles de telón de fondo.
La novela, como habéis podido deducir, se encuentra narrada en dos momentos distintos: la niñez y la juventud del protagonista, una de ellas en España y con su abuela como otro personaje principal, y la otra en Alemania, con los problemas de la precariedad del emigrante español en el país teutón.
No sé si Christo Casas ha vivido algo parecido a lo narrado, pero imagino esas peripecias del español en Alemania más o menos así. Y de niño, siempre que podía veía un capítulo de los Power Rangers. Como aliciente excepcional a esta obra hay que añadir que también es literatura gay, pues su protagonista es homosexual, y lo que vivirá en Berlín será un florecer de su instinto casi autodestructivo, lo que supondrá un gancho definitivo para que muchos lectores se animen a leer El Power Ranger rosa.


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