miércoles, 3 de marzo de 2021

El don de la vida - Fernando Vallejo

  

Título: El don de la vida                                                                                                      Autor: Fernando Vallejo

Páginas: 168

Editorial:
Alfaguara

Precio: 17 euros

Año de edición: 2010

Esta curiosa novela adopta la forma de un torrencial diálogo entre el autor, que se supone es un viejecito jubilado, y un contertulio casual que intercala algún que otro comentario, sentaditos en un banco del parque   

El orador resulta ser descarado, dicharachero, deslenguado, algo provocador, satírico, irreverente y en algunos momentos faltón, pero siempre divertido, extrovertido y con un sentido del humor muy especial. El tema de fondo de toda la perorata es la vejez, el paso del tiempo y la condición humana, pero sobre ese fondo se van hilvanando los más diversos temas, anécdotas y sucedidos. 

Pesimista y nihilista hasta la exageración, el autor es tan negativo que a veces mueve a risa con sus planteamientos, de lo exagerados que son. Menciona repetidamente la libreta de los muertos, un cuaderno en el que va recogiendo los fallecimientos de personas conocidas, como una manía compulsiva de un viejo algo chiflado. Para completar el cuadro, a veces se dirige al lector, a veces conversa con gente que pasa por el parque, como el profesor Chamberlain, el inspector Echeverri o el policía Caballero.

Vamos a hacer alguna cita representativa, con la que el posible lector pueda hacerse una idea del tono y contenido de esta obra, bastante fractal, por lo que examinando solo una parte, no es difícil hacerse una idea del todo: «A mí me engendró la ociosidad, me parió la demencia y me amamantó el delirio», «Hoy no está el palo pa cucharas», «¡Cuanto me hacen sufrir los muertos! Los odio casi tanto como a los vivos», «Marcianismo es la propiedad que tiene el mexicano de volver confuso lo que está claro», «La humanidad, sí, avanza, pero retrocediendo».

Para completar el cóctel, Vallejo intercala argumentos contra la existencia de Dios, recuerdos emocionados a su abuela y a su perrita, Bruja. y algún toque surrealista de cuando en cuando. Este libro tiene casi de todo.

Un libro original e irrepetible, que plantea un tour de force muy exigente, que el autor resuelve con brillantez y una sorpresa final; original, interesante, arrollador, ameno, cercano y algo salvaje. Un libro fascinante y creo que muy representativo de la literatura de este colombiano-mexicano.

Fernando Vallejo (Medellín, 1942) es un escritor y director de cine, nacido en Colombia y nacionalizado mexicano. Hijo del exministro y abogado conservador Aníbal Vallejo, tuvo una buena educación en su Medellín natal. Aprendió a tocar el piano y es un pianista notable. Estudió un año de FIlosofía en la Universidad Nacional de Colombia, se licenció en Biología en la Universidad Javeriana y cursó un año de cine en la Escuela experimental de Cinecittá.

En el 2007, unos compatriotas le denunciaron por ofensas a la Iglesia Católica en uno de sus libros y un juez le condenó por blasfemo a una pena de prisión. Como no estaba de acuerdo con la sentencia, se fué a México, renuncio a su nacionalidad colombiana y solicitó la mexicana.

Su nombre y sus novelas aparecen en todas las listas de los mejores autores y obras hispanoamericanas. Es homosexual y ateo declarado. A pesar de su irreverencia, o precisamente por ella, ha sido investido doctor honoris causa en la Universidad Nacional de Colombia y ha recibido varios premios de prestigio, como el Premio Ariel, el Rómulo Gallegos y el FIL
 
Fernando Vallejo

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario