miércoles, 1 de marzo de 2017

Intuición y trascendencia de la razón poética - Ascensión Millán Padilla


Título: Intuición y trascendencia de la razón poética

Autora: Ascensión Millán Padilla

Páginas: 462

Editorial: Ediciones Idea

Precio: 19,85 euros 

 
Año de edición: 2009 

Si siempre te han interesado la filosofía y la poesía, pero nunca te has atrevido a meterte de lleno en un tratado filosófico, éste es tu libro. Se trata de una obra póstuma que reúne buena parte de la información redactada por su autora, una estudiosa de la obra de María Zambrano, que estaba preparando una tesis sobre la filósofa andaluza, tesis que no pudo acabar debido a su temprano fallecimiento.
   
Su trabajo, titulado «El saber de la religión», se proponía determinar el estatuto epistemológico de la obra de esta mujer genial, verificar si el pensamiento de Zambrano era realmente una filosofía de la religión, un pensamiento religioso o una incursión literaria especialmente bella y atractiva. Para ello, la autora tuvo que sumergirse en profundidad y bucear en la enigmática y atractiva obra de esta filósofa, conocer su vida y milagros, analizar sus textos hasta aprehender la esencia de sus pensamientos y de su manera de mirar el mundo. Y a fé que lo consiguió con una hondura y una lucidez admirables, de tal manera que probablemente este texto sea una de las mejores introducciones al pensamiento de esta filósofa.

El libro se abre con la descripción del proyecto de tesis, su planteamiento y objetivos. A continuación, se ofrece una extensa biografía de la filósofa malagueña orientada a describir su peripecia filosófica, la formación y evolución de su pensamiento, y ofrecer un repaso de sus principales obras, que se resumen con tino y habilidad. 

María Zambrano (Vélez-Málaga, 1904-1991) era hija de un matrimonio de maestros y tuvo una infancia feliz, en una familia en la que se sentía muy querida y protegida. Su padre tenía inquietudes culturales y fué amigo de Antonio Machado y de León Felipe. Siendo muy pequeña, de tan solo unos días, una grave enfermedad la tuvo a las puertas de la muerte, circunstancia que se repitió a los tres años y varias veces más a lo largo de su vida.
   
Estudió Filosofía en la Universidad Central de Madrid, fué discípula de Ortega y Gasset y de Xavier Zubiri. Durante algunos años fué incapaz de elegir entre la poesía, la filosofía y la política y se dedicó a las tres cosas con igual pasión. Perteneciente a una generación que sufrió la Guerra Civil Española, pero que no entendía las causas ni participaba de ellas; por cierto, presintió la atmósfera del conflicto años antes de que se iniciara.
   
Como pensadora, María Zambrano eligió un camino difícil y poco transitado, el de la razón poética, que explota los atajos de la intuición y los símbolos reveladores como método de conocimiento para llegar a la verdad más rápidamente. Por ejemplo, define la democracia como «aquella sociedad en la que no sólo está permitido, sino exigido ser persona», enuncia que «el destino del ser humano es la creación de su propia persona» y describe su tragedia como «la del único ser que sufre su trascendencia».
          
Analizó filosóficamente temas tan curiosos e interesantes como la crisis del sentimiento religioso, la muerte de Dios decretada por Nietzsche, la espiritualidad del hombre, el exilio y sus connotaciones, la democracia y su esencia... su método órfico-pitagórico la situó en las márgenes del pensamiento ortodoxo, pero leída hoy en día resulta enormemente estimulante y maravillosamente distinta e inclasificable.

María Zambrano
                 
Después de ese recorrido filosófico, el libro presenta cinco temas didácticos preparados para su enseñanza en las aulas, especialmente interesantes, sobre otros tantos temas de gran interés relacionados con la espiritualidad de una u otra manera: la concepción de Dios desde la filosofía; el modelo pedagógico de Sócrates; Santo Tomás de Aquino, el filósofo teólogo; la obra de Unamuno, y la teoría de la vida humana en «La rebelión de las masas» de Ortega.
                  
Luego el lector se encuentra con una agradable sorpresa: 49 estupendos poemas de la autora, muy meritorios, delicados y llenos de sensibilidad, que se paladean verso a verso y demuestran que la autora era una poeta notable. Están dedicados a tres grandes temas, la maternidad y el amor por sus hijos, el amor adulto y de pareja, y la constatación de la vejez y la decadencia. Todo un ciclo vital. No puedo resistir la tentación de reproducir aquí algunos ejemplos para que veáis que no estoy exagerando.
              
           
¡He sentido a mi hijo!
                
Hoy tu cuerpo, diminuto y vibrante,
ha rozado mi cuerpo.
           
Pez abisal que regresaba
de un océano infinito...
        
Onda en mar y en sonido
que rizaba mi carne desde dentro,
 (¿qué dentro es ese dentro
que nunca había sentido?).
            
Y hay una campanada
de primicia de vida.
           
Y loco el corazón se me hace
perceptible, celoso de que invadan
su solitario ritmo
en mis entrañas.
             
Y suavemente paso por mi vientre
la yema de mis dedos
por si, de nuevo, pudiese
sorprender tu tacto.
            
            
Teatro infantil
            
La niña de los lazos rojos 
la de los ojos grandes
la del sol en la cara.
                    
Esa que titubea,
la que no sigue el ritmo
de la danza.
                   
Ha salido a escena aprisionada
por miles de cabecitas grises
de otras niñas de nada.
         
Esa que titubea,
la que no marcha al son
de las palmadas.
             
La del lacito rojo
la de los ojos grandes
niña de mis miradas.
                   
La obra se cierra con una nota biográfica de la autora y un regalo: el último texto que escribió, una pieza de rara belleza y sensibilidad, nacida de la contemplación de la sierra madrileña y de la evocación de Dulcinea. Una maravilla.
              
Estamos ante el libro de toda una vida intelectual, un texto que resume la peripecia vital de una mujer dotada de una gran curiosidad intelectual y del talento poético necesario para adentrarse en la obra de la Zambrano en pos de la razón poética. Vale la pena asomarse a esa aventura del pensamiento y explorar esa otra manera de razonar, que parece estar al otro lado de algo, de una cierta barrera que pocas veces se atraviesa. Os lo recomiendo.

Ascensión Millán Padilla (Puente Genil, 1945-2005) fué una pensadora, poeta y estudiosa de la obra de María Zambrano. Estudió Filosofía y Letras en Madrid, fué profesora de enseñanza media en Puente Genil; en 1970 se casó y se estableció en la capital de España, donde fué Catedrática de Filosofía.

Escribió libros de texto, artículos, algunos poemas y material variado que, afortunadamente, está recopilado en este libro estupendo, que se puede encontrar en Amazon en este enlace.

Ascensión Millán Padilla

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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