viernes, 11 de mayo de 2018

Una antropóloga en la luna - Noemí Villaverde


Título: Una antropóloga en la luna
Autora: Noemí Villaverde
 

Páginas: 302
 

Editorial: Oberón
 

Precio: 13,95 euros 
 

Año de edición: 2018

Por casualidad he avistado este maravilloso libro y he tenido la suerte de que no se me escapase y abatirlo a la primera. Su título parafrasea el de otro libro inolvidable de Oliver Sacks, «Un antropólogo en Marte», sobre algunos casos neurológicos y el problema de la identidad.

En este caso, se trata de una suerte de enciclopedia resumida de antropología divulgativa, en la que su autora, con amenidad y pericia, nos ofrece un vertiginoso recorrido por las culturas de todo el mundo alrededor de 31 capítulos dedicados a otros tantos temas clave: la propia identidad colectiva, la madre Tierra, el cuerpo, el yo, el hombre, los sentimientos, los saludos, los ritos de paso, la familia, sexo y género... así hasta completar un verdadero carrusel antropológico, variopinto y multifacetado.

La variedad de datos y hechos curiosos es abrumadora, la amplitud de concepciones tan amplia, que realmente el lector entiende que ésa es la esencia humana, la capacidad y tendencia, hasta el extremo de parecer a veces una manía, de generar códigos y símbolos. No anda muy descaminada la autora cuando define al ser humano como el animal simbólico y ritual, el creador de mil lenguajes y significados. Incluso llega a decir que nuestra forma principal de adaptación biológica es la cultura.

Esa pulsión esencial se despliega un abanico de actividades, todas relacionadas con la creatividad y la simbolización, que resultan ser humanas, muy humanas: soñar, pintar, hablar, jugar, hacer música, enseñar, inventar deportes...

Otra lección que se extrae de este libro es la enorme fuerza que tiene lo cultural, capaz de modelar cualquier realidad humana hasta el extremo. Llama la atención, por ejemplo, la variedad de comportamientos relativos a lo masculino y femenino, que hacen que haya a veces una gran distancia entre el sexo, la realidad biológica, y el género, la construcción cultural. 

Marylin Strathen llega a afirmar que «Una persona, independientemente de su sexo, puede actuar de manera masculina o femenina», aserto algo arriesgado, pero que es muy fácil justificar con la amplísima variedad de comportamientos sociales al respecto. Por ejemplo en Europa, para no ir más lejos, tenemos el caso de la vírgenes juradas en Albania, que prometen comportarse como hombres durante toda su vida y a partir de ahí asumen un papel completamente masculino. Y en Japón existe el fenómeno de los onnagata, hombres que representan papeles femeninos, famosos por su belleza y delicadeza, y que constituyen la esencia de la feminidad más sofisticada.

Así que es inevitable reconocer la importancia del relativismo cultural, después de ver la enorme variedad, caleidoscópica y atomizada, de culturas, usos y costumbres que hay en este mundo sobre cualquier aspecto de nuestra vida, incluidos los que nos parecen más naturales.

También se trata el eterno problema del choque entre identidad, la tribu, y alteridad. Curiosa paradoja, por un lado la construcción del yo se hace en oposición al otro y lo necesita para definirse, pero una vez construido tiende a rechazarlo como diferente. En cualquier caso parece que la contemplación de la variedad vacuna contra todo tipo de xenofobia.

Este texto es el fruto de varios años de entradas en el blog de la autora, titulado igual que el libro «Una antropóloga en la luna» y tan atractivo como él. Visitándolo se hace uno una idea muy aproximada del tono y el contenido de la obra.

El libro es muy ameno y entretenido, Noemí hace gala de una amplia cultura que le permite enriquecer el recorrido con aspecto literarios, musicales y de todo tipo, prestando especial atención a la etimología de algunas palabas clave, en una aproximación muy interesante. 

En resumen, una increíble enciclopedia de antropología divulgativa, contada con rigor y pulso periodístico. Amena, divertida y muy instructiva, creo que es una obra que debería leer todo el mundo, para conocer un poco mejor cómo somos y practicar más el bello arte de la tolerancia.

Noemí Villaverde (Bilbao, 1982) es diplomada en Educación social por la Universidad del País Vasco y licenciada en Antropología social y cultural por la Universidad de Deusto. Actualmente trabaja como educadora social con personas con discapacidad.

Tiene un blog y varios perfiles en redes sociales en los que divulga tema de antropología dese una perspectiva cálida, caercana y actual, para tratar de que el mundo sea un lugar más seguro y acoger para la diversidad humana.

Noemí Villaverde

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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