Cerca de la desembocadura del río Bidasoa, entre Irún y Hendaya, se encuentra una pequeña isla, la isla de los Faisanes, que es una verdadera rareza fronteriza, porque seis meses al año, de febrero a julio, ambos inclusive, es española y otros seis, de agosto a enero, es de soberanía francesa. En la foto de más arriba, puede verse a la izquierda, Francia, a la derecha, España y en el centro, la isla de los Faisanes, el condominio fronterizo (territorio de soberanía compartida por dos o más países) más pequeño del planeta.
Se trata de un pequeño banco de arena, de unos 220 m de largo por unos 40 de ancho, con algo menos de 7000 m2 de superficie, cubierta de hierba, matas, algunos árboles y un monolito conmemorativo de la forma del Tratado de los Pirineos (1659), que tuvo lugar allí.
Durante mucho tiempo, ese islote fue fuente de conflictos inacabables entre los pescadores franceses y españoles que desarrollaban sus trabajos en ambas orillas del río, frontera natural entre ambos países. Por eso, en el siglo XIX se decidió, mediante el Tratado de Bayona (1856), establecer una soberanía compartida y rotatoria cada seis meses. Ya no hay pescadores ni litigios, pero el estatuto de la isla, permanece. Curiosamente, ese territorio no pertenece a ningún ayuntamiento, provincia ni comunidad autónoma españolas. Los comandantes navales de Bayona y San Sebastián ejercen alternativamente el gobierno de la isla, que consiste mayoritariamente en cuestiones de jardinería y mantenimiento. El traspaso de jurisdicción entre los dos comandantes se realiza en la isla mediante una ceremonia oficial.
No está permitido el acceso del público al islote. Y la etimología de su nombre es curiosa: los romanos la llamaban Isla de Paso y en francés, el topónimo derivó primero a Île des Paussans y luego a Île des Faussans, que se tradujo al español como Isla de los Faisanes.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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